Historia de la Garbatella

El barrio de Garbatella nació en el llamado período de “entreguerras”. La ciudad de Roma tras la primera guerra mundial sufrió un importantísimo desarrollo urbanístico. De igual forma sucederá en los años siguientes a la segunda guerra mundial. Desde sus inicios Garbatella se caracterizó por ser un barrio “rojo” debido a que durante la segunda guerra mundial alojó a numerosos miembros de la resistencia pertenecientes a partidos de izquierda.

El nombre de la Garbatella y sus orígenes.

¿Como surgió el nombre de Garbatella? El nombre del barrio fue tema de debate durante los años treinta. Las propuestas para denominar esta zona era 2: “Concordia”, por la paz después de la guerra o “Remuria”, en honor a Remo. Finalmente se impuso el nombre de Garbatella.

El nombre de “Garbatella” como hoy se conoce no sabemos a ciencia cierta de donde proviene. Hay algunas teorías sobre el origen del nombre. Una de ellas tiene como base una legendaria posada. En ella vivían Carlotta y Maria, dos mujeres muy hospitalarias, acogedoras, guapas y corteses. De ellas precisamente derivaría el nombre ya que en italiano cortés se dice “garbata”. Sin embargo, la teoría más frecuente para explicar el nacimiento del nombre de Garbatella se apoya en el hecho de que en esta zona se cultivaba la vid “a Garbata”. Serían los viñedos cerca de la basílica de San Pablo Extramuros.

El modelo urbanísticos inicial que se adoptó para la construcción de la Garbatella fue un estilo inglés (Garden cities). Eran viviendas agrupadas y cercanas a la ciudad. Habitaban obreros y gente de clase baja. En el exterior de la casa había un huerto cuya explotación supuso uno de los pilares para la economía de las familias.

En las zonas más antiguas  que todavía se mantienen en pie se nota la diferencia entre el suelo verde “privado” y el suelo edificado. Esta característica provocaba una similitud de la nueva Garbatella con zonas rurales de la perifería de Roma.

Paseando por Garbatella

Garbatella es, sin duda, uno de esos lugares donde la tranquilidad y la armonía que encontramos entre sus edificios provocan una bonita sensación de sencillo placer al caminar por la zona. Perderse entre sus edificios tan distintos unos de otros, poder entrar en sus patios, ver la vida cotidiana que discurre con naturalidad, son algunas de las experiencias que nos ofrece este barrio de Roma.

Por ejemplo, si entráis en los patios de los edificios mirad hacia arriba porque siempre habrá alguien asomado. En estas viviendas de pequeños espacios fueron realojados los moradores de la Spina di Borgo, destruida para crear la actual Via della Conciliazione.

Puente Garbatella

Vida nocturna en la Garbatella

Una de las claves de la popularidad de este barrio se encuentra en que es muy fácil llegar hasta aquí desde las paradas de metro Piramide y Garbatella. En la misma calle de esta parada del metro te encontrarás con una gran cantidad de pubs y discotecas. Cada una, además, con una temática musical distinta. Eso sí, ten en cuenta que en verano muchas permanecen cerradas. Algunos ejemplos son: Barone Rosso, Speedy Gonzales, Distillerie Clandestine, Goa. En Ostiensen se encuentran también muchos locales para tomar una copa después de comer.

Lugares qué visitar

Plaza Giovani Da Triora

Lugar donde se conecta las dos generaciones de Garbatella. Pasarás de los grafitis y paredes pintadas de la nueva Garbatella a los chalets y edificios de la antigua. Estos edificios tienen un estilo particular llamado ´´Barocchetto della Garbatella vecchia´´. Si queréis os invito a entrar en uno de sus jardines para disfrutar de la tranquilidad y sencilla belleza de estos rincones de Roma.

Iglesia de los santos Isidoro y Eurosia

Se trata de una iglesia que se encuentra en Via delle Sette Chiese, 99. Te aconsejamos que visites este templo pues es una de las iglesias mejor restauradas. Te aconsejamos una pequeña parada en tu visita al barrio de Garbatella como los antiguos peregrinos de la Via Paradisi. ¡Esperemos que te reconforte!

Teatro Palladium

Una construcción creada por Innocenzo Sabbatini ubicada en Piazza B. Romano 8. A lo largo de su historia sufrió una gran variedad de cambios en cuanto se refiere a su funcionalidad hasta llegar al día de hoy. Actualmente es un lugar de conciertos y actuaciones artísticas como, por ejemplo, bailes, canto, etc.

Murales

El Street Art Ostiense District es una propuesta que se impuso para atraer turistas hasta la zona de Ostiense. Desde Testaccio hasta San Pablo pasando por nuestra querida Garbatella se realizó un programa para crear espacios y pintadas en los edificios. Se trata de una arte contemporáneo que ha reunido en esta zona de la ciudad artistas de veinte países.

Aquí abajo puedes ver un ejemplo del aspecto de un edificio que te puedes encontrar en este barrio.

Mural Garbatella

Conexiones e infraestructuras en este barrio

Para llegar a Garbatella puedes coger el metro línea B y bajarte en la parada del mismo nombre. También puedes utilizar el autobús que pasa por via Ostiense.

Garbatella es una de las zonas urbanizadas de Roma en mayor expansión. Sin duda, la gran paz y tranquilidad en las calles de este barrio lo convierten en un lugar idóneo para alojarse y dormir. En nuestra página dedicada a los alojamientos en Roma puedes encontrar válidas opciones para tu viaje a Roma viviendo en este barrio.

Testaccio

Una colosal pirámide de estilo egipcio y una antigua puerta de la muralla aureliana nos dan la bienvenida al genuino barrio de Testaccio. Este pequeño rione (distrito), atrapado entre el Aventino y el río Tíber, es un hermoso testigo del pasado reciente y presente de Roma que nos permite disfrutar de la ciudad desde su lado más auténtico.

Testaccio Piramide Cestia

 

Un poco de historia…

Su nombre se debe al monte Testaccio o «monte de los fragmentos» (testae en latín): 35 metros de altura de restos de ánforas y cántaros que se han ido acumulando durante siglos como resultado de la actividad del puerto fluvial de Emporium.

Testaccio Emporium

Restos del antiguo Emporium (puerto fluvial romano), a orillas del Tíber.

Este puerto, que funcionaba desde época romana, era el lugar al que llegaban las mercancías en barcazas procedentes de todo el Mediterráneo a través del Tíber.

Los cántaros vacíos, que contendrían sobre todo vino y aceite, se rompían y eran apilados formando este montículo milenario que da lugar al nombre y al símbolo del rione.  El número de recipientes amontonados se estima en unos veinticinco millones.

Monte Testaccio

Así se encontraron los vestigios arqueológicos que conforman el Monte Testaccio.

Sin embargo, Testaccio surge como zona residencial para los trabajadores de las factorías que se instalaron en la Via Ostiense a finales del siglo XIX. Nacido como barrio popular y de obreros, constituye un ejemplo único en Roma de urbanización programada.

Desde el principio, fue y sigue siendo un destino habitual de los pasatiempos y días de campo de los romanos. Testaccio siempre tuvo identidad propia y presume de ser la cuna de la A.S. Roma gracias a su campo de fútbol y su gran afición.

Testaccio Santa María Liberatrice
Tifosi de la Roma celebrando un escudetto en la Plaza de Santa María Liberatrice.

Durante la posguerra de la Primera Guerra Mundial se inicia el sucesivo abandono del puerto fluvial, para continuar en los años 60-70 con la eliminación de las grandes instalaciones industriales situadas en la Via Ostiense.

A partir de los años ochenta, estas fábricas y manufacturas fueron abandonadas al deterioro. Posteriormente, serían sometidas a un lento pero sustancial proceso de reconversión. Hoy en día se les ha dado nuevos usos a muchas de ellas: la central Montemartini se transformó en un museo, el antiguo matadero alberga exposiciones, conciertos, mercados ecológicos… mientras que en el monte de los fragmentos tiene su sede la Scuola Popolare di Musica di Testaccio.

Testaccio MACRO

Entrada del antiguo mattatoio que hoy acoje un museo, una facultad y un restaurante.

Esta evolución ha transformado también el quartiere contiguo de Testaccio, que nació históricamente como espacio residencial para los trabajadores industriales. Continuando con esta modernización, la cultura escapa de los museos para instalarse entre la gente. Déjate sorprender por el arte que inunda las calles y  siéntate a disfrutar del ambiente (y la frecuente música en directo) en alguna numerosas terrazas de tabernas, pubs y trattorie que perpetúan la vocación de ocio de este lugar.

Testaccio Arte Callejero

El mural de la lupa capitolina, obra del artista belga Roa, refleja el resurgir del arte callejero.

Qué hacer en Testaccio

El rione Testaccio es un museo al aire libre. Cruzarlo es un viaje que abarca todas las épocas, desde los restos del Emporium romano  hasta los palacios fascistas y los testimonios de la arqueología industrial. El barrio se ha transformado en los últimos años, está de moda y ofrece un sinfín de experiencias diferentes y auténticas al visitante.

No es muy grande, así que no te llevará mucho tiempo recorrerlo. Te recomiendo que empieces por Via Marmorata. Saliendo de la parada de metro Piramide, a mano izquierda. La localizarás fácilmente, pues pasa entre la Pirámide Cestia y la Puerta de San Paolo.

Testaccio Fuente
Lo mejor para conocer  Testaccio es perderse por sus calles y plazas, como esta que lleva el mismo nombre.

Continúa pateando sus calles y plazas, siempre llenas de vida, lejos de las zonas atestadas de turistas. No es el barrio más bonito ni pintoresco, de hecho todavía es un poco decadente. Podrás ver como se mezclan las costumbres cotidianas con las nuevas e interesantes propuestas que están surgiendo en la ciudad.

Testaccio Fiat

En el barrio se lleva lo antiguo, como este Fiat 500 del 57.

Si te apetece comer bien sin muchas pretensiones, las trattorias de este barrio ofrecen platos abundantes, buenos y baratos. También puedes atreverte a probar el tradicional trapizzino. Una visita obligada es el bullicioso Mercado, repleto de productos locales frescos y coloridos, y con puestos de flores y artesanía. Lo encontrarás entre la Via Galvani y Via Alessandro Volta, cerca del Tíber.

Testaccio Mercado

Acércate a experimentar un auténtico mercado romano y no dudes en regatear con los commesso

Desde allí llegarás casi sin darte cuenta a Il Mattatoio, un inmenso recinto que alguna vez funcionó como matadero y hoy en día es aprovechado como espacio cultural. En él se han instalado el Museo MACRO, un museo de arte contemporáneo que en ocasiones alberga exposiciones interesantes y la Città dell’altra Economia, un espacio de 3.500 metros cuadrados dedicado a la promoción del comercio justo, ecológico y sostenible en pleno centro de Roma. La ciudad ofrece lugares de encuentro, de exposición y venta, así como eventos, música en directo, una librería, una sala de juegos, un biobar y un biorestaurante.

Testaccio Mattatorio

Entrada de la Città dell’Altra Economia, en uno de los laterales del Mattatoio.

Al regresar hacia el metro puedes hacer otra parada en el tranquilo cementerio acatólico, donde entre las hermosas tumbas descansan famosos, intelectuales y marginados.

 

Testaccio Cementerio Acatólico

En el cementerio acatólico están enterrados personajes ilustres como los poetas John Keats y P.B. Shelley.

En los alredederos del monte Testaccio se encuentra una de las zonas de la vida nocturna romana por excelencia. Da igual cuales sean tus gustos musicales. En ella podrás encontrar desde las discotecas más concurridas hasta los pequeños bares alternativos de ambiente juvenil. Estos locales están ubicados sobre todo hacia la zona de la Estación Ostiense.

Testaccio Movida Nocturna

La animada movida nocturna de Testaccio es conocida por prolongarse hasta altas horas de la madrugada.

Testaccio es escenario de una efervescente movida, una Roma sin tapujos. Situado en el límite del casco antiguo, posee una única ruina solitaria que parece alzarse allí casi por accidente. Sus restaurantes y clubes nocturnos son todo lo contrario a las nuevas tendencias. En cambio, su falta de elegancia los hace tremendamente atractivos para los amantes de lo auténtico. Si estás cansad@ de ver monumentos y hacer las visitas convencionales, este es el lugar que estabas buscando.

Testaccio Arte Callejero

Testaccio es un lugar para desconectar, para escabullirse; como un pequeño oasis alejado de las preocupaciones diarias y el ritmo frenético de la gran urbe. Es un punto de encuentro y de intercambio con gente de distintas procedencias. Un lugar para expresarse, donde sentirse libres, pero sobre todo, para divertirse.

 

Hace unos días, Beatriz Hernanz me indicó que mi pintor era el Perugino, Pietro Vannucci. Así, sin más, como un juego o por azar.

Gracias a esta casualidad he pensado en las obras que conozco de este pintor, las que veo con frecuencia por cuestiones de trabajo o las que alguna vez vi.

Fue entonces cuando tuve la clara sensación de que tanto el pintor como sus obras habían estado jugando conmigo al escondite. Sin olvidarlas, no las miraba al verlas, como una parte de un paisaje. No las volví a buscar. Esta simple reflexión me llevó luego a otras consideraciones. Empecé a pensar en cuántas personas conozco y no he vuelto a encontrar a pesar de que no haya nada que nos lleve a alejarnos. Tal vez incluso se encuentren cerca pero su presencia no cruza ni entra en el fluir de mi vida. Son paisajes que veo pasar pero que no viajan en mi barca.

Algo parecido también me pasa con las cosas aunque sólo sea en parte. Contemplo, por ejemplo, mi antigua máquina de café Pavoni con su cobre brillante, hermosa y silenciosa pero ahora inútil. No es que no funcione o que se haya perdido mi afecto hacia un objeto que tan buenos servicios presta, ingeniosamente construido y bello de apariencia. ¡Cuántos encuentros cada mañana! Y, sin embargo, ante la comodidad y el gusto de las cápsulas, se ha quedado como un objeto de museo: para contemplar.

En otros casos, con otros objetos, el resultado es simplemente el olvido definitivo de la basura o la luz en un agujero negro. Sin luz: lo más parecido a un conjunto tan lleno e indiferenciado en el que todo se hace nada. Y la nada no cuesta esfuerzo, ni espacio ni tiempo. Recordar sí. Nombres, espacios diferenciados, hollando de nuevo huellas que tengan cuerpo, en relieve o hueco, mientras el tiempo y el desgaste hacen de todo para que sean nada.

Yo y mis recuerdos

Me perdonáis si luego, en base al recuerdo, se me ocurrió una clasificación muy personal. Divagué un rato dividiendo las cosas que encuentro en mi vida cotidiana en tres grandes tipos. En el primero coloqué los objetos que viajan en el día a día conmigo de los que la inmensa mayoría irán a parar al olvido. Los objetos que me sobrevivirán por mucho que viva y que van más allá de mí forman el segundo grupo. En el tercero se encuentran los objetos que me sobrevivirán porque estarán unidos a mi memoria quizás como lo estuvieron a la memoria de alguien para mí querido. De estos últimos, el que tengo más presente en cada momento, es el reloj de mi padre. Son objetos que siguen hablando de él, de mí, de nuestra relación.

Encontrando al Perugino en Roma

Son las 22,23 y recuerdo que estaba jugando al escondite buscando al Perugino. Curioso, lo encontré escondido muy cerca de mi casa, en Villa Albani**. Ahora, cada vez que salga del portal y camine por esta gran avenida arbolada lo imaginaré en su delicioso escondite. Aunque sé que, por ahora, no podré visitarlo. Ni podré cantar con triunfo ‘por ti’ ni podrá decir ‘por mí’.

villa albani roma

Villa Albani Torlonia donde se encuentra el Políptico de la Natividad del Perugino

Al igual que los engranajes y la caldera de mi antigua Pavoni su cuadro está en silencio con un destino sublimado. El políptico de la colección de villa Albani Torlonia sigue viviendo, como pieza de colección privada, más allá del encuentro con su dueño o con otros ojos. Un museo abierto, en cambio, es una invitación. Más aún, un tálamo de fecundas emociones, lugar de encuentros que hacen sobrevivir obras y autores con los efectos de quien es amado.

Sigo a la espera de esa invitación que sea la apertura de la colección a los visitantes. Mientras tanto, han sido suficientes unas breves palabras de Beatriz para que un lugar de mi vida cotidiana despertara y me hiciera revivir la emoción de estar con Perugino ante una de sus obras. Un cuadro que se quedó impreso en algún rincón de mi recuerdo, recóndito como una gruta. Era necesaria esta voz para convocarlo. Ahora lo descubro como si se hubiera movido en su escondite. Quizás ha sido una sacudida de la memoria, como una mano que alza la manta del silencio. Quizás, una chispa ha encendido la memoria, y ella lo mueve, lo hace vivir en un modo fantástico de luces y sombras. Es la memoria la que da a luz un cuerpo in fieri. Gracias a ella y con ella el cuadro, sus formas y colores viven con mi vida.

Me doy cuenta, sin embargo, que por mi tiempo y miseria también desaparece necesitando otras vidas, cuantas más, mejor.

Reviviendo el cuadro

Paisaje, arquitectura, personajes el Perugino los introduce en esa textura de color y formas. Todos juntos, trayendo a este instante sus tiempos diversos. Se dan cita contemporáneamente historias de cuerpos que se hacen pintura. Asimismo, es la pintura la que da un único cuerpo a historias lejanas que en su mayor parte son símbolos, como las del arcángel Miguel y San Jorge, los dos con preciosas armaduras. Guerreros sin tiempo o de otro tiempo que se presentan ante su señor.

perugino poliptico albani torlonia roma

Poliptico del Perugino en la colección Albani Torlonia en villa Albani

El Calvario, el final, situado entre los protagonistas del inicio, en la casa de María. Concepción y muerte que resumen el tiempo de una vida. Y un recorrido que empieza en una casa y termina fuera de la Ciudad Santa pero con la misma luz, como si fuera el mismo momento. Abriendo el instante y lugar de la Anunciación aparece allí mismo la Crucifixión con idénticos actores principales: madre e hijo. La pintura es intentar ver desde la eternidad.

Al igual que en la Capilla Sixtina, la maravillosa compostura y elegancia de los personajes y contexto nos lleva más allá del tiempo. Es la historia imaginada, como un sueño, que el Perugino nos va contando. No revivimos el frío de la noche del nacimiento, ni la soledad y rechazo a esta pareja. María y José son elegantes señores rodeados de grandes personajes como en una corte. Incluso el buey y la mula parecen animales fantásticos. Están apoyados blandamente en el mismo suelo de mármoles. Su recinto de madera se encuentra bajo arcos tan maravillosos que incluso cuando muestran ruina cobijan belleza.

El niño no está caído a pesar de estar en el suelo, sino apoyado en el mismo vestido de la madre con un precioso cojín. Nada de lo terreno parece no ser divino. Incluso el pavimento parece acogedor y cálido para el tierno niño. Y el Perugino se atrevió a dejarlo para siempre allí, en el suelo, sin un regazo, sin cuna, sin calor, expuesto, pero reclinado como si fuera en un trono. Suelo, columnas, personajes, naturaleza son su trono y él, dónde y cómo esté, es el centro de todo.

El Perugino y Roma después de mí

“Petrus de Perusia pinxit”: Pedro el Perugino lo pintó, escrito en los dinteles. También él fue el único que firmó su obra en la Capilla Sixtina. ¿Coincidencias?¿Conciencia de la importancia de dejar su nombre? Tres palabras para desvelar la memoria y no para explicar el misterio.  Para el misterio no bastan palabras, para la memoria son suficientes tres. Lo demás lo cuentan los pinceles, incluso la velada alusión a Juliano de la Rovere, futuro papa ‘con armadura’ Julio II, o al cardenal de San Jorge, Rafael Riario. Éste último fue cardenal con 17 años y a él se debe la construcción del palacio Riario, actualmente de la Cancelleria. Tengo que decir que cada vez que visito la maravillosa arquitectura de este palacio me recuerda la sala ideal de este cuadro del Perugino. Quien de los dos encargó el cuadro de 6 escenas de Villa Albani, nunca lo sabremos.

Dime Roma que quedará de mí, sin dinteles o pinceles. O como se preguntaba Alberti:

Cuando me vaya de Roma
¿quíen se acordará de mí?

Pregunten al gato,
pregunten al perro
y al roto zapato.

Al farol perdido,
al caballo muerto
y al balcón herido.

Al viento que pasa,
al portón oscuro
que no tiene casa.

Y al agua corriente
que escribe mi nombre
debajo del puente.

Cuando me vaya de Roma
pregunten a ellos por mí.

Dejo a ti, León recién nacido, el regalo de un cuadro escondido. Un lugar y una belleza que esperan tus ojos, sin saberlo. ¡Cuánta Roma, vida, te espera!

Y pregúntenle luego a él cuando me vaya.

tumba francois villa albani

Notas de una visita en Villa Albani

**Villa Albani está situada entre via Salaria y Viale regina Margherita. Fue construida por Carlo Marchioni en el 1747 por orden del cardenal Alessandro Albani, sobrino del papa Clemente XI. Desde 1867 pertenece a la familia Torlonia.

Entrando en la villa desde via Adda nos encontramos con una logia llena de esculturas con personajes de la antigüedad clásica. Entre estas destacan la estatua de Agrippina o la de Augusto. La imponente logia nos introduce en una maravillosa mezcla de colores, formas, contrastantes y luces que caraterizan Villa Abani.

El jardín, lleno de setos de Boj, une la residencia con una coffee house típica del gusto del siglo XVIII. La escondida coffee house contiene hoy en día unos frescos con una historia muy complicada. Se trata de los frescos de la tumba François.

Para visitar esta parte de Villa Albani es necesario contactar la Fondazione Torlonia.

Al lado del imponente edificio que parece un pequeño Coliseo, el teatro Marcello, y cerca de Trastevere hay un lugar reservado y lleno de historia: el Ghetto de Roma. Originariamente el Ghetto nace en el interior de un pequeño recinto donde vivían más o menos 3000 personas. Con el pasar del tiempo y de los episodios históricos la población aumentó y su área se amplió. De todas formas, siempre fue un lugar reducido en el que los habitantes estaban hacinados.

miniatura haggadah xiv siglo judíos en Roma

Una larga historia romana y judía

La historia del Ghetto se asocia sin duda con la del pueblo judío. De hecho el ghetto es el corazón de esta comunidad, a pesar de los muchos lugares de Roma significativos para el pueblo hebraico.

La historia judía en Roma forma parte de ese río de historias personales, muchas veces trabajadas y controvertidas.

De hecho, la comunidad judía romana es la más antigua de Europa, pues su presencia en Roma se remonta al siglo II a.C. Es la única ciudad en donde han residido a lo largo de la historia sin ser expulsados.

Bajo Julio César las costumbres de vida judías fueron respetadas, aunque entre la popolación romana habían tensiones por el fuerte carácter étnico de esta religión y el proselitismo. En el 66 d.C. con ansias de liberarse de los tributos e imposiciones romanas, los judíos se rebelaron y empezó la guerra judaica que tuvo una duración de cuatro años.

historia judíos en Roma

Durante el Impero Romano la comunidad judía romana llegó a ser uno de los centros hebreos  más importantes  de la diáspora.

Más tarde, en el año 1000 nacieron las Corporaciones, a las que podían partecipar solamente los cristianos. Por tanto, los judíos tuvieron que practicar un empleo prohibido a los cristianos, el de prestamistas. Este hecho cambió radicalmente su vida. Con los préstamos de dinero los judíos llegaron a ser muy poderosos y esenciales para la comunidad romana y europea.

Nace el Ghetto de Roma: Un recinto cerrado

El 12 de julio 1555 papa Paolo IV con la bula “cum nimis absurdum” revocó todos los derechos de los judíos y ordenó la costrucción del ghetto en el rione sant’Angelo. El ghetto abría al amanecer y cerraba sus puertas por la noche. Fue construido en aquel lugar porque la mayoría de la antigua popolación hebraica vivía allí. De esta forma el ghetto nació como una especie de prisión para los judíos. Un lugar donde fueran contenidos todos los “diferentes” de la sociedad. A los judíos se les prohibió poseer bienes inmuebles y el comercio, excepto el de los trapos.

Cada judío que vivía en el ghetto de Roma tenía que llevar un distintivo para ser reconocible a los ojos de la población. Además, la comunidad tenía que asistir a sermones en las iglesias cristianas, finalizadas a la conversión. Iglesias como Sant’Angelo in Pescheria. Entre las restricciones jurídicas a los judíos existía la que les prohibía tener más de una sinagoga y una sola escuela.

barrio judio ghetto de roma nocheIglesia de Sant’Angelo in Pescheria – Portico D’Ottavia y al fondo el Teatro Marcello en el Ghetto de Roma

En el 1586 papa Sisto V anuló algunas restricciónes y actuó un pequeño ampliamento del barrio.

Con el pasar del tiempo y con la llegada de la revolución francesa las condiciones de los judíos en el ghetto de Roma cambiaron. Después de la irrupción de los franceses en la ciudad el comandante Berthier proclamó la libertad de culto para los judíos. Sin embargo, esta condición duró muy poco. En el 1814 con el nuevo pontéfice Pio VII los judíos quedaron confinados otra vez en el ghetto. Sólo en tiempos de Pío IX desapareció la muralla que los encerraba en este barrio.

Paseando por el Ghetto de Roma

La historia del pueblo hebreo en Roma está vinculada a la del ghetto que hoy todavía es el centro de la comunidad judía.

Paseando cerca del ghetto, admiro una imponente iglesia: Santa Maria in Campitelli. Esta iglesia de mediados del siglo XVII es impresionante. En el s. XX pasa del rione Campitelli a formar parte del rione Sant’Angelo y del barrio judío.

santa maria campitelli romaIglesia de santa Maria en Campitelli

Poco más adelante, entre pequeñas calles, encuentro las ruinas del portico de Ottavia. Desde allí, recorriendo la calle del portico de Ottavia llego hasta la Sinagoga. De hecho, se trata de una de las sinagogas más grandes de Europa conocida como “Templo mayor”. Su Museo histórico está lleno de auténticas maravillas.

Sinagoga en el Ghetto de RomaSinagoga

Pero hoy en día el ghetto, precisamente por formar parte de la historia judía y romana es también un lugar maravilloso. Está lleno de rincones interesantes para visitar. Además, es una meta para entendedores en cuestiones de dulces. No podéis dejar de entrar y degustar las maravillas de sabor en el famoso y tradicional horno que hay en “Piazza delle cinque scole”.

Nuestros guías En Roma te proponen además una visita guiada muy especial por el Ghetto, el barrio judío de Roma

Roma en los orígenes, el Umbilicus Urbis

El Umbilicus Urbis representa el centro ideal de la ciudad de Roma. Conforme la leyenda se trata de la fosa que Rómulo escavó en el centro del recinto urbano, para que los ciudadanos echaran ahí la tierra y las primicias de sus aldeas de origen. Se trata de un cono de ladrillos de 4,45 metros de diámetro, antiguamente cubierto de mármoles y con una estatua encima. Los restos actuales pertencen al reinado del emperador Settimio Severo (193 – 211 d.C.). El Umblicus se encuentra en pleno Foro Romano, al lado del Arco dedicado precisamente a Septimio.

umbilicus urbis en el foro romano

Roma, un cuerpo

El centro de este cuerpo extendido de Roma. El acceso a sus entrañas y el recuerdo de su origen. Un recoveco circular como pequeña gruta primordial que nos lleva a una vida que crece sin palabras, sin luces. Roma pequeña, recién nacida y formándose gracias al Tíber, en el seno del Mediterráneo.

El centro de la ciudad de Roma correspondía al centro del mundo para los romanos, de ahí que el lugar se denominara también Umbilicus Mundi. Para todos era un lugar sagrado y mágico. En él se podría acceder al mundo del Inferno, de lo que ‘está debajo’, el mundus “Cereris”. Por esta razón, los tres días al año en los que el Umbilicus permanecía abierto se consideraban nefastos (dies nefastus). Es más, a través de este ombligo de Roma podían salir los espíritus infernales. De hecho, en estos días (24 agosto, 5 octubre y 8 noviembre) estaba prohibido llevar a cabo cualquier actividad pública. Además, se consideraba impío no solo dar batalla o iniciar una guerra, sino también reclutar soldados, navegar o tener relaciones sexuales.

Muy cerca del Umbilicus, como una joya engarzada, se encontraba el Millarum Aurum. Era un pequeño monumento erigido en el 20 d.C. por Augusto para indicar el punto de partida ideal de las carreteras romanas. Desde aquí el cuerpo de Roma se extendía en forma de Imperio.

Un poco de historia de la “Gran Máquina”,
el monumento a Vittorio Emanuele II (Víctor Manuel II)

“La gran máquina de escribir”, como la llaman los romanos, es uno de los monumentos más imponentes y solemnes de Roma. La simetría, la majestuosidad y la solidez  del edificio son el resultado de las luchas del Risorgimento italiano. Este período de la historia italiana tiene como protagonista principal al rey Vittorio Emanuele II. Durante una ceremonia presidida por Umberto I en marzo de 1885, fue puesta la primera piedra de un edificio construido en la colina capitolina. Un lugar intrínsecamente unido a los orígenes de Roma y sede de la tríade capitolina. El monumento fue posteriormente inaugurado por Vittorio Emanuele III, en ocasión de la Exposición Internacional que conmemoraba los cincuenta años de la unidad de Italia.

Ettore Ferrari y Pio Piacentini fueron los que propusieron la idea de construirlo en esta colina. Surgió por ello una gran polémica al tener que destruir numerosos edificios anteriores de gran interés como la torre de Paulo III.

A pesar de todo se siguió adelante. Se eligió, tras varias vicisitudes, el proyecto del arquitecto Giuseppe Sacconi y tras largas vicisitudes los trabajos concluyeron en 1935, ya en plena época fascista.

monumento a vittorio emanuele roma

El ‘Vittoriano’ un símbolo de Italia

El monumento a Vittorio Emanuele II tenía que tener características arquitectónicas y ornamentales bien determinadas. La idea era la de realizar un gran altar de tipo helenístico como el de Pérgamo. Se construyó como si fuera una gran ágora con tres plazas superpuestas. Una gran escalinata va ascendiendo como símbolo de la nueva Italia tras la de los césares y la de los papas. De ahí que fuese elegido más tarde como símbolo  de los cincuenta años de la unidad de Italia. De hecho, todas las estatuas, las decoraciones, los particulares arquitectónicos representan en algún modo los valores del pueblo italiano: virtudes cívicas, regiones, símbolos del antiguo poder de Roma.

Entre los elementos constitutivos del monumento destacan la imponente estatua en bronce de Vittorio Emanuele II, la de las victorias aladas y el columnado corintio. En el monumento resaltan también las frases latinas “Patriae unitati” y “Civium Libertati” en la parte alta y las fuentes que encontramos a nuestra altura. Estas fuentes están situadas a ambos lados de la escalinata central. Además, son el símbolo del Italia flanqueada por los dos mares: el Adriático (a la izquierda) y el mar Tirreno (a la derecha). Dos estatuas muy expresivas y poderosas que personifican ambos mares y que fueron realizadas por Emilio Quadrelli y Pietro Canonica.

monumento a vittorio emanuele roma noche

Vittoriano desde la columna de Trajano

Podemos decir entonces que el Vittoriano desde su inauguración del 4 junio 1911 no fue sólo un monumento de la nueva Italia. En la historia, asumió muchos significados. Inicialmente fue el edificio que representaba en cierta forma una “religión de la patria”. Durante la segunda guerra mundial llegó a ser una exaltación de la idea de una nueva Italia fascista. Pasó a ser, en ese momento, una especie de escenario para las citas políticas del régimen totalitario. Cuado ese régimen cayó, el Altar de la Patria intentó disociarse de la simbología fascista que lo había utilizado.

El Vittoriano hoy

También hoy el Altar de la Patria para los italianos y no, es un símbolo de la Italia unida. Representa la solemnidad y la majestuosidad de Roma. El edificio, al igual que la diosa Roma que se encuentra en el centro, quiere transmitir una idea de simetría, de equilibrio y grandiosidad.

Muchísimos turistas observan el monumento con su cándido marmo ‘botticino’. Sus piedras, por una parte reflejan la luz cálida del aterdecer. Por otra también se tiñen con la luz tímida del sol cuando nace. En este grandioso marco encontramos la sede de exposiciones, colecciones de arte e historia y conciertos. El Vittoriano como atracción turística nace después de la Gran guerra cuando se empezaron a hacer peregrinaciones a los lugares que eran símbolo del conflicto.

monumento a vittorio emanuele foro romano

El monumento a Vittorio Emanuele visto desde el Foro Romano con la Curia en primer plano

Paseando por via del Corso entreveo las estatuas de las victorias aladas. Sorprendida y fascinada por esa majestuosidad e imponencia, me doy prisa para intentar capturar esa imágen en mi máquina fotográfica. La fotografía es la disciplina que me hace acercar a la realidad a través de un objetivo. De hecho, llega a trasformarse en un arte de ver.

Desde la más antigua fotografia que tenemos (1827, Niépce) hasta hoy muchísimos artistas, fotógrafos y aficcionados han testimoniado su forma de ver la realidad. Y el monumento a Vittorio Emanuele II es uno de los que han recibido más ‘miradas’. Hecho para impresionar la retina y la imaginación.

Con sus grandes espacios expositivos, el Vittoriano no es sólo una fachada. En su interior encontramos muchas obras de grandes autores y exposiciones temporales, en muchos casos dedicadas a la historia de esta Italia que nos alberga.

Un valle lúdico

¿Quién no tiene en la imaginación el Círco Máximo de Roma? ¿Quién no ha soñado con una carrera de auténtico Romano? Aquí, en el corazón de la Ciudad Eterna, se encuentran los restos del mayor estadio de la época romana. Ocupa casi todo el valle Murcia, situado entre el Aventino y el Palatino. Fue construido bajo el reinado del quinto rey de Roma, Lucio Tarquinio Prisco en la primera mitad del siglo VI a.C. Desde entonces está dedicado al lugar por excelencia para juegos  y eventos históricos desde el comienzo de la historia de la ciudad. Por ejemplo, en este valle se produjo el festín y subsiguiente rapto de las Sabinas.

Vista Circo Máximo valle Murcia

Con sus 600 m de longitud, 140 m de anchura y su aforo de 300 mil personas fue el mayor circo de la antigua civilización romana. Además, sirvió de modelo para todos los circos que los romanos construyeron en numerosas ciudades de su imperio. En la propia ciudad de Roma había dos otros circos. El circo Flaminio estaba ubicado en el actual centro de la ciudad y el de Majencio que todavía existe y que se encuentra en la Via Appia Antica.

Ayer y hoy del Circo Máximo.

Hoy en día solo quedan los restos de unas verjas de salida de los caballos (carceres), pero se pueden apreciar perfectamente la pista de carreras y la spina, la mediana elevada que dividía las carretteras. Las construcciones fueron expoliadas ampliamente durante los siglos para utilizar sus piedras en otras construcciones. Sin embargo, este valle también fue escenario de sorprendentes hallazgos arqueológicos. Entre ellos mencionamos los dos obeliscos que se encuentran ahora uno en plaza del Popolo y otro en la plaza de San Juan de Letrán.

circo Máximo torre

La torre aún visible es el resto de una construcción medieval que aprovechaba la presencia de un riachuelo (Aqua Iulia). Cerca de este curso de agua había un molino que da nombre a esta característica construcción: “Torre della Moletta”. En 1943 se había decidido excavar toda la zona del Circo Máximo. Se empezó destruyendo el molino y las casas medievales construidas por la familia Frangipane. Los eventos de la II Guerra Mundial impidieron que se concluyera el proyecto, quedándonos sin las construcciones medievales y sin las excavaciones. Historias de la historia.

Cico Maximo torre Moletta

El gran escenario del Circo Máximo

Muchos emperadores realizaron obras y fueron añadiendo o reestructurando alguna parte. Además de los tres órdenes de gradas, el Circo Máximo era una auténtica ‘ciudad lúdica’. En sus inmediaciones se podían encontrar tiendas de artesanos, cambistas, ‘tabernas’ y como no fraguas. Una tarde – noche tórrida de julio con viento cálido, desde una de estas tiendas inició el devastante incendio del año 64 bajo Nerón.

Por cierto, Nerón recubrió todas las gradas con mármoles convirtiéndolo en el monumento más grandioso de la ciudad. Un espectáculo único para quien entraba en la ciudad desde la via Appia encontrándose este inmenso espacio y al lado la colina Palatina.

circo maximo y palatino

El Circo Máximo podía albergar hasta 12 carros a la vez, de cuatro (quadrigae) y de dos caballos (bigae). Cada uno correspondía a lo que hoy en día llamaríamos un equipo, con sus patrocinadores y aficionados. Se trataba de carreras muy peligrosas tanto para los caballos como para los propios aurigas. No era raro que una carrera acabara con la vida de un caballo o de un conductor.

El Circo albergó carreras y juegos hasta el 549 d.C. Posteriormente fue utilizado como área agrícola y cementerio hebraico. En la actualidad es un parque público que se destina también a manifestaciones políticas, musicales y deportivas. Este espacio, por ejemplo, albergó la gran celebración de la victoria del mundial de fútbol de 2006.

Circo Máximo celebraciones

vista via Sacra

La Via Sacra es la calzada principal que atraviesa todo el Foro Romano. Pisar sus piedras de edad augustea representa un un auténtico viaje en la historia. Aunque su comienzo se suele colocar en el arco de Tito, hay mucho debate sobre el verdadero trayecto de su recorrido, así como sobre el origen de su nombre. El apelativo  puede referirse a varios aspectos. La calle tuvo siempre un importante papel ceremonial para la investidura del poder de la ciudad. Era el camino para las ceremonias sagradas. Si bien según una leyenda, la calzada asumió su epíteto de Sacra porque aquí Romulus y Tito Tazio santificaron el pacto tras el rapto de las Sabinas con sacrificios a los dioses.

La calzada en principio no terminaba su recorrido dentro del recinto del foro. La via Sacra salía del mismo por la antigua puerta Mugonia, la puerta del Palatino. A lo largo de su recorrido se encuentran algunos de los mayores edificios y monumentos del Foro.

Monumentos en la via Sacra

La calle toca, en el lado norte, la Regia, una de las construcciones más antiguas del foro. La morada original del Rey, en la cual probablemente el Sumo Pontífice ejercía las funciones sagradas.

Regia en la Via Sacra

Muy cerca se encuentra el templo del emperador Antonino y Faustina. Fue erigido después de la muerte de la emperatriz en el año 141. Fue dedicado a ella por el Senado, como recuerda la inscripción en el arquitrabe de la fachada.  A la muerte del emperador en el 161, el templo también se dedicó al nuevo divus y se agregó una línea sobre la inscripción existente. Posteriormente, el tempo fue transformado en el siglo VII o VIII en la iglesia di San Lorenzo en Miranda. sin embargo, el aspecto actual de la iglesia se debe a una restructuración de 1602.

templo de Antonino y Faustina en la via Sacra

En el lado sur de la via Sacra se encuentra la basílica Emilia. Contrariamente a lo que podría indicar el nombre, en la antigua Roma las basílicas no eran edificios religiosos sino civiles, destinados a diferentes usos: lugar de reunión, area de comercio, de ejercitaciones militares, etc. La basílica Emilia es el único de estos edificios que ha sobrevivido en el Foro. Debe su nombre a la familia, a la gens, que mayormente contribuyó a las numerosas obras a la que fue sometida. Fue totalmente destruida durante el saqueo de Alarico en 410. En esa ocasión la basílica sufrió un terrible incendio. En el suelo se pueden apreciar todavía las manchas de las monedas de los cambistas fundidas durante el incendio.

basilica Emilia junto a la Via Sacra

A pesar de su nombre, que podría hacer pensar a un edificio de uso religioso, la Curia Julia era la sede del Senado. El término curia indicaba en Roma un lugar de reunión. Al principio, las asambleas congregaban a los “curiati”, es decir, ciudadanos ponderados según el censo.  Se llama Julia porque fue Julio César el que inició su construcción en el 44 a.C. Su asesinato ese mismo año tuvo lugar, en cambio,  en la Curia de Pompeo, situada en la actual Plaza del Teatro di Pompeo. El edificio forma parte del plan general de obras de renovación del Foro Romano, aunque fue Augusto quien la terminó en el 29 a.C. Asimismo, el emperador Diocleciano la renovó ulteriormente en  283 d.C. tras un incendio.

Curia Julia vista frontal

Su aspecto hace que el edificio destaque y se reconozca en seguida dentro del Foro. Su alta fachada de ladrillo con gruesos contrafuertes en cada esquina son algunos de sus rasgos característicos. Un simple tramo de escaleras une la zona del Comicio a la puerta monumental de bronce de la Curia. Se trata de una copia de la puerta original que se encuentra actualmente en San Juan de Letrán desde el siglo XVII.

Conservación de la Curia

El extraordinario estado de conservación se debe al hecho de que fue transformada en una  iglesia. San Adrián pasa a ser, de esta forma, en el siglo VII la nueva iglesia construida sobre la estructura de la Curia. El papa Honorio I salvó así el edificio del abandono y de la destrucción. En el interior, en la parte derecha de la entrada, aún se pueden apreciar restos de pinturas de tema religioso de este período.

Curia Romana foro frescos

El interior se presenta imponente, aunque austero. La Curia mide 21 metros de alto, 18 de ancho y 27 de largo, conforme las medidas ideales preconizadas por Vitruvio.  La pavimentación es en mármol polícromo (opus sectile). Se aprecian, además, tres gradas que hospedaban los esacaños de los senadores y de la presidencia.

curia julia foro romano interior

En la Curia se encuentran actualmente dos grandes bajorrelieves conocidos como anaglifos de Trajano. Conmemoran los beneficios del emperador hispalense otorgados en el propio Foro. También encontramos una estatua de pórfido de un hombre en toga, tal vez el mismo Trajano. Se trata de una de las esculturas mejor conservadas de toda la edad imperial.

Plutei Curia Romana Foro

Se puede visitar la Curia en los horarios de apertura del área arqueológica del Foro Romano, Palatino y Coliseo. Forma parte de este área constituyendo uno de sus edificios neurálgicos.

La Rosaleda de Roma (Roseto comunale) o el rocío que nos lava.

Puede parecer un título extraño. Lo reconozco. Pero me gusta mucho contar cómo los lugares van unidos en mi imaginación a palabras. En este caso la Rosaleda de Roma la pronuncio no como una explosión de color durante el Premio Roma en mayo sino como la frescura de la vida estrenada. La frescura con estremecimiento de lavarse tras el sueño, como una mañana de aire limpio en la que estrenar el tiempo.

rocío sobre la hierba en la rosaleda de Roma

Cuando estábamos allí, en la parte alta, junto a los árboles, el rocío luchaba con el sol. La sombra era su aliada compactando sus minúsculas gotas, bien plantada en su húmeda quietud. Mi buen maestro -tengo que llevar a Óscar la próxima vez que venga a Roma – con sus manos, suavemente, removía las puntas de las tiernas hierbecillas como si fueran los cabellos de su hijo. Viendo sus manos que se movían mojándose me incliné para recibir en mi rostro ese rocío. Me quería descubrir del acre color que me escondía tras mi paso por el infierno. Limpia, lava, refresca y sana lo que mis lágrimas no conseguían bajando por mis carrillos.

Y así, me descubro yo, peregrino que llega a esta colina con deseo de aire puro, de verme limpio tras un largo camino. Conozco ya tantas, pero pocas veces las palabras se quedaron fijas en mi sombra de recuerdos como este rocío:

“Quando noi fummo là ‘ve la rugiada
pugna col sole, per essere in parte
dove, ad orezza, poco si dirada,

ambo le mani in su l’erbetta sparte
soavemente ‘l mio maestro pose:
ond’io, che fui accorto di sua arte,

porsi ver’ lui le guance lagrimose:
ivi mi fece tutto discoverto
quel color che l’inferno mi nascose”.

Qué sonido tan hermoso el de esta voz que escucho por la mañana paseando por la Rosaleda. Como el recuerdo de un aroma que permanece desde años, evocador, estas palabras se despiertan con mis sentidos en la fresca mañana. La mañana, el inicio, me gusta, consigo decirlo, con la voz de estas palabras que fecundan mi boca.

rosaleda de Roma

Un vilolinista en la Rosaleda de Roma

Rosas y jardines sobre terrenos de huertas tras la guerra, sobre el cementerio hebreo trasladado allí en el s. XVII, sobre campos que rodeaban la antigua Rocca Savelli medieval. Rosas y jardines sobre una ciudad que se viste y desnuda sin cobijo para ir incluso hacia los tiempos míticos en los que Caco y Hércules hoyaron sus senderos. Volvemos a los orígenes de Roma teniendo en frente un futuro ya pasado en el Palatino.

Una colina de espera y esperanza. Parece que la ciudad allí ha perdido todo excepto su vida palpitante en suelo ancestral. Recupera su piel primigenia y los senderos en forma de menorah. Una ciudad que por un momento se hace peregrina caminando a través de sus siete pecados mientras asciende por esta colina de purificación. Aquí, encuentra un lugar donde lavarse con el simple y pobre rocío de la noche fría. Los peregrinos, como en Lavacolla, al anunciarse la cercanía de la meta, necesitamos agua para estar y sentirnos limpios.

Vista de la Rosaleda de Roma desde el aire

La música queda. Acompaña a los que dejan todo para emprender un camino. Se abandona incluso la pobreza pero recuperamos el tiempo. Y así tanto al salir como al llegar sólo lo que son realmente nos diferencia. Camino, tiempo y vida. Nada más nos queda y así podemos seguir, confiando. Para este lugar, colina en una isla de Roma, es necesario el tiempo. Ya podemos contar porque hay esperanza, porque el sufrimiento tiene un ritmo, porque la expiación, como la centrífuga, se cuenta en revoluciones por minuto.

rosaleda municipal de Roma

Catón, también aquí, nos espera junto a la verja de entrada en Valle Murcia. Podría ser él el violinista que bajando del tejado nos precede en la senda que recorre la Rosaleda de Roma.

Abracadabra. Abandonando la vana complacencia, todo desaparece excepto una música que queda como rocío sobre la hierba. Hay lugares en Roma en donde se cobijan palabras pero también lugares, como este, en donde se refugia una música.

El Templete del Bramante: transfiguración.

Templete del Bramante en la Academia de España

Anoche soñé bendita ilusión. Una colina con un patio escondido. Un lugar acogedor, de puertas siempre abiertas, en donde poder contemplar y hablar.

Desde allí la realidad no deja de ser tangible pero se puede contemplar vista con otros ojos. Los ojos de quien, al contemplar a Carlos V, lo ven como Júpiter, Jasón o Hércules. Además, pasa a nuestro lado, de nuevo, como en un paseo triunfal, como un nuevo Escipión, hasta alojar en Palazzo Vidoni. Todas estas presencias se hacen vivas gracias al arte. Las musas ejercen su poder convocándolo vivo en nuestra vida, con las palabras de quienes no se cansan de entusiasmarse ante la belleza legada. La hermosura se encuentra atada al tiempo, convirtiéndose en faro o linterna.

Y pasó una tarde y pasó una noche, el día primero.

Aquí escuché, casi como una aparición, la voz de Juan Gómez que me decía que ‘todos los ríos de piedra llevan a Roma’. Es más, desde aquí se los puede ver afluir,  como a un valle apocalíptico, en donde toda la historia se reúne, convocada por una curva del tiempo. Una sima que dará lugar a manantiales quién sabe dónde y cuándo.

Bajo el Templete, en su inicio había una fuente, una gruta. Un lugar en el que vio a la luz una Apocalipsis Nova, anticipadora. Una resurrección de la tierra nueva. Un fruto, en piedra, este templete, que saltaría hasta la eternidad. Es más, sería digno de sobrevivir, como el arte misma, incluso más allá del tiempo. Por el contrario, sería indigno condenarlo a una vida natural pues va más allá de la ‘rerum magna parens’.

El Templete del Bramante: Cuántos quisieron ver lo que veis y no lo vieron.

Es maravilloso contemplar lo que otros, con paciencia y saber han logrado ver. Encontrar escondida en el retablo dedicado a Santiago de la catedral de Granada, una pintura que reproduce la de Santa María del Popolo. Del Sancta Sanctorum de San Juan de Letrán hasta Granada pasando por la mirada de peregrinos junto a la puerta Flaminia y las manos de Antoniazzo Romano.

Tengo en mi muñeca el reloj de mi padre. Para todos un reloj, sin más. Sin embargo, para mí, está lleno de su historia, de sus minutos, de su forma de mirarlo cuando ya no veía bien. Para mí es el libro de los primeros números romanos, el mecanismo misterioso que parecía abastecerse del latido de sus venas. Y no sólo. Era el aliado de su impaciencia, el velador de sus horas con música de cronómetro.

Todo esto veo cuando lo veo en mi pulso.

Granada y Roma

De igual forma, ¡cuántas cosas vi al ver con los ojos de quienes hablaban junto al Templete! Observando estas columnas he imaginado el patio del palacio del emperador Carlos V en la Alhambra como un lugar nuevo. He escuchado cómo Roma llegó hasta rincones de España y América. Pero también he notado cómo América sembró Roma con frutos de pepitas doradas de maíz. Girnaldas y grotescas que desde villa Farnesina atraviesan el océano. Corteos y decoraciones para celebrar la victoria granadina llenaron Roma, volviendo al escenario único para los triunfos que, al mismo tiempo, revive con ellos.

palacio carlos V en la Alhambra

16 columnas, nichos, capiteles, friso y entablamento. Palabras que son espejos que se llenan de cuerpo en imágenes, multiplicándose. Y así, sin más magia que la mirada amorosa, las 16 de Roma pasan a 32 en Granada. Lejos de Roma pero tan cerca se construyó ese patio, quizás queriendo ser un espacio parecido al que nos describe Serlio envolviendo el Templete. A dos mil kilómetros de distancia, ahora también para mí, acompaña la circularidad y formas del Templete en diálogo con él. Espacios que se comprenden.

congreso academia espana roma

Hablaba de todo ello Juan Carlos Ruiz Souza y me conquista su pasión. Está contento como un niño al descubrir el mundo maravilloso de los héroes en las huellas de estos lugares. Aunque, por lo que nos cuenta el friso, éste sea un héroe que lucha con dos llaves, óleos, hisopos, agua y fuego.

Veo que ya todo estaba allí: en nosotros que mirábamos y en lo que veíamos. Como un sí, las imágenes llamaban unas a otras.

El Templete del Bramante: Roma entre este y oeste.

Y así pasó otra tarde, y pasó otra noche, el día segundo.

Cae Constantinopla cristiana y cae la mora Granada. En medio, Roma que mira con miedo y espera. Espera vuelta ahora hacia el Templete, hacia el oeste. De oriente a occidente dejamos el Templo de Salomón, pasamos por el nuevo Templo de la Sixtina y llegamos hasta el último Templo en San Lorenzo del Escorial con Felipe II como nuevo Salomón. Cadenas de imágenes que  han plasmado lugares maravillosos.

Por último, las notas del oficio por la Toma de Granada me hacen cerrar los ojos para soñar esos lugares. El poder de la música que, inefable, reconstruye lo que faltaba de aquel mundo. Ensancha la imaginación y la aquieta con las notas de Hernando de Talavera. Crea el silencio necesario para que las formas no se disturben. Casi puedo imaginar las calles de la antigua ciudad que a las 6 de la madrugada, libres de ruidos y gentíos nos muestran las perspectivas con las que las construyeron.

El Templete es el punto de fuga de otras perspectivas. Líneas que llegan desde más allá del mar, de otros tiempos, para hacer que la palabra ‘católico’, universal, de aquellos dos reyes y de Roma, adquiera significados hasta el momento completamente desconocidos.san pedro montorio concierto

Aquí, junto al Templete, en este silencio de palabras y música, todo nos lleva hacia el breve equilibrio que encontró y resumió Bramante en este ombligo de historia y piedra. En la Academia de España estos sueños, concepciones, se pueden realizar.

Y pasó otra tarde y pasó otra noche. El día tercero.

Cuando Augusto terminó la construcción del Teatro de Marcelo dedicándolo a su sobrino no pensaba que un día Yago lo dibujaría.

Tampoco habría imaginado que este teatro se convertiría en una fortaleza, residencia primero de la familia Savelli y luego de los Orsini.

Teatro de Marcelo Roma

El primer teatro de sólida piedra en Roma, muy cerca de los grandes mercados del Foro Olitorio y Foro Boario. A la sombra del Campidoglio y muy cerca del río es el hermano mayor del famoso Coliseo. Un lugar realmente privilegiado para que la misma Roma se convierta en un espectáculo.

Muy cerca las columnas dedicadas al dios actor Apolo, había un espacio ya desde el 179 a. C. dedicado a teatro. Cuando Julio César decide construir un teatro de piedra destruirá para ello el templo de la Piedad. Una decisión que le valió numerosas críticas. Como las que también recibió poco después Augusto cuando siguió derribando otros edificios para hacerlo aún más grandioso.

Un teatro – fortaleza

Está muy cerca del río y de la Isla Tiberina. De ahí que desde la alta Edad Media los Pierleoni y los Fabi, habían utilizado el Teatro de Marcelo como bastión defensivo para sus zonas de influencia en la ciudad. Luego sería Baldasarre Peruzzi el arquitecto que lo fortifico, tal y como lo vemos hoy en día.

Arcos que albergaron tiendas y puestos de artesanos, carnicerías junto a bodegones de vino de los Castelli a granel. Hasta hace poco junto a él surgía un gran mercado en una plaza cerrada. Eso fue antes de que en los años 30 se abriera la calle que lleva hacia el sur-oeste, hacia el mar, saliendo de Plaza Venezia.

Una de las islas que te esperan en Roma se encuentra a orillas de la via Nomentana, cerca de Villa Torlonia. Se trata del complejo de Santa Agnese con el Mausoleo de Constanza.

Desde la gran avenida se ve un campanario románico con el típico y reconocible ladrillo ocre y las ventanas con biforas. Hemos llegado a la basílica de Santa Agnese. Se trata, sin embargo, de la ‘nueva’ basílica del s. VII pues de la ‘antigua’ del s. IV quedan solo pocas piedras.

Arte en el Mausoleo de Constanza.

Justo al lado, se encuentra el Mausoleo de Constanza o Constantina (hija del emperador Constantino). Confundiéndola con una mártir llamada Constanza pasó a ser el Mausoleo e iglesia de “Santa Constanza”. Dio así nombre incluso a una calle pasando a llamarse en italiano ‘Mausoleo di Santa Costanza’.

mausoleo constanza mosaicos

Por una parte, sus preciosos mosaicos, su forma circular y su situación junto a los restos de la antigua basílica de sant’Agnese. Por otra, el no encontrarse en el centro de la ciudad. Y, además, por las enormes catacumbas que recorren el subsuelo en mil galerías… Todo ello lo convirtieron en un lugar con un encanto muy especial en Roma.

En el s. XVII un grupo de artistas de los países bajos, los Bentvogels ‘bandada de pájaros’, eligieron este lugar como templo dedicado a Baco, llenándolo de rituales goliárdicos.

Hoy es un lugar retirado, tranquilo, hermoso, con lugar para aparcar… donde muchas parejas de la ciudad deciden casarse. Y los gatos imperan tranquilamente.

Aquí te proponemos la visión de Yago con un dibujo contemplando el Mausoleo de Constanza al salir de la ‘nueva’ basílica. Una Roma siempre divertida y sorprendente.

Mausoleo Constanza Roma

 

El Palacio Altemps es uno de mis lugares preferidos para citarnos en Roma.

Antes de ir a visitar los Museos Vaticanos, los Capitolinos, el Museo de las Termas, o centrale Montemartini… yo escogería el Palacio Altemps para un primer encuentro con la escultura clásica en Roma. Luego vendrá el resto, pero las primeras palabras, las primeras sensaciones, son importantes.

En el Palcio Altemps podréis susurraros palabras en intimidad. Escucharos sin el fondo del vocear. Abrir la boca para mostrar que eres un tragaldabas, encontrándote con un rostro amigo. Empezar diálogos en los que Baco, siempre locuaz, te hable de cómo la embriaguez de la belleza no es algo supérfluo. La intimidad, la cercanía de estar tú a tú, invita a la calma. Intimidad y calma -el tiempo necesario para una huella- son dos cosas que normalmente no condimentan otros lugares de Roma.

Cada escultura te mira, te tiene a ti y sólo a ti para hablarte. Entonces nace el juego en el que no se sabe ya quien habla y quien escucha, cuál es el tiempo en el que estamos.

visita palacio altemps

Cuidando de Ares en Palacio Altemps

Eros besa la pantorrilla de su padre.
Sin embargo, hoy a Ares es el único al que no nos podemos acercar. Parece que esté en cuarentena tras un aula de cristales.

Como si el sol o el fuego lo hubieran dañado durante sus batallas tiene su piel protegida con ungüentos y vendas. Es hermoso verlo poderoso y paciente. Parece aún más real, más temporal y caduco, dejando por un momento esa aura de divino equilibrio sobrehumano e inalcanzable. Aunque sigue siendo la enlapidación de una asombrosa y fría belleza en reposo perfecto, un ligero temblor de compasión parece asomársele a los labios. Prescindo de la aparatosa empuñadura para imaginármelo casi cándido con las manos sujetando su rodilla izquierda.
A hurtadillas salimos de la sala dejándolo descansar. ¡Qué hermoso cuando reposa!

 

Palacio Altemps escultura Ares Ludovisi

 

Asistiendo a un suicidio, dos muertes, en Palacio Altemps

Hay incluso una única silla para sentarte ante ellos. Falta sólo alguien que te traiga un buen café para empezar a hablar y soltarle una retahíla de preguntas.

Con su muerte parece que nos responde y nos cuenta la muerte de la mujer. No pudiendo ya levantarla, comparte con ella su suerte. Consortes, con prisa, sin dudas, sin palabras. Ladea la cabeza para hacer sitio a su espada y crear una boca con lengua de sangre. Mira hacia atrás casi despectivamente negando el futuro que está muriendo ante él en su otra mano. Dos vidas que se están yendo porque en el fondo eran una.

Galata Suicida escultura en Palacio Altemps

Su ánima y ánimo, su esperanza, su libertad, su ilusión, está doblegada, de rodillas, expirando. Nada le queda y ya brota la sangre de la herida que aún no ha hecho parar su corazón. Últimas fuerzas y latidos para poner fin a lo que ya acabó. Es un momento sin tiempo.

Lo puedo entender y comprender, suspendido en ese momento de entrega. Pero pienso al segundo después y me hubiera gustado seguir charlando con un héroe capaz de arrastrar incluso su ánimo desvencijado, con quien consigue llegar al momento sucesivo a pesar de haber perdido todo, renunciando incluso al poder sobre sí mismo. Sería la escultura de un héroe mucho menos espectacular pero con quien se podría hablar. Me harían falta sus momentos con tiempo.

Galata Suicida en Palacio Altemps Roma

En Palacio Altemps hay ángeles que no vuelan.

Está tan gordito y aún es tan niño que sus alas parecen no tener fuerzas o práctica.

Llega tarde y se cuela en la procesión de la bóveda que va hacia el altar de la capilla del palacio. Se ve que se ha quedado jugando hasta el último momento, entretenido aquí abajo entre esculturas y visitantes que se citan en la intimidad.
También a él se le ha pasado el tiempo volando. Se encarama, por eso, apoyando su pie en la cornisa de piedra para saltar la balaustrada pintada.

Capilla del Palacio Altemps

El Palacio Altemps nos invita a este paso. Rozamos el cuerpo de sus muros y acariciamos el tacto de su piel egipcio – griego – romana. Nos apoyamos en la balaustrada de la imaginación para entrar en la gloria. No nos abandona la mirada emocionada. Un lugar perfecto para esta cita porque no necesitas de nada más que un tú. Lo demás no importa, incluso si estamos desnudos, nos saltamos el protocolo o sabemos que sólo somos color y tierra. Todo, con tal de seguir en el paraíso con los pies en la tierra.

Y si queréis otro momento en Palacio Altemps, os dejo con Antinoo.

Además, puedes comprar online las entradas para el Palacio Altemps.

El monte Palatino: no sólo una de las 7 colinas de Roma

Es el mes de mayo. El Palatino se viste con las flores rosadas del ‘árbol de Judas’.

Son las 8,30 de la mañana y acaban de abrir la entrada al Foro junto a la basílica de San Cosme y Damián. Me parece un lujo poder adentrarme por el Foro romano en solitario. En vez de seguir la inclinación natural e ir hacia la derecha como las aguas que buscan el Tíber preferí subir por la via Sacra hacia el Arco de Tito. Me gusta subir por el Clivus Palatinus hacia lo alto del Palatino pasando cerca de donde estaba la casa de Cicerón. Un saludo lleno de gratitud seguramente le gustará.

palatino y siete colinas mapa latin

Sigo sin encontrar a nadie mientras paseo por este jardín arqueológico como si estuviera volviendo a los orígenes de la ciudad o del mundo. El Palatino vuelve a ser una nueva Arcadia. Una pequeña colina de unos 50 metros con campos llanos en la cima. A los lados auténticos bosques de acanto y laureles me acompañan hasta llegar a divisar la Villa Mills.

Desde aquí, hacia la derecha, veo ya la ligera pendiente hacia el Germalus, la parte que va hacia el río. Es la zona más antigua y legendaria. Allí está el Lupercal y las primeras cabañas de las que se conservan trazas.

El Palatino de las maravillas

palatino roma

En el terreno que ocupaba un criptopórtico entre la Domus Flavia y la Domus Tiberiana, tanquilo y feliz me esperaba un conejo. Cola di Rienzo lo bauticé.

En este país de las maravillas avanzaba a pequeños saltitos dirigiéndose hacia el Estadio de Domiciano. Llegando a la parte sur-este de la colina desapareció bajo tierra. Seguramente Cola tenía su casa en el ninfeo del Septizodium de Septimio Severo. No está mal. Desde aquí, la vista del Circo Máximo, de los arcos del acueducto del Agua Claudia y el inicio de la via Appia son un paisaje digno de la capital del Imperio.

Descuentos en Roma entradas Palatino

Me di la vuelta para dirigirme hacia el Germalus. Saludé con una reverencia el lugar del templo de Apolo y pasé entre las casas de Livia y Augusto. Allí cerca estaba la escalinata de Caco de la que no queda casi nada. Sin embargo, su nombre no me deja nunca indiferente y me hace imaginar aquel tiempo sin tiempo en el que los héroes, no siempre los ‘buenos’, paseaban por estos lares. Hércules, tiene su ara más antigua allí abajo, muy cerca, bajo el altar de Santa Maria in Cosmedin.

Había una vez… el Palatino

En 1948 excavando en la zona oeste de la colina encontraron unas cabañas del s. VIII a. C. Por esas fechas (754 a. C.) Varrón nos indica que Romulo fundó la ciudad. La casa Romuli era una cabaña que se reconstruía y restauraba continuamente. Estaba situada en donde luego, no a caso, Augusto edificó su casa. Así, desde entonces, esta colina y sus construcciones pasaron a ser el símbolo por antonomasia del poder de Roma

Mientras el Aventino era la colina ‘popular’ el Palatino era el símbolo del patriciado, de los ‘palacios’ en los que vivían los encargados de ejercer el poder. No por nada la familia Farnese eligió esta colina para construir a finales del s. XVI su residencia de verano (Horti Farnesiani) con magníficos jardines y ninfeos que aún podemos admirar en parte*.

Orti Farnesiani en el Palatino

Volvemos así hacia el Foro. La vista desde los Horti Farnesiani con la gran basílica de Majencio es maravillosa. Aprovecho la apertura de la Rampa Domicianea para sentirme pequeño, pequeño y volver al centro del Foro no sin antes admirar los frescos de Santa Maria La Antiqua.

Empiezo a ver grupos de turistas, mientras que los señores de la colina, fantasmas, conejos y plantas, vuelven a su quietud formando sólo parte de relatos y del mundo escondido en esta colina.

Os aconsejo este relato de Isabel Barcelò para pasear por el Palatino y revivir el ambiente del nacimiento de Roma. No os perdáis su último libro Los Orígenes de Roma publicado por Gredos. Y si queréis una visita guiada personalizada, no tienes más que escribirnos a visitasguiadas@enroma.com

*A partir del 21/3/18 se podrán visitar los Horti Farnesiani restaurados gracias a la exposición organizada por Electa Editrice.

Tour Coliseo, Foro Romano y Palatino

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palatino vistas sobre el foro y campidoglioMirador del Palatino sobre el Foro con el Campidoglio al fondo.

Villa Borghese, muy cercana al centro histórico, es perfecta para relajarte. Sus amplios  cómodos viales internos te permitirán disfrutar a pie o en bici.

Junto al estanque de Villa Borghese

Te encontrarás con fuentes barrocas como la de los caballos marinos en medio a una naturaleza con amplios espacios y árboles centenarios. Podrás, incluso, disfrutar de un ambiente paradisíaco en torno al estanque con el templo de Esculapio.  Es como volver a las Espérides: esculturas, un jardín botánico, barcas para remar, tortugas y patos. En verano, cuando aprieta el calor, es un lugar maravilloso.

Villa Borghese estanque

Muy cerca de este pequeño lago se encuentra el teatro de madera que reproduce el Globe Theatre. Shakespeare bajo las estrellas de Roma en el Silvano Toti Globe Theatre. El director artístico es el gran actor Gigi Proietti.

Justo ante el teatro se encuentra la gran explanada de Plaza de Siena. Es un lugar perfecto para correr y realizar tus ejercicios si vienes al parque para correr. A finales de mayo todos los años alberga un famosísimo concurso hípico internacional de saltos.

Siempre en esa zona del jardín botánico y del estanque verás una pequeña loma con una construcción. Es la ‘Casina di Raffaello‘. A pesar del nombre no tiene nada que ver con el genial pintor del Renacimiento.  Actualmente está dedicada a Ludoteca con actividades para los más pequeños.

Un poco más allá llegamos a la Casa del Cinema.  Tiene un programa muy rico y casi siempre gratis. En verano, además, el cine es al aire libre.

Una jornada disfrutando en Villa Borghese

Un buen plan para poder disfrutar de una jornada en esta villa sería el de visitar por la mañana la Galería Borghese. Es el lugar ideal para los amantes del arte. Podréis disfrutar con esculturas famosas de Bernini o Canova y obras maestras del arte universal.

arte en villa Borghese

Otro lugar maravilloso es el museo Etrusco de Villa Giulia. También muy cerca tienes el museo de Arte Contemporánea. Como ves, en Roma hay que escoger siempre. O volver y volver.

Tras una de estas visitas en museos por la mañana, podríais comer en el restaurante del bioparco. Luego podríais dar un paseo entre los diversos recintos de los animales.

Los domingos de primavera y verano, además, te ofrecemos un tour por el parque Borghese con guía privado. Una actividad muy especial para disfrutar del Corazón Verde de Roma con un guía y almuerzo.

corazón verde de Roma mapa villa borghese

Al salir del Bioparco podréis alquilar una bici, calesa con pedales o incluso un segway con nuestros amigos de Ascol Bike. De esta forma, podríais hacer un bonito paseo en bici hasta el Pincio parando en la zona del estanque de Esculapio con sus barcas a remo.

barcas en el estanque de villa Borghese Roma

Justo antes de llegar al mirador y contemplar la puesta del sol sobre Plaza del Popolo, hay una zona con norias y casetas en donde poder tomar un aperitivo. Patinadores, paseantes, acróbatas… es un lugar para disfrutar de un bonito ambiente relajado.

Escribe a tu Guía En Roma: info@enroma.com para contratar una visita guiada o para solicitar información.

ver lugares de turismo en Roma1. Lugares turísticos de Roma: Palacio Barberini

El Palacio Barberini, situado en la confluencia de una de las vías más importantes de la ciudad, Via del Tritone, es uno de los lugares turísticos de Roma que  merece la pena visitar.  Antigua residencia de la familia Barberini hace honor a uno de los linajes papales más famosos. El Palacio Barberini, además, ha pasado a ser sede de la Galleria  Nazionale  d’Arte  Antica. Se ha convertido así en uno de los museos más prestigiosos y con mayor número de obras de arte de la Ciudad Eterna.

El palacio es obra del arquitecto barroco Carlo Maderno. Sin embargo, trabajaron en él también Gian Lorenzo Bernini y Francesco Borromini. Allí podrás admirar, entre otras, obras de Tiziano, el Greco, Bernini, Caravaggio, Rafael, Guido Reni. Déjate deslumbrar también por el gigantesco techo con el “Triunfo de la Divina Providencia” de Pietro da Cortona… Un oasis de tranquilidad en medio de una ciudad populosa.

10 lugares turísticos de Roma que no puedes perderte

Recuerda, ante todo, que al ser un museo los lunes permanece cerrado al público. Sin embargo, las visitas pueden realizarse de martes a domingo de 8:30 a 19:00. El primer domingo del mes la entrada es gratuita.

Generalmente no hay problemas en taquilla, ya que el Palacio Barberini no es tan visitado como los Museos Vaticanos. Si lo prefieres, En Roma también ofrece la posibilidad de visitar el Palacio  Barberini en nuestro recorrido de “Roma Barroca y Renacentista” .

ver turismo en Roma2. Lugares turísticos de Roma: Campo dei Fiori

Una plaza entre las orillas del Tíber y Plaza Navona.  Lugar de encuentro  para residentes de la ciudad y para los visitantes que se pierden por las callejuelas que la rodean. La particularidad de esta plaza reside en que todas las mañanas se organiza un mercadillo de fruta, uno de los más populosos y pintorescos de la ciudad de Roma.

En un palacete cercano vivió Vannozza Cattanei, la amante de Alejandro VI y madre de César y Lucrecia Borgia.

10 lugares turísticos imperdibles en Roma

A partir de 1456 el espacio fue pavimentado y en el centro de la plaza se empezaron a tener lugar ejecuciones públicas. El reo más célebre que murió en este lugar fue Giordano Bruno. En el lugar donde estaba situado el patíbulo podemos ver un monumento que representa a este fraile dominico. Actualmente, la plaza de Campo dei Fiori se han convertido en un símbolo de la vida bohemia y lugar de marcha.

Es una plaza que hace resaltar los aspectos de la vida sencilla que tambien puede ofrecer esta hermosa ciudad. El Arco degli Acetari, un horno que hace una pizza buenísima, el antiguo bar en vicolo del Gallo. Todo un contexto que no puedes perderte durante tu visita a Roma.

Además, es un lugar donde puedes hacer un alto para comer o para cenar, pues la plaza está repleta de restaurantes que ofrecen las mejores delicias de la gastronomía italiana. En nuestro tour gastronómico podréis degustar maravillas en locales cerca de esta plaza.

ver turismo en Roma3. Lugares turísticos de Roma: Santa Maria in Trastevere

Esta basílica se encuentra en pleno centro de uno de los barrios más turísticos de Roma. Santa  Maria  in  Trastevere  se  presenta  como  una  de  las  basílicas  más antiguas de Roma y la primera que fue dedicada a la Virgen María.

El lugar de la fundación no es casual. Según la tradición, la iglesia se fundó en la “Taberna Meritoria”, un  lugar  en el que brotó una fuente  oleosa  en  el año  38  a.  C. Más adelante, en el siglo III, Calixto I fundó un pequeño lugar de culto. Durante el pontificado de Inocencio II (1130-1143) Santa Maria in Trastevere fue ampliada y renovada con materiales de las Termas de Caracalla.

10 lugares turísticos de Roma con encanto

La iglesia se abre a una de las plazas más grandes del barrio del Trastevere, llena de vida tanto de día como de noche. Lugar de encuentro para pasear, pasar el día o simplemente compartir una agradable velada. Lo mejor es sentarse en uno de los muchos bares o restaurantes que salpican sus calles y que ofrecen menús a precios muy variados. Puedes ver algunos en nuestra página dedicada a los restaurantes del Trastevere.

ver turismo en Roma4. Lugares turísticos de Roma: Museos Capitolinos

En la antigua colina del Capitolio se alza sobre la ciudad de Roma uno de los lugares turísticos de Roma con más historia. Se trata, además, de uno de los mejores museos del mundo construido sobre el lugar del antiguo templo de la tríade capitolina. Alberga obras de gran valor y, de hecho, fue el primer museo público conocido como tal e inaugurado en 1734  por el  Papa  Clemente  XIII.

La primera donación que formará el núcleo inicial de los Museos Capitolinos fue realizada por Sixto IV. Este papa regaló en 1471 al pueblo romano algunas estatuas que estaban ubicadas en el palacio de Letrán: la Loba Capitolina, el Espinario, el Camillo y varias partes de la escultura colosal de Constantino.

10 lugares turísticos de Roma que te aconsejamos

Sin duda, es uno de los museos más especiales que posee Roma.  Podréis disfrutar, además, de las vistas tanto desde dentro del museo hacia la zona del Foro, como desde la propia plaza y la terraza Caffarelli (se accede desde el bar de los Museos Capitolinos). Una experiencia única.

Puedes contratar una visita guiada en los Museos Capitolinos escribiéndonos a visitasguiadas@enroma.com

ver lugares turismo en Roma5. Lugares turísticos de Roma:  Galería Nacional de Arte Moderna (GNAM) de Roma

Hablar de arte Moderna o Contemporánea en Roma parece estar fuera de lugar pero la Ciudad Eterna guarda multitud de sorpresas.

La Galleria d´Arte Moderna di Roma se encuentra en la Viale de Belle Arti, un nombre muy adecuado para un museo. Fue construido en 1911. Allí podremos admirar obras de arte contemporánea tanto en su colección permanente como las diversas exposiciones temporales que alberga.

Cuando pones un pie en la entrada te das cuenta de que no es uno de los típicos museos y aún menos uno de los que esperas encontrarte en  Roma. En su vestíbulo, esculturas de finales del siglo XIX conviven sobre un suelo de cristal que parece roto en una perfecta armonía que se extiende por todo el museo. En tu recorrido por el museo encontrarás importantes obras de arte: Hércules y Licas de Canova,  los Nenúfares  de Monet o las Tres edades de la mujer de Gustav Klimt son algunas de las piezas más famosas que encontrarás.  Miró, Kandinsky, Polloky Duchamp te esperan en las diversas salas de arte contemporánea distribuidas por la primera y segunda planta del edificio.

10 lugares turísticos de Roma para visitar

Si quieres visitar el museo ten en cuenta que los lunes está cerrado, el horario es de martes a domingo de 8:30 a 19:30. Para llegar a la galería, que se encuentra en el norte de la ciudad, puedes llegar con diversas líneas de autobús o tomando el tranvía 19.

Recuerda, si visitas la ciudad éste es uno de los lugares turísticos de Roma que no puedes perderte. Pero si quieres conocer aún mejor este museo disfrutando del arte moderna y contemporánea con un guía privado no dudes en escribirnos a visitasguiadas@enroma.com.

ver lugares más importantes en Roma6. Lugares turísticos de Roma: La Academia de España y el Gianicolo

El Gianicolo es sin duda uno de los lugares más especiales de la ciudad de Roma.

La historia del lugar se remonta a tiempos míticos, evocadores del dios Jano. En este lugar a finales del s. XV se inicia la construcción de un complejo (San Pietro in Montorio) que será uno de las ‘islas’ españolas más importantes de la ciudad. Aquí tiene su sede la Real Academia de España en Roma, con numerosas actividades culturales. Además de disfrutar de las vistas desde lo alto de la colina, su entorno está plagado de diversos atractivos.

Muy cerca de la Academia de España están la fuente de Acqua Paola y el monumento a los caídos en las batallas de 1849. Siguiendo el paseo con vistas encontrarás el monumento a Garibaldi…y si estás allí a las doce podrás asistir al cañonazo de mediodía.

10 lugares turísticos de Roma que no puedes perderte

 

Actualmente tu Guía En Roma realiza visitas guiadas gratuitas en español organizadas por la Academia de España en el Gianicolo. Podréis visitar la Academia y el Templete del Bramante con uno de nuestro guías todos los domingos a las 12. Si quieres una visita guiada privada no tienes más que escribirnos a visitasguiadas@enroma.com

ver turismo en Roma7. Lugares turísticos de Roma: Basílica de San Pedro del Vaticano

La basílica de San Pedro fue construida sobre la tumba del apóstol San Pedro. En la colina del Vaticano, en tiempos del Imperio Romano  existía un cementerio  en donde  fue  enterrado  el  apóstol. La antigua basílica de tiempos del emperador Constantino se mantuvo en pie hasta el siglo XV cuando iniciaron unos trabajos que no se concluirían hasta el s. XVII.

Cuando vengas a Roma no puedes perderte este lugar lleno de interés y con un significado espiritual e histórico tan importante.

10 lugares turísticos de Roma que hay que visitar

Muchos artistas han hecho de este lugar uno de los más bellos y espectaculares de cuantos pueden disfrutarse en Roma. No te pierdas nuestros tours para visitar el Vaticano.

ver turismo en Roma8. Lugares turísticos de Roma: Castillo Sant’Angelo

El Castillo Sant’Angelo es uno de los mejores ejemplos de la conservación y reutilización de un edificio a lo largo de la historia. Fue construido en su orígen como mausoleo del emperador Adriano y su familia. Recibe su nombre actual en el año 590 cuando el papa Gregorio I observó en la cúspide del castillo al Arcángel San Miguel envainando su espada. En ese momento finalizó la peste que había azotado Roma.

En el siglo XX el castillo pasó a manos del estado convirtiéndolo en el museo que actualmente podemos visitar. Desde la terraza del Castillo de Sant’Angelo podrás disfrutar de una estupenda vista de la ciudad. Un lugar especial por su historia, situación y belleza.

10 lugares turísticos de Roma que hay que ver

En nuestra página dedicada al Castillo Sant´Angelo podrás conocer algo más de su historia e información necesaria para visitarlo. Anímate  y sumérgete en este monumento, icono de la historia de Roma.

ver turismo en Roma9. Lugares turísticos de Roma: Galeria Borghese

Construido en el interior de la Villa Borghese, este museo fue en su día el palacio de esta adinerada y poderosa familia sienesa. Un lugar de interés único por la riqueza de sus colecciones de arte.

Visitar la Galería Borghese en tu próximo viaje a Roma puede ser un estupendo objetivo. Por su situación en el maravilloso parque. Con sus salas llenas de obras maestras. Gracias a la tranquilidad que se respira durante las visitas. Es un lugar perfecto para experimentar Roma.

10 lugares turísticos de Roma muy especiales

Ten en cuenta que para visitar la Galería Borghese debes reservar con antelación. Por otro lado planifica bien tu visita, ya que los lunes está cerrado.  Si quieres que nos encargamos de todo no dudes en escribirnos a visitasguiadas@enroma.com para realizar con tu Guía En Roma una visita guiada inolvidable.

ver turismo en Roma10. Lugares turísticos de Roma: Santa Maria sopra Minerva

La plaza de Minerva acoge esta antigua iglesia muy cerca del famoso Panteón. De estilo gótico, Santa María Sopra Minerva es una de las iglesias fuera de lo común en la ciudad de Roma tanto por su arquitectura como por las obras artísticas que conserva en su interior.

La historia de la iglesia se remonta al siglo VIII. En este tiempo existía en el mismo lugar una pequeña capilla dedicada a la Virgen. Tras pasar por diversas órdenes religiosas, la capilla pasó a los dominicos en 1275, quienes iniciaron la construcción del complejo monástico. La iglesia se inició en 1280 y para su construcción sus arquitectos se inspiraron en la Basilica de Santa Maria Novella en Florencia.

La construcción se  prolongó dos siglos, mientras que se debería esperar hasta 1725 para ver acabada su fachada. Durante este tiempo el convento e iglesia han sido el escenario de famosos hechos. Por ejemplo, el 22 de junio de 1633 fue el lugar en el que Galileo Galilei se retractó de su teoría astronómica.10 lugares turísticos de Roma imperdibles

En su interior un techo estrellado recibe al visitante. La única luz proviene de los altos ventanales de miles de colores que se encuentran en la nave central. Aportan a la iglesia un aire místico muy distinto a las sensaciones producidas por el resto de iglesias de Roma.

La iglesia abre sus puertas de lunes a domingo de 8:00 a 19:00. Recuerda, no obstante, que durante los servicios religiosos no es posible visitarla.

En tu próximo viaje no dejes de visitar Santa Maria Sopra Minerva entre los lugares de interés turístico de Roma. ¡Te sorpenderá!

Si Roma nació en el Palatino, el Foro romano fue su primera conquista.

Desde lo alto de la colina este valle se extiende como un enorme patio. Mirando hacia las paredes del Campidoglio, a la izquierda, se encuentra su entrada natural. Una suave pendiente nos lleva hasta el río Tíber, la calle de agua que ha hecho nacer el Foro.

Este patio-valle al principio era un lugar de paso. No invitaba a quedarse en sus charcas y humedales. Alojaba, además, un pequeño cementerio que quedaba fuera de la ‘Urbe’ inicial, la ciudad cuadrada del Palatino.

Estando en la base de la colina Capitolina, la altura defensiva por antonomasia de la joven Roma, vio la lucha contra los sabinos en los albores de su historia y el campamento de los temibles galos.

Cuando la pequeña Roma atravesó el río hacia el Janículo se hizo grande. Se hizo constructora de puentes y creció en la otra orilla. El patio se convirtió en una habitación, un gran salón central para los encuentros, para conquistar a los pretendientes o declararles guerra. Al otro lado de la entrada quedaba ya el Mediterráneo.

Vista Foros desde la tribuna oradores

Encontrarse en el Foro Romano

El foro romano era un Auditorium. Un lugar donde se organizaban lecturas públicas, donde se iba a escuchar a los oradores, en donde se asistía a los juicios o se comerciaba. Del ‘patio’ en donde se hacen reuniones de la pequeña comunidad o se escuchan chismes pasó a la gran plaza en donde se leían las noticias de todas las provincias del Imperio. Y se quedó pequeño, ampliándose en época Imperial con otras ‘plazas’ que pasaron a ser los Foros Imperiales.

via foros imperiales roma AugustoAugusto en via dei Fori Imperiali

Vivir en Roma, sobre todo a partir del s. I a.C. era todo un lujo. Más de 182 días de fiesta oficiales, espectáculos, distribución de víveres. La frase de Juvenal ‘panem et circenses’ era la afortunada condición de los romanos. Además de los grandiosos espacios del Coliseo y el Circo Máximo, el Foro Romano era el lugar preferido para los encuentros cívicos: entre políticos, hombres de negocios, gobernantes y pueblo llano, curiosos y oportunistas, viajeros o esclavos. No por nada en el Foro se encuentra el ‘Umbilicus Urbis‘, de un cuerpo que se extendía desde el Finis-terrae hasta el Tigris.

La médula del Foro Romano

La Via Sacra era el pasillo de este patio al que se asomaban al principio las ‘tabernae’ sustituidas poco a poco por basílicas, la Curia, la antigua residencia de los reyes, la casa de las Vestales y templos como el de Antonino. El triunfo de Septimio Severo se convirtió en un grandioso arco, justo antes de iniciar la subida hacia el Capitolio. El Arco de Tito, en el otro extremo, forma otra guirnalda conmemorativa. Una puerta imaginaria y un espacio para celebrar el paso triunfante de los que en nombre de Roma volvían a la ciudad con victorias y riquezas.

Via Sacra en el Foro RomanoPaseando por la Via Sacra en el Foro Romano

Roma da la espalda a su Foro

Roma parece cansada. Una ciudad común. Un patio que ya no es particular. Poco a poco todos van cerrando sus puertas en un espacio sin sentido. Se convierte en un lugar en donde abandonar cachivaches, en donde crecen hierbajos. Pasa a ser el ‘campo vaccino’ el de las vacas, lugar de encuentro y desencuentro a medio camino entre los barrios de Monti y Trastevere. Allí, para dirimir causas, sobre las basílicas enterradas, vuelas pedradas.

Cuando Miguel Ángel se encarga de adecentar la plaza municipal por excelencia, el Campidoglio, hace que el palacio Senatorio mire hacia la ciudad. Roma da la espalda al pólvo, tierra y huertos que cubrían su antiguo patio. Otros son ahora los intereses. La vida y el tiempo parecían haber engullido casi todo, dejando algunos bocados más duros de digerir.

Foro Romano Arco Septimio Severo

Arco de Septimio Severo en el Foro Romano a inicios del s. XX

El gusto por las antigüedades, una nueva Italia, nuevos imperios. Ahora el foro romano ha pasado de restos y ruinas a lugares que queremos imaginar o recrear.

El patio ha vuelto a ser meta de viajeros de todo el mundo. Queremos escuchar el eco de las viejas conversaciones, admirar cómo ese valle se fue llenando de mármoles y construcciones.

La pleamar de su historia ahora queda descubierta en esta baja marea por la que caminamos.

Si quieres una visita guiada privada en el Foro Romano con tu Guía En Roma no dudes en escribirnos a visitasguiadas@enroma.com

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