La Rosaleda de Roma (Roseto comunale) o el rocío que nos lava.

Puede parecer un título extraño. Lo reconozco. Pero me gusta mucho contar cómo los lugares van unidos en mi imaginación a palabras. En este caso la Rosaleda de Roma la pronuncio no como una explosión de color durante el Premio Roma en mayo sino como la frescura de la vida estrenada. La frescura con estremecimiento de lavarse tras el sueño, como una mañana de aire limpio en la que estrenar el tiempo.

rocío sobre la hierba en la rosaleda de Roma

Cuando estábamos allí, en la parte alta, junto a los árboles, el rocío luchaba con el sol. La sombra era su aliada compactando sus minúsculas gotas, bien plantada en su húmeda quietud. Mi buen maestro -tengo que llevar a Óscar la próxima vez que venga a Roma- con sus manos, suavemente, removía las puntas de las tiernas hierbecillas como si fueran los cabellos de su hijo. Viendo sus manos que se movían mojándose me incliné para recibir en mi rostro ese rocío. Me quería descubrir del acre color que me escondía tras mi paso por el infierno. Limpia, lava, refresca y sana lo que mis lágrimas no conseguían bajando por mis carrillos.

Y así, me descubro yo, peregrino que llega a esta colina con deseo de aire puro, de verme limpio tras un largo camino. Conozco ya tantas pero pocas veces las palabras se quedaron tanto en mi sombra de recuerdos como este rocío:

“Quando noi fummo là ‘ve la rugiada
pugna col sole, per essere in parte
dove, ad orezza, poco si dirada,

ambo le mani in su l’erbetta sparte
soavemente ‘l mio maestro pose:
ond’io, che fui accorto di sua arte,

porsi ver’ lui le guance lagrimose:
ivi mi fece tutto discoverto
quel color che l’inferno mi nascose”.

Qué sonido tan hermoso el de esta voz que escucho por la mañana paseando por la Rosaleda. Como el recuerdo de un aroma que permanece desde años, evocador, estas palabras se despiertan con mis sentidos en la fresca mañana. La mañana, el inicio, me gusta, consigo decirlo, con la voz de estas palabras que fecundan mi boca.

rosaleda de Roma

Un vilolinista en la Rosaleda de Roma

Rosas y jardines sobre terrenos de huertas tras la guerra, sobre el cementerio hebreo trasladado allí en el s. XVII, sobre campos que rodeaban la antigua Rocca Savelli medieval. Rosas y jardines sobre una ciudad que se viste y desnuda sin cobijo para ir incluso hacia los tiempos míticos en los que Caco y Hércules hoyaron sus senderos. Volvemos a los orígenes de Roma teniendo en frente un futuro ya pasado en el Palatino.

Una colina de espera y esperanza. Parece que la ciudad allí ha perdido todo excepto su vida palpitante en suelo ancestral. Recupera su piel primigenia y los senderos en forma de menorah. Una ciudad que por un momento se hace peregrina caminando a través de sus siete pecados mientras asciende por esta colina de purificación. Aquí, encuentra un lugar donde lavarse con el simple y pobre rocío de la noche fría. Los peregrinos, como en Lavacolla, al anunciarse la cercanía de la meta, necesitamos agua para estar y sentirnos limpios.

Vista de la Rosaleda de Roma desde el aire

La música queda. Acompaña a los que dejan todo para emprender un camino. Se abandona incluso la pobreza pero recuperamos el tiempo. Y así tanto al salir como al llegar sólo lo que son realmente nos diferencia. Camino, tiempo y vida. Nada más nos queda y así podemos seguir, confiando. Para este lugar, colina en una isla de Roma, es necesario el tiempo. Ya podemos contar porque hay esperanza, porque el sufrimiento tiene un ritmo, porque la expiación, como la centrífuga, se cuenta en revoluciones por minuto.

rosaleda municipal de Roma

Catón, también aquí, nos espera junto a la verja de entrada en Valle Murcia. Podría ser él el violinista que bajando del tejado nos precede en la senda que recorre la Rosaleda de Roma.

Abracadabra. Abandonando la vana complacencia, todo desaparece excepto una música que queda como rocío sobre la hierba. Hay lugares en Roma en donde se cobijan palabras pero también lugares, como este, en donde se refugia una música.

El Templete del Bramante: transfiguración.

Templete del Bramante en la Academia de España

Anoche soñé bendita ilusión. Una colina con un patio escondido. Un lugar acogedor, de puertas siempre abiertas, en donde poder contemplar y hablar.

Desde allí la realidad no deja de ser tangible pero se puede contemplar vista con otros ojos. Los ojos de quien, al contemplar a Carlos V, lo ven como Júpiter, Jasón o Hércules. Además, pasa a nuestro lado, de nuevo, como en un paseo triunfal, como un nuevo Escipión, hasta alojar en Palazzo Vidoni. Todas estas presencias se hacen vivas gracias al arte. Las musas ejercen su poder convocándolo vivo en nuestra vida, con las palabras de quienes no se cansan de entusiasmarse ante la belleza legada. La hermosura se encuentra atada al tiempo, convirtiéndose en faro o linterna.

Y pasó una tarde y pasó una noche, el día primero.

Aquí escuché, casi como una aparición, la voz de Juan Gómez que me decía que ‘todos los ríos de piedra llevan a Roma’. Es más, desde aquí se los puede ver afluir,  como a un valle apocalíptico, en donde toda la historia se reúne, convocada por una curva del tiempo. Una sima que dará lugar a manantiales quién sabe dónde y cuándo.

Bajo el Templete, en su inicio había una fuente, una gruta. Un lugar en el que vio a la luz una Apocalipsis Nova, anticipadora. Una resurrección de la tierra nueva. Un fruto, en piedra, este templete, que saltaría hasta la eternidad. Es más, sería digno de sobrevivir, como el arte misma, incluso más allá del tiempo. Por el contrario, sería indigno condenarlo a una vida natural pues va más allá de la ‘rerum magna parens’.

El Templete del Bramante: Cuántos quisieron ver lo que veis y no lo vieron.

Es maravilloso contemplar lo que otros, con paciencia y saber han logrado ver. Encontrar escondida en el retablo dedicado a Santiago de la catedral de Granada, una pintura que reproduce la de Santa María del Popolo. Del Sancta Sanctorum de San Juan de Letrán hasta Granada pasando por la mirada de peregrinos junto a la puerta Flaminia y las manos de Antoniazzo Romano.

Tengo en mi muñeca el reloj de mi padre. Para todos un reloj, sin más. Sin embargo, para mí, está lleno de su historia, de sus minutos, de su forma de mirarlo cuando ya no veía bien. Para mí es el libro de los primeros números romanos, el mecanismo misterioso que parecía abastecerse del latido de sus venas. Y no sólo. Era el aliado de su impaciencia, el velador de sus horas con música de cronómetro.

Todo esto veo cuando lo veo en mi pulso.

Granada y Roma

De igual forma, ¡cuántas cosas vi al ver con los ojos de quienes hablaban junto al Templete! Observando estas columnas he imaginado el patio del palacio del emperador Carlos V en la Alhambra como un lugar nuevo. He escuchado cómo Roma llegó hasta rincones de España y América. Pero también he notado cómo América sembró Roma con frutos de pepitas doradas de maíz. Girnaldas y grotescas que desde villa Farnesina atraviesan el océano. Corteos y decoraciones para celebrar la victoria granadina llenaron Roma, volviendo al escenario único para los triunfos que, al mismo tiempo, revive con ellos.

palacio carlos V en la Alhambra

16 columnas, nichos, capiteles, friso y entablamento. Palabras que son espejos que se llenan de cuerpo en imágenes, multiplicándose. Y así, sin más magia que la mirada amorosa, las 16 de Roma pasan a 32 en Granada. Lejos de Roma pero tan cerca se construyó ese patio, quizás queriendo ser un espacio parecido al que nos describe Serlio envolviendo el Templete. A dos mil kilómetros de distancia, ahora también para mí, acompaña la circularidad y formas del Templete en diálogo con él. Espacios que se comprenden.

congreso academia espana roma

Hablaba de todo ello Juan Carlos Ruiz Souza y me conquista su pasión. Está contento como un niño al descubrir el mundo maravilloso de los héroes en las huellas de estos lugares. Aunque, por lo que nos cuenta el friso, éste sea un héroe que lucha con dos llaves, óleos, hisopos, agua y fuego.

Veo que ya todo estaba allí: en nosotros que mirábamos y en lo que veíamos. Como un sí, las imágenes llamaban unas a otras.

El Templete del Bramante: Roma entre este y oeste.

Y así pasó otra tarde, y pasó otra noche, el día segundo.

Cae Constantinopla cristiana y cae la mora Granada. En medio, Roma que mira con miedo y espera. Espera vuelta ahora hacia el Templete, hacia el oeste. De oriente a occidente dejamos el Templo de Salomón, pasamos por el nuevo Templo de la Sixtina y llegamos hasta el último Templo en San Lorenzo del Escorial con Felipe II como nuevo Salomón. Cadenas de imágenes que  han plasmado lugares maravillosos.

Por último, las notas del oficio por la Toma de Granada me hacen cerrar los ojos para soñar esos lugares. El poder de la música que, inefable, reconstruye lo que faltaba de aquel mundo. Ensancha la imaginación y la aquieta con las notas de Hernando de Talavera. Crea el silencio necesario para que las formas no se disturben. Casi puedo imaginar las calles de la antigua ciudad que a las 6 de la madrugada, libres de ruidos y gentíos nos muestran las perspectivas con las que las construyeron.

El Templete es el punto de fuga de otras perspectivas. Líneas que llegan desde más allá del mar, de otros tiempos, para hacer que la palabra ‘católico’, universal, de aquellos dos reyes y de Roma, adquiera significados hasta el momento completamente desconocidos.san pedro montorio concierto

Aquí, junto al Templete, en este silencio de palabras y música, todo nos lleva hacia el breve equilibrio que encontró y resumió Bramante en este ombligo de historia y piedra. En la Academia de España estos sueños, concepciones, se pueden realizar.

Y pasó otra tarde y pasó otra noche. El día tercero.

Cuando Augusto terminó la construcción del Teatro de Marcelo dedicándolo a su sobrino no pensaba que un día Yago lo dibujaría.

Tampoco habría imaginado que este teatro se convertiría en una fortaleza, residencia primero de la familia Savelli y luego de los Orsini.

Teatro de Marcelo Roma

El primer teatro de sólida piedra en Roma, muy cerca de los grandes mercados del Foro Olitorio y Foro Boario. A la sombra del Campidoglio y muy cerca del río es el hermano mayor del famoso Coliseo. Un lugar realmente privilegiado para que la misma Roma se convierta en un espectáculo.

Muy cerca las columnas dedicadas al dios actor Apolo, había un espacio ya desde el 179 a. C. dedicado a teatro. Cuando Julio César decide construir un teatro de piedra destruirá para ello el templo de la Piedad. Una decisión que le valió numerosas críticas. Como las que también recibió poco después Augusto cuando siguió derribando otros edificios para hacerlo aún más grandioso.

Un teatro – fortaleza

Está muy cerca del río y de la Isla Tiberina. De ahí que desde la alta Edad Media los Pierleoni y los Fabi, habían utilizado el Teatro de Marcelo como bastión defensivo para sus zonas de influencia en la ciudad. Luego sería Baldasarre Peruzzi el arquitecto que lo fortifico, tal y como lo vemos hoy en día.

Arcos que albergaron tiendas y puestos de artesanos, carnicerías junto a bodegones de vino de los Castelli a granel. Hasta hace poco junto a él surgía un gran mercado en una plaza cerrada. Eso fue antes de que en los años 30 se abriera la calle que lleva hacia el sur-oeste, hacia el mar, saliendo de Plaza Venezia.

Una de las islas que te esperan en Roma se encuentra a orillas de la via Nomentana, cerca de Villa Torlonia. Se trata del complejo de Santa Agnese con el Mausoleo de Constanza.

Desde la gran avenida se ve un campanario románico con el típico y reconocible ladrillo ocre y las ventanas con biforas. Hemos llegado a la basílica de Santa Agnese. Se trata, sin embargo, de la ‘nueva’ basílica del s. VII pues de la ‘antigua’ del s. IV quedan solo pocas piedras.

Arte en el Mausoleo de Constanza.

Justo al lado, se encuentra el Mausoleo de Constanza o Constantina (hija del emperador Constantino). Confundiéndola con una mártir llamada Constanza pasó a ser el Mausoleo e iglesia de “Santa Constanza”. Dio así nombre incluso a una calle pasando a llamarse en italiano ‘Mausoleo di Santa Costanza’.

mausoleo constanza mosaicos

Por una parte, sus preciosos mosaicos, su forma circular y su situación junto a los restos de la antigua basílica de sant’Agnese. Por otra, el no encontrarse en el centro de la ciudad. Y, además, por las enormes catacumbas que recorren el subsuelo en mil galerías… Todo ello lo convirtieron en un lugar con un encanto muy especial en Roma.

En el s. XVII un grupo de artistas de los países bajos, los Bentvogels ‘bandada de pájaros’, eligieron este lugar como templo dedicado a Baco, llenándolo de rituales goliárdicos.

Hoy es un lugar retirado, tranquilo, hermoso, con lugar para aparcar… donde muchas parejas de la ciudad deciden casarse. Y los gatos imperan tranquilamente.

Aquí te proponemos la visión de Yago con un dibujo contemplando el Mausoleo de Constanza al salir de la ‘nueva’ basílica. Una Roma siempre divertida y sorprendente.

Mausoleo Constanza Roma

 

El Palacio Altemps es uno de mis lugares preferidos para citarnos en Roma.

Antes de ir a visitar los Museos Vaticanos, los Capitolinos, el Museo de las Termas, o centrale Montemartini… yo escogería el Palacio Altemps para un primer encuentro con la escultura clásica en Roma. Luego vendrá el resto, pero las primeras palabras, las primeras sensaciones, son importantes.

En el Palcio Altemps podréis susurraros palabras en intimidad. Escucharos sin el fondo del vocear. Abrir la boca para mostrar que eres un tragaldabas, encontrándote con un rostro amigo. Empezar diálogos en los que Baco, siempre locuaz, te hable de cómo la embriaguez de la belleza no es algo supérfluo. La intimidad, la cercanía de estar tú a tú, invita a la calma. Intimidad y calma -el tiempo necesario para una huella- son dos cosas que normalmente no condimentan otros lugares de Roma.

Cada escultura te mira, te tiene a ti y sólo a ti para hablarte. Entonces nace el juego en el que no se sabe ya quien habla y quien escucha, cuál es el tiempo en el que estamos.

visita palacio altemps

Cuidando de Ares en Palacio Altemps

Eros besa la pantorrilla de su padre.
Sin embargo, hoy a Ares es el único al que no nos podemos acercar. Parece que esté en cuarentena tras un aula de cristales.

Como si el sol o el fuego lo hubieran dañado durante sus batallas tiene su piel protegida con ungüentos y vendas. Es hermoso verlo poderoso y paciente. Parece aún más real, más temporal y caduco, dejando por un momento esa aura de divino equilibrio sobrehumano e inalcanzable. Aunque sigue siendo la enlapidación de una asombrosa y fría belleza en reposo perfecto, un ligero temblor de compasión parece asomársele a los labios. Prescindo de la aparatosa empuñadura para imaginármelo casi cándido con las manos sujetando su rodilla izquierda.
A hurtadillas salimos de la sala dejándolo descansar. ¡Qué hermoso cuando reposa!

 

Palacio Altemps escultura Ares Ludovisi

 

Asistiendo a un suicidio, dos muertes, en Palacio Altemps

Hay incluso una única silla para sentarte ante ellos. Falta sólo alguien que te traiga un buen café para empezar a hablar y soltarle una retahíla de preguntas.

Con su muerte parece que nos responde y nos cuenta la muerte de la mujer. No pudiendo ya levantarla, comparte con ella su suerte. Consortes, con prisa, sin dudas, sin palabras. Ladea la cabeza para hacer sitio a su espada y crear una boca con lengua de sangre. Mira hacia atrás casi despectivamente negando el futuro que está muriendo ante él en su otra mano. Dos vidas que se están yendo porque en el fondo eran una.

Galata Suicida escultura en Palacio Altemps

Su ánima y ánimo, su esperanza, su libertad, su ilusión, está doblegada, de rodillas, expirando. Nada le queda y ya brota la sangre de la herida que aún no ha hecho parar su corazón. Últimas fuerzas y latidos para poner fin a lo que ya acabó. Es un momento sin tiempo.

Lo puedo entender y comprender, suspendido en ese momento de entrega. Pero pienso al segundo después y me hubiera gustado seguir charlando con un héroe capaz de arrastrar incluso su ánimo desvencijado, con quien consigue llegar al momento sucesivo a pesar de haber perdido todo, renunciando incluso al poder sobre sí mismo. Sería la escultura de un héroe mucho menos espectacular pero con quien se podría hablar. Me harían falta sus momentos con tiempo.

Galata Suicida en Palacio Altemps Roma

En Palacio Altemps hay ángeles que no vuelan.

Está tan gordito y aún es tan niño que sus alas parecen no tener fuerzas o práctica.

Llega tarde y se cuela en la procesión de la bóveda que va hacia el altar de la capilla del palacio. Se ve que se ha quedado jugando hasta el último momento, entretenido aquí abajo entre esculturas y visitantes que se citan en la intimidad.
También a él se le ha pasado el tiempo volando. Se encarama, por eso, apoyando su pie en la cornisa de piedra para saltar la balaustrada pintada.

Capilla del Palacio Altemps

El Palacio Altemps nos invita a este paso. Rozamos el cuerpo de sus muros y acariciamos el tacto de su piel egipcio – griego – romana. Nos apoyamos en la balaustrada de la imaginación para entrar en la gloria. No nos abandona la mirada emocionada. Un lugar perfecto para esta cita porque no necesitas de nada más que un tú. Lo demás no importa, incluso si estamos desnudos, nos saltamos el protocolo o sabemos que sólo somos color y tierra. Todo, con tal de seguir en el paraíso con los pies en la tierra.

Y si queréis otro momento en Palacio Altemps, os dejo con Antinoo.

Además, puedes comprar online las entradas para el Palacio Altemps.

El monte Palatino: no sólo una de las 7 colinas de Roma

Es el mes de mayo. El Palatino se viste con las flores rosadas del ‘árbol de Judas’.

Son las 8,30 de la mañana y acaban de abrir la entrada al Foro junto a la basílica de San Cosme y Damián. Me parece un lujo poder adentrarme por el Foro romano en solitario. En vez de seguir la inclinación natural para ir hacia la derecha como las aguas que buscan el Tíber preferí subir por la via Sacra hacia el Arco de Tito. Prefiero subir por el Clivus Palatinus hacia lo alto del Palatino pasando cerca de donde estaba la casa de Cicerón. Un saludo lleno de gratitud seguramente le gustará.

palatino y siete colinas mapa latin

Sigo sin encontrar a nadie paseando por este jardín arqueológico como si estuviera volviendo a los orígenes de la ciudad o del mundo. El Palatino vuelve a ser una nueva Arcadia. Una pequeña colina de unos 50 metros con campos llanos en la cima. A los lados auténticos bosques de acanto y laureles me acompañan hasta llegar a divisar la Villa Mills.

Desde aquí, hacia la derecha, veo ya la ligera pendiente hacia el Germalus, la parte que va hacia el río. Es la zona más antigua y legendaria. Allí está el Lupercal y las primeras cabañas de las que se conservan trazas.

El Palatino de las maravillas

palatino roma

En el terreno que ocupaba un criptopórtico entre la Domus Flavia y la Domus Tiberiana, tanquilo y feliz me esperaba un conejo. Cola di Rienzo lo bauticé.

En este país de las maravillas avanzaba a pequeños saltitos dirigiéndose hacia el Estadio de Domiciano. Llegando a la parte sur-este de la colina desapareció bajo tierra. Seguramente Cola tenía su casa en el ninfeo del Septizodium de Septimio Severo. No está mal. Desde aquí, la vista del Circo Máximo, de los arcos del acueducto del Agua Claudia y el inicio de la via Appia son un paisaje digno de la capital del Imperio.

Descuentos en Roma entradas Palatino

Me di la vuelta para dirigirme hacia el Germalus. Saludé con una reverencia el lugar del templo de Apolo y pasé entre las casas de Livia y Augusto. Allí cerca estaba la escalinata de Caco de la que no queda casi nada. Sin embargo, su nombre no me deja nunca indiferente y me hace imaginar aquel tiempo sin tiempo en el que los héroes, no siempre los ‘buenos’, paseaban por estos lares. Hércules, tiene su ara más antigua allí abajo, muy cerca, bajo el altar de Santa Maria in Cosmedin.

Había una vez…el Palatino

En 1948 excavando en la zona oeste de la colina encontraron unas cabañas del s. VIII a. C. Por esas fechas (754 a. C.) Varrón nos indica que Romulo fundó la ciudad. La casa Romuli era una cabaña que se reconstruía y restauraba continuamente. Estaba situada en donde luego, no a caso, Augusto edificó su casa. Así, desde entonces, esta colina y sus construcciones pasaron a ser el símbolo por antonomasia del poder de Roma

Mientras el Aventino era la colina ‘popular’ el Palatino era el símbolo del patriciado, de los ‘palacios’ en los que vivían los encargados de ejercer el poder. No por nada la familia Farnese eligió esta colina para construir a finales del s. XVI su residencia de verano (Orti Farnesiani) con magníficos jardines y ninfeos que aún podemos admirar en parte.

Orti Farnesiani en el Palatino

Volvemos así hacia el Foro. La vista desde los Orti Farnesiani con la gran basílica de Majencio es maravillosa. Aprovecho la apertura de la Rampa Domicianea para sentirme pequeño, pequeño y volver al centro del Foro no sin antes admirar los frescos de Santa Maria La Antiqua.

Empiezo a ver grupos de turistas, mientras que los señores de la colina, fantasmas, conejos y plantas, vuelven a su quietud formando sólo parte de relatos y del mundo escondido en esta colina.

Os aconsejo este relato de Isabel Barcelò para pasear por el Palatino y revivir el ambiente del nacimiento de Roma. No os perdáis su último libro Los Orígenes de Roma publicado por Gredos. Y si queréis una visita guiada con nosotros, no tienes más que escribirnos a visitasguiadas@enroma.com

Villa Borghese, muy cercana al centro histórico, es perfecta para relajarte. Sus amplios  cómodos viales internos te permitirán disfrutar a pie o en bici.

Junto al estanque de Villa Borghese

Te encontrarás con fuentes barrocas como la de los caballos marinos en medio a una naturaleza con amplios espacios y árboles centenarios. Podrás, incluso, disfrutar de un ambiente paradisíaco en torno al estanque con el templo de Esculapio.  Es como volver a las Espérides: esculturas, un jardín botánico, barcas para remar, tortugas y patos. En verano, cuando aprieta el calor, es un lugar maravilloso.

Villa Borghese estanque

Muy cerca de este pequeño lago se encuentra el teatro de madera que reproduce el Globe Theatre. Shakespeare bajo las estrellas de Roma en el Silvano Toti Globe Theatre. El director artístico es el gran actor Gigi Proietti.

Justo ante el teatro se encuentra la gran explanada de Plaza de Siena. Es un lugar perfecto para correr y realizar tus ejercicios si vienes al parque para correr. A finales de mayo todos los años alberga un famosísimo concurso hípico internacional de saltos.

Siempre en esa zona del jardín botánico y del estanque verás una pequeña loma con una construcción. Es la ‘Casina di Raffaello‘. A pesar del nombre no tiene nada que ver con el genial pintor del Renacimiento.  Actualmente está dedicada a Ludoteca con actividades para los más pequeños.

Un poco más allá llegamos a la Casa del Cinema.  Tiene un programa muy rico y casi siempre gratis. En verano, además, el cine es al aire libre.

Una jornada disfrutando en Villa Borghese

Un buen plan para poder disfrutar de una jornada en esta villa sería el de visitar por la mañana la Galería Borghese. Es el lugar ideal para los amantes del arte. Podréis disfrutar con esculturas famosas de Bernini o Canova y obras maestras del arte universal.

arte en villa Borghese

Otro lugar maravilloso es el museo Etrusco de Villa Giulia. También muy cerca tienes el museo de Arte Contemporánea. Como ves, en Roma hay que escoger siempre. O volver y volver.

Tras una de estas visitas en museos por la mañana, podríais comer en el restaurante del bioparco. Luego podríais dar un paseo entre los diversos recintos de los animales.

Al salir del Bioparco podréis alquilar una bici, calesa con pedales o incluso un segway con nuestros amigos de Ascol Bike. De esta forma, podríais hacer un bonito paseo en bici hasta el Pincio parando en la zona del estanque de Esculapio con sus barcas a remo.

barcas en el estanque de villa Borghese Roma

Justo antes de llegar al mirador y contemplar la puesta del sol sobre Plaza del Popolo, hay una zona con norias y casetas en donde poder tomar un aperitivo. Patinadores, paseantes, acróbatas… es un lugar para disfrutar de un bonito ambiente relajado.

Escribe a tu Guía En Roma: info@enroma.com para contratar una visita guiada o para solicitar información.

ver lugares de turismo en Roma1. Lugares turísticos de Roma: Palacio Barberini

El Palacio Barberini, situado en la confluencia de una de las vías más importantes de la ciudad, Via del Tritone, es uno de los lugares turísticos de Roma que  merece la pena visitar.  Antigua residencia de la familia Barberini hace honor a uno de los linajes papales más famosos. El Palacio Barberini, además, ha pasado a ser sede de la Galleria  Nazionale  d’Arte  Antica. Se ha convertido así en uno de los museos más prestigiosos y con mayor número de obras de arte de la Ciudad Eterna.

El palacio es obra del arquitecto barroco Carlo Maderno. Sin embargo, trabajaron en él también Gian Lorenzo Bernini y Francesco Borromini. Allí podrás admirar, entre otras, obras de Tiziano, el Greco, Bernini, Caravaggio, Rafael, Guido Reni. Déjate deslumbrar también por el gigantesco techo con el “Triunfo de la Divina Providencia” de Pietro da Cortona… Un oasis de tranquilidad en medio de una ciudad populosa.

10 lugares turísticos de Roma que no puedes perderte

Recuerda, ante todo, que al ser un museo los lunes permanece cerrado al público. Sin embargo, las visitas pueden realizarse de martes a domingo de 8:30 a 19:00. El primer domingo del mes la entrada es gratuita.

Generalmente no hay problemas en taquilla, ya que el Palacio Barberini no es tan visitado como los Museos Vaticanos. Si lo prefieres, En Roma también ofrece la posibilidad de visitar el Palacio  Barberini en nuestro recorrido de “Roma Barroca y Renacentista” .

ver turismo en Roma2. Lugares turísticos de Roma: Campo dei Fiori

Una plaza entre las orillas del Tíber y Plaza Navona.  Lugar de encuentro  para residentes de la ciudad y para los visitantes que se pierden por las callejuelas que la rodean. La particularidad de esta plaza reside en que todas las mañanas se organiza un mercadillo de fruta, uno de los más populosos y pintorescos de la ciudad de Roma.

En un palacete cercano vivió Vannozza Cattanei, la amante de Alejandro VI y madre de César y Lucrecia Borgia.

10 lugares turísticos imperdibles en Roma

A partir de 1456 el espacio fue pavimentado y en el centro de la plaza se empezaron a tener lugar ejecuciones públicas. El reo más célebre que murió en este lugar fue Giordano Bruno. En el lugar donde estaba situado el patíbulo podemos ver un monumento que representa a este fraile dominico. Actualmente, la plaza de Campo dei Fiori se han convertido en un símbolo de la vida bohemia y lugar de marcha.

Es una plaza que hace resaltar los aspectos de la vida sencilla que tambien puede ofrecer esta hermosa ciudad. El Arco degli Acetari, un horno que hace una pizza buenísima, el antiguo bar en vicolo del Gallo. Todo un contexto que no puedes perderte durante tu visita a Roma.

Además, es un lugar donde puedes hacer un alto para comer o para cenar, pues la plaza está repleta de restaurantes que ofrecen las mejores delicias de la gastronomía italiana. En nuestro tour gastronómico podréis degustar maravillas en locales cerca de esta plaza.

ver turismo en Roma3. Lugares turísticos de Roma: Santa Maria in Trastevere

Esta basílica se encuentra en pleno centro de uno de los barrios más turísticos de Roma. Santa  Maria  in  Trastevere  se  presenta  como  una  de  las  basílicas  más antiguas de Roma y la primera que fue dedicada a la Virgen María.

El lugar de la fundación no es casual. Según la tradición, la iglesia se fundó en la “Taberna Meritoria”, un  lugar  en el que brotó una fuente  oleosa  en  el año  38  a.  C. Más adelante, en el siglo III, Calixto I fundó un pequeño lugar de culto. Durante el pontificado de Inocencio II (1130-1143) Santa Maria in Trastevere fue ampliada y renovada con materiales de las Termas de Caracalla.

10 lugares turísticos de Roma con encanto

La iglesia se abre a una de las plazas más grandes del barrio del Trastevere, llena de vida tanto de día como de noche. Lugar de encuentro para pasear, pasar el día o simplemente compartir una agradable velada. Lo mejor es sentarse en uno de los muchos bares o restaurantes que salpican sus calles y que ofrecen menús a precios muy variados. Puedes ver algunos en nuestra página dedicada a los restaurantes del Trastevere.

ver turismo en Roma4. Lugares turísticos de Roma: Museos Capitolinos

En la antigua colina del Capitolio se alza sobre la ciudad de Roma uno de los lugares turísticos de Roma con más historia. Se trata, además, de uno de los mejores museos del mundo construido sobre el lugar del antiguo templo de la tríade capitolina. Alberga obras de gran valor y, de hecho, fue el primer museo público conocido como tal e inaugurado en 1734  por el  Papa  Clemente  XIII.

La primera donación que formará el núcleo inicial de los Museos Capitolinos fue realizada por Sixto IV. Este papa regaló en 1471 al pueblo romano algunas estatuas que estaban ubicadas en el palacio de Letrán: la Loba Capitolina, el Espinario, el Camillo y varias partes de la escultura colosal de Constantino.

10 lugares turísticos de Roma que te aconsejamos

Sin duda, es uno de los museos más especiales que posee Roma.  Podréis disfrutar, además, de las vistas tanto desde dentro del museo hacia la zona del Foro, como desde la propia plaza y la terraza Caffarelli (se accede desde el bar de los Museos Capitolinos). Una experiencia única.

Puedes contratar una visita guiada en los Museos Capitolinos escribiéndonos a visitasguiadas@enroma.com

ver lugares turismo en Roma5. Lugares turísticos de Roma:  Galería Nacional de Arte Moderna (GNAM) de Roma

Hablar de arte Moderna o Contemporánea en Roma parece estar fuera de lugar pero la Ciudad Eterna guarda multitud de sorpresas.

La Galleria d´Arte Moderna di Roma se encuentra en la Viale de Belle Arti, un nombre muy adecuado para un museo. Fue construido en 1911. Allí podremos admirar obras de arte contemporánea tanto en su colección permanente como las diversas exposiciones temporales que alberga.

Cuando pones un pie en la entrada te das cuenta de que no es uno de los típicos museos y aún menos uno de los que esperas encontrarte en  Roma. En su vestíbulo, esculturas de finales del siglo XIX conviven sobre un suelo de cristal que parece roto en una perfecta armonía que se extiende por todo el museo. En tu recorrido por el museo encontrarás importantes obras de arte: Hércules y Licas de Canova,  los Nenúfares  de Monet o las Tres edades de la mujer de Gustav Klimt son algunas de las piezas más famosas que encontrarás.  Miró, Kandinsky, Polloky Duchamp te esperan en las diversas salas de arte contemporánea distribuidas por la primera y segunda planta del edificio.

10 lugares turísticos de Roma para visitar

Si quieres visitar el museo ten en cuenta que los lunes está cerrado, el horario es de martes a domingo de 8:30 a 19:30. Para llegar a la galería, que se encuentra en el norte de la ciudad, puedes llegar con diversas líneas de autobús o tomando el tranvía 19.

Recuerda, si visitas la ciudad éste es uno de los lugares turísticos de Roma que no puedes perderte. Pero si quieres conocer aún mejor este museo disfrutando del arte moderna y contemporánea con un guía privado no dudes en escribirnos a visitasguiadas@enroma.com.

ver lugares más importantes en Roma6. Lugares turísticos de Roma: La Academia de España y el Gianicolo

El Gianicolo es sin duda uno de los lugares más especiales de la ciudad de Roma.

La historia del lugar se remonta a tiempos míticos, evocadores del dios Jano. En este lugar a finales del s. XV se inicia la construcción de un complejo (San Pietro in Montorio) que será uno de las ‘islas’ españolas más importantes de la ciudad. Aquí tiene su sede la Real Academia de Roma, con numerosas actividades culturales. Además de disfrutar de las vistas desde lo alto de la colina, su entorno está plagado de diversos atractivos.

Muy cerca de la Academia de España están la fuente de Acqua Paola y el monumento a los caídos en las batallas de 1849. Siguiendo el paseo con vistas encontrarás el monumento a Garibaldi…y si estás allí a las doce podrás asistir al cañonazo de mediodía.

10 lugares turísticos de Roma que no puedes perderte

 

Actualmente tu Guía En Roma realiza visitas guiadas gratuitas en español organizadas por la Academia de España en el Gianicolo. Podréis visitar la Academia y el Templete del Bramante con uno de nuestro guías todos los domingos a las 12. Si quieres una visita guiada privada no tienes más que escribirnos a visitasguiadas@enroma.com

ver turismo en Roma7. Lugares turísticos de Roma: Basílica de San Pedro del Vaticano

La basílica de San Pedro fue construida sobre la tumba del apóstol San Pedro. En la colina del Vaticano, en tiempos del Imperio Romano  existía un cementerio  en donde  fue  enterrado  el  apóstol. La antigua basílica de tiempos del emperador Constantino se mantuvo en pie hasta el siglo XV cuando iniciaron unos trabajos que no se concluirían hasta el s. XVII.

Cuando vengas a Roma no puedes perderte este lugar lleno de interés y con un significado espiritual e histórico tan importante.

10 lugares turísticos de Roma que hay que visitar

Muchos artistas han hecho de este lugar uno de los más bellos y espectaculares de cuantos pueden disfrutarse en Roma. No te pierdas nuestros tours para visitar el Vaticano.

ver turismo en Roma8. Lugares turísticos de Roma: Castillo Sant’Angelo

El Castillo Sant’Angelo es uno de los mejores ejemplos de la conservación y reutilización de un edificio a lo largo de la historia. Fue construido en su orígen como mausoleo del emperador Adriano y su familia. Recibe su nombre actual en el año 590 cuando el papa Gregorio I observó en la cúspide del castillo al Arcángel San Miguel envainando su espada. En ese momento finalizó la peste que había azotado Roma.

En el siglo XX el castillo pasó a manos del estado convirtiéndolo en el museo que actualmente podemos visitar. Desde la terraza del Castillo de Sant’Angelo podrás disfrutar de una estupenda vista de la ciudad. Un lugar especial por su historia, situación y belleza.

10 lugares turísticos de Roma que hay que ver

En nuestra página dedicada al Castillo Sant´Angelo podrás conocer algo más de su historia e información necesaria para visitarlo. Anímate  y sumérgete en este monumento, icono de la historia de Roma.

ver turismo en Roma9. Lugares turísticos de Roma: Galeria Borghese

Construido en el interior de la Villa Borghese, este museo fue en su día el palacio de esta adinerada y poderosa familia sienesa. Un lugar de interés único por la riqueza de sus colecciones de arte.

Visitar la Galería Borghese en tu próximo viaje a Roma puede ser un estupendo objetivo. Por su situación en el maravilloso parque. Con sus salas llenas de obras maestras. Gracias a la tranquilidad que se respira durante las visitas. Es un lugar perfecto para experimentar Roma.

10 lugares turísticos de Roma muy especiales

Ten en cuenta que para visitar la Galería Borghese debes reservar con antelación. Por otro lado planifica bien tu visita, ya que los lunes está cerrado.  Si quieres que nos encargamos de todo no dudes en escribirnos a visitasguiadas@enroma.com para realizar con tu Guía En Roma una visita guiada inolvidable.

ver turismo en Roma10. Lugares turísticos de Roma: Santa Maria sopra Minerva

La plaza de Minerva acoge esta antigua iglesia muy cerca del famoso Panteón. De estilo gótico es una de las iglesias fuera de lo común en la ciudad de Roma tanto por su arquitectura como por las obras artísticas que conserva en su interior.

La historia de la iglesia se remonta al siglo VIII. En este tiempo existía en el mismo lugar una pequeña capilla dedicada a la Virgen. Tras pasar por diversas órdenes religiosas, la capilla pasó a los dominicos en 1275, quienes iniciaron la construcción del complejo monástico. La iglesia se inició en 1280 y para su construcción sus arquitectos se inspiraron en la Basilica de Santa Maria Novella en Florencia.

La construcción se  prolongó dos siglos, mientras que se debería esperar hasta 1725 para ver acabada su fachada. Durante este tiempo el convento e iglesia han sido el escenario de famosos hechos. Por ejemplo, el 22 de junio de 1633 fue el lugar en el que Galileo Galilei se retractó de su teoría astronómica.10 lugares turísticos de Roma imperdibles

En su interior un techo estrellado recibe al visitante. La única luz proviene de los altos ventanales de miles de colores que se encuentran en la nave central. Aportan a la iglesia un aire místico muy distinto a las sensaciones producidas por el resto de iglesias de Roma.

La iglesia abre sus puertas de lunes a domingo de 8:00 a 19:00. Recuerda, no obstante, que durante los servicios religiosos no es posible visitarla.

En tu próximo viaje no dejes de visitar Santa Maria Sopra Minerva entre los lugares de interés turístico de Roma. ¡Te sorpenderá!

Si Roma nació en el Palatino, el Foro romano fue su primera conquista.

Desde lo alto de la colina este valle se extiende como un enorme patio. Mirando hacia las paredes del Campidoglio, a la izquierda, se encuentra su entrada natural. Una suave pendiente nos lleva hasta el río Tíber, la calle de agua que ha hecho nacer el Foro.

Este patio-valle al principio era un lugar de paso. No invitaba a quedarse en sus charcas y humedales. Alojaba, además, un pequeño cementerio que quedaba fuera de la ‘Urbe’ inicial, la ciudad cuadrada del Palatino.

Estando en la base de la colina Capitolina, la altura defensiva por antonomasia de la joven Roma, vio la lucha contra los sabinos en los albores de su historia y el campamento de los temibles galos.

Cuando la pequeña Roma atravesó el río hacia el Janículo se hizo grande. Se hizo constructora de puentes y creció en la otra orilla. El patio se convirtió en una habitación, un gran salón central para los encuentros, para conquistar a los pretendientes o declararles guerra. Al otro lado de la entrada quedaba ya el Mediterráneo.

Vista Foros desde la tribuna oradores

Encontrarse en el Foro Romano

El foro romano era un Auditorium. Un lugar donde se organizaban lecturas públicas, donde se iba a escuchar a los oradores, en donde se asistía a los juicios o se comerciaba. Del ‘patio’ en donde se hacen reuniones de la pequeña comunidad o se escuchan chismes pasó a la gran plaza en donde se leían las noticias de todas las provincias del Imperio. Y se quedó pequeño, ampliándose en época Imperial con otras ‘plazas’ que pasaron a ser los Foros Imperiales.

Vivir en Roma, sobre todo a partir del s. I a.C. era todo un lujo. Más de 182 días de fiesta oficiales, espectáculos, distribución de víveres. La frase de Juvenal ‘panem et circenses’ era la afortunada condición de los romanos. Además de los grandiosos espacios del Coliseo y el Circo Máximo, el Foro Romano era el lugar preferido para los encuentros cívicos: entre políticos, hombres de negocios, gobernantes y pueblo llano, curiosos y oportunistas, viajeros o esclavos. No por nada en el Foro se encuentra el ‘Umbilicus Urbis‘, de un cuerpo que se extendía desde el Finis-terrae hasta el Tigris.

La médula del Foro Romano

La Via Sacra era el pasillo de este patio al que se asomaban al principio las ‘tabernae’ sustituidas poco a poco por basílicas, la Curia, la antigua residencia de los reyes, la casa de las Vestales y templos como el de Antonino. El triunfo de Septimio Severo se convirtió en un grandioso arco, justo antes de iniciar la subida hacia el Capitolio. El Arco de Tito, en el otro extremo, forma otra guirnalda conmemorativa. Una puerta imaginaria y un espacio para celebrar el paso triunfante de los que en nombre de Roma volvían a la ciudad con victorias y riquezas.

Via Sacra en el Foro RomanoPaseando por la Via Sacra en el Foro Romano

Roma da la espalda a su Foro

Roma parece cansada. Una ciudad común. Un patio que ya no es particular. Poco a poco todos van cerrando sus puertas en un espacio sin sentido. Se convierte en un lugar en donde abandonar cachivaches, en donde crecen hierbajos. Pasa a ser el ‘campo vaccino’ el de las vacas, lugar de encuentro y desencuentro a medio camino entre los barrios de Monti y Trastevere. Allí, para dirimir causas, sobre las basílicas enterradas, vuelas pedradas.

Cuando Miguel Ángel se encarga de adecentar la plaza municipal por excelencia, el Campidoglio, hace que el palacio Senatorio mire hacia la ciudad. Roma da la espalda al pólvo, tierra y huertos que cubrían su antiguo patio. Otros son ahora los intereses. La vida y el tiempo parecían haber engullido casi todo, dejando algunos bocados más duros de digerir.

Foro Romano Arco Septimio Severo

Arco de Septimio Severo en el Foro Romano a inicios del s. XX

El gusto por las antigüedades, una nueva Italia, nuevos imperios. Ahora el foro romano ha pasado de restos y ruinas a lugares que queremos imaginar o recrear.

El patio ha vuelto a ser meta de viajeros de todo el mundo. Queremos escuchar el eco de las viejas conversaciones, admirar cómo ese valle se fue llenando de mármoles y construcciones.

La pleamar de su historia ahora queda descubierta en esta baja marea por la que caminamos.
Si quieres una visita guiada privada en el Foro Romano con tu Guía En Roma no dudes en escribirnos a visitasguiadas@enroma.com

La Embajada de España ante la Santa Sede.

La decisión de ir ha sido un momento de lucha y de victoria. Siempre hay que elegir, sobre todo en Roma.

Desplazándome en bicicleta he llegado pronto. La presentación del libro iniciará aún dentro de un cuarto de hora, al menos oficialmente.

La gran escalinata, amplia, en un espacio de altísimos techos me invita a considerar qué grandes son los caminos a recorrer antes de poder entrar en las salas de esta casa. Es un espacio hecho para pasar por él con calma, notando el tiempo, no sólo por la subida, sino por la monumentalidad de este último trecho antes de entrar. Es una escalinata perfecta para indicarme que ya estoy dentro pero sólo detrás de una fachada. Siempre hay algo más y, en todo caso, siempre soy pequeño.

Tras el último peldaño me encuentro con dos grandes estatuas policromadas de S. Pedro y S. Pablo. Custodian como dos anfitriones la antesala de una única puerta, ya entreabierta hacia una gran sala.

Embajada de España en RomaSin embargo, antes de entrar noto la extraña llamada de la curiosidad.

Un sarcófago en la Embajada.

Entre las dos imágenes se encuentra un antiguo sarcófago romano. La verdad es que en Roma encontrar sarcófagos romanos no es nada extraño. Convertidos en fuentes o incluso en maceteros, reutilizados en iglesias, expuestos en los museos como auténticas joyas de la escultura clásica en sus diversas épocas. Al principio me emocionaba apoyarme en alguno a la hora de acercarme al chorro de agua fresca o acariciarlo al entrar o salir de alguna iglesia. Sentir esa piedra casi de piel por el contacto con tantas manos que le transmitieron su roce. Ahora, mis manos, como en un amor que ha dejado la enamorada sorpresa, se posan sin estupor pero con un consciente saber.

¿Qué motivo de amante predilección lo habría colocado allí, como anfitrión principal, entre San Pedro y San Pablo, custodios de esta entrada?

Tras la ascensión, en este vestíbulo, antes de acceder a las salas y habitaciones, miro con atención lo que antes sólo había visto.

Unos niños luchan en un combate a puñetazos. Púgiles que podrían ser cupidos regordetes. Uno lleva una palma de la victoria, otro tiene los brazos en alto. Al morir, como al nacer, ¡siempre somos tan pequeños! Desnudos y luchando por la vida que llega o va. Una palma, unos vestidos apoyados, la exultación y los lamentos. Siempre niños, siempre pequeños, en lucha donde cada momento es victoria o derrota, incluso en un final que podría ser un principio.

Conferencia en la Embajada de España

La gente iba llegando y empezaban los rumores de saludos y conversaciones. En silencio, los niños continuaban su lucha en este ingreso. Qué contradicción y misterio. Ellos unen dos extremos. Sus cuerpos de niños regordetes retozaban como emisarios de Dionisio. Como pequeños amores hablan de las esperanzas de la vida. Su lucha recuerda fatigas, dolores y derrotas. Abandono la amplia antesala de la Embajada. Sus voces imaginadas me han acompañado al cruzar el umbral de aquella puerta. Entran una vez más en el tiempo, como un parto, con una mezcla de alegría y dolor.

Recuerdo los pasos amortiguados por las alfombras, la sala en donde estaban dispuestas mesas y aperitivos. El salón de baile con un precioso tapiz que hace de telón de fondo a la mesa desde donde se hará la presentación. Saludos, elogios, comentarios, círculos de gente que se conoce y se presenta. De vez en cuando se ve un conjunto matemático único, sin elementos de intersección, para más detalles.

Resuena aún el eco de las palabras de la presentación del libro cuando salgo de la embajada de España para coger mi bicicleta.

Saliendo de la Embajada de España.

Un guardia civil primero y luego un militar italiano de vigilancia ante la entrada me saludan. Varios turistas miran curiosos la gran bandera española y el portal que se cierra detrás de mí mientras siguen comiendo sus helados sentados en el borde del recinto de la gran columna de la Inmaculada. Hace mucho calor y me toca subir pedaleando por la cuesta de Capo le Case y luego Via Veneto. Al menos sé que al llegar a casa me espera una buena ducha.
Escalinata de la Embajada de España ante la Santa Sede en RomaMientras pedaleo, al anochecer, recuerdo para no olvidar. Hay lugares y arquitecturas en los que uno se siente como con un buen traje: nada te falta, nada te da fastidio, todo te sienta bien sabiendo que es lo mejor en ese contexto, te permite estar cómodo y con seguridad, es original, se nota, sin saber bien por qué, sin excentricidades; materiales, forma y color en una armonía que hace juego y juega con tus ojos.

La escalinata de entrada de este gran palacio es así y quería retener la sensación, el tacto. Subía por ella lentamente hace unas horas. Bajaba aún más lentamente hacía sólo unos instantes. Es curioso como un lugar de paso se quede y me siente tan bien.

Una de las mil y una noches: Coppedè.

La noche pasó rapidísima en un profundo sueño del que no quedaban rastros de imágenes aunque sí la sensación de haber estado muy lejos.

El aroma del café fue el que dio un poco de conciencia a sus movimientos.

Seguía sintiéndose con una sensación de tensión como la que lo había acompañado hasta el sueño la noche anterior. No era sólo cansancio. La necesidad de conciliar las múltiples facetas que le presentaba su vida y la vida que contemplaba. Sabía que toda persona tiene sus secretos pero no se podía reducir la comprensión de una persona a una vida secreta. Hay relaciones que son difíciles de explicar e intenciones oscuras pero no se pueden reducir a tramas
y subterfugios exotéricos que condicionan toda la vida. Ver en todo un misterioso lado deja en penumbra el verdadero misterio de los claroscuros de la vida. Y Roma era sombras y luz en todo momento.

Decidiendo

-¿Qué tal has dormido?
-Muy bien, gracias. Donde vamos hoy.
-La verdad es que no lo sé. Estaba ojeando el Roma c’è para hacerme unaidea. Sabes, en esta ciudad con miles de eventos y lugares para visitar que son como un río de sabia, es difícil encontrar las fuentes que te indiquen donde tomar el agua… si es que no acabas enredado en la Red.
-Abre el libreto en una página y lee la primera noticia que encuentres.
-¡Ah! lo dejamos al caso.
-¿Por qué no?
-‘Piazza Mincio. Desde las 10.00 hasta las 14.00 Actividades para niños y mayores descubriendo la arquitectura del barrio del Coppedè. Visitas guiadas, juegos al aire libre’.
-Venga, vamos.

Era una mañana templada que presagiaba la primavera.

En Termini cogieron el autobús 86 y se bajaron en Plaza Buenos Aires, Piazza Quadrata para los romanos.

Llegamos al Coppedè

Barrio Coppedè Roma Villa de las HadasPasando la fachada brillante de mosaicos de la Iglesia Argentina llegaron a la entrada del barrio de Coppedè como si fuera una ciudad aparte. La entrada es como un inmenso chaflán protegido por torres, pero sus piedras eran figuras que lo convertían en un palacio. Una mole medieval con arquitectura barroca, recovecos góticos, arcos de época imperial, pinturas que recordaban el renacimiento florentino, ventanas traídas desde el neoclásico nórdico de los Savoya… ’Artis praecepta recentis maiorum exempla ostendo’. Lo antiguo y lo nuevo, la vida cotidiana y lo extravagante, la geometría y las figuras, lo útil y lo supérfluo se daban cita convertidos en piedra.

Familias con sus niños jugaban en Plaza Mincio entorno a la fuente adornada por pequeñas ranas, más prosaicas y rumorosas de las tortugas del Gheto. Vari
os animadores repartían colores, cartulinas y papel, organizaban juegos dibujados sobre el asfalto. Algunas personas más mayores se habían reunido entorno a un guía que teatralmente hablaba del edificio de la Araña, de el de las Hadas, de los Embajadores, Zodíacos, relojes de sol… como un mundo de sueños hecho realidad. Los pequeños jugaban y los grandes se contaban cuentos.

Un niño, gracil, bajito, de pelo corto y encrespado, corría de un lado a otro, se subía a las vallas, hasta que de repente uno de los animadores extendió en el suelo un gran rollo de papel. Una senda imaginaria y virgen que lo hizo dejar todo, coger sus rotuladores y construir su propio mundo.

Coppedè, otra Roma

Eneas se quedó mirándolo hacer. Movimiento irrefrenable y control, un camino blanco y un mundo interior de mil colores. Ese era el misterio que lo asombraba: mundos que se entrelazaban, que se superponían. El niño, el barrio, Roma, movimientos y quietud. ¿Qué será de ese niño? ¿quién lo verá crecer?¿Revolucionará el arte o conducirá un taxi como Armando? Su viaje, cualquier escena de cualquier plaza tendrían su sentido en él y al mismo tiempo un halo de misterio, de compleja sorpresa preparada por la Providencia.

Normal, pequeña, insignificante para la trayectoria del mundo, como la mano de aquella niña llamada Esperanza, era aquella mañana fría y clara.

Si quieres una visita guiada privada en el barrio del Coppedè no dudes en escribirnos a visitasguiadas@enroma.com