Encontrando la locura en Villa Giustiniani Massimo

Hasta la luna somos capaces de ir para buscar lo que se ha perdido. Seguimos a Orlando Furioso en su locura hasta que recupera el seno. Una mañana, en Roma, viajamos con él hasta conseguir dejar el mundo.

pro bono ariosto orlando furioso edicion 1516

Primera edición del Orlando Furioso de Ludovico Ariosto en 1516

“Pro bono malum.” Recibir males ante los intentos del bien. Ariosto, y también nosotros tantas veces, experimentamos que nuestros esfuerzos e intenciones, por muy buenos que sean, no reciben respuestas o provocan reacciones contrarias. A veces el tiempo, aún llegando tarde, cambia las cosas.

He iniciado esta página con este Phrenoschema o ‘epigramma figuratum’ utilizado por Ariosto. Él lo pone en su libro como emblema, como un jeroglífico inicial, ofreciendo a nuestros ojos un dibujo con un significado escondido. Un inicio ingenioso, alegórico que denuncia y que provoca curiosidad.

Villa Giustiniano nos acoge como un nuevo epigrama complejo y lleno de símbolos. El águila que se encuentra en la entrada de la villa no indica claramente que pertenecía a la familia de los Giustiniani. De hecho, fue esta familia la que compró el terreno en 1605 aunque no se sabe cuando construyeron la villa. Más adelante, en 1803 el príncipe Vincenzo Giustiniani la vendió al marqués Carlo Massimo. Éste era un gran apasionado de las ciencias y las artes. Tras admirar el trabajo de los pintores Nazarenos en casa Bartholdy (frescos que ahora se conservan en la Alte Nationalgalerie de Berlín), decidió encargarles la decoración de tres salas en la planta baja del ‘Casino’ que da al jardín.

Los frescos para su villa, además, tenían que inspirarse en las obras de Dante, Tasso y Ariosto. Italia, su arte en el siglo XV, la búsqueda religiosa redescubriendo el cristianismo, inspiró una renovación vital y artística que atrajo e inspiró este grupo de pintores alemanes.

Carlo Massimo encargó a Overbeck la decoración de la sala de la derecha con pinturas inspiradas en la Gerusalemme liberata de Tasso mientras que Cornelius tenía que pintar la sala de la izquierda inspirándose en la Divina Commedia de Dante. Al final, la sala de la Divina Commedia la pintaron Veit (techo) y Koch (paredes). Tras la muerte de Carlo Massimo en 1827 Overbeck dejó el encargo siendo sustituido por Josef von Führich.

overbeck villa giustiniani preparativos asalto jerusalen

Preparativos para el asalto a Jerusalén. Overbeck 1825. Villa Giustiniani Massimo. A la derecha Ariosto dicta la Gerusalemme Liberata, autorretrato del pintor y del marqués Carlo Massimo.

Angelica y Medoro en villa Giustiniani

La locura de Alonso Quijano le llevó a convertirse en Don Quijote. Aquí, Orlando se vuelve loco al ir recogiendo indicios de que su amada Angélica disfruta y vive sus amores con Medoro.

“Caduto gli era sotto il petto il mento,
la fronte priva di baldanza e bassa;
né poté aver (che ‘l duol l’occupò tanto)
alle querele voce, o umore al pianto.”

Se le había caído bajo el pecho el mentón,
la frente sin orgullo y baja;
no pudo tener (que el dolor le ocupó tanto)
voz para sus quejas o lágrimas para su llanto.

schnorr von carolsfeld orlando furioso villa giustiniani

Orlando y los amores de Angelica y Medoro en Villa Giustiniani Massimo. Fresco realizado por Schnorr, uno de los pintores Nazarenos en 1827

Revivimos en imágenes su furiosa locura y los ecos que en la naturaleza los dos amantes fueron dejando. Ellos escribían sus nombres en la corteza de los árboles. El poeta en versos, el pintor en estos frescos. Ahora, en el espacio sin tiempo de una pared, una vida de sueño, épica, se nos muestra en colores vivos. Viajando así en ellos, naves de palabra y pigmentos, se nos imprimen en la memoria.

Se trata, de hecho, del poder del arte pictórica que traduce las palabras y las evoca trayéndolas a nuestra vida hoy. Las leo y el sentimiento que las creó se recrea en mí. Abatido y loco, íntimamente recostado, acariciadora o contemplador de la vida desde el balcón de una casa de campo, nos convertimos en cada uno de los personajes.

Schnorr von Carolsfeld con su débil salud fue capaz de esta obra maravillosa en la sala central del Casino de villa Giustiniani concluyéndola en 1827.

Esta villa cerca de San Juan de Letrán se convierte, de esta forma, en el jardín primaveril del arte alemana más moderna en aquella época. Florecen estas obras en sus colores antes de que sus autores vuelvan todos hacia el norte. Overbeck, quizás por haberse casado con Nina, fue el único que se quedó en Roma. Poco después, también la villa quedó encajonada entre otros edificios, reducida a un claustro. La antigua imagen que según la familia Giustiniani representaba a su antepasado el emperador Justiniano se yergue contemplando lo que ha quedado de esta villa.

Termina también aquí la Confraternidad de San Lucas que los pintores nazarenos habían fundado. Se concluye esta obra coral pero su homenaje a los paisajes, colores y literatura italiana perduran.

Termas de Caracalla. Reviviéndolas en una visita.

Es increíble como Roma esconda detrás de sus ruinas una historia tan larga e interesante como la de las termas de Caracalla. Esta historia empieza entre el 212 d.C. y el 216 d.C. -como demuestran las sellos en los ladrillos de costrucción llamados “laterizi”-  y continúa hasta los días hodiernos.

Las termas para los romanos eran un lugar dedicado a cuidar el cuerpo y la mente. Este hecho, las convertía en una especie de lugar de culto adornado de estatuas y mosaicos. Las termas de Caracalla además de ser las termas más grandes e imponentes después de las de Diocleciano son según Polemio Silvio “una de las siete maravillas de Roma”. Sus decoraciones, su estructura y sus obras de arte la convierten en una joya arquitectónica.

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La estructura de las Termas de Caracalla

Las termas fueron construidas en el pequeño Aventino, en una área adyacente a la parte inicial de la via Appia. Tienen una planta inspirada a las termas de Trajano que pasaron a ser el prototipo de las termas imperiales romanas.

La planta de las termas de Caracalla comprende el recinto cuadrangular de un jardín y un cuerpo central. De hecho, esta parte central tiene forma rectangular y consta de ambientes con planta diferente, como los vestuarios, los cuartos de baño y los gimnasios.

termas caracalla plano

Para acceder a este maravilloso lugar hay cuatro entradas. Las primeras dos llevan a los pórticos al lado de la gran piscina (Natatio). La Natatio estaba decorada con cuatro columnas colosales en granito. Cada una de ellas tiene una historia fascinante y complicada. Por ejemplo, tras múltiples peripecias, una se encuentra hoy en Plaza de la Santa Trinidad en Florencia. Se trata de la Columna de la Justicia.

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Termas de Caracalla. Natatio

Las otras dos entradas introducían a las personas en dos grandes vestíbulos. Desde ellos se podía acceder a los vestuarios, decorados con mosaicos.

Al llegar a estos lugares, podemos imaginar como después de cambiarse -un poco como hoy en nuestros modernos gimnasios- la gente empezaba un entrenamiento. El itinerario empezaba en estos gimnasios, puestos simétricamente, hasta llegar al tepidarium y el calidarium.

termas de caracalla gimnasio

Termas de Caracalla. Gimnasio

 Los dos gimnasios, la natatio, el tepidarium y el calidarium comunicaban con el el frigidarium. Todo un escenario grandioso que funcionaba con cientos de tubos, conductos y esclavos que permitían y hacían posible la gran representación de las Termas.

 termas de caracalla frigidarium

                       

La historia de las Termas de Caracalla.

En el lejano 206 d.C. Settimio Severo empezó la costrucción de estas termas. Sin embargo, la inauguración la realizó su hijo Caracalla incluso antes de que fueran terminadas. Otros emperadores sucesores de Caracalla, como por ejemplo Eliogabalo y Alejandro Severo, se interesaron a las decoraciones y por embellecer estos ambientes. Contribuyeron así a transformar un ambiente de bienestar en un auténtico tesoro artístico. Un complemento perfecto al Circo Máximo como magnífica entrada a Roma.

Sólo en el 212 inició el abastecimiento hídrico de las termas. Por tanto, para garantizar que llegase agua y en abundancia se contruyó un ramal del acueducto del Acqua Marcia. Este ramal pasó a ser el tercer acueducto de la Antigua Roma con el nombre de Acqua antoniniana.

Por otra parte, la estructura inicial de las termas sufrió varios cambios según las reformas posteriores como las de Aureliano, Diocleciano, Teodosio y Teodorico rey godo.

Desafortunadamente, tras la caída del Imperio Romano de Occidente y la guerra gótica contra Belisario, el rey Vitiges cortó el funcionamento de los acueductos. Por tanto, a partir del 537 d.C. las Termas de Caracalla dejaron de funcionar.

termas de caracalla roma interior

Interior de las Termas de Caracalla con esculturas de Mauro Staccioli

Después del cierre de las termas estas quedaron abandonadas durante mucho tiempo. De esta forma, como pasa a todo lo que se abandona, quedaron olvidadas y poco a poco se convirtieron en unas gigantescas ruinas. Más tarde, a partir del s. XIV empezaron a ser reutilizadas con fines habitativos: hoteles para peregrinos, casas de acogida e incluso un cementerio.

Con el paso del tiempo la utilidad de las termas también se transformó poco a poco, convirtiéndose en un lugar que rememoraba la gloria de la ciudad. Pasó de ser una cantera de materiales destinados a construir otros edificios como la basílica de Santa María en Trastevere a ser un lugar arqueológico a preservar en tiempos ya del papa Paolo III. En aquel período en las Termas de Caracalla se encontraron estatuas famosas, obras maestras del arte antigua. Entre ellas destaca, por ejemplo, el famoso toro Farnese que pasó a formar parte de la colección Farnese.

Sólo después de las modernas excavaciones del s. XIX fueron liberados los subterráneos y se descubrió el Mitreo* más grande de Roma.

Un moderno espectáculo: las Termas de Caracalla reviven.

Desde los primeros años del 1900 las Termas de Caracalla volvieron a ser un lugar público. De hecho, fueron un magnífico escenario para las competiciones olímpicas de gimnasia (1936, estadio de las termas de Caracalla). Se convierten así, hasta la actualidad, en un ámbito cultural magnífico en donde se realizan también conciertos y representaciones teatrales.

Actualmente, tenéis la posibilidad de visitar las termas de Caracalla através de una realidad virtual que valoriza la comparación entre la realidad y una visión reconstruida de su explendor en el s. III. Tu guía En Roma tambien organiza visitas con guías especializadas para disfrutar de uno de los lugares que mejor muestran la grandeza de la Antigua Roma.

Una última recomendación. Si viajáis a Roma en verano no dejéis de revivir las termas de Caracalla y sus espacios con los espectáculos de Opera y ballet durante las noches del verano en Roma.

Termas de caracalla Opera Roma

Horarios Termas de Caracalla:

Lunes: 09.00-14

Desde el Martes hasta el sábado: 09.00-18.15

Domingo cerrado.

Desde el 21/8/2018 hasta el 2/10/2018 los martes y viernes desde las 19,30 hasta las 22,30 visitas nocturnas en las Termas de Caracalla. Visita que dura 75 minutos y que incluye el Mitreo y los subterráneos de las Termas. Si quieres realizar esta visita escríbenos a visitasguiadas@enroma.com

*El Mitreo era el lugar donde se encontraban los que participaban en los ritos del mitraísmo. Hoy este lugar está abierto al público sólo en ocasiones particulares.

Lugares románticos en Roma. Cómplice la Ciudad Eterna.

En Roma puedes encontrarte con lugares turísticos famosos y llenos de belleza. De hecho, ella es siempre tu aliada para convertir tu viaje a Roma en una auténtica experiencia romántica. Sin embargo, ahora queremos compartir contigo otros lugares románticos en Roma. Son sitios un poco más desconocidos o con un encanto especial que no deja de sorprendernos. Creo que se adaptan mejor a la intimidad y serena hermosura, a veces un poco agreste, que os traslada a un tiempo fuera del tiempo. Lugares para que nuestra fantasía viaje entre la dulzura y la melancolía.

Clivo Scauro – Un sendero fascinante en el Celio

Los restos del templo de Claudio subiendo por una de las callejuelas que te hacen volver a la Antigua Roma. Su nombre parece anclado en una época primordial y la naturaleza, las ruinas, las escasas construcciones nos la hacen revivir.

villa celimontana vistas celio

 

Terraza Caffarelli – un aperitivo en una terraza panorámica al atardecer

“La luna es el sol de los que fueron, el alma de la soledad, la única compañera del olvido. Roma Antigua, vista de aquella manera, desde lo alto del Capitolio, tenía más vida, existía más en mi imaginación que la Roma moderna que se me apareció un momento después al otro lado de la sagrada cumbre.” (Pedro Antonio de Alarcón, en su libro De Madrid a Nápoles)

lugares románticos en Roma terraza caffarelli

Lago de Villa Borghese y paseo hasta el Pincio

El agua, los espejos de agua, lugar de encuentros, como Eco y Narciso, y al mismo tiempo con la serena calma que permite hablar. Una belleza fresca y amena que invita a quedarse.
Y cuando la luz vaya dejando lugar a las sombras, un paseo hasta el Pincio para contemplar la ciudad antes de una buena cena.

lago villa borghese

La madrugada ante la Fuente de Trevi

La aurora, anaranjada, tiñe el candor de la gran fuente. Puedes escuchar su voz, sin el murmullo de centenares de voces. Aún tienes el sabor de un café en los labios y no sabes distinguir bien si estás soñando o despierto. Poder contemplar la fuente de Trevi en una madrugada fresca de verano (hacia las 05,15) es un brindis a la vida, bebiendo este sorbo de tiempo sin dejar que corra sin ti.

fuente trevi amanecer lugares romanticos roma

El claustro de San Juan de Letrán

Los colores, las formas, las sombras e incluso los olores nos hablan de paz. Olivos y palmas, bosques de columnas que te rodean escondiendo entre sus sombras frescas recuerdos de otros tiempos, vestigios de quienes allí estuvieron. Un lugar donde esperar ecos que te invitan a contemplar, a reanudar el camino con ritmo peripatético. Es, así, un lugar escondido en el que hacerse enamorado en su jardín.

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Plaza Mattei y la fuente de las Tortugas

Hay locuras que somos capaces de hacer en una noche. Según una leyenda esta fuente es una de ellas. Una locura que es mezcla de orgullo y amor. Sus formas, el lugar, la mezcla de materiales… todo nos habla de estas pasiones confusas que pueden llevar a la locura o a razones que sólo el corazón puede entender.

fuente de las tortugas Roma barrio judío

Porta Settimiana y Villa Farnesina

Este rincón del Trastevere se convierte en lugar de citas con Amor, uno de mis lugares románticos en Roma que prefiero. Los jardines de la Villa junto al río, las salas decordas por algunos de los pintores más importantes del Renacimiento, la historia de Raffaello y la Fornarina. Todo ayuda para que esta puerta en las murallas de Roma nos introduzca en historias que siguen atrayéndonos y encantándonos. Lugares encantados que emocionan.

Sala bodas de Alejandro en Villa Farnesina Roma

Plaza Madonna dei Monti, en el corazón de un barrio romántico

El barrio de Monti constituye una continua sorpresa. No se trata de lugares impresionantes sino de callejuelas, ambiente de locales en donde tomar algo, con una sensación de menos caos que en el Trastevere. Esta casa, junto a la Iglesia de la Madonna dei Monti, en el antiguo Argiletum es un ejemplo de como Roma puede ofrecerte retazos de dulce melancolía. Contrastes para cultivar un ánimo romántico.

Madonna dei Monti lugares romanticos en roma

Puente de la Música

El Tíber en una zona menos céntrica, Monte Mario al fondo, sus luces y arquitectura moderna, contrastan con lo que nos esperamos de Roma. Y ese contraste que sorprende la imaginación se convierte en un motivo para acercarse y disfrutar de sus formas. El atardecer que se refleja en su metal son notas que lo hacen vibrar, reverberando, como un instrumento con el roce del río.

puente musica lugares romanticos en roma

Cementerio Acatólico y la Pirámide

Concluimos nuestra lista de lugares románticos en Roma con el que encarna mejor esta visión de la historia y del arte. En él se encuentran huellas del paso por Roma de personajes como Keats o Byron. La mezcla de elementos egipcios, de la antigua Roma, de la Roma medieval son un precioso marco a este cementerio – jardín. Memorias laicas que se han quedado en Roma, eternas, tras el rápido y apasionado paso por el tiempo.

Cementerio Acatólico 1

Consejos útiles para visitar los Museos Vaticanos

En este artículo te daremos 8 consejos útiles para visitar los Museos Vaticanos sin imprevistos y aprovechando el tiempo al máximo.

Los Museos Vaticanos, que cada año reciben la visita de millones de turistas procedentes de todo el mundo, testifican la importancia y el poder que acumularon los Papas durante siglos como líderes de la Cristiandad. En su interior, conservan colecciones desde el arte egipcio al contemporáneo, pasando por la escultura antigua (con obras maestras como “Lacoonte y sus hijos” o el ”Apolo del Belvedere”) o la pintura italiana de los últimos setecientos años (destacan “La Transfiguración” de Rafael o “La Deposición de Cristo” de Caravaggio) hasta llegar a colecciones “menores” como la de las monedas, la de los sellos o las carrozas papales.

Sus propios salones merecen una visita, contando entre ellos con salas tan asombrosas como la Capilla Sixtina, sin lugar a dudas una de las maravillas del arte mundial, gracias a su majestuosidad y su riqueza de detalles y colores brillantes… la Galería de los Mapas Cartográficos o las Estancias de Rafael.

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1. Elige bien el momento de tu visita

Planifica cuidadosamente el día de tu visita. Los Museos Vaticanos abren de lunes a sábado de 9:00 a 18:00 (aunque el último acceso es a las 16:00) y cierran contadas ocasiones al año.

No obstante, no todos los días son iguales. Si puedes, trata de evitar los sábados y vísperas  de festivo, ya que estarán abarrotados. Recuerda que es mejor ir entre semana y preferiblemente en las horas menos concurridas. Estas suelen ser, a primera hora de la mañana, al mediodía o a última hora de la tarde. De este modo, evitarás las grandes aglomeraciones de gente y tu visita será mucho más agradable.

Museos Vaticanos y Capilla Sixtina

Estate atento a las fechas señaladas en el calendario cristiano así como a los eventos que tienen lugar, dos o tres veces al año, en la Capilla Sixtina. Sería una desgracia que te la encuentres cerrada.

Y ten presente que el último domingo del mes los Museos son GRATIS. Aunque el último acceso es a las 12:30 y suele haber grandes colas, así que intenta llegar de los primeros (7:00-8:00 am). Los miércoles, generalmente, hay una audiencia papal al medio día, por si te interesa incluirla en tu visita. Desde abril hasta octubre, se puede visitar los Museos hasta las 23:00 por el mismo precio, y apenas hay gente.

Tienes más información sobre los días de cierre y horarios de apertura en nuestra página de los Museos Vaticanos.

2. Evita las colas de entrada

Debido a la gran afluencia de turistas, en los Museos Vaticanos siempre hay largas colas. La mejor opción para no perder tiempo en ellas es reservar tu entrada con antelación, de forma online.  Especialmente si viajas en temporada alta, puentes, festivos, Semana Santa…

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Hay multitud de páginas que ofrecen la entrada anticipada (sin filas), pero nosotros te recomendamos el sitio oficial del Vaticano. Está un poco obsoleto, pero es el más económico y tiene todo lo que necesitas: información de precios y descuentos, horarios, calendario de cierre, etc. Eso sí, este servicio tiene un cargo adicional de 4 euros sobre el precio de la entrada normal (16 euros), pero tus piernas te lo agradecerán.

Si dispones de carné de estudiante (hasta 26 años) o tienes hijos entre los 6 y los 18 años, la entrada se te reduce en un 50%, tanto si la reservas por internet como si no. Esta entrada reducida es por tanto la mitad, es decir, 8 euros. Recuerda que de reservarla por internet, tendrá un coste adicional de 4 euros.

Hay muchos más tipos de entrada y descuentos que puedes consultar en nuestra página dedicada a los Museos Vaticanos.

Otra buena opción es que adquieras una de las tarjetas turísticas (la OMNIA que incluye el Vaticano o la Roma Pass). Estas son ideales para ahorrar en tiempo y en dinero, no sólo en los Museos Vaticanos, sino en toda Roma en general. Sobre todo si tienes pensado pasar varios días en la ciudad.

3. Reserva una visita guiada

Los Museos Vaticanos, como su nombre indica, son un conjunto de museos y colecciones papales que constituyen una de las mayores pinacotecas del mundo. Más de 7 km. de galerías repletos de innumerables expresiones artísticas de diversas épocas y procedencias. Algunas de ellas con la firma de autores de la talla de Rafael, Miguel Ángel, Boticelli, Fra Angelico, Perugino… y todo ello exhibido en un marco arquitectónico inmejorable.

visita museos vaticanos patio
Uno de nuestros consejos útiles para visitar los Museos Vaticanos:  dejarte llevar y disfrutar con guías como Alessandra de EnRoma.com. Aquí la tienes durante una Visita en el Vaticano.

Es tal la cantidad de arte y de historia la que se alberga entre estos pasillos, que la mejor forma de recorrerlos es reservando una visita guiada. Es cierto que los Museos Vaticanos son uno de esos lugares que “habla por sí solo”. Pero desgraciadamente, habla en un lenguaje que la mayoría de los visitantes no pueden comprender, por eso desde EnRoma queremos hacerte de intérprete entre ambos.

No te quedes en una mirada superficial y déjanos ayudarte a descubrir lo que se esconde detrás de cada obra para que puedas apreciarla mejor. Reserva ahora el tour del Vaticano + Basílica de San Pedro y déjalo en nuestras manos, te aseguramos que no te arrepentirás.

Además, es tal la barahúnda de gente que puedes encontrar que una visita guiada con nuestros guías expertos, te puede ayudar a disfrutar contemplando las magistrales obras de arte.

Tour en los Museos Vaticanos

Visita Vaticano: Tour Museos Vaticanos, Capilla Sixtina y San Pedro

Visita Vaticano: Tour Museos Vaticanos, Capilla Sixtina y San Pedro

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4. Cuidado con la vestimenta

Sabemos que en Roma puede hacer mucho calor, pero si decides visitar El Vaticano te aconsejamos que vistas como si fueras a ver la Basílica de San Pedro o cualquier otra iglesia en la que te pidan vestir con unos mínimos. Así que nada de pantalones por encima de las rodillas, camisetas sin mangas o enseñar el ombligo. Lo peor que os puede pasar es quedaros en la puerta por no ir adecuadamente vestidos después de esperar la larga cola.

Al tratarse de lugares sagrados, tanto en los Museos Vaticanos como en los Jardines y en la Basílica de San Pedro son muy estrictos con la indumentaria. Así que recuerda llevar tus hombros y piernas cubiertos, al menos, hasta las rodillas.  Está terminantemente prohibido vestir prendas sin mangas, muy escotadas, pantalones cortos, minifaldas o gorras en el interior.

Además, ten en cuenta que no podrás entrar con paraguas ni mochilas. Sí podréis llevar un cochecito para niños pequeños aunque os lo desaconsejamos por la cantidad de gente que hay normalmente.

5. Planifica tu visita

Como he mencionado anteriormente, los Museos Vaticanos ocupan una superficie inmensa (el equivalente a 70 campos de fútbol) y albergan, entre todos, miles de obras de arte de distintos estilos y tipologías. Así que lo más probable es que te acabes cansando de visitarlos más tarde o más temprano. Sobre todo si has estado haciendo una larga cola para entrar (¡No lo olvides, reserva tu visita por internet!).

Tour museos vaticanos escalera del Bernini

Si no quieres terminar saturado de arte, te recomiendo que planifiques previamente lo que quieres ver. No pretendas abarcarlo todo porque, para hacerlo, necesitarías semanas enteras allí dentro.  Quizás hay una obra, o un museo en concreto, que te interesa especialmente. Y seguramente haya muchas salas de las que puedas prescindir. En ese caso, sería conveniente que hicieses un listado y compruebes dónde puedes encontrar lo que buscas por internet. En nuestra página de los Museos Vaticanos tienes un mapa, y no te resultará difícil situarlos. Una vez conozcas su ubicación, nuestra recomendación es que no vayas directamente hacia ella, sino que disfrutes también del resto de la exposición. ¡Podrías llevarte muy gratas sorpresas!

6. Tómate tu tiempo

Este consejo está estrechamente relacionado con el anterior. Una vez hayas establecido tus prioridades, es importante que dosifiques tu visita. No vayas con prisas. Tómate tu tiempo para saborear y disfrutar de las piezas con detenimiento, haz fotos para inmortalizar el momento y no olvides sentarte a descansar cuando lo necesites en los espacios abiertos disponibles entre sala y sala. Incluso puedes merendar o picar algo en el bar o en el restaurante, si te entra el gusanillo. Las pizzas las hacen al momento y los precios no son muy exagerados.

Existen varias rutas señaladas con distintos colores, que puedes realizar, según te interese un recorrido más breve (de unas 2 horas aprox.) o más extenso (5 horas aprox.). Todo depende del aguante que tengas y tu afición por el arte. Pero insistimos, el mejor consejo que podemos darte es que vayas a tu ritmo. Es preferible ver menos que pasar una sala tras otra de prisa y corriendo…

Visita Vaticano sin colas

Si dispones de varios días en la ciudad, una buena opción es repartir la visita al Vaticano en dos días. Uno puedes dedicárselo a los Museos Vaticanos y la Capilla Sixtina, y otro a la Basílica de San Pedro. De esta forma, no te resultará tan agotador y podrás disfrutar mucho más de ambos lugares.

7. Subir a la cúpula del vaticano, ¿Merece la pena?

Aquí voy a dar una respuesta a la gallega, depende… ¿Y de qué depende? Principalmente, del tiempo del que dispongas. La visita a la cúpula dura de media en torno a una hora-hora y media, sin contar las colas, por lo tanto hay que tenerlo en cuenta a la hora de planear nuestro viaje. Otro aspecto importante es evidentemente la subida que, a pesar de no ser muy exigente, es larga y continua; por lo que si no se tiene una mínima condición física es recomendable no subir.

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El precio es de 6 euros si haces todo el ascenso a pie y 8 euros con el ascensor, pero ojo, que no te lleva hasta arriba del todo. El ascensor te ahorra los primeros 231 peldaños, pero después tendrás que subir 320 más hasta la cúpula. Aviso para navegantes, la subida final es una escalera de caracol algo estrecha e incómoda para los más altos, que puede resultar agobiante. Y con una procesión de gente delante y detrás, puede resultar agobiante, por lo que no es apto para claustrofóbicos.

Mi recomendación es que si tienes tiempo, vale la pena, ya que la vista panorámica sobre Roma desde la cúpula es espectacular. Además, caminar entre la cúpula real y la falsa cúpula exterior, es muy curioso porque puedes apreciar los detalles de su arquitectura.

Otra opción es llegar a última hora, para disfrutar de un maravilloso atardecer desde las alturas. Pero recuerda que la Basílica está abierta hasta las 16:45 de octubre a marzo y hasta las 17:45 de abril a septiembre.

8. Visitar los Museos Vaticanos de noche.

Para concluir esta lista de consejos útiles para visitar los Museos Vaticanos, una recomendación un poco más personal. Os propongo visitar estos Museos un viernes por la noche, de mayo a octubre, con entrada desde las 19,00 hasta las 23,00. Las ciudades tienen otro aspecto cuando cae el sol, y te garantizo que el ambiente de los Museos Vaticanos tiene algo hechizante y especial. Sin duda, un museo que merece la pena visitar de noche.

Visita Guiada basilica de San Pedro
Casi vecinos, amigos de amigos que al venir a Roma traen recuerdos, un acento familiar, una forma de mirar y reír que te recuerda sonidos de tu tierra. Una alegría compartir este mundo romano que nos espera y acoge con mil tesoros. En sus miradas alegres e ilusionadas toda la satisfacción de un amigo – anfitrión. Hasta pronto, En Roma.

 

Planes especiales en Roma… las entrañas del Coliseo

Me imagino los momentos previos al combate, los nervios, el miedo… Nada menos que 55.000 personas gritando enfervorecidas, deseando presenciar el sangriento espectáculo que tendría lugar en el Coliseo Romano.

¿Quieres saber lo que sentían los gladiadores antes de saltar a la arena? Si la respuesta es sí, no te puedes perder esta exclusiva visita a los subterráneos del Anfiteatro Flavio. Uno de los planes especiales En Roma que te proponemos en exclusiva con visita en español.

En las entrañas de la Antigua Roma

El Coliseo con subterráneos, Foro y Palatino

Visita Coliseo subterráneo, Arena, Foro y Palatino

Visita Coliseo subterráneo, Arena, Foro y Palatino

Una visita que EnRoma te ofrece en exclusiva en español. Desciende a los antiguos espacios subterráneos del Coliseo, bajo la arena para realizar una experiencia única. Disfruta sin colas y en grupos muy reducidos en las entrañas de la Antigua Roma.
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Esta experiencia, inédita para la mayoría de los visitantes, es una forma muy especial de realizar una visita al Coliseo. De hecho, te permitirá hacerte una idea de cómo sería un día como protagonista en los ‘munera’ en el monumento más famoso de Roma.

Además, podrás ver zonas que en una visita convencional no son visitables. Por ejemplo, la reconstrucción de una parte de la arena y los sótanos donde estaban ubicadas las fieras, los gladiadores y los prisioneros.

Tour Coliseo Subterráneo planes especiales en Roma

Emociones de una Visita en los Subterráneos del Coliseo

Bajando a los subterráneos del gran anfiteatro de Roma, pasearás entre las estancias en las que los gladiadores se preparaban. Visitarás las mazmorras donde pasaban sus últimos momentos tanto bestias como los condenados a muerte. Recorrerás los pasadizos que transitaban los esclavos para llevar a cabo su trabajo, sin que los espectadores se dieran cuenta de nada. Mientras que, desde la arena reconstruida, podrás disfrutar de una vista única y te asombrarás ante la inmesidad de las gradas. Adéntrate en las entrañas del Coliseo y te sentirás como Máximo Décimo Meridio en Gladiator.

planes especiales en Roma

Durante este tour los guías de EnRoma te desvelarán los secretos, las ubicaciones de los protagonistas y las claves para entender cómo se desarrollaban estos combates entre gladiadores. Además, podrás ver de cerca los túneles, los montacargas de acceso y la arena donde todo tenía lugar… Dos mil años después, todavía podrás oír los gritos y oler el miedo que debieron sentir estas personas.

Te recomiendo encarecidamente que hagas esta visita guiada a los subterráneos del Coliseo. En ella, descubrirás muchas cosas que probablemente desconocías. Entre ellas, la sofisticada escenografía que permitía inundar estos espacios y celebrar las batallas navales.

coliseo fieras

Imágenes del espectáculo Sangre y Arena que se realiza en italiano e inglés los jueves y viernes del verano por la noche

Espacios y estructuras que se basan en un producto de alta tecnología: el ladrillo romano. De hecho, hacían falta semanas para obtenerlo pero sus características hacían posible estas maravillas. Toda la estructura interna del Coliseo y de sus subterráneos está íntegramente hecha a base de ladrillos. El mármol, por el contrario, se reservaba para la parte exterior y los asientos. Y pensar en la calidad de esos materiales soportando tantos avatares… ¡Una pasada! Pero no te hago más spoilers, para que te sorprendas si decides realizarla.

Mucho más que una visita al Coliseo…

Si tienes interés en saber más no dudes en contratar esta extraordinaria experiencia. Incluso si vas con niños, porque nuestros guías hacen la visita muy amena para ellos. No te defraudará.

No sólo disfrutarás de una vista inmejorable del Coliseo sino también en la zona del Foro Romano y Palatino. Sentirás como los lugares y las palabras te transportan a otra época: tantos años de historia y tantas historias resumidos en esta zona. Y es que, ¿qué mejor forma hay para conocer bien un monumento que adentrándote en su mismo corazón?

Historia de la Garbatella

El barrio de Garbatella nació en el llamado período de “entreguerras”. La ciudad de Roma tras la primera guerra mundial sufrió un importantísimo desarrollo urbanístico. De igual forma sucederá en los años siguientes a la segunda guerra mundial. Desde sus inicios Garbatella se caracterizó por ser un barrio “rojo” debido a que durante la segunda guerra mundial alojó a numerosos miembros de la resistencia pertenecientes a partidos de izquierda.

El nombre de la Garbatella y sus orígenes.

¿Como surgió el nombre de Garbatella? El nombre del barrio fue tema de debate durante los años treinta. Las propuestas para denominar esta zona era 2: “Concordia”, por la paz después de la guerra o “Remuria”, en honor a Remo. Finalmente se impuso el nombre de Garbatella.

El nombre de “Garbatella” como hoy se conoce no sabemos a ciencia cierta de donde proviene. Hay algunas teorías sobre el origen del nombre. Una de ellas tiene como base una legendaria posada. En ella vivían Carlotta y Maria, dos mujeres muy hospitalarias, acogedoras, guapas y corteses. De ellas precisamente derivaría el nombre ya que en italiano cortés se dice “garbata”. Sin embargo, la teoría más frecuente para explicar el nacimiento del nombre de Garbatella se apoya en el hecho de que en esta zona se cultivaba la vid “a Garbata”. Serían los viñedos cerca de la basílica de San Pablo Extramuros.

El modelo urbanísticos inicial que se adoptó para la construcción de la Garbatella fue un estilo inglés (Garden cities). Eran viviendas agrupadas y cercanas a la ciudad. Habitaban obreros y gente de clase baja. En el exterior de la casa había un huerto cuya explotación supuso uno de los pilares para la economía de las familias.

En las zonas más antiguas  que todavía se mantienen en pie se nota la diferencia entre el suelo verde “privado” y el suelo edificado. Esta característica provocaba una similitud de la nueva Garbatella con zonas rurales de la perifería de Roma.

Paseando por Garbatella

Garbatella es, sin duda, uno de esos lugares donde la tranquilidad y la armonía que encontramos entre sus edificios provocan una bonita sensación de sencillo placer al caminar por la zona. Perderse entre sus edificios tan distintos unos de otros, poder entrar en sus patios, ver la vida cotidiana que discurre con naturalidad, son algunas de las experiencias que nos ofrece este barrio de Roma.

Por ejemplo, si entráis en los patios de los edificios mirad hacia arriba porque siempre habrá alguien asomado. En estas viviendas de pequeños espacios fueron realojados los moradores de la Spina di Borgo, destruida para crear la actual Via della Conciliazione.

Puente Garbatella

Vida nocturna en la Garbatella

Una de las claves de la popularidad de este barrio se encuentra en que es muy fácil llegar hasta aquí desde las paradas de metro Piramide y Garbatella. En la misma calle de esta parada del metro te encontrarás con una gran cantidad de pubs y discotecas. Cada una, además, con una temática musical distinta. Eso sí, ten en cuenta que en verano muchas permanecen cerradas. Algunos ejemplos son: Barone Rosso, Speedy Gonzales, Distillerie Clandestine, Goa. En Ostiensen se encuentran también muchos locales para tomar una copa después de comer.

Lugares qué visitar

Plaza Giovani Da Triora

Lugar donde se conecta las dos generaciones de Garbatella. Pasarás de los grafitis y paredes pintadas de la nueva Garbatella a los chalets y edificios de la antigua. Estos edificios tienen un estilo particular llamado ´´Barocchetto della Garbatella vecchia´´. Si queréis os invito a entrar en uno de sus jardines para disfrutar de la tranquilidad y sencilla belleza de estos rincones de Roma.

Iglesia de los santos Isidoro y Eurosia

Se trata de una iglesia que se encuentra en Via delle Sette Chiese, 99. Te aconsejamos que visites este templo pues es una de las iglesias mejor restauradas. Te aconsejamos una pequeña parada en tu visita al barrio de Garbatella como los antiguos peregrinos de la Via Paradisi. ¡Esperemos que te reconforte!

Teatro Palladium

Una construcción creada por Innocenzo Sabbatini ubicada en Piazza B. Romano 8. A lo largo de su historia sufrió una gran variedad de cambios en cuanto se refiere a su funcionalidad hasta llegar al día de hoy. Actualmente es un lugar de conciertos y actuaciones artísticas como, por ejemplo, bailes, canto, etc.

Murales

El Street Art Ostiense District es una propuesta que se impuso para atraer turistas hasta la zona de Ostiense. Desde Testaccio hasta San Pablo pasando por nuestra querida Garbatella se realizó un programa para crear espacios y pintadas en los edificios. Se trata de una arte contemporáneo que ha reunido en esta zona de la ciudad artistas de veinte países.

Aquí abajo puedes ver un ejemplo del aspecto de un edificio que te puedes encontrar en este barrio.

Mural Garbatella

Conexiones e infraestructuras en este barrio

Para llegar a Garbatella puedes coger el metro línea B y bajarte en la parada del mismo nombre. También puedes utilizar el autobús que pasa por via Ostiense.

Garbatella es una de las zonas urbanizadas de Roma en mayor expansión. Sin duda, la gran paz y tranquilidad en las calles de este barrio lo convierten en un lugar idóneo para alojarse y dormir. En nuestra página dedicada a los alojamientos en Roma puedes encontrar válidas opciones para tu viaje a Roma viviendo en este barrio.

Testaccio

Una colosal pirámide de estilo egipcio y una antigua puerta de la muralla aureliana nos dan la bienvenida al genuino barrio de Testaccio. Este pequeño rione (distrito), atrapado entre el Aventino y el río Tíber, es un hermoso testigo del pasado reciente y presente de Roma que nos permite disfrutar de la ciudad desde su lado más auténtico.

Testaccio Piramide Cestia

 

Un poco de historia…

Su nombre se debe al monte Testaccio o «monte de los fragmentos» (testae en latín): 35 metros de altura de restos de ánforas y cántaros que se han ido acumulando durante siglos como resultado de la actividad del puerto fluvial de Emporium.

Testaccio Emporium

Restos del antiguo Emporium (puerto fluvial romano), a orillas del Tíber.

Este puerto, que funcionaba desde época romana, era el lugar al que llegaban las mercancías en barcazas procedentes de todo el Mediterráneo a través del Tíber.

Los cántaros vacíos, que contendrían sobre todo vino y aceite, se rompían y eran apilados formando este montículo milenario que da lugar al nombre y al símbolo del rione.  El número de recipientes amontonados se estima en unos veinticinco millones.

Monte Testaccio

Así se encontraron los vestigios arqueológicos que conforman el Monte Testaccio.

Sin embargo, Testaccio surge como zona residencial para los trabajadores de las factorías que se instalaron en la Via Ostiense a finales del siglo XIX. Nacido como barrio popular y de obreros, constituye un ejemplo único en Roma de urbanización programada.

Desde el principio, fue y sigue siendo un destino habitual de los pasatiempos y días de campo de los romanos. Testaccio siempre tuvo identidad propia y presume de ser la cuna de la A.S. Roma gracias a su campo de fútbol y su gran afición.

Testaccio Santa María Liberatrice
Tifosi de la Roma celebrando un escudetto en la Plaza de Santa María Liberatrice.

Durante la posguerra de la Primera Guerra Mundial se inicia el sucesivo abandono del puerto fluvial, para continuar en los años 60-70 con la eliminación de las grandes instalaciones industriales situadas en la Via Ostiense.

A partir de los años ochenta, estas fábricas y manufacturas fueron abandonadas al deterioro. Posteriormente, serían sometidas a un lento pero sustancial proceso de reconversión. Hoy en día se les ha dado nuevos usos a muchas de ellas: la central Montemartini se transformó en un museo, el antiguo matadero alberga exposiciones, conciertos, mercados ecológicos… mientras que en el monte de los fragmentos tiene su sede la Scuola Popolare di Musica di Testaccio.

Testaccio MACRO

Entrada del antiguo mattatoio que hoy acoje un museo, una facultad y un restaurante.

Esta evolución ha transformado también el quartiere contiguo de Testaccio, que nació históricamente como espacio residencial para los trabajadores industriales. Continuando con esta modernización, la cultura escapa de los museos para instalarse entre la gente. Déjate sorprender por el arte que inunda las calles y  siéntate a disfrutar del ambiente (y la frecuente música en directo) en alguna numerosas terrazas de tabernas, pubs y trattorie que perpetúan la vocación de ocio de este lugar.

Testaccio Arte Callejero

El mural de la lupa capitolina, obra del artista belga Roa, refleja el resurgir del arte callejero.

Qué hacer en Testaccio

El rione Testaccio es un museo al aire libre. Cruzarlo es un viaje que abarca todas las épocas, desde los restos del Emporium romano  hasta los palacios fascistas y los testimonios de la arqueología industrial. El barrio se ha transformado en los últimos años, está de moda y ofrece un sinfín de experiencias diferentes y auténticas al visitante.

No es muy grande, así que no te llevará mucho tiempo recorrerlo. Te recomiendo que empieces por Via Marmorata. Saliendo de la parada de metro Piramide, a mano izquierda. La localizarás fácilmente, pues pasa entre la Pirámide Cestia y la Puerta de San Paolo.

Testaccio Fuente
Lo mejor para conocer  Testaccio es perderse por sus calles y plazas, como esta que lleva el mismo nombre.

Continúa pateando sus calles y plazas, siempre llenas de vida, lejos de las zonas atestadas de turistas. No es el barrio más bonito ni pintoresco, de hecho todavía es un poco decadente. Podrás ver como se mezclan las costumbres cotidianas con las nuevas e interesantes propuestas que están surgiendo en la ciudad.

Testaccio Fiat

En el barrio se lleva lo antiguo, como este Fiat 500 del 57.

Si te apetece comer bien sin muchas pretensiones, las trattorias de este barrio ofrecen platos abundantes, buenos y baratos. También puedes atreverte a probar el tradicional trapizzino. Una visita obligada es el bullicioso Mercado, repleto de productos locales frescos y coloridos, y con puestos de flores y artesanía. Lo encontrarás entre la Via Galvani y Via Alessandro Volta, cerca del Tíber.

Testaccio Mercado

Acércate a experimentar un auténtico mercado romano y no dudes en regatear con los commesso

Desde allí llegarás casi sin darte cuenta a Il Mattatoio, un inmenso recinto que alguna vez funcionó como matadero y hoy en día es aprovechado como espacio cultural. En él se han instalado el Museo MACRO, un museo de arte contemporáneo que en ocasiones alberga exposiciones interesantes y la Città dell’altra Economia, un espacio de 3.500 metros cuadrados dedicado a la promoción del comercio justo, ecológico y sostenible en pleno centro de Roma. La ciudad ofrece lugares de encuentro, de exposición y venta, así como eventos, música en directo, una librería, una sala de juegos, un biobar y un biorestaurante.

Testaccio Mattatorio

Entrada de la Città dell’Altra Economia, en uno de los laterales del Mattatoio.

Al regresar hacia el metro puedes hacer otra parada en el tranquilo cementerio acatólico, donde entre las hermosas tumbas descansan famosos, intelectuales y marginados.

 

Testaccio Cementerio Acatólico

En el cementerio acatólico están enterrados personajes ilustres como los poetas John Keats y P.B. Shelley.

En los alredederos del monte Testaccio se encuentra una de las zonas de la vida nocturna romana por excelencia. Da igual cuales sean tus gustos musicales. En ella podrás encontrar desde las discotecas más concurridas hasta los pequeños bares alternativos de ambiente juvenil. Estos locales están ubicados sobre todo hacia la zona de la Estación Ostiense.

Testaccio Movida Nocturna

La animada movida nocturna de Testaccio es conocida por prolongarse hasta altas horas de la madrugada.

Testaccio es escenario de una efervescente movida, una Roma sin tapujos. Situado en el límite del casco antiguo, posee una única ruina solitaria que parece alzarse allí casi por accidente. Sus restaurantes y clubes nocturnos son todo lo contrario a las nuevas tendencias. En cambio, su falta de elegancia los hace tremendamente atractivos para los amantes de lo auténtico. Si estás cansad@ de ver monumentos y hacer las visitas convencionales, este es el lugar que estabas buscando.

Testaccio Arte Callejero

Testaccio es un lugar para desconectar, para escabullirse; como un pequeño oasis alejado de las preocupaciones diarias y el ritmo frenético de la gran urbe. Es un punto de encuentro y de intercambio con gente de distintas procedencias. Un lugar para expresarse, donde sentirse libres, pero sobre todo, para divertirse.

 

Hace unos días, Beatriz Hernanz me indicó que mi pintor era el Perugino, Pietro Vannucci. Así, sin más, como un juego o por azar.

Gracias a esta casualidad he pensado en las obras que conozco de este pintor, las que veo con frecuencia por cuestiones de trabajo o las que alguna vez vi.

Fue entonces cuando tuve la clara sensación de que tanto el pintor como sus obras habían estado jugando conmigo al escondite. Sin olvidarlas, no las miraba al verlas, como una parte de un paisaje. No las volví a buscar. Esta simple reflexión me llevó luego a otras consideraciones. Empecé a pensar en cuántas personas conozco y no he vuelto a encontrar a pesar de que no haya nada que nos lleve a alejarnos. Tal vez incluso se encuentren cerca pero su presencia no cruza ni entra en el fluir de mi vida. Son paisajes que veo pasar pero que no viajan en mi barca.

Algo parecido también me pasa con las cosas aunque sólo sea en parte. Contemplo, por ejemplo, mi antigua máquina de café Pavoni con su cobre brillante, hermosa y silenciosa pero ahora inútil. No es que no funcione o que se haya perdido mi afecto hacia un objeto que tan buenos servicios presta, ingeniosamente construido y bello de apariencia. ¡Cuántos encuentros cada mañana! Y, sin embargo, ante la comodidad y el gusto de las cápsulas, se ha quedado como un objeto de museo: para contemplar.

En otros casos, con otros objetos, el resultado es simplemente el olvido definitivo de la basura o la luz en un agujero negro. Sin luz: lo más parecido a un conjunto tan lleno e indiferenciado en el que todo se hace nada. Y la nada no cuesta esfuerzo, ni espacio ni tiempo. Recordar sí. Nombres, espacios diferenciados, hollando de nuevo huellas que tengan cuerpo, en relieve o hueco, mientras el tiempo y el desgaste hacen de todo para que sean nada.

Yo y mis recuerdos

Me perdonáis si luego, en base al recuerdo, se me ocurrió una clasificación muy personal. Divagué un rato dividiendo las cosas que encuentro en mi vida cotidiana en tres grandes tipos. En el primero coloqué los objetos que viajan en el día a día conmigo de los que la inmensa mayoría irán a parar al olvido. Los objetos que me sobrevivirán por mucho que viva y que van más allá de mí forman el segundo grupo. En el tercero se encuentran los objetos que me sobrevivirán porque estarán unidos a mi memoria quizás como lo estuvieron a la memoria de alguien para mí querido. De estos últimos, el que tengo más presente en cada momento, es el reloj de mi padre. Son objetos que siguen hablando de él, de mí, de nuestra relación.

Encontrando al Perugino en Roma

Son las 22,23 y recuerdo que estaba jugando al escondite buscando al Perugino. Curioso, lo encontré escondido muy cerca de mi casa, en Villa Albani**. Ahora, cada vez que salga del portal y camine por esta gran avenida arbolada lo imaginaré en su delicioso escondite. Aunque sé que, por ahora, no podré visitarlo. Ni podré cantar con triunfo ‘por ti’ ni podrá decir ‘por mí’.

villa albani roma

Villa Albani Torlonia donde se encuentra el Políptico de la Natividad del Perugino

Al igual que los engranajes y la caldera de mi antigua Pavoni su cuadro está en silencio con un destino sublimado. El políptico de la colección de villa Albani Torlonia sigue viviendo, como pieza de colección privada, más allá del encuentro con su dueño o con otros ojos. Un museo abierto, en cambio, es una invitación. Más aún, un tálamo de fecundas emociones, lugar de encuentros que hacen sobrevivir obras y autores con los efectos de quien es amado.

Sigo a la espera de esa invitación que sea la apertura de la colección a los visitantes. Mientras tanto, han sido suficientes unas breves palabras de Beatriz para que un lugar de mi vida cotidiana despertara y me hiciera revivir la emoción de estar con Perugino ante una de sus obras. Un cuadro que se quedó impreso en algún rincón de mi recuerdo, recóndito como una gruta. Era necesaria esta voz para convocarlo. Ahora lo descubro como si se hubiera movido en su escondite. Quizás ha sido una sacudida de la memoria, como una mano que alza la manta del silencio. Quizás, una chispa ha encendido la memoria, y ella lo mueve, lo hace vivir en un modo fantástico de luces y sombras. Es la memoria la que da a luz un cuerpo in fieri. Gracias a ella y con ella el cuadro, sus formas y colores viven con mi vida.

Me doy cuenta, sin embargo, que por mi tiempo y miseria también desaparece necesitando otras vidas, cuantas más, mejor.

Reviviendo el cuadro

Paisaje, arquitectura, personajes el Perugino los introduce en esa textura de color y formas. Todos juntos, trayendo a este instante sus tiempos diversos. Se dan cita contemporáneamente historias de cuerpos que se hacen pintura. Asimismo, es la pintura la que da un único cuerpo a historias lejanas que en su mayor parte son símbolos, como las del arcángel Miguel y San Jorge, los dos con preciosas armaduras. Guerreros sin tiempo o de otro tiempo que se presentan ante su señor.

perugino poliptico albani torlonia roma

Poliptico del Perugino en la colección Albani Torlonia en villa Albani

El Calvario, el final, situado entre los protagonistas del inicio, en la casa de María. Concepción y muerte que resumen el tiempo de una vida. Y un recorrido que empieza en una casa y termina fuera de la Ciudad Santa pero con la misma luz, como si fuera el mismo momento. Abriendo el instante y lugar de la Anunciación aparece allí mismo la Crucifixión con idénticos actores principales: madre e hijo. La pintura es intentar ver desde la eternidad.

Al igual que en la Capilla Sixtina, la maravillosa compostura y elegancia de los personajes y contexto nos lleva más allá del tiempo. Es la historia imaginada, como un sueño, que el Perugino nos va contando. No revivimos el frío de la noche del nacimiento, ni la soledad y rechazo a esta pareja. María y José son elegantes señores rodeados de grandes personajes como en una corte. Incluso el buey y la mula parecen animales fantásticos. Están apoyados blandamente en el mismo suelo de mármoles. Su recinto de madera se encuentra bajo arcos tan maravillosos que incluso cuando muestran ruina cobijan belleza.

El niño no está caído a pesar de estar en el suelo, sino apoyado en el mismo vestido de la madre con un precioso cojín. Nada de lo terreno parece no ser divino. Incluso el pavimento parece acogedor y cálido para el tierno niño. Y el Perugino se atrevió a dejarlo para siempre allí, en el suelo, sin un regazo, sin cuna, sin calor, expuesto, pero reclinado como si fuera en un trono. Suelo, columnas, personajes, naturaleza son su trono y él, dónde y cómo esté, es el centro de todo.

El Perugino y Roma después de mí

“Petrus de Perusia pinxit”: Pedro el Perugino lo pintó, escrito en los dinteles. También él fue el único que firmó su obra en la Capilla Sixtina. ¿Coincidencias?¿Conciencia de la importancia de dejar su nombre? Tres palabras para desvelar la memoria y no para explicar el misterio.  Para el misterio no bastan palabras, para la memoria son suficientes tres. Lo demás lo cuentan los pinceles, incluso la velada alusión a Juliano de la Rovere, futuro papa ‘con armadura’ Julio II, o al cardenal de San Jorge, Rafael Riario. Éste último fue cardenal con 17 años y a él se debe la construcción del palacio Riario, actualmente de la Cancelleria. Tengo que decir que cada vez que visito la maravillosa arquitectura de este palacio me recuerda la sala ideal de este cuadro del Perugino. Quien de los dos encargó el cuadro de 6 escenas de Villa Albani, nunca lo sabremos.

Dime Roma que quedará de mí, sin dinteles o pinceles. O como se preguntaba Alberti:

Cuando me vaya de Roma
¿quíen se acordará de mí?

Pregunten al gato,
pregunten al perro
y al roto zapato.

Al farol perdido,
al caballo muerto
y al balcón herido.

Al viento que pasa,
al portón oscuro
que no tiene casa.

Y al agua corriente
que escribe mi nombre
debajo del puente.

Cuando me vaya de Roma
pregunten a ellos por mí.

Dejo a ti, León recién nacido, el regalo de un cuadro escondido. Un lugar y una belleza que esperan tus ojos, sin saberlo. ¡Cuánta Roma, vida, te espera!

Y pregúntenle luego a él cuando me vaya.

tumba francois villa albani

Notas de una visita en Villa Albani

**Villa Albani está situada entre via Salaria y Viale regina Margherita. Fue construida por Carlo Marchioni en el 1747 por orden del cardenal Alessandro Albani, sobrino del papa Clemente XI. Desde 1867 pertenece a la familia Torlonia.

Entrando en la villa desde via Adda nos encontramos con una logia llena de esculturas con personajes de la antigüedad clásica. Entre estas destacan la estatua de Agrippina o la de Augusto. La imponente logia nos introduce en una maravillosa mezcla de colores, formas, contrastantes y luces que caraterizan Villa Abani.

El jardín, lleno de setos de Boj, une la residencia con una coffee house típica del gusto del siglo XVIII. La escondida coffee house contiene hoy en día unos frescos con una historia muy complicada. Se trata de los frescos de la tumba François.

Para visitar esta parte de Villa Albani es necesario contactar la Fondazione Torlonia.

Al lado del imponente edificio que parece un pequeño Coliseo, el teatro Marcello, y cerca de Trastevere hay un lugar reservado y lleno de historia: el Ghetto de Roma. Originariamente el Ghetto nace en el interior de un pequeño recinto donde vivían más o menos 3000 personas. Con el pasar del tiempo y de los episodios históricos la población aumentó y su área se amplió. De todas formas, siempre fue un lugar reducido en el que los habitantes estaban hacinados.

miniatura haggadah xiv siglo judíos en Roma

Una larga historia romana y judía

La historia del Ghetto se asocia sin duda con la del pueblo judío. De hecho el ghetto es el corazón de esta comunidad, a pesar de los muchos lugares de Roma significativos para el pueblo hebraico.

La historia judía en Roma forma parte de ese río de historias personales, muchas veces trabajadas y controvertidas.

De hecho, la comunidad judía romana es la más antigua de Europa, pues su presencia en Roma se remonta al siglo II a.C. Es la única ciudad en donde han residido a lo largo de la historia sin ser expulsados.

Bajo Julio César las costumbres de vida judías fueron respetadas, aunque entre la popolación romana habían tensiones por el fuerte carácter étnico de esta religión y el proselitismo. En el 66 d.C. con ansias de liberarse de los tributos e imposiciones romanas, los judíos se rebelaron y empezó la guerra judaica que tuvo una duración de cuatro años.

historia judíos en Roma

Durante el Impero Romano la comunidad judía romana llegó a ser uno de los centros hebreos  más importantes  de la diáspora.

Más tarde, en el año 1000 nacieron las Corporaciones, a las que podían partecipar solamente los cristianos. Por tanto, los judíos tuvieron que practicar un empleo prohibido a los cristianos, el de prestamistas. Este hecho cambió radicalmente su vida. Con los préstamos de dinero los judíos llegaron a ser muy poderosos y esenciales para la comunidad romana y europea.

Nace el Ghetto de Roma: Un recinto cerrado

El 12 de julio 1555 papa Paolo IV con la bula “cum nimis absurdum” revocó todos los derechos de los judíos y ordenó la costrucción del ghetto en el rione sant’Angelo. El ghetto abría al amanecer y cerraba sus puertas por la noche. Fue construido en aquel lugar porque la mayoría de la antigua popolación hebraica vivía allí. De esta forma el ghetto nació como una especie de prisión para los judíos. Un lugar donde fueran contenidos todos los “diferentes” de la sociedad. A los judíos se les prohibió poseer bienes inmuebles y el comercio, excepto el de los trapos.

Cada judío que vivía en el ghetto de Roma tenía que llevar un distintivo para ser reconocible a los ojos de la población. Además, la comunidad tenía que asistir a sermones en las iglesias cristianas, finalizadas a la conversión. Iglesias como Sant’Angelo in Pescheria. Entre las restricciones jurídicas a los judíos existía la que les prohibía tener más de una sinagoga y una sola escuela.

barrio judio ghetto de roma nocheIglesia de Sant’Angelo in Pescheria – Portico D’Ottavia y al fondo el Teatro Marcello en el Ghetto de Roma

En el 1586 papa Sisto V anuló algunas restricciónes y actuó un pequeño ampliamento del barrio.

Con el pasar del tiempo y con la llegada de la revolución francesa las condiciones de los judíos en el ghetto de Roma cambiaron. Después de la irrupción de los franceses en la ciudad el comandante Berthier proclamó la libertad de culto para los judíos. Sin embargo, esta condición duró muy poco. En el 1814 con el nuevo pontéfice Pio VII los judíos quedaron confinados otra vez en el ghetto. Sólo en tiempos de Pío IX desapareció la muralla que los encerraba en este barrio.

Paseando por el Ghetto de Roma

La historia del pueblo hebreo en Roma está vinculada a la del ghetto que hoy todavía es el centro de la comunidad judía.

Paseando cerca del ghetto, admiro una imponente iglesia: Santa Maria in Campitelli. Esta iglesia de mediados del siglo XVII es impresionante. En el s. XX pasa del rione Campitelli a formar parte del rione Sant’Angelo y del barrio judío.

santa maria campitelli romaIglesia de santa Maria en Campitelli

Poco más adelante, entre pequeñas calles, encuentro las ruinas del portico de Ottavia. Desde allí, recorriendo la calle del portico de Ottavia llego hasta la Sinagoga. De hecho, se trata de una de las sinagogas más grandes de Europa conocida como “Templo mayor”. Su Museo histórico está lleno de auténticas maravillas.

Sinagoga en el Ghetto de RomaSinagoga

Pero hoy en día el ghetto, precisamente por formar parte de la historia judía y romana es también un lugar maravilloso. Está lleno de rincones interesantes para visitar. Además, es una meta para entendedores en cuestiones de dulces. No podéis dejar de entrar y degustar las maravillas de sabor en el famoso y tradicional horno que hay en “Piazza delle cinque scole”.

Nuestros guías En Roma te proponen además una visita guiada muy especial por el Ghetto, el barrio judío de Roma

Roma en los orígenes, el Umbilicus Urbis

El Umbilicus Urbis representa el centro ideal de la ciudad de Roma. Conforme la leyenda se trata de la fosa que Rómulo escavó en el centro del recinto urbano, para que los ciudadanos echaran ahí la tierra y las primicias de sus aldeas de origen. Se trata de un cono de ladrillos de 4,45 metros de diámetro, antiguamente cubierto de mármoles y con una estatua encima. Los restos actuales pertencen al reinado del emperador Settimio Severo (193 – 211 d.C.). El Umblicus se encuentra en pleno Foro Romano, al lado del Arco dedicado precisamente a Septimio.

umbilicus urbis en el foro romano

Roma, un cuerpo

El centro de este cuerpo extendido de Roma. El acceso a sus entrañas y el recuerdo de su origen. Un recoveco circular como pequeña gruta primordial que nos lleva a una vida que crece sin palabras, sin luces. Roma pequeña, recién nacida y formándose gracias al Tíber, en el seno del Mediterráneo.

El centro de la ciudad de Roma correspondía al centro del mundo para los romanos, de ahí que el lugar se denominara también Umbilicus Mundi. Para todos era un lugar sagrado y mágico. En él se podría acceder al mundo del Inferno, de lo que ‘está debajo’, el mundus “Cereris”. Por esta razón, los tres días al año en los que el Umbilicus permanecía abierto se consideraban nefastos (dies nefastus). Es más, a través de este ombligo de Roma podían salir los espíritus infernales. De hecho, en estos días (24 agosto, 5 octubre y 8 noviembre) estaba prohibido llevar a cabo cualquier actividad pública. Además, se consideraba impío no solo dar batalla o iniciar una guerra, sino también reclutar soldados, navegar o tener relaciones sexuales.

Muy cerca del Umbilicus, como una joya engarzada, se encontraba el Millarum Aurum. Era un pequeño monumento erigido en el 20 d.C. por Augusto para indicar el punto de partida ideal de las carreteras romanas. Desde aquí el cuerpo de Roma se extendía en forma de Imperio.

Umbilicus urbis en el centro del foro roman

 

Un poco de historia de la “Gran Máquina”,
el monumento a Vittorio Emanuele II (Víctor Manuel II)

“La gran máquina de escribir”, como la llaman los romanos, es uno de los monumentos más imponentes y solemnes de Roma. La simetría, la majestuosidad y la solidez  del edificio son el resultado de las luchas del Risorgimento italiano. Este período de la historia italiana tiene como protagonista principal al rey Vittorio Emanuele II. Durante una ceremonia presidida por Umberto I en marzo de 1885, fue puesta la primera piedra de un edificio construido en la colina capitolina. Un lugar intrínsecamente unido a los orígenes de Roma y sede de la tríade capitolina. El monumento fue posteriormente inaugurado por Vittorio Emanuele III, en ocasión de la Exposición Internacional que conmemoraba los cincuenta años de la unidad de Italia.

Ettore Ferrari y Pio Piacentini fueron los que propusieron la idea de construirlo en esta colina. Surgió por ello una gran polémica al tener que destruir numerosos edificios anteriores de gran interés como la torre de Paulo III.

A pesar de todo se siguió adelante. Se eligió, tras varias vicisitudes, el proyecto del arquitecto Giuseppe Sacconi y tras largas vicisitudes los trabajos concluyeron en 1935, ya en plena época fascista.

monumento a vittorio emanuele roma

El ‘Vittoriano’ un símbolo de Italia

El monumento a Vittorio Emanuele II tenía que tener características arquitectónicas y ornamentales bien determinadas. La idea era la de realizar un gran altar de tipo helenístico como el de Pérgamo. Se construyó como si fuera una gran ágora con tres plazas superpuestas. Una gran escalinata va ascendiendo como símbolo de la nueva Italia tras la de los césares y la de los papas. De ahí que fuese elegido más tarde como símbolo  de los cincuenta años de la unidad de Italia. De hecho, todas las estatuas, las decoraciones, los particulares arquitectónicos representan en algún modo los valores del pueblo italiano: virtudes cívicas, regiones, símbolos del antiguo poder de Roma.

Entre los elementos constitutivos del monumento destacan la imponente estatua en bronce de Vittorio Emanuele II, la de las victorias aladas y el columnado corintio. En el monumento resaltan también las frases latinas “Patriae unitati” y “Civium Libertati” en la parte alta y las fuentes que encontramos a nuestra altura. Estas fuentes están situadas a ambos lados de la escalinata central. Además, son el símbolo del Italia flanqueada por los dos mares: el Adriático (a la izquierda) y el mar Tirreno (a la derecha). Dos estatuas muy expresivas y poderosas que personifican ambos mares y que fueron realizadas por Emilio Quadrelli y Pietro Canonica.

monumento a vittorio emanuele roma noche

Vittoriano desde la columna de Trajano

Podemos decir entonces que el Vittoriano desde su inauguración del 4 junio 1911 no fue sólo un monumento de la nueva Italia. En la historia, asumió muchos significados. Inicialmente fue el edificio que representaba en cierta forma una “religión de la patria”. Durante la segunda guerra mundial llegó a ser una exaltación de la idea de una nueva Italia fascista. Pasó a ser, en ese momento, una especie de escenario para las citas políticas del régimen totalitario. Cuado ese régimen cayó, el Altar de la Patria intentó disociarse de la simbología fascista que lo había utilizado.

El Vittoriano hoy

También hoy el Altar de la Patria para los italianos y no, es un símbolo de la Italia unida. Representa la solemnidad y la majestuosidad de Roma. El edificio, al igual que la diosa Roma que se encuentra en el centro, quiere transmitir una idea de simetría, de equilibrio y grandiosidad.

Muchísimos turistas observan el monumento con su cándido marmo ‘botticino’. Sus piedras, por una parte reflejan la luz cálida del aterdecer. Por otra también se tiñen con la luz tímida del sol cuando nace. En este grandioso marco encontramos la sede de exposiciones, colecciones de arte e historia y conciertos. El Vittoriano como atracción turística nace después de la Gran guerra cuando se empezaron a hacer peregrinaciones a los lugares que eran símbolo del conflicto.

monumento a vittorio emanuele foro romano

El monumento a Vittorio Emanuele visto desde el Foro Romano con la Curia en primer plano

Paseando por via del Corso entreveo las estatuas de las victorias aladas. Sorprendida y fascinada por esa majestuosidad e imponencia, me doy prisa para intentar capturar esa imágen en mi máquina fotográfica. La fotografía es la disciplina que me hace acercar a la realidad a través de un objetivo. De hecho, llega a trasformarse en un arte de ver.

Desde la más antigua fotografia que tenemos (1827, Niépce) hasta hoy muchísimos artistas, fotógrafos y aficcionados han testimoniado su forma de ver la realidad. Y el monumento a Vittorio Emanuele II es uno de los que han recibido más ‘miradas’. Hecho para impresionar la retina y la imaginación.

Con sus grandes espacios expositivos, el Vittoriano no es sólo una fachada. En su interior encontramos muchas obras de grandes autores y exposiciones temporales, en muchos casos dedicadas a la historia de esta Italia que nos alberga.

Un valle lúdico

¿Quién no tiene en la imaginación el Círco Máximo de Roma? ¿Quién no ha soñado con una carrera de auténtico Romano? Aquí, en el corazón de la Ciudad Eterna, se encuentran los restos del mayor estadio de la época romana. Ocupa casi todo el valle Murcia, situado entre el Aventino y el Palatino. Fue construido bajo el reinado del quinto rey de Roma, Lucio Tarquinio Prisco en la primera mitad del siglo VI a.C. Desde entonces está dedicado al lugar por excelencia para juegos  y eventos históricos desde el comienzo de la historia de la ciudad. Por ejemplo, en este valle se produjo el festín y subsiguiente rapto de las Sabinas.

Vista Circo Máximo valle Murcia

Con sus 600 m de longitud, 140 m de anchura y su aforo de 300 mil personas fue el mayor circo de la antigua civilización romana. Además, sirvió de modelo para todos los circos que los romanos construyeron en numerosas ciudades de su imperio. En la propia ciudad de Roma había dos otros circos. El circo Flaminio estaba ubicado en el actual centro de la ciudad y el de Majencio que todavía existe y que se encuentra en la Via Appia Antica.

Ayer y hoy del Circo Máximo.

Hoy en día solo quedan los restos de unas verjas de salida de los caballos (carceres), pero se pueden apreciar perfectamente la pista de carreras y la spina, la mediana elevada que dividía las carretteras. Las construcciones fueron expoliadas ampliamente durante los siglos para utilizar sus piedras en otras construcciones. Sin embargo, este valle también fue escenario de sorprendentes hallazgos arqueológicos. Entre ellos mencionamos los dos obeliscos que se encuentran ahora uno en plaza del Popolo y otro en la plaza de San Juan de Letrán.

circo Máximo torre

La torre aún visible es el resto de una construcción medieval que aprovechaba la presencia de un riachuelo (Aqua Iulia). Cerca de este curso de agua había un molino que da nombre a esta característica construcción: “Torre della Moletta”. En 1943 se había decidido excavar toda la zona del Circo Máximo. Se empezó destruyendo el molino y las casas medievales construidas por la familia Frangipane. Los eventos de la II Guerra Mundial impidieron que se concluyera el proyecto, quedándonos sin las construcciones medievales y sin las excavaciones. Historias de la historia.

Circo Maximo torre moletta

El gran escenario del Circo Máximo

Muchos emperadores realizaron obras y fueron añadiendo o reestructurando alguna parte. Además de los tres órdenes de gradas, el Circo Máximo era una auténtica ‘ciudad lúdica’. En sus inmediaciones se podían encontrar tiendas de artesanos, cambistas, ‘tabernas’ y como no fraguas. Una tarde – noche tórrida de julio con viento cálido, desde una de estas tiendas inició el devastante incendio del año 64 bajo Nerón.

Por cierto, Nerón recubrió todas las gradas con mármoles convirtiéndolo en el monumento más grandioso de la ciudad. Un espectáculo único para quien entraba en la ciudad desde la via Appia encontrándose este inmenso espacio y al lado la colina Palatina.

circo maximo y palatino

El Circo Máximo podía albergar hasta 12 carros a la vez, de cuatro (quadrigae) y de dos caballos (bigae). Cada uno correspondía a lo que hoy en día llamaríamos un equipo, con sus patrocinadores y aficionados. Se trataba de carreras muy peligrosas tanto para los caballos como para los propios aurigas. No era raro que una carrera acabara con la vida de un caballo o de un conductor.

El Circo albergó carreras y juegos hasta el 549 d.C. Posteriormente fue utilizado como área agrícola y cementerio hebraico. En la actualidad es un parque público que se destina también a manifestaciones políticas, musicales y deportivas. Este espacio, por ejemplo, albergó la gran celebración de la victoria del mundial de fútbol de 2006.

Circo Máximo celebraciones

vista via Sacra

La Via Sacra es la calzada principal que atraviesa todo el Foro Romano. Pisar sus piedras de edad augustea representa un un auténtico viaje en la historia. Aunque su comienzo se suele colocar en el arco de Tito, hay mucho debate sobre el verdadero trayecto de su recorrido, así como sobre el origen de su nombre. El apelativo  puede referirse a varios aspectos. La calle tuvo siempre un importante papel ceremonial para la investidura del poder de la ciudad. Era el camino para las ceremonias sagradas. Si bien según una leyenda, la calzada asumió su epíteto de Sacra porque aquí Romulus y Tito Tazio santificaron el pacto tras el rapto de las Sabinas con sacrificios a los dioses.

La calzada en principio no terminaba su recorrido dentro del recinto del foro. La via Sacra salía del mismo por la antigua puerta Mugonia, la puerta del Palatino. A lo largo de su recorrido se encuentran algunos de los mayores edificios y monumentos del Foro.

Monumentos en la via Sacra

La calle toca, en el lado norte, la Regia, una de las construcciones más antiguas del foro. La morada original del Rey, en la cual probablemente el Sumo Pontífice ejercía las funciones sagradas.

Regia en la Via Sacra

Muy cerca se encuentra el templo del emperador Antonino y Faustina. Fue erigido después de la muerte de la emperatriz en el año 141. Fue dedicado a ella por el Senado, como recuerda la inscripción en el arquitrabe de la fachada.  A la muerte del emperador en el 161, el templo también se dedicó al nuevo divus y se agregó una línea sobre la inscripción existente. Posteriormente, el tempo fue transformado en el siglo VII o VIII en la iglesia di San Lorenzo en Miranda. sin embargo, el aspecto actual de la iglesia se debe a una restructuración de 1602.

templo de Antonino y Faustina en la via Sacra

En el lado sur de la via Sacra se encuentra la basílica Emilia. Contrariamente a lo que podría indicar el nombre, en la antigua Roma las basílicas no eran edificios religiosos sino civiles, destinados a diferentes usos: lugar de reunión, area de comercio, de ejercitaciones militares, etc. La basílica Emilia es el único de estos edificios que ha sobrevivido en el Foro. Debe su nombre a la familia, a la gens, que mayormente contribuyó a las numerosas obras a la que fue sometida. Fue totalmente destruida durante el saqueo de Alarico en 410. En esa ocasión la basílica sufrió un terrible incendio. En el suelo se pueden apreciar todavía las manchas de las monedas de los cambistas fundidas durante el incendio.

basilica Emilia junto a la Via Sacra

A pesar de su nombre, que podría hacer pensar a un edificio de uso religioso, la Curia Julia era la sede del Senado. El término curia indicaba en Roma un lugar de reunión. Al principio, las asambleas congregaban a los “curiati”, es decir, ciudadanos ponderados según el censo.  Se llama Julia porque fue Julio César el que inició su construcción en el 44 a.C. Su asesinato ese mismo año tuvo lugar, en cambio,  en la Curia de Pompeo, situada en la actual Plaza del Teatro di Pompeo. El edificio forma parte del plan general de obras de renovación del Foro Romano, aunque fue Augusto quien la terminó en el 29 a.C. Asimismo, el emperador Diocleciano la renovó ulteriormente en  283 d.C. tras un incendio.

Curia Julia vista frontal

Su aspecto hace que el edificio destaque y se reconozca en seguida dentro del Foro. Su alta fachada de ladrillo con gruesos contrafuertes en cada esquina son algunos de sus rasgos característicos. Un simple tramo de escaleras une la zona del Comicio a la puerta monumental de bronce de la Curia. Se trata de una copia de la puerta original que se encuentra actualmente en San Juan de Letrán desde el siglo XVII.

Conservación de la Curia

El extraordinario estado de conservación se debe al hecho de que fue transformada en una  iglesia. San Adrián pasa a ser, de esta forma, en el siglo VII la nueva iglesia construida sobre la estructura de la Curia. El papa Honorio I salvó así el edificio del abandono y de la destrucción. En el interior, en la parte derecha de la entrada, aún se pueden apreciar restos de pinturas de tema religioso de este período.

Curia Romana foro frescos

El interior se presenta imponente, aunque austero. La Curia mide 21 metros de alto, 18 de ancho y 27 de largo, conforme las medidas ideales preconizadas por Vitruvio.  La pavimentación es en mármol polícromo (opus sectile). Se aprecian, además, tres gradas que hospedaban los esacaños de los senadores y de la presidencia.

curia julia foro romano interior

En la Curia se encuentran actualmente dos grandes bajorrelieves conocidos como anaglifos de Trajano. Conmemoran los beneficios del emperador hispalense otorgados en el propio Foro. También encontramos una estatua de pórfido de un hombre en toga, tal vez el mismo Trajano. Se trata de una de las esculturas mejor conservadas de toda la edad imperial.

Plutei Curia Romana Foro

Se puede visitar la Curia en los horarios de apertura del área arqueológica del Foro Romano, Palatino y Coliseo. Forma parte de este área constituyendo uno de sus edificios neurálgicos.

La Rosaleda de Roma (Roseto comunale) o el rocío que nos lava.

Puede parecer un título extraño. Lo reconozco. Pero me gusta mucho contar cómo los lugares van unidos en mi imaginación a palabras. En este caso la Rosaleda de Roma la pronuncio no como una explosión de color durante el Premio Roma en mayo sino como la frescura de la vida estrenada. La frescura con estremecimiento de lavarse tras el sueño, como una mañana de aire limpio en la que estrenar el tiempo.

rocío sobre la hierba en la rosaleda de Roma

Cuando estábamos allí, en la parte alta, junto a los árboles, el rocío luchaba con el sol. La sombra era su aliada compactando sus minúsculas gotas, bien plantada en su húmeda quietud. Mi buen maestro -tengo que llevar a Óscar la próxima vez que venga a Roma – con sus manos, suavemente, removía las puntas de las tiernas hierbecillas como si fueran los cabellos de su hijo. Viendo sus manos que se movían mojándose me incliné para recibir en mi rostro ese rocío. Me quería descubrir del acre color que me escondía tras mi paso por el infierno. Limpia, lava, refresca y sana lo que mis lágrimas no conseguían bajando por mis carrillos.

Y así, me descubro yo, peregrino que llega a esta colina con deseo de aire puro, de verme limpio tras un largo camino. Conozco ya tantas, pero pocas veces las palabras se quedaron fijas en mi sombra de recuerdos como este rocío:

“Quando noi fummo là ‘ve la rugiada
pugna col sole, per essere in parte
dove, ad orezza, poco si dirada,

ambo le mani in su l’erbetta sparte
soavemente ‘l mio maestro pose:
ond’io, che fui accorto di sua arte,

porsi ver’ lui le guance lagrimose:
ivi mi fece tutto discoverto
quel color che l’inferno mi nascose”.

Qué sonido tan hermoso el de esta voz que escucho por la mañana paseando por la Rosaleda. Como el recuerdo de un aroma que permanece desde años, evocador, estas palabras se despiertan con mis sentidos en la fresca mañana. La mañana, el inicio, me gusta, consigo decirlo, con la voz de estas palabras que fecundan mi boca.

rosaleda de Roma

Un vilolinista en la Rosaleda de Roma

Rosas y jardines sobre terrenos de huertas tras la guerra, sobre el cementerio hebreo trasladado allí en el s. XVII, sobre campos que rodeaban la antigua Rocca Savelli medieval. Rosas y jardines sobre una ciudad que se viste y desnuda sin cobijo para ir incluso hacia los tiempos míticos en los que Caco y Hércules hoyaron sus senderos. Volvemos a los orígenes de Roma teniendo en frente un futuro ya pasado en el Palatino.

Una colina de espera y esperanza. Parece que la ciudad allí ha perdido todo excepto su vida palpitante en suelo ancestral. Recupera su piel primigenia y los senderos en forma de menorah. Una ciudad que por un momento se hace peregrina caminando a través de sus siete pecados mientras asciende por esta colina de purificación. Aquí, encuentra un lugar donde lavarse con el simple y pobre rocío de la noche fría. Los peregrinos, como en Lavacolla, al anunciarse la cercanía de la meta, necesitamos agua para estar y sentirnos limpios.

Vista de la Rosaleda de Roma desde el aire

La música queda. Acompaña a los que dejan todo para emprender un camino. Se abandona incluso la pobreza pero recuperamos el tiempo. Y así tanto al salir como al llegar sólo lo que son realmente nos diferencia. Camino, tiempo y vida. Nada más nos queda y así podemos seguir, confiando. Para este lugar, colina en una isla de Roma, es necesario el tiempo. Ya podemos contar porque hay esperanza, porque el sufrimiento tiene un ritmo, porque la expiación, como la centrífuga, se cuenta en revoluciones por minuto.

rosaleda municipal de Roma

Catón, también aquí, nos espera junto a la verja de entrada en Valle Murcia. Podría ser él el violinista que bajando del tejado nos precede en la senda que recorre la Rosaleda de Roma.

Abracadabra. Abandonando la vana complacencia, todo desaparece excepto una música que queda como rocío sobre la hierba. Hay lugares en Roma en donde se cobijan palabras pero también lugares, como este, en donde se refugia una música.

El Templete del Bramante: transfiguración.

Templete del Bramante en la Academia de España

Anoche soñé bendita ilusión. Una colina con un patio escondido. Un lugar acogedor, de puertas siempre abiertas, en donde poder contemplar y hablar.

Desde allí la realidad no deja de ser tangible pero se puede contemplar vista con otros ojos. Los ojos de quien, al contemplar a Carlos V, lo ven como Júpiter, Jasón o Hércules. Además, pasa a nuestro lado, de nuevo, como en un paseo triunfal, como un nuevo Escipión, hasta alojar en Palazzo Vidoni. Todas estas presencias se hacen vivas gracias al arte. Las musas ejercen su poder convocándolo vivo en nuestra vida, con las palabras de quienes no se cansan de entusiasmarse ante la belleza legada. La hermosura se encuentra atada al tiempo, convirtiéndose en faro o linterna.

Y pasó una tarde y pasó una noche, el día primero.

Aquí escuché, casi como una aparición, la voz de Juan Gómez que me decía que ‘todos los ríos de piedra llevan a Roma’. Es más, desde aquí se los puede ver afluir,  como a un valle apocalíptico, en donde toda la historia se reúne, convocada por una curva del tiempo. Una sima que dará lugar a manantiales quién sabe dónde y cuándo.

vision beato amadeo menez sylva

Visión del Beato Amadeo Menez da Sylva. Obra de Pedro Fernandez de Murcia (Pseudo Bramantino) actualmente en la Galeria del Palacio Barberini

Bajo el Templete, en su inicio había una fuente, una gruta. Un lugar en el que vio a la luz una Apocalypsis Nova, anticipadora. Una resurrección de la tierra nueva. Un fruto, en piedra, este templete, que saltaría hasta la eternidad. Es más, sería digno de sobrevivir, como el arte misma, incluso más allá del tiempo. Por el contrario, sería indigno condenarlo a una vida natural pues va más allá de la ‘rerum magna parens’.

El Templete del Bramante: Cuántos quisieron ver lo que veis y no lo vieron.

Es maravilloso contemplar lo que otros, con paciencia y saber han logrado ver. Encontrar escondida en el retablo dedicado a Santiago de la catedral de Granada, una pintura que reproduce la de Santa María del Popolo. Del Sancta Sanctorum de San Juan de Letrán hasta Granada pasando por la mirada de peregrinos junto a la puerta Flaminia y las manos de Antoniazzo Romano.

Tengo en mi muñeca el reloj de mi padre. Para todos un reloj, sin más. Sin embargo, para mí, está lleno de su historia, de sus minutos, de su forma de mirarlo cuando ya no veía bien. Para mí es el libro de los primeros números romanos, el mecanismo misterioso que parecía abastecerse del latido de sus venas. Y no sólo. Era el aliado de su impaciencia, el velador de sus horas con música de cronómetro.

Todo esto veo cuando lo veo en mi pulso.

Granada y Roma

De igual forma, ¡cuántas cosas vi al ver con los ojos de quienes hablaban junto al Templete! Observando estas columnas he imaginado el patio del palacio del emperador Carlos V en la Alhambra como un lugar nuevo. He escuchado cómo Roma llegó hasta rincones de España y América. Pero también he notado cómo América sembró Roma con frutos de pepitas doradas de maíz. Girnaldas y grotescas que desde villa Farnesina atraviesan el océano. Corteos y decoraciones para celebrar la victoria granadina llenaron Roma, volviendo al escenario único para los triunfos que, al mismo tiempo, revive con ellos.

palacio carlos V en la Alhambra

16 columnas, nichos, capiteles, friso y entablamento. Palabras que son espejos que se llenan de cuerpo en imágenes, multiplicándose. Y así, sin más magia que la mirada amorosa, las 16 de Roma pasan a 32 en Granada. Lejos de Roma pero tan cerca se construyó ese patio, quizás queriendo ser un espacio parecido al que nos describe Serlio envolviendo el Templete. A dos mil kilómetros de distancia, ahora también para mí, acompaña la circularidad y formas del Templete en diálogo con él. Espacios que se comprenden.

congreso academia espana roma

Hablaba de todo ello Juan Carlos Ruiz Souza y me conquista su pasión. Está contento como un niño al descubrir el mundo maravilloso de los héroes en las huellas de estos lugares. Aunque, por lo que nos cuenta el friso, éste sea un héroe que lucha con dos llaves, óleos, hisopos, agua y fuego.

Veo que ya todo estaba allí: en nosotros que mirábamos y en lo que veíamos. Como un sí, las imágenes llamaban unas a otras.

El Templete del Bramante: Roma entre este y oeste.

Y así pasó otra tarde, y pasó otra noche, el día segundo.

Cae Constantinopla cristiana y cae la mora Granada. En medio, Roma que mira con miedo y espera. Espera vuelta ahora hacia el Templete, hacia el oeste. De oriente a occidente dejamos el Templo de Salomón, pasamos por el nuevo Templo de la Sixtina y llegamos hasta el último Templo en San Lorenzo del Escorial con Felipe II como nuevo Salomón. Cadenas de imágenes que  han plasmado lugares maravillosos.

Por último, las notas del oficio por la Toma de Granada me hacen cerrar los ojos para soñar esos lugares. El poder de la música que, inefable, reconstruye lo que faltaba de aquel mundo. Ensancha la imaginación y la aquieta con las notas de Hernando de Talavera. Crea el silencio necesario para que las formas no se disturben. Casi puedo imaginar las calles de la antigua ciudad que a las 6 de la madrugada, libres de ruidos y gentíos nos muestran las perspectivas con las que las construyeron.

El Templete es el punto de fuga de otras perspectivas. Líneas que llegan desde más allá del mar, de otros tiempos, para hacer que la palabra ‘católico’, universal, de aquellos dos reyes y de Roma, adquiera significados hasta el momento completamente desconocidos.san pedro montorio concierto

Aquí, junto al Templete, en este silencio de palabras y música, todo nos lleva hacia el breve equilibrio que encontró y resumió Bramante en este ombligo de historia y piedra. En la Academia de España estos sueños, concepciones, se pueden realizar.

Y pasó otra tarde y pasó otra noche. El día tercero.

Cuando Augusto terminó la construcción del Teatro de Marcelo dedicándolo a su sobrino no pensaba que un día Yago lo dibujaría.

Tampoco habría imaginado que este teatro se convertiría en una fortaleza, residencia primero de la familia Savelli y luego de los Orsini.

Teatro de Marcelo Roma

El primer teatro de sólida piedra en Roma, muy cerca de los grandes mercados del Foro Olitorio y Foro Boario. A la sombra del Campidoglio y muy cerca del río es el hermano mayor del famoso Coliseo. Un lugar realmente privilegiado para que la misma Roma se convierta en un espectáculo.

Muy cerca las columnas dedicadas al dios actor Apolo, había un espacio ya desde el 179 a. C. dedicado a teatro. Cuando Julio César decide construir un teatro de piedra destruirá para ello el templo de la Piedad. Una decisión que le valió numerosas críticas. Como las que también recibió poco después Augusto cuando siguió derribando otros edificios para hacerlo aún más grandioso.

Un teatro – fortaleza

Está muy cerca del río y de la Isla Tiberina. De ahí que desde la alta Edad Media los Pierleoni y los Fabi, habían utilizado el Teatro de Marcelo como bastión defensivo para sus zonas de influencia en la ciudad. Luego sería Baldasarre Peruzzi el arquitecto que lo fortifico, tal y como lo vemos hoy en día.

Arcos que albergaron tiendas y puestos de artesanos, carnicerías junto a bodegones de vino de los Castelli a granel. Hasta hace poco junto a él surgía un gran mercado en una plaza cerrada. Eso fue antes de que en los años 30 se abriera la calle que lleva hacia el sur-oeste, hacia el mar, saliendo de Plaza Venezia.

Una de las islas que te esperan en Roma se encuentra a orillas de la via Nomentana, cerca de Villa Torlonia. Se trata del complejo de Santa Agnese con el Mausoleo de Constanza.

Desde la gran avenida se ve un campanario románico con el típico y reconocible ladrillo ocre y las ventanas con biforas. Hemos llegado a la basílica de Santa Agnese. Se trata, sin embargo, de la ‘nueva’ basílica del s. VII pues de la ‘antigua’ del s. IV quedan solo pocas piedras.

Arte en el Mausoleo de Constanza.

Justo al lado, se encuentra el Mausoleo de Constanza o Constantina (hija del emperador Constantino). Confundiéndola con una mártir llamada Constanza pasó a ser el Mausoleo e iglesia de “Santa Constanza”. Dio así nombre incluso a una calle pasando a llamarse en italiano ‘Mausoleo di Santa Costanza’.

mausoleo constanza mosaicos

Por una parte, sus preciosos mosaicos, su forma circular y su situación junto a los restos de la antigua basílica de sant’Agnese. Por otra, el no encontrarse en el centro de la ciudad. Y, además, por las enormes catacumbas que recorren el subsuelo en mil galerías… Todo ello lo convirtieron en un lugar con un encanto muy especial en Roma.

En el s. XVII un grupo de artistas de los países bajos, los Bentvogels ‘bandada de pájaros’, eligieron este lugar como templo dedicado a Baco, llenándolo de rituales goliárdicos.

Hoy es un lugar retirado, tranquilo, hermoso, con lugar para aparcar… donde muchas parejas de la ciudad deciden casarse. Y los gatos imperan tranquilamente.

Aquí te proponemos la visión de Yago con un dibujo contemplando el Mausoleo de Constanza al salir de la ‘nueva’ basílica. Una Roma siempre divertida y sorprendente.

Mausoleo Constanza Roma