4 maravillas de Roma

La suerte está echada. Con el ‘dado’ de los Farnese Roma ha lanzado una apuesta, y ha ganado. Sangallo, Michelangelo, Salviati, Zuccari, los Carracci… son algunas las fuerzas que lo han hecho caer aquí, así. Una de las 4 maravillas de Roma que no eran mero asombro sino sobre todo placentera admiración, a medida del pueblo romano que las tenía a su alcance, en medio de la vida cotidiana.

palazzo farnese roma decoracion

Espejo (miroir) en palacio Farnese

Fortuna y Locura se unen en este dado lanzado entre Campo dei Fiori y Via Giulia. La fortuna giñaba el ojo a los Farnese para, en un delirio de proporción, crear un cubo que parece no pesar. Una locura colocar los tímpanos semicirculares y triangulares sobre las ventanas, como hornacinas sobre las que se posa una presencia divina -arco y acento- permanente en piedra. Una locura del Renacimiento en Roma poner sobre los hombres el peso de la imagen de Dios. Es una locura que lo horizontal pueda culminar lo que se eleva en vertical, un suelo en el cielo con ese gran alero que lo desborda. En él, Miguel Ángel parece haber querido convocar la sombra selvática de la lunática Diana para completar la claridad apolínea del sol reflejado en sus perfectas arrugas y piel de ladrillo y travertino. Es la locura que une armónicamente contrarios.

fachada de palacio farnese antonio da sangallo

Fachada del palacio Farnese de Antonio da Sangallo el joven y Miguel Ángel.

“Por esto el pueblo dice que las 4 maravillas de Roma son el dado Farnese, el cémbalo Borghese, la escalera Caetani y el portal Carboniani.”

Según nuestra imagen de Roma si alguien nos preguntase por las 4 maravillas de la ciudad habríamos indicado el Coliseo, San Pedro, el Panteón… lugares que vienen inmediatamente a nuestra imaginación al pensar en Roma. Sin embargo, cuando a inicios del siglo XIX Giuseppe Antonio Guattani recoge lo que ‘el pueblo dice’ nuestros ojos reciben la invitación a ver la ciudad de una forma distinta. En cierta manera, es una forma de verla con gafas de loca o así me parece. La maravilla no es sólo para quedarse boquiabierto, es para admirar disfrutando, y también, en cierta manera para ‘admirarnos’. Sería un ‘miroir’, un espejo en el que descubrir lo que somos o arrebujarnos con lo que nos gustaría ser. Admirable locura de espejo mágico.

Erasmo de Róterdam en su Elogio de la Locura escrito a inicios del s. XVI mientras pasaba unos días en casa de Tomás Moro pone estas palabras en boca de la locura: «yo soy la deidad que regocija a los dioses y a los hombres… os he visto a todos tristes y taciturnos… Me habéis visto y vuestro humano aspecto se ha trocado: vuestros ojos han centelleado de alegría; vuestras frentes se han desarrugado, y me habéis acogido con una sonrisa cariñosa.»

giacomo balla la pazza gnam roma
La loca, obra de Giacomo Balla en la Galleria Nazionale d’Arte Moderna de Roma
«En mi frente traigo mi nombre y mi cara dice lo que soy… No sé disfrazarme, mi fisonomía es el traslado fiel de mi alma.»

Estos 4 lugares serían el rostro y el nombre de Roma, sin disfraces. Son la fisonomía que refleja el alma de la ciudad. Lugares vivos, implantados firmemente en las venas y la carne de Roma. No se trata de las ‘mirabilia’ descritas en las guías, lugares en las primeras posiciones de la lista de un viajero. Son 4 lugares que admiran al pueblo de Roma, por ejemplo, a todos los que pasan cotidianamente ante el portal Carboniani. No es su grandeza o la cantidad de decoraciones lo que maravilla sino la locura de hacerlo todo de una pieza, o así se creía. Es la locura temeraria que intenta lo imposible, que crear formas y espacios de una pieza, queriendo tocar el límite de las posibilidades que encierra la naturaleza. Llegar a ese límite es la locura que nos maravilla haciéndonos salir de la apatía o la mirada taciturna. Se iluminan nuestros ojos al contemplar ese portal que se nos presenta no como un desafío imponente sino como una puerta que se entreabre al misterio de la piedra.

portal carboniani palacio sciarra colonna

Portal Carboniani del palacio Sciarra – Colonna en via del Corso

Sin embargo, ¡cuántas veces pasamos a su lado sin mirarla! Es también el signo que acompaña la locura: muchas veces no queremos verla, ni escucharla. Y ella también se esconde en esa indiferencia que es al mismo tiempo su condena. Maravillas escondidas que nos invitan al silencio como la loca del cuadro de Balla. ¡Cuánto me gusta ese cuadro! Cada vez que voy al GNAM recibo su visita. Se presenta ante esa puerta que imagino sea la de nuestra casa común. Ella ya está entrando, no necesita permiso, pero al mismo tiempo pide la discreción de mi silencio: como Pedro por su casa.

Maravillosas locuras cotidianas

Hay locuras que tienen máscara de cotidiana sencillez. Incluso una escalera, la lenta y necesaria ascensión hasta las salas, dormitorios, cocinas… puede ser una de las maravillas de Roma. Quizás por ello este portento prosaico parece aún más una exageración, un derroche de materia. Es la locura repetición, innecesaria, igual y siempre nueva. La de quien por querer no se cansa de dar o recibir siempre lo mismo. La locura nunca es tacaña en sus manías. Magnánima, sin saturación, una escalera que es oceánica locura en sus consecutivas olas peldaños.

palazzo ruspoli escalera caetani

Escalera Caetani. En 1776 el palacio fue vendido a la familia Ruspoli que son los actuales propietarios.

Como cientos de menhires horizontales estos escalones son bloques únicos de 3 metros de mármol para celebrar con tal derroche lo que va más allá de la razón. La necesidad de no andarse con miramientos, esfuerzos cuya razón práctica se pierde ante la locura de la repetición lapidaria. De esta forma quedan fijos cientos de escalones tantos como hitos y palabras quisieras dejar en quien por ellos pasa. Locura poética es que al menos un verso se repita en todas las generaciones.

El lenguaje de estas piedras sin inscripciones es tan locuaz como las manos de aquella mujer -la locura siempre borra la edad- en el cuadro de Balla. Una nos pide el silencio, la otra la suspensión del juicio o la espera de una mano, de un brazo que aferrar por debilidad o emoción, inicio de un baile en el que sumir o exaltar. Mania – Locura gobierna sobre los espectros, sobre los que ya no están en este mundo aunque grandes piedras parezcan querer retener su memoria anclada al tiempo. En esta maravilla cada paso tapiado parece quedar y ser pasado. Están allí, bajo una losa, un escalón, memoria decantada, para que no entren en el mundo de los vivos, para que no se escapen corriendo al mundo del olvido.

Música de gigantes

Palacio Borghese es un enorme clavicémbalo. En Roma podemos encontrar nuestra loca de la casa ocupada en encontrar al gigante capaz de tocar este maravilloso instrumento. Nos quedamos cerca del río, donde antes estaba el puerto de Ripetta, pues creo que sería el mejor lugar para escuchar su música.

palacio borghese ninfeo

Un clavicémbalo cuyas cuerdas resuenan en el espacio del baño de Venus. El agua del río parece aflorar atravesando venas ocultas y rendijas para acercarse a este rincón en el que Venus, rodeada de amores, se está desnudando. Un lugar en el que las cuerdas ‘pizzicate’ (pellizcadas) dejan un fresco sonido juguetón de agua salpicada. Es la locura un juego regido por Amor.


Con esta maravilla de Roma imaginamos la música de la ciudad, en una orquesta dirigida por el Tíber. Música de agua que a veces se queda estancada ante las riadas de gente. Por cierto, Händel residió en el palacio Ruspoli. Dejó sus pasos también en la escalera y quien sabe si se imaginó como un gigante tocando este maravilloso clavicémbalo. El ‘caro Sassone’ como lo llamaba Corelli también participó de la maravillosa locura que Roma deja en lugares como éste. Es más, la música la alimenta, voz de agua entre amores, con razones que sólo el corazón entiende.

palacio borghese

Entrada del Palacio Borghese desde Largo Fontanella Borghese. En una ala del palacio se encuentran las oficinas de la Embajada de España.

Plaza Barberini, historias de agua

Tritón en el centro de Plaza Barberini con su caracola convoca nuestra vista y nuestros oídos. Con su caracola como instrumento alza o amansa las olas de este océano de eventos y peripecias en Roma. En 1643 el Tritón hizo sonar de nuevo su caracola como proclama de una nueva edad dorada al cumplirse los 20 años de pontificado de Urbano VIII. Y allí sigue, muestra del poder de la poesía de Ovidio hecha carne de piedra por Bernini.  ¿Qué historias nos trae haciéndolas emerger como tierras tras las inundaciones del tiempo? Vibra en sus manos el sonido convertido en agua para traernos una voz que en ella quedó sepultada.

fuentes roma
«caeruleum Tritona vocat conchaeque sonanti
inspirare iubet fluctusque et flumina signo
iam revocare dato: cava bucina sumitur illi.»
(Ovidio, Metamorfosis, 23, 333)

Margaret Fuller entregó su voz al mar junto a Fire Island. Ya se veían, ¡tan cerca!, las luces del puerto de Nueva York. Pero antes de salir para allá, ella vivió en esta plaza en 1849. La imagino ahora saliendo de su casa y saludando al incansable Tritón con voz de agua y lengua de caracola. Poco después se dirigiría a la isla tiberina en donde era la encargada del servicio de ambulancia en el hospital Fatebenefratelli durante los combates para defender la república. Las palabras que escribió sobre estos avatares de la República Romana quedaron con ella, encerradas, perdidas, convertidas en agua.

Ella volvía a la tierra de donde había salido 4 años antes como primera mujer corresponsal enviada a Europa por el New York Tribune. Una Europa que la recibió en un período de guerras y grandes cambios, sobre todo en Italia. Tras la caída de la República Romana se embarcó hacia Estados Unidos en el barco Elizabeth. Con ella iban su marido e hijo romanos. Sin embargo, ni ella ni ellos llegaron a salvarse de un naufragio quizás más terrible cuanto más cerca se veía la ciudad y lento fue el hundimiento. Viendo en la fuente los peces de bocas abiertas que desean hundirse en el agua como una profundidad atrayente imagino las suyas clamando al aire como una altura anhelada.

margaret fuller plaza barberini

Flora en Plaza Barberini

El agua Felice -bonito adjetivo para un acueducto- recibe su nombre del papa Sixto V (Felice Peretti).  Fue él quien la hizo llegar hasta su villa que se extendía desde Termini hasta Santa María la Mayor. La fuente del Moisés, al lado de Santa Maria della Vittoria, nos muestra esa agua ‘feliz’ que luego baja cantarina hasta Plaza Barberini. Antes de que esta agua y el Tritón fueran sus testigos ésta era una plaza casi de pueblo, en el límite de la ciudad (Capo de Case). Será con la familia Barberini con la que toda esta ‘isla’ quedará bajo la sombra de su maravilloso palacio. Actualmente el Museo de Palacio Barberini es una arquitectura que nos hace soñar con fábulas que se encuentran narradas en el arte que cubre sus paredes.

plaza barberini dibujo lieven cruyl

Dibujo de Plaza Sforza a Capo le Case, actual plaza Barberini realizada por Lieven Cruyl

El agua, de esta forma, corriendo bajo tierra recoge el sabor de Flora. Entre el Pincio – Colina de los Huertos (Collis Hortulorum) y el Quirinale, el circo de Flora da al agua el sabor de mayo. Sabia jóven fecunda de esperanza y de frutos prometidos. Juegos en los que la plena primavera parece calentar esta feliz agua helada hasta hacerla embriagadora. Es como si quisiera adueñarse de nuestra imaginación, rayendo todas las asperezas:

“Es de noche. Ahora hablan más fuerte todas las fuentes que manan. Y también mi alma es una fuente que mana. Es de noche. Sólo ahora se alzan todos los cantos de los amantes. Y también mi alma es el canto de un amante.” Incluso Nietzche que vivió en esta plaza sufrió el influjo de Flora tras beber de esta agua y escuchar sus historias.

Y yo sueño que
si fuera poeta
mis palabras
agua de mayo
se harían flores
abiertas al sol
dentro de ti.

Via Giulia, una senda con tantos caminos

Desde el Puente Sixto hasta Plaza dell’Oro Via Giulia, entre las calles de Roma, es una de sus sendas más hermosas. Un rectilíneo que corre junto al río acercando la zona del Vaticano hacia el Campidoglio y el Trastevere.

foto via giulia
Puente sobre via Giulia con la iglesia de Santa Maria dell’Orazione y los jardines de palacio Farnese

Via Giulia no sólo une o lleva hacia lugares. Ella misma es un camino que acoge algunas de las más hermosas alturas y profundidades de Roma. Su horizontalidad, extendida bajo nuestros pies, casi siempre en una agradable sombra, sostiene y viene atravesada por la verticalidad de tantos edificios que se yerguen para hacerse notar, brillantes de sol.

Por ella no se pasa. Mientras caminas te quedas. Es una calle hecha para ir pasando lentamente -no sólo por los sanpietrini irregulares- sino porque cada uno de sus tramos es una invitación a imaginar y pararte. Una de las pocas vías en las que la mirada se explaya en línea recta vislumbrando el punto final. Y, sin embargo, una vez divisado, nos entretenemos a cada paso.

Palabras de una fuente en Via Giulia

Asombrada.
Siempre mirando sola,
mi cabeza cortada.
¿Qué miro? ¿A dónde mira
mi pupila espantada?
Asombrada
de estar mirando todo
sin estar viendo nada.
¿Qué lloro, que no llora
por mi boca espantada?
Asombrada
de llorar por mi boca
y no por mi mirada.
Escuchadme… Soy fuente,
espanto de mi misma,
asombro de la gente.

Rafael Alberti. Poema al Mascherone de Via Giulia

Via Giulia otoño

¡Cuántas veces pasaría Alberti ante esta fuente de camino a su primera casa en Roma en via di Monserrato 80!¡Cuántas veces estos rostros, como el que está junto a Santa Sabina, nos lanzan piropos de agua siguiendo nuestros pasos mientras pasamos! Recibimos el saludo del agua, su fresco tacto que alza un poco este manto de calor que no conseguimos quitarnos. Por resquicio de fresco Roma nos susurra una caricia, «espanto de mí misma, asombro de la gente.»

Oración en Via Giulia

El cementerio fue destruido con la construcción de las murallas que contienen el río. Pero en esta calle de dulce nombre también se nos recuerda la muerte y el puente que nos une con los que están más allá. Santa Maria dell’Orazione e la Morte. Junto a ella, un puentecillo también pasa sobre via Giulia uniendo el palacio Farnese con las casas de servicio que bajaban hasta el río.

Pregunta de la maestra: «¿Por qué en Roma hay tantos puentes?», respuesta de la alumna: «Porque hay muchos ríos». Es una lógica que además de risueña esconde una verdad que sólo las poesías y la arquitectura desvelan.

via giulia dibujo de michele sangiorgi

Puente sobre Via Giulia. Dibujo de Michele Sangiorgi actualmente en el Museo del Prado

Puentes como el que se eleva sobre via Giulia y que, através de una moneda-limosna nos llevan con la imaginación al momento en que estemos más allá del tiempo. Esa moneda es ‘Hodie mihi, cras tibi’: Hoy para mí, mañana para ti. En esta forma de comunismo escatológico se parte de una seguridad: existe un para todo ‘mí’ y un para todo ‘ti’. La diferencia es el tiempo: hoy o mañana. El esqueleto alado nos recuerda de qué se trata: ¡hay bienes que se comparten incluso tras la muerte! Las monedas, en vez de viajar en la boca de los difuntos, pasan a través de esta pared como si la oscuridad de esa ranura llegase a un lugar sin tiempo ni espacio. Las cajas de la Cofradía que se ocupaba de enterrar los cadáveres de ahogados o encontrados en los campos entorno a Roma recibían estas monedas. Estamos ante la casa de estos nuevos Carontes que en su barca hacen de puente con la otra orilla. Via Giulia como los ríos de nuestra vida… y tantos puentes.

santa maria dell' orazione via giulia

Justicia, justicieros y ajusticiados

Julio II consiguió construir esta calle ‘enderezando’ la antigua via Magistralis, así llamada por alojar numerosos estudios de notarios. A partir de entonces fue una calle famosa por los artistas que allí vivieron: Raffaello, Cellini, Sangallo, Borromini que además sigue aquí, en la tumba de la familia Maderno dentro de San Giovanni dei Fiorentini. Calle internacional (sieneses, españoles, boloñeses, florentinos, napolitanos…) y llena de lugares de ensueño tan sugestivos como la Piazza dell’Oro, antiguo Tarentum en el que se recordaba a Proserpina y era una de las legendarias entradas al inframundo.

Pero antes de concluir este primer relato de nuestro paseo por Via Giulia, no puedo dejar de recordar cómo en el centro de la vida ciudadana, junto a palacios de la nobleza, talleres de artistas e iglesias, nos encontramos con las Carceri Nuove. Este edificio fue construido por Antonio del Grande en 1655 y constituía todo un ‘lujo’ en comparación con la terrible cárcel de Tor di Nona. Aquí, en via Giulia 52, se encontraba hasta 1968 el Museo Criminológico y hoy se encuentra la Dirección Nacional Antimafia. El museo, actualmente, se encuentra doblando la esquina, en Via del Gonfalone 29, en lo que fue otra cárcel de inicios del s. XIX dedicada a los menores de 20 años. Por desgracia, lleva ya varios meses cerrado y aún no se sabe cuándo reabrirá.

Carceri Nuove edificio Inocencio X entrada via giulia

Via Giulia 52, Cárcel Nueva en tiempos de Inocencio X

Roma es esta mezcla tan visible, tan real, en la que muerte, dolor y dulces bellezas se mezclan en nuestro caminar. Nada de lo humano es ajeno y se hace parte de esos eternos motivos para descubrir y descubrirnos en Roma.

Muy cerca estaba también la iglesia de S. Nicola in Furca o delli Justitiati. Lugares llenos de interés para reflexionar sobre la historia de los castigos, de la libertad, de la justicia a lo largo de la historia. Objetos y lugares que conmueven y mueven como, por ejemplo, contemplar las cosas que llevaba Passolini, su ropa, su cartera, su anillo, las llaves, un libro, cuando lo mataron.

Un poco más adelante, en el n. 66 de Via Giulia, en palazzo Sacchetti, Émile Zola colocó la residencia de los protagonistas de su novela Roma. Y así, profeta de la vida cotidiana, me parece que también él me vio pasar: «Las viejas fachadas se suceden, las contraventanas cerradas, alguna reja invadida por la hiedra, gatos arrebujados en los dinteles, tiendas oscuras, pocos los transeúntes… un carro de heno tirado por un mulo, un monje soberbio en su hábito, un velocipedista que se desliza, silencioso, con la bici que brilla al sol.»

Seguiremos, otro día, nuestro paseo por Via Giulia.

Tras la herida. Palazzo Massimo alle Terme

Heridos de las batallas en la ciudad, recalamos en un oasis restaurador junto a las antiguas Termas y la actual estación de Termini. Palazzo Massimo alle Terme tiene el nombre sonoro de los antiguos palacios, aunque es muy reciente en la historia de Roma.

Sin embargo, su arquitectura neorenacentista es para mí el mejor escenario en el que presenciar los pequeños, grandes dramas de la vida en la Antigua Roma. Hay espacios como el Coliseo o el Panteón que son mundos de arquitectura en los que entrar a formar parte de ese cuerpo, antiguo y siempre renovado, de la ciudad. En el Palazzo Massimo alle Terme son los objetos los que, como una enorme estiba, me hablan de acciones y tiempos que se conservan en ellos, ánforas de un larguísimo viaje sobre mares olvidados. Antiguas esencias siguen conservadas en ellos. Desde la misma entrada del Palacio me parece sentir ese olor de drogería que me habla de suelos por fregar, limpiametales o cientos de tipos de colores.

Es uno de los lugares que yo incluiría en el estupendo libro Lugares donde se calma el dolor de César Antonio Molina. Quizás porque en el Palazzo Massimo se comparten y te puedes asociar a las heridas de la humanidad que nos sumergen en las corrientes y embites de la historia.

 

Niobide herida palazzo massimo alle terme roma

Hija de Níobe herida, Palazzo Massimo alle Terme

Como una hija de Níobe busco la flecha en mi espalda. Alzo los ojos hacia la venganza de los hijos de Leta. Artemisa me ha alcanzado con su flecha envidiosa y se derrama con mi vida el soberbio tesoro que había acumulado. Si mi abuelo Tántalo está condenado a tener cerca el agua fresca y la suculenta fruta sin poder saciarse, mi condena es ser hija de mi madre creyéndome como ella más dichosa, más fecunda, más digna de gloria de la misma esposa de Zeus. Después de mí, disimular la alegría, ocultar las ilusiones, apagar las esperanzas, parece ser una consigna de los mortales para no desatar la envidia divina. De hecho, en este mundo de piedra del s. V a. C. no hay lugar para el perdón regenerante sino sólo el vano intento de sacarnos la flecha que los inmortales pueden lanzar en el momento más inopinado.

Si para los personajes del Bosque animado la consigna era ‘que el hombre te ingnore’ para nosotros, hijos todos de Níobe, es huir de la mirada de Apolo – sol y Artemisa – luna. Sólo aquí, mostrando el dolor desnudo en su piel de piedra sudorosa por la huida, se protege del sol y la luna y se aquieta. Se queda como eterna sufriente pero viva. Y yo con ella. El rostro alzado, digno, mientras dobla su rodilla, su túnica resbala hasta el suelo y renuncia a la carrera, alcanzada no por amor.

Tras el combate.

Sentado, sin los vigores de la juventud, fuerte pero sin fuerzas. Tras un duro combate que deja heridas sangrantes en el rostro, el tiempo que tiene por delante es que esperamos restaure, para siempre, las fuerzas perdidas. Sus orejas y nariz hinchadas, el dolor apesadumbrado en sus cejas, sus manos abandonadas al peso de las tiras del cuero y metal, armas en la lucha, todo él con el movimiento de su cuello implora la clemencia del descanso.

Estatua del boxeador en Palazzo Massimo alle Terme, Roma con tu Guía En Roma

Su silencio es de una elocuencia clamorosa. «Atardece entre estatuas desterradas de los pedestales de la Historia» (Lugares donde se calma el dolor). Sentado, nos mira desde abajo. Ha bajado hasta nuestra altura, mejor dicho, hasta nuestra profundidad, pues nos sabemos sumidos en combates. Sus heridas son las nuestras, con una diferencia: «Me voy dando cuenta que las ruinas de Roma rejuvenecen mientras nosotros nos arruinamos.»

El sitio de mi recreo.

El calor hace insoportable el paso del tiempo. Se calma sólo en los parques que ofrecen el frescor de los colores, del agua, de la sombra. Y así, caemos en la profundidad de un sueño. Livia paseaba por el jardín de su villa a las afueras de Roma. En ese momento un águila deja caer ante ella una gallina blanca que había llevado en sus garras. La presa liberada lleva en el pico un ramo de laurel que será el inicio de un bosque con el que coronar los triunfos.

Nos despertamos como si hubieran pasado siglos para encontrarnos ante la decoración de la sala para banquetes de la Villa de Livia Drusilla, mujer de Augusto. El frescor de fuera se nos ha colado en forma de pintura pompeyana.

fresco villa livia ad gallinas albas palazzo massimo alle terme
Decoración de la Villa de Livia en Prima Porta, ‘Ad gallinas albas’ actualmente en Palazzo Massimo

Granadas de eternidad explotan en colores que alegran, refrescan, alivian y nos liberan de las garras del tiempo. Ese tiempo que es más un pozo de produndidades insondables que la duración de un compás. Sabemos que, aún sin Edén regado por sus 4 ríos, podemos imaginar que este jardín se riega con el agua de ese pozo del tiempo. Tiramos con nuestras manos de la cuerda, apoyados en el brocal, sacando aguas con gozo. Nuevo tiempo – agua que es consuelo ante el calor, liberación de quien se ha visto caza.

santiago ydanez roma artistas en la Academia de España
Santiago Ydañez trabajando en la Academia de España en su obra ‘villa de Livia’

Un palazzo que contiene una Urbe.

En 1981 el estado italiano compró este edificio que fue construido entre 1883 y 1887 por el arquitecto Camillo Pistrucci como nueva sede para el colegio de los jesuitas de Roma tras la desamortización del Colegio Romano (actual instituto Ennio Quirino Visconti). El jesuita Massimiliano Massimo es el que cede este terreno que pertenecía a su familia y que formaba parte de la antigua villa Negroni – Peretti, construida por el papa Sixto V. En esta parte alta de la ciudad, regada por el acueducto alejandrino que termina en la famosa fuente del Moisés, se daba uno de los mejores vinos de Roma. Sus jardines se extendían hasta la basílica de Santa María la Mayor creando con el arte de Domenico Fontana, otra de las maravillosas islas paradisíacas de la Roma papal.

Desde que es una de las sedes del Museo Nacional Romano, en sus muros alberga una ciudad de hermosas paredes que han encontrado refugio. Escapando de las construcciones que han transformado Roma tras 1870, los colores de la villa de la Lungara, junto al Tíber, se han escondido en este rincón de Roma.

decoracion segundo estilo pompeyano palazzo massimo alle terme

Aunque ya no existen ni la Villa de la Lungara ni Villa Peretti, en el Palazzo Massimo alle Terme, sus mundos de colores, sombras, personajes, arquitecturas y espacios imaginados viven como almas separadas de sus cuerpos. Quizás aquí tengo una prueba de la eternidad, de la espera en un lugar atemporal, mientras con nostalgia me susurran sus historias para que vuelvan al tiempo. Me cuentan de su carne abandonada para volver a sentirla en mí aunque sea como dolor:

«As liñas do seu rostro debúxanse na nada,
nos seus ollos desorbitados proxéctase o mundo.
¿Acaso é así como se accede á eternidade?»

(Lara Dopazo, Trabajo final durante su estancia en la Academia de España 2019)

Tiempos antiguos que siguen durando.

Las fechas, las fiestas con sus memorias, los días F (fas, lo que está permitido) y N (nefas) son un rompecabezas de 13 columnas, las de los meses del año romano antes de que Julio César instaurase su calendario: IAN Ianuarius (enero), FEB Februarius (febrero), MAR Martius (marzo), APR Aprilis (abril), MAI Maius (mayo), IVN Iunius (junio), QVI Quintilis (julio), SEX  Sextilis (agosto), SEP September (septiembre), OCT October (octubre), NOV November (noviembre), DEC December (diciembre) e INTER Intercalaris (el mes añadido o Mercedonio).

Fasti Antiates Palazzo Massimo alle Terme

Los Fastos nos hablan de tiempos antiguos encontrados junto al mar de Anzio, marejadas de historia junto a la maravillosa villa de Nerón. Ningún minuto, ninguna hora, ningún día es igual. El tiempo no es una medida matemática sino una oportunidad, nuestra relación con eventos que se siguen representando y duran más allá de su lapso. Contemplando este rompecabezas me doy cuenta que los días no encajan dividiendo los meses en semanas, horas o minutos sino multiplicándose en recuerdos y situaciones de un viaje que tiene por camino y medida un universo.

El arte es un buen reloj de la historia y en Palazzo Massimo podemos ir subiendo de una planta a otra siguiendo la evolución en los retratos desde la época republicana hasta el tardo imperio romano: el paso del tiempo medido en formas.

¿Cuanto vale una moneda?

Si algo puede ser la encarnación de un símbolo es una moneda. Arrojada en los mostradores, en limosnas, en precio de traiciones, en la boca de los muertos o ya en la mano de Caronte. Pero además, en ella, el tiempo cambia su valor. Podríamos decir que una vez plantada en el campo de los milagros de la historia, renace con significados que son un raro tesoro.

moneda oro constantino palazzo massimo alle terme

Precisamente, en este museo, en la planta que está bajo tierra, nos encontramos estos tesoros. Aquí nos esperan más de 20.000 monedas de edad romana y alto medieval y otras 100.000 de la colección de Vittorio Emanuele III de época medieval y contemporánea. Además, en 4 grandes vetrinas, encontraremos todo tipo de instrumentos dedicados a la construcción, la alimentación, la ropa y el tiempo libre de la época de la Antigua Roma.

 

moneda carlos v palazzo massimo alle terme

Moneda de plata con efigie de Carlos V representado como emperador

Es más, en los fondos de este palacio nos encontramos incluso con Carlos V, nuevo emperador vestido como uno antiguo. Del tiempo pasado quedan imágenes, instituciones, ideas atrevidas que se arrojan de mano en mano, en cada moneda. A todos, en lo que más contaba, Carlos iba recordando que el antiguo tiempo se renovaba con los explendores de un nuevo Trajano.

Quizás por eso seguimos arrojando monedas, enterradas en cada hueco o bajo el agua de Trevi, con la esperanza de recogerlas por fortuna enriquecidas con todo el tiempo que ha pasado:

«La Roma de nuestras nostalgias era ya otra Roma antigua dentro de la antigua Roma de los Césares». (Gabriel García Márquez, La santa)

armadura soldado romano Museo Termas Diocleciano Roma

Lo que nos une, en Roma

Dos manos, sin fundirse, un pacto. Dos cuerpos fundidos, confundidos. Dos formas de encontrarse, de encontrarnos en Roma.

Roma me da la mano y me dejo guiar. Bajo esas manos unidas (coniunctio dexteram) escenas de una carga de caballería. El pacto personal junto al pacto con Roma sellado con la propia sangre y la de los enemigos. Prisioneros compungidos atados a los trofeos mientras la violencia de la guerra se desencadena. Todo ello en la piel del sarcófago ‘comedor de su carne’. Para este romano del s. II la memoria de esos dos pactos son el epitafio con el que en alas de la fama vencer el olvido en el que cae con la muerte.

sarcofago edad antoniana palazzo massimo alle terme

«He esperado tanto que ya no puede faltar mucho más» (Gabriel García Márquez, La santa). Nos engañamos. Y así se nos pasan volando las horas, los días, hasta que deseamos formar parte de Roma como Salmacis suplicando no separarse de Hermafrodito, fundirse para evitar las distancias, de tiempo o lugar, pero sin un rostro al que besar que no sea también el tuyo.

Galleria Spada (Galería Spada)

Utroque Tempore, Capodiferro

Tanto de día como de noche, en ambos momentos, en todo tiempo. Un perro contempla una columna que arde la cual representa al Dios salvador del pueblo judío que lo guía por el desierto.
Y allí lo encontramos, sentado, fiel, siguiendo este prodigio que se hace presente en todo tiempo, que muestra el camino que conduce hacia la libertad. Cada vez que paso ante el Palacio y la Galleria Spada, me imagino al cardenal Girolamo Capodiferro que lo mandó construir, contemplando su historia y la historia de Roma como ese perro.

palacio spada utroque tempore

Éxodo 13, 21: Dominus autem praecedebat eos ad ostendendam viam per diem in columna nubis, et per noctem in columna ignis: ut dux esset itineris utroque tempore.

El día y la noche, todo el tiempo. No sólo las horas terribles de la huida de Egipto sino la historia en general está guiada por la Providencia. Por tanto, el tiempo, antes o después de Cristo, es santo y contiene con las Sibilas, poetas y artistas, ya el explendor que se cumple en los tiempos de la Iglesia. Ella es la heredera institucional y política de esa historia, judía y greco-romana. De ahí que en la fachada de este palacio completado a mediados del siglo XVI para el cardenal Capodiferro, sea un resumen de grandes personajes de la antigua Roma. El cardenal fue un hombre de Curia, gobernador de la Romagna y en varias ocasiones legado en Francia. En la ciudad se decía que quizás era hijo natural del papa Farnese (Pablo III) hacia el que siempre demostró un incondicional apoyo político y devoción filial.

fachada palacio spada

De hecho, tras la muerte del papa estuvo a punto de ser elegido como su sucesor en el cónclave de 1549 gracias al apoyo de los cardenales filo-franceses si no fuera por la oposición de la facción imperial. En pocos lugares de Roma como éste se integra la visión del tiempo y la historia como en este palacio. A parte de los Museos Vaticanos, es el palacio donde más figuras mitológicas, desnudos, representaciones de las 4 estaciones, de los 4 elementos, dioses y virtudes, se elevan formando una sinfonía grandiosa de ambos tiempos: utroque tempore. Un acorde y equilibrio que será siempre inestable y contestado por muchos. Aquí triunfa.

Héroes y desnudos en Palacio Spada

En nuestro camino a lo largo de la historia nada está dejado al caso. Las palabras se quedan cortas. Dan paso a la acción, a las obras, al sentir, con una riqueza que deslumbra dejando sin palabras. «Dulces reliquias mientras los hados y dios callan» (Dulces exuvie dum fata deusque sinerant) como decía por aquel entonces Francisco de Ollanda.

En Palacio Spada, con la mirada en todos los tiempos, no se renuncia ni siquiera a al hecho de que César haya versado tanta sangre (universum terrarum orbem hostili cruore replevit) ni que haya muerto rodeado de su propia sangre (suo demum sanguine curiam inundavit). La línea que marca el límite entre el héroe y el monstruo es sutil. Baltasar Gracián en El Héroe la dibuja con 20 trazos exactamente. Son 20 ‘primores’ en los que las paradojas de los héroes, personajes descomunales, se hacen humanos, pueden ser imitados y se alejan de la pura locura titánica.

Dejo aquí algunas pinceladas que nos hacen entender la imagen del héroe: «Ingenio sublime nunca crió gusto ratero.» “Muchas medianías no bastan a agregar una grandeza.”“Sutileza de tahúr saberse dejar con ganancia donde la prosperidad es de juego y la desdicha tan de veras.” “Porque tan gloriosa es una bella retirada como una gallarda acometida.”“Valioles más a muchos campeones una agudeza que todo el yerro de sus escuadrones armados.”“El más poderoso hechizo para ser amado es amar.”

 

pompeyo escultura salon pompeyo

“Que es el corazón el estómago de la fortuna que digiere con igual valor sus extremos” (Baltasar Gracián, El Héroe)

En la sala más importante en donde se reúne actualmente el Consejo de Estado de Italia, aparece grandioso con el mundo en su mano, nada más y nada menos que Pompeyo, personificación de otro tipo de héroe, aunque pierda la cabeza. También él ha encontrado su lugar en el palacio Spada y parece incluso que el trapantojo del pintor Agostino Mitelli está jugando con el gran general. Esta estatua proviene del Hecatostylum («portico de las cien columnas»), que estaba situado detrás del escenario del Teatro de Pompeyo (62 a.C.). Este pórtico que estaría situado actualmente delante del Teatro Argentina de hecho se utilizaba a veces como lugar de reunión del Senado (Curia de Pompeyo). La tradición nos dice que Julio César cayó apuñalado junto a esta estatua los idus de marzo del 44 a. C.

esculturas dioses patio galeria spada

Lucha de centauros, Anfitrite y Neptuno en el patio de Palacio Spada.

Y junto a César nos dan también la bienvenida Rómulo, Numa Pompilio, Fabio Máximo, Augusto y Trajano. En el patio interior, varias parejas nos hablan del mayor de los héroes: Eros, «Omnia Vincit Amor». Héctor y Ónfale, Venus y Marte, Plutón y Proserpina, Juno y Júpiter, Neptuno y Anfitrite, Minerva y Mercurio. Si abres una ventana, estarías entre ellos, haciendo que la historia continúe, encumbrándote sobre espaldas de gigantes. Ellos representan, de esta forma, la civilización romana de la que es heredera la iglesia de Paolo III. La escenografía está pensada por el cardenal y realizada por el arquitecto Baronino para comunicar siempre este acorde de tiempos. Esculturas que nos hablan, como los frescos dedicados a Bacco y Ariadna de Annibale Carracci en el cercano Palacio Farnese, bajo cuya ley están dioses y héroes.

No es una casualidad que este palacio sea el punto central de una reciente visita que realicé teniendo como tema ‘Héroes de Roma’. Roma es la Tierra del Medio que recoge la tradición griega, antiguas leyendas, y nos las entrega con cuerpos de color y formas, con artistas que a su vez se hacen héroes encontrando antiguos tesoros. Mirad sino cómo nos entrega Mazzoni su visión del niño Aquiles en 1551:

aquiles educado por quiron mazzoni

Todo lo hermoso tiene aquí un carácter de bueno. Una unión que se hace palabra en nuestra ‘bonito’: hermoso, con cuerpo de pequeño bien. Centauros, sátiros, tritones, forman parte de ese mundo heroico en el que se mezclan tantas fuerzas de la naturaleza. En el barroco de Caravaggio o Velázquez los héroes se visten de pobre carne humana, viejecillos, mendigos, enanos que por contraste se muestran como héroes, protagonistas, en la pobreza de su tiempo. Todo cambia.

El trapantojo: pinturas que crear arquitectura y arquitectura que juega.

trapantojo salon pompeyo

El cardenal Bernardino Spada en 1632 compró el palacio a los herederos del cardenal Girolamo Capodiferro y su historia se enriqueció con el gusto barroco por jugar o soñar. Una realidad con otras reglas. Agostino Mitelli y Angelo Michele Colonna fueron algunos de los que contribuyeron a la ilusión de este mundo de color y perspectivas diversas.

Cuatro salas del gran palacio pasaron a estar dedicadas a la colección de cuadros de la familia Spada. Se constituye así un tesoro de arte barroca en el que al final aparecen las heroinas de Roma: Lucrecia, Dido, Judita… Heroicas en su lucha pero ¡qué pocas veces triunfadoras!

muerte de la reina dido guercino galeria spada
Guercino, Muerte de la Reina Dido en la Galleria Spada

Tocar, acercarnos, estar dentro de la escena para sentir lo que ella sintió: “No atrae la calamita al hierro fuera de su distrito ni la simpatía obra fuera de la esfera de su actividad. Es la aproximación la principal de las condiciones, no así el entendimiento.” (B. Gracián, El Héroe). No es necesario ni siquiera entender las razones pero sí entrar en ‘simpatía’, con-sentir, para ser atraídos por la fuerza de estas heroínas. El arte nos la acerca, nos la re-presenta.

«¿Y esto, se acabará? Todo se acaba,
En la más dura peña gota a gota
el hilo de agua su sepulcro excava
y desde el pétreo y funerario cáliz
su vapor invisible
va a derretirse el cielo.
Gota a gota mi sangre va mellando
estos férreos lazos
que Hércules y la Fuerza remacharon;
gota a gota los roe con la herrumbre
y ha de quebrar al fin su pesadumbre.
Viva es la sangre, muertas las cadenas;
la guardo como arroyo
de una savia perenne que en las venas
tiene su cauce estrecho.»

(Unamuno, El buitre de Prometeo)

En el Barroco de Palacio Spada llegamos así al héroe que se compadece, ‘amigo de los hombres’. Como escribió Unamuno «los hombres encendidos en ardiente caridad hacia sus prójimos, es porque llegaron al fondo de su propia miseria, de su propia apariencialidad, de su nadería, y volviendo luego sus ojos, así abiertos, hacia sus semejantes, los vieron también miserables, aparenciales, anonadables, y los compadecieron y los amaron.» Héroes que hacer honor a la pobre condición humana por su amor al prójimo. No por nada a finales del s. II el escritor Tertuliano llama a Jesús «Verus Prometheus».

mito prometeo tapiz embajada españa roma

Tapiz ferrarés de 1522 dedicado a Prometeo por Francisco Caprara, actualmente en el Palacio de España

Otra perspectiva en la Galleria Spada

Quisiera penetrar en ese cuadro,
ser en su leve espacio forma leve,
aroma de su atmósfera madura.

Estar en ese cuadro como está
el agua melodiosa de la acequia,
el cielo malva en paz entre las nubes,
o esa luz que desciende como nieve
de hierba o como el oro de los prados.

Regresaría al huerto de la infancia
que perdí, al desnudo de mujer
que es todos los desnudos, a los pinos
de Roma o a esas calles italianas
donde me extravié y fui dichoso.

¡Fundirse en arte para no morir!
Y sabiendo que es mucha la alegría,
el goce de envolverme en esa luz
y ser tiempo en el cuadro que no muere,
quisiera yo también por ser humano
entrar en él para probar dolor,
la luz gris de visillos y de espejos.

Sentir amor y respirar nostalgia
junto a los personajes de los cuadros,
que hieren y, a la vez, nos dan placer.

Penetrar en el cuadro y recibir
de repente el temblor de los cerezos
en el rostro como un fuego que inflama.

No existir, mas durar en las miradas
de cada visitante del museo.
No existir, mas arder muy lentamente
en las llamas-colores del pintor.
No ser nunca como es la carne nuestra,
que no cesa en su grito, y que perece.

(Antonio Colinas, En el Museo, en homenaje a Ramón Gaya)

retrato musico tiziano galeria spada

«Sentir amor y respirar nostalgia
junto a los personajes de los cuadros,
que hieren y, a la vez, nos dan placer.»
Tiziano, 1515-1520. Retrato de músico. Galleria Spada

En la Galleria Spada no hay sólo cuadros con miradas perturbadoras sino también tantos espacios en los que entrar y ‘extraviarse’. El patio de mi recreo: lugares para evadirnos entrando en su juego.

La perspectiva de Borromini en Palazzo Spada

Borromini con la ayuda del matemático padre Giovanni Maria di Bitonto engaña nuestros sentidos haciendo converger en un único punto de fuga toda la columnata.  A medida que se alejan de nosotros las columnas dóricas son cada vez más pequeñas. Las primeras miden 5,68 metros de altura y las últimas 2,47 metros. El suelo está construido en subida, con una leve inclinación de 60 cm. También el techo está inclinado. Líneas y formas que llevan de la mano nuestras miradas.

Medidas humanas que recrean la matemática como una novela. En el prólogo el arco frontal mide 6 metros de alto y 3 de ancho. Al final, su desenlace mide sólo 2 metros de altura y 1 de ancho. En la pared del fondo de la galería como un país de las maravillas, encontramos un paisaje. Allí, como un conejo blanco al que seguir, en 1861 el príncipe Clemente Spada puso una estatua romana de un guerrero. La estatua mide 60 cm pero la percibimos como si fuera mucho más grande. Con todos estos trucos contemplamos una perspectiva que mide sólo 8,82 metros pero que nos parece de al menos 30.

 

perspectiva borromini palacio spada
Perspectiva del Borromini construida en 1653 en la Galleria Spada de Palazzo Spada

“La función de la mente consiste más bien en aumentar la salud del Universo, desde un punto de vista espiritual, añadiendo apariencia a la sustancia y pasión a la necesidad, y creando todas esas perspectivas privadas y esas emociones de maravilla, de aventura, de curiosidad y de alegría que la omnisciencia excluiría.” Estas palabras de Jorge Santayana nos hablan de la marvillosa capacidad que tenemos de aumentar el mundo, creadores de apariencia, de pasión, perspectivas y emociones. En Roma, héroes como el Borromini, hacen con su arte que incluso el aire libre sea una forma de arquitectura. Entramos con una sonrisa en mundos construidos para ser sentidos. No son realidades virtuales que intentan añadir lo que no es, ni muros que deturpan, sino caminos que hacen ver con profundidades nuevas lo que existe.

En Palacio Spada Roma nos acaricia y nos acostumbramos al toque de su mano: mansedumbre.

Acude entero el ser, y, más severa,
también acude el alma, si el trazado,
ni justo ni preciso, ha tropezado,
de pronto, con la carne verdadera.

Pintar no es acertar a la ligera,
ni es tapar, sofocar, dejar cegado
ese abismo que ha sido encomendado
a la sed y al silencio de la espera.

Lo pintado no es nada: es una cita
-sin nosotros, sin lienzo, sin pintura-
entre un algo escondido y lo aparente.

Si todo, puntual, se precipita,
la mano del pintor -su mano impura-
no se afana, se aquieta mansamente.

(Ramón Gaya. Mansedumbre de la obra)

Roma nos da la mano. Podemos estar tranquilos pues seguimos inquietos nuestras búsquedas. En palacio Spada, junto al cardenal, nos apoyamos también nosotros en la mano de Perseo que nos libera de cadenas y monstruos… ¡habelos hailos!

relieve perseo libera andromeda y busto bernardino spada

Relieve de época imperial de Perseo liberando a Andrómeda junto al busto de Bernardino Spada

La vida de Pietro Barbo y su relación con el Palacio Venecia

La historia del Palacio Venecia comienza de la mano del veneciano Pietro Barbo, quien lo manda a construir en 1455. Pietro Barbo, perteneciente a una familia adinarada y sobrino del papa Eugenio IV, fue elegido cardenal para luego ser elegido, como su tío, papa. Ejerció su cargo como Pontífice Máximo de la Iglesia Católica bajo el nombre de Paulo II.

escudo Paolo II en palacio Venecia
Detalle del suelo en el que se puede ver el escudo cardinicio de Pietro Barbo

Era conocido por su excéntrica personalidad, fue ostentoso y un fiel amante del exceso y del placer. Aunque fue acusado de antihumanista, fue un gran protector de las artes. De hecho, quería que Roma se convirtiera en la ciudad más bella del mundo y el Palacio Venecia fue su gran aportación. Durante su papado todas y cada una de las festividades de Roma se celebraron en la plaza anexa al palacio para que el edificio obtuviera fama y prestigio y todo el pueblo se diera cuenta del gran poder de Paulo II.  La historia del Palacio Venecia comienza, sin duda, con un gran esplendor gracias a él. Nos quedan tan solo resquicios de la riqueza de los días pasados. Donde seguramente hubo grandes celebraciones y donde el pueblo festejó alborotado, vivaracho y entusiasmado, hoy nos queda una plaza tranquila. Con una fuente en medio, y un continuo borboteo del agua, pasa casi desapercibida al viandante que no está atento. Es el lugar ideal para descansar del bullicioso trajín de los coches.

«Sentado en un banco del Palazzo Venezia
veo los ángeles que custodian la fuente.
Ángeles custodiosos. Ángeles de la poesía»

De esta manera, Santiago Montobbio expresaba en su libro Poesía en Roma la perpetua paz que sentía en este lugar.

fuente patio interior palacio Venecia

Pese a su amor por las artes y el legado dejado en Roma, el papa realizó reformas hoy en día muy cuestionables. Entre ellas, subió los impuestos a los judíos, no sin antes humillarlos. Además de ello, no cumplió con la mayoría de las promesas que le llevaron a alcanzar su altísimo cargo. Tras una vida llena de excesos, murió atragantado por una fruta.

Las memorias del Palacio Venecia

La historia del Palacio Venecia no acaba con la muerte de Paulo II. Siendo la residencia papal hasta convertirse en el palacio de los embajadores de la República veneciana en 1564, sucedieron allí importantísimos acontecimientos históricos.

Con el tratado de Campo Formio, la potestad sobre el Palacio Venecia pasa a manos de Austria, para luego estar, entre 1805 y 1815, bajo la autoridad de Napoleón. Por fin, en 1916, el Reino de Italia consigue reivindicar su derecho sobre el Palacio Venecia para que luego en 1929 Mussolini establezca allí la sede del gobierno. Por ello, la imagen del Palacio Venecia se encuentra hoy en día muy ligada al fascismo, siendo casi un icono de tal período histórico.

Como podéis ver, la historia del Palacio Venecia es amplia y fecunda y nos deja, en sus diferentes elementos arquitectónicos y obras de arte, los resquicios de todo lo que un día fue, para seguir siendo un lugar de inmensa belleza, capaz de atraer a todos los curiosos.

Arte en el palacio de la ‘Serenissima’

– Arquitectura renacentista

El Palacio Venecia combina elementos que nos recuerdan a la arquitectura medieval y otros propios del estilo renacentista italiano. Por ejemplo, su imponente tamaño tiene el carácter defensivo de una fortaleza-palacio medieval, y por otro lado, las ventanas cruzadas y el portal tienen unas características innovadoras que comienzan a darse solo en el Quattrocento, siglo en el que fue construido. Por ello, es un ejemplo de la renovación de la arquitectura romana cívil.

arcos patio interno palacio venecia

En la entrada del Palacio Venecia podemos ver una bóveda inspirada en el interior del Panteón de Agrippa. Se trata de una de las recuperaciones renacentistas más excepcionales, y es un claro ejemplo del afán que tenían los grandes artistas de la época por recuperar las grandes obras del pasado y acercarse al esplendor de la antigüedad.  De hecho, la estructura del edificio sigue los canones establecidos por Vitruvio, arquitecto y escritor de la antigüedad clásica. Además, Pietro Barbo, con una clara intención de vincularse con el poder del pasado, para la construcción de su palacio, utilizó travertino proveniente del Coliseo y del Teatro Marcelo.

Arquitectura moderna y propagandística

Aunque el Palacio Venecia es un ejemplo de la arquitectura renacentista, no todos sus elementos pertencen a esta época. Por ejemplo, el famosísimo balcón donde Mussolini daba sus discursos a la multitud durante el período fascista, es posterior. Fue agregado a la estructura del palacio en el siglo XVIII.  Otro ejemplo de arquitectura moderna es la escalera conocida como Scala Nova, diseñada a principios del siglo XX para solucionar las nuevas necesidades del edificio como sede del gobierno.

escalera palacio venecia

Si observamos bien, podemos contemplar algo realmente curioso: En la parte superior podemos leer la inscripción EN AEDIBUS VENETIARUM VETUSTAE ITALIAE VICTRICIS MONUMENTUM ANE MCMXXX AET LICT VIII: «En la casa de Venecia el monumento a la antigua Italia victoriosa». Es un claro ejemplo del fervor nacionalista que se vivía y se sentía en ese momento. Debemos recordar que el Palacio estuvo en manos extranjeras durante un largo período hasta que por fin la nación italiana lo pudo recuperar.

Una vez analizada la arquitectura de este majestuoso palacio, nos dirigiremos a su interior para apreciar de primera mano el inmenso poder del papa, contemplando sus estancias y habitaciones para nada modestas.

– Estancias papales del Palacio Venecia: Particularidades y curiosidades

Por desgracia, gran parte de la decoración se ha perdido, las paredes seguramente estaban recubiertas con grandes tapices, según las costumbres y el gusto de la época. Los tapices tenían un grandísimo valor durante el renacimiento, eran un lujo que solo unos pocos se podían permitir. Estaban confeccionados con materiales precisísimos y valiosísimos como el oro, la seda, la lana o la plata. Para que nos podamos hacer una idea de lo que el uso de estos materiales suponía, hay que entender que cada componente provenía de una parte diferente del mundo. Y en aquella época las comunicaciones no eran tan sencillas como hoy.

tapices palacio venecia

Sala del Pappagallo

Nos dirigimos a la Sala del Pappagallo. El nombre se debe al Papagayo que tuvo el papa en este mismo lugar.  Este hecho se sabe porque los historiadores encontraron recibos costosísimos destinados a la alimentación del ejemplar. Los primeros papagayos llegaron a Europa  tras el regreso de las primeras expediciones españolas de América. Las aves, que Colón mostró en la corte española, causaron un grandísimo impacto y pronto se expandieron por toda europa, incluida Italia.  Por supuesto, siendo tan exóticos, estos animales tenían un gran valor y solo podían tenerlos príncipes y papas.

historia y curiosidades del palacio venecia sala papagayo

 

Sala dei Paramenti y su extraordinaria decoración

Si seguimos avanzando encontramos en la Sala dei Paramenti otro hecho realmente curioso. Esta sala también es conocida como la Sala de los Trabajos. Esto se debe a que en la decoración se puede ver la representación de los trabajos de Hércules y cuatro fuentes con cupidos.

Quizás puede resultar extraño que la habitación privada de un apartamento pontificio tuviera este tipo de temática en la decoración y no la representación de historias sagradas. El papa Paulo II estableció la celebración de uno de los mitos más famosos del mundo antiguo, el mito de Hércules, sin temor a ser acusado de impiedad. La explicación de la elección de la figura de Hércules se encuentra en la enseñanza moral que se le otorgaba.

Existía una larga tradición que unía la figura de Hércules con la prefiguración cristológica. Los legendarios trabajos del héroe eran una especie de declaración moral de la lucha contra los vicios y la búsqueda de la virtúd en el sacrificio y en el arduo esfuerzo. Además, entendían su muerte trágica en el Monte Etna como una prefiguración de la Pasión de Cristo.

Grandes acontecimientos históricos en el Palacio Venecia

Después de pasar por la Sala dei Paramenti, llegamos al primer Salón Monumental, la Sala del Mapamondo. Si las paredes de este salón hablarán, sin duda, con sus anécdotas nos dejarían absolutamente abrumados. Y es que aquí se han celebrado algunos de los eventos más importantes de toda la historia de occidente y de Italia. Aquí, Carlos I de España y V de Alemania decidió con el papa Paulo III convocar el Concilio de Trento en la ciudad homónima. Mucho tiempo después, en 1922, Benito Mussolini convocó el  Gran Consejo, principal órgano del gobierno fascista, en este edificio y en esta misma sala.

Detalle en el techo que recuerda la época de Mussolini y del fascismo italiano

Después de este gran salón, le preceden otras salas llenas de maravillas, objetos curiosos y obras de arte. Aquí podrás encontrar ejemplos del arte antiguo y renacentista, barroco y moderno. Para todos los gustos. Desde EnRoma os invitamos a visitar este maravilloso palacio. Como habréis podido comprobar, la historia del Palacio Venecia es tan rica como interesante y no le deja indeferente a nadie.

Domus Aurea, la casa de oro de Nerón

Si ya es difícil encontrar casa, aún lo es más realizar o conseguir la casa de tus sueños. También porque estos cambian. Nerón se puso a hacer la Domus Aurea como un capricho destinado a satisfacer cualquier sueño. Y encontró en Severo y Celer dos grandes constructores, en Fabullus un decorador a la altura.

«Recientemente vivió el pintor Fabullus, de estilo grave y serio pero al mismo tiempo brillante y fluido. (…) Pintaba pocas horas al día, y lo hacía con suma gravedad, siempre revestido de toga, incluso cuando estaba en el andamiaje. La Domus Aurea fue la cárcel de su arte y ésa es la razón principal de que no queden más obras de este pintor.» (C. Plinio, Historia natural 37).

domus aurea frescos

Una forma de pintar que se inició en Roma y que luego, tras el terremoto del 63 d.C. en Pompeya fue utilizada en la reconstrucción de esta ciudad. De ahí que se llame el 4º estilo pompeyano: menos detallista, más ‘impresionista’ (compendiario) debido también a la velocidad con la que se trabajaba. Un estilo que en Pompeya duró muy poco, hasta la erupción del Vesuvio del año 79 d.C. pero que en Roma se siguió utilizando.

Entre la antigua Domus Transitoria de Nerón en el Palatino y la nueva Domus Aurea en el Colle Opio y alrededores ha pasado el terrible incendio del año 64 d. C. De ese desastre nació una casa de oro. Junto a ella un coloso, brillante con rayos dorados y sobre el agua de su lago, más tarde, la arena del Coliseo.

Entradas Domus Aurea

coliseo exterior reconstruccion

Roma esconde y conserva

Francisco de Holanda en 1538 realizó una preciosa acuarela recogiendo las pinturas de la Sala Dorada que representaban en el centro a Ganímedes. Actualmente las pinturas están tan deterioradas que para la reconstrucción visual de las mismas se han utilizado estos documentos.

domus aurea frescos sala dorada francisco ollanda

Es hermoso ver cómo Roma y bellezas como la Domus Aurea fecundan la imaginación de los pintores que las descubren y luego son ellos los que tantas veces la salvan del olvido. Una memoria que se conserva y podemos evocar incluso en lugares tan lejanos como el Escorial. El Codex Escurialensis fue el repertorio más completo en su tiempo de los dibujos de la Domus Aurea.

Un palacio para un dios

«Lo que la naturaleza negaba ellos lo crearon con el arte» (Tácito, Annales XV, 42) Una ciudad – casa divina con los materiales más ricos que se podían encontrar pero sobre todo espacios en movimiento, jardines con animales en libertad, fuentes, parques, tierras de labor y un lago amplio y profundo.

domus aurea reconstruccion

Una casa que era un universo de 50 hectáreas (una ciudad como Caesar Augusta medía intramuros 55). Un inmenso rectángulo de 300 metros de longitud por 90 de ancho. Vespasiano y Tito aún habitaron una parte hasta que Trajano rellenó las cámaras y criptopórticos con escombros para que sirvieran de base a sus termas. Sin embargo, hasta el siglo XVII se conocieron como las termas o palacios de Tito. Vasari dice que Giovanni da Udine acompañó a Rafael en la visita a estos espacios subterráneos emergiendo como pescadores de perlas con las famosas figuras ‘grotescas’. «El maestro y el discípulo que acudieron a verlas quedaron estupefactos’.

frescos domus aurea

Era el descubrimiento de un mundo lúdico que se abre hacia la naturaleza, con sus elementos paganos, ligeros, evocativos de un mundo delicioso, casi efímero. No a caso, Rafael en las logias del Vaticano y en la Villa Farnesina utiliza este estilo como un pasaje hacia el mundo exterior o la avanzadilla de la naturaleza que se adueña de estas paredes.

Todo ello, frente a lo clásico que recomienda Vitruvio, sería estrafalario como la imagen de sí que la historia nos ha transmitido de Nerón. El límite sutil entre libertad y grotesco que une ‘el tigre con el cordero’, en elementos que se asemejan a las ‘gryllas’ tan utilizadas en el gótico, el arte ‘bárbaro’, contrapuesto a los cánones griegos clásicos. Es Horacio el que reflexiona en versos sobre esta libertad en el arte:
«Pictoribus atque poetis
quidlibet audendi sempre fuit aequas potestas» (Horacio, Epistola ad Pisones, 9-10)

La Domus Aurea es así un ámbito de libertad, con la exageración de un poder sin límites, de palabras e imágenes protegidas por la oscuridad, aunque creadas para lucir como el oro bajo la luz del sol.

Enterrados en la Domus Aurea

Un joven pintor llega a Roma siguiendo a su maestro Pinturicchio. Trabaja con él en el apartamento de Alejandro VI en el Vaticano. Nacido en el norte de Italia, ha pasado a la historia de la pintura con un mote muy particular: Morto da Feltre. El Vasari le da este nombre tan peculiar porque se pasaba mucho tiempo bajo tierra, en las grutas, buscando estas pinturas. Enterrándose literalmente bajo el colle Opio da vida a las maravillas que contempla a la luz de una lámpara.

domus aurea sala octagonal

Poco a poco, con muchos riesgos pues todo se podía venir a bajo, se fueron excavando las salas de la Domus Aurea. La gran sala octagonal con sus dispositivos giratorios, la de Aquiles, Héctor y recientemente la de la Esfinge. Mundos que como carbones, con el tiempo bajo tierra, al soplo del aire devuelven los reflejos dorados de la luz, calentando la imaginación de los que a ellos se acercan.

En la gran sala dorada Ganímedes asciende con su águila. El arte es un elemento de éxtasis, de apoteosis, que es capaz de perforar los metros de tierra que lo cubren, los kilómetros de aire, hasta convertirse, si queremos, en copero de Júpiter y una de sus lunas. Jugamos con la imaginación creando seres y figuras que nos protejan de nuestra caducidad, de los males que podrían acercársenos. Espantamos la terrible realidad con nuestros engendros más fantasiosos.

ganimedes jupiter

Cielo de un lecho pintado por Alessandro Allori con grotescas y en el centro Ganímedes llevado por Júpiter-aguila

Si estás en Roma y quieres realizar una visita especial en la ciudad, esta es tu entrada. Aquí te explicamos una de las actividades alternativas en Roma: el arte urbano en Tor Marancia. La Gran Ciudad Eterna es tan versátil como bella. Lo mismo puedes contemplar el arte de romanos y de etruscos siglos y siglos atrás, que el arte hecho hoy en día. En esta entrada te proponemos ir al barrio Tor Marancia.  En este barrio romano podrás ver un auténtico museo de arte contemporáneo al aire libre.

La iniciativa surgió para revalorizar este barrio y para diversificar la oferta turística añadiendo actividades alternativas en Roma. Han participado una veintena de artistas de todo el mundo, y la verdad es que el resultado no tiene desperdicio. Los artistas trabajaron de manera ardua; doce horas diarias durante dos meses para conseguir 22 murales monumentales. Además, contaron con el apoyo de los vecinos que veían en esta propuesta una oportunidad para la mejora urbana. Cuando por fin terminaron los trabajos, se encontraron con un lugar lleno de vida y de colores. El arte urbano y contemporáneo que invadía sus calles jugaba con temas geométricos, con lemas históricos de la Roma antigua, con pinturas y retratos realistas, y con imágenes surrealiastas. Como podéis imaginar, la heterogeneidad artística deja embobado a cualquiera que pasa por ahi.

Aquí os explicamos algunos de los cuadros más curiosiosos del arte urbano de Tor Marancia, una de las actividades alternativas en Roma que os proponemos:

arte urbano en el barrio romano de tor marancia

El peso de la historia:

En esta obra se puede observar a un luchador argentino sosteniendo a un luchador italiano. Representa metafóricamente el vínculo histórico que une a Argentina con Italia tras los flujos migratorios que se produjeron en la posguerra italiana.

arte urbano en el barrio de tor marancia

El niño redentor:

En este graffiti se muestra a un niño tras haber subido a una escalera para mirar hacia el horizonte. El niño es Luca, un antiguo vecino del barrio. Esta obra pretende ser un homenaje para él, ya que perdió la vida en un accidente mientras jugaba al fútbol. De esta manera, será siempre recordado a través de este mural, con su imaginación y sus aspiraciones.

Este es un  claro ejemplo de como los murales se entrelazan con la historia del barrio.

 

arte urbano murales tor marancia

Nostra Signora di Shanghai:

«Shanghai» es el nombre con el que los habitantes del lugar llamaban a las casas de la zona con un poco de humor y de ironía, ya que el barrio se inundaba continuamente debido a una antigua zanja. En este mural podemos contemplar la vírgen eleúsa, típica del arte bizantino. Aquí, se consigue  fusionar las representaciones religiosas tradicionales con los métodos artísticos contemporáneos con bastante éxito. La verdad es que es muy curioso. arte urbano mural religioso tor marancia

Veni, vidi, vici:

Se trata de una de las frases más famosas de la historia. Fue nombrada por Julio César tras su victoria en la batalla de Zela y significa literalmente “vine, ví, vencí”. Con ello quería dar a conocer su victoria. Demostraba, de esta forma, que con su gran pericia militar podía conseguir un éxito rotundo, sin apenas esfuerzo. Estas declaraciones tienen una clara intención política ya que Julio César se encontraba en plena guerra cívil con su antiguo aliado Pompeyo.

murales arte urbano tor marancia roma

Mural street art en el barrio romano de Tor Marancia

Con esta obra al aire libre podemos rememorar el antiguo esplendor de Roma y su fascinante historia.

Además, cerca del barrio Tor Marancia podrás encontrar el EUR. Se trata de un lugar curioso cuanto menos. Este barrio fue comenzado a construir por orden de Mussolini para albergar la Exposición Universal (las siglas del barrio significan Exposición Universal de Roma). Este es el lugar ideal para aquellos a quienes les guste la arquitectura fascista. Este estilo se encuentra caracterizado e influenciado por el racionalismo y el futurismo. Utilizan, además, dimensiones desorbitadas con el fin de causar al espectador gran asombro y demostrar la fuerza del poder político que mandaba a construir aquello. Por si fuera poco, Mussolini mandó a construir el “Coliseo Cuadrado”, realizado con hormigón y travertino en una clara muestra de intentar conectarse ideológicamente con el Antiguo Imperio Romano y exaltar las pasiones de los ciudadanos.

Espero que os haya gustado nuestra propuesta para realizar actividades alternativas en Roma y disfrutar del arte urbano de Tor Marancia. Como podéis ver, Roma está llena de posibilidades curiosas y divertidas.

Si quieres realizar este paseo con un guía especializado escríbenos a info@enroma.com.

Para llegar hasta el Barrio de Tor Marancia y disfrutar de estos murales os aconsejamos utilizar el autobús 714 desde la Estación de autobuses de Termini.

Otros lugares de Roma en los que puedes admirar murales y arte urbano es el barrio de Garbatella, Testaccio y en torno al Tíber.

La pasión de un cardenal

En esta entrada presentaremos una de las obras maestras en la Galleria Borghese. Pero, primero de todo, no es posible hablar de la Galleria Borghese y sus magníficas obras de arte sin primero nombrar a Scipione Borghese. Fue nombrado cardenal cuando su tío, Paolo V, llegó al papado en 1605. Fue un gran apasionado, y casi obseso, del arte. Cuando llegó a Roma mandó  construir  la Galería Borghese, donde constituyó una colección importantísima con esculturas antiguas. Se convirtió en el mecenas de importantes pintores y artistas contemporáneos a su tiempo. Fue el mecenas, por ejemplo, de Bernini y se convirtió en un ávido coleccionista de Caravaggio. Además de las obras de Caravaggio o Bernini, en lo que fue su galería personal, podemos ver grandes obras de arte de maestros como Rafael o Tiziano.

Existe una inmensa variedad de estilos artísticos de diferentes épocas históricas y de diferentes autores dentro de la galería Borghese. Sin embargo, en esta entrada nos queremos centrar en un artista concreto cuya vida, cuyas obras y cuya simbología aún siguen siendo un resquebradero de cabeza para los expertos en la historia del arte. Estamos hablando de Caravaggio, el maestro por excelencia del claroscuro y el primer gran exponente de la pintura barroca.

Visita guiada Galleria Borghese

Visita guiada Galleria Borghese y Villa Borghese

Visita guiada Galleria Borghese y Villa Borghese

Roma que se te ofrece como un regalo en sus obras maestras. En el contexto de un jardín del Edén (Villa Borghese) os encontraréis con la belleza hecha mármol y colores del Caravaggio, Rubens, Rafael, Bernini. Un lugar maravilloso para
5.00 / 8 comentarios
por persona

Caravaggio y las obras maestras en la Galleria Borghese

El estilo artístico barroco, datado entre 1600 y 1700 (aproximandamente y dependiendo de cada país y zona), se caracteriza por una degradación de las formas y de las normas. Hay una fuerte tendencia al naturalismo, se muestra la vida y la muerte sin la idealización presente en el Renacimiento. Se desarrollan nuevos temas pictóricos que hasta entonces no existían, como los grandes paisajes o bodegones con naturaleza muerta. Las obras del Barroco en Roma se muestran exuberantes. Se representan emociones y situaciones de máxima inquietud, donde los personajes se pueden encontrar sintiendo desde el éxtasis divino hasta el desasosiego más profundo. Dicen de Caravaggio, por ejemplo, que sus personajes representados no podrán nunca descansar en paz porque los representó en el momento exacto en el que el sufrimiento llegaba a su punto álgido, justo cuando la muerte ya era inevitable.

Otra de las características del Barroco, y en especial de la obra de Caravaggio, fue la vulgarización de grandes personajes históricos y bíblicos. Esta vulgarización debe entenderse como una manera de mostrar el realismo de la vida cotidiana y de la naturaleza humana, a veces defectuosa. Para comprender esto mejor,  hay que situar el Barroco en su contexto histórico. Es una época de guerras y de pobreza. Aparece el protestantismo y la iglesia católica realiza la Contrarreforma como respuesta. Como siempre, el arte fue utilizado como un medio para la propaganda política. De esta forma, el estilo Barroco se extiende entre los países católicos con el fin de mostrarse bajo una apariencia humana, naturalista y libre; en contraste con la austeridad procramada en el protestantismo.

En la galería Borghese están expuestas varias obras del genio. Nos centraremos en esta ocasión en su obra llamada “Bacchino malato”, considerada una de sus obras maestras. Esta obra ha sido siempre difícil de comprender. En un primer momento se nos muestra como Baco, dios del vino, de la vendimia, del divertimento y de los placeres sensitivos. Siendo así, Caravaggio siguió las indicaciones de la Iconologia de Cesare Ripa. El dios romano es representado con un racimo de uvas en la mano y coronado con un ramo de hiedra.  La uva es símbolo de la pasión amorosa, de la lascivia y de la lujuría, porque el vino ayuda a la deshibinición.  La hiedra, que crece abrazada a los árboles y a las paredes, nos recuerda al cuerpo de los amantes que se unen ardientemente.

Baco enfermo de Caravaggio en la Galleria Borghese

Baco enfermo (Bacchino malato), una de las obras maestras de la Galleria Borghese

Por otro lado, existe otra posible lectura tan fascinante como la anterior: podría representar no al dios pagano sino al Jesús de los cristianos.  Las uvas recuerdan al vino servido por Jesús a los apostoles durante la Última Cena, mientras que la hiedra alude a la cruz y a la pasión de Cristo, porque es muy díficil librarse de ella sin sufrir penoso tormento. Caravaggio nos fascina, de nuevo, con estas dos posibles interpretaciones tan contradictorias entre sí ¿Cómo es posible que nos haga pensar en un dios romano y en Jesucristo al mismo tiempo?

¿Baco enfermo?
Curiosidades de una de las obras maestras de la Galleria Borghese

Hay algo que también llama la atención a cualquier espectador: es el color enfermizo de los labios del protagonista  y la piel tan pálida como la luna. Además, es muy extraño representar a Baco con una postura tan incómoda y en una actitud que nos hace recordar más el dolor que la alegría. Hay quien afirma que podría haber retratado fielmente un enfermo de hepatía, después de haberse excedido con la bebida durante toda una vida; o a una persona que no consigue respirar bien a causa de una lesión.

Sin embargo, sabemos que poco antes de realizar este cuadro estuvo en el hospital, a causa de una herida en la pierna. Este hecho nos hace pensar que fue un autorretrato, cuya composición no tiene precedentes. Esto podría explicar la postura incómoda del protagonista, podría ser el propio Caravaggio pintando y mirando al espejo. También podría explicar el gesto de la obra que en un principio se nos mostraba casi incomprensible: es la representación de su dolor físico “al natural”.

Caravaggio demuestra su elevada extravagancia propia de un genio representándose como Baco. Su interpretación del dios del vino, que un principio se podría mostrar canónica con elementos previsibles, es una figura inédita. Tiene una gran complejidad y consigue moverse entre dos planos de interpretación completamente dispares entre sí. De esta forma podemos apreciar, una vez más, el inconfundible talento del artista.

Este es solo un ejemplo de las grandes obras maestras que podrás encontrar en este museo. Las podréis disfrutar de una forma muy especial en nuestra visita guiada en Galleria Borghese. Espero que nuestras palabras os ayuden a apreciar aún más, si se puede, la belleza de los cuadros. ¡Que disfrutéis mucho en la Galería y la maravillosa Villa Borghese! Os podemos asegurar que es uno de los mejores lugares para sumergirse en la hermosura del arte y la naturaleza.

«A última hora del día… se produce algo así como un diminuto remanso del atardecer, y esa mancha de sol que se eterniza unos segundos sobre la pared de la casa más modesta o del muro más sucio durará muy poco, pero lo suficiente para que podamos toparnos con su hermosura, aun sin enterderla del todo.
El atardecer es siempre interminable.» (Ramón Gaya)

Aquí podrás encontrar los mejores lugares donde ver el atardecer en Roma. Los atardeceres en Roma son de un esplendor digno de ver al menos una vez en la vida. Sin embargo, contemplar el atardecer, ese momento del día en el que el tiempo se detiene, se vuelve todavía más bello si sabes donde hacerlo. La ciudad de Roma es tan bella como inmensa. Por eso, si quieres dejarte llevar por la dulzura de los atardeceres en Roma y la calidez de sus colores, no dudes en seguir leyendo. Te contamos los mejores lugares donde ver el atardecer en Roma, para que además puedas organizar tu itinerario de viaje y disfrutar al máximo del gran encanto de la Ciudad Eterna.

Tour de Roma al atardecer con degustación

Tour de Roma al atardecer con degustación de vino y quesos

Tour de Roma al atardecer con degustación de vino y quesos

Disfruta de las vistas más hermosas de Roma al atardecer y de un íntimo happy hour en el barrio de Trastevere con nuestro Tour de Roma al atardacer con aperitivo.  No te pierdas la oportunidad de admirar el atardecer romano
5.00 / 3 comentarios
por persona

atardecer en roma

Incluso en medio del tráfico de via Tiburtina los atardeceres de Roma encienden nuestra imaginación. Un momento para contemplar una ‘realidad que pueda esconder en lo obscuro todo aquello que no es decisivo en ella’

«Rosa en las nubes. Empieza
el crepúsculo. Hora
de la pintura, hora
quizá de volver. Lo
dice acaso la campana
que justo ahora suena. Hay
siempre una tarde que declina
en el corazón del hombre, y una agua
escondida que de esa tarde
y en esa tarde lo salva.»

(Santiago Montobbio)

El atardecer en Roma desde el Gianicolo

Se trata de una de las colinas de Roma, allí podrás ver Roma desde lo alto. Pero además, por su cercanía, podrás  ver el Vaticano y la Basílica de San Pedro desde una de las perspectivas más bellas.

Podrías empezar el día en Villa Borghese, allí podrás disfrutar de museos fantásticos como la galería Borghese, donde se encuentra, entre otras obras, El rapto de Proserpina de Bernini. Muy cerquita también puedes visitar el Museo Nazionale Etrusco de Villa Giulia, fundamental para comprender la historia de Roma e ideal para los amantes de todo lo antiguo.

Después puedes entrar en el centro de la ciudad por Plaza del Popolo. Desde allí, por via de Ripetta podrás llegar a las inmediaciones de Plaza Navona. Luego, por Via dei Coronari llegarás hasta el Tíber con el puente que lleva al castillo de Sant´Angelo. Muy cerca tienes la ciudad del Vaticano y la Basílica de San Pedro. El ingreso en la basílica es gratuito, pero si además quieres visitar la Capilla Sixtina y los Museos Vaticanos y ahorrarte las colas, te ofrecemos aquí nuestras visitas guiadas en el Vaticano. Sea cual sea tu decisión, disfrutar de las vistas de la plaza de San Pedro es algo que tienes que hacer en tu viaje a Roma.

atardecer desde el gianicolo academia españa roma

El atardecer desde el Gianicolo, Academia de España en Roma.

A 20 minuos de paseo se encuentra el Gianicolo, donde podrás descansar y disfrutar de las maravillosas vistas. Llega el mejor momento del día, la paz que se respira es incomparable con cualquier otro sitio. No te arrepentirás de disfrutar allí del mágico atardecer en Roma. Tras contemplar el atardecer, dirigete al Trastevere, en el camino fíjate entre otras cosas en la Fontana dell’Acqua Paola y la Academia de España en Roma. En uno de sus patios se encuentra el Templete de Bramante, mandado construir por los Reyes Católicos en 1502. Es un pequeño lugar único que pasa casi desapercibido a los turistas.

Tras un día tan largo y tan repleto no hay mejor lugar para acabar, descansar, cenar y tomarte una copita o una cerveza que el barrio de Trastevere. Conserva aún su encanto original y es uno de los barrios más icónicos de la Ciudad Eterna.

Ver atardecer en Roma desde el Gianicolo

Colina del Quirinale. Atardecer junto al palacio del Presidente

Este es uno de los mejores lugares para ver el atardecer en Roma después de un largo día por el centro. Puedes comenzar por el Coliseo y los Foros Romanos, para luego ir a piazza Venecia, y Plaza Navona. También puedes visitar el Pantheón, la Fuente de Trevi y un larguísimo etcétera. Está, además, cerca el barrio de Monti, por si quieres tomarte un aperitivo o cenar.  Algunos locales te los desvelamos en nuestra entrada sobre los mejores lugares para tomar aperitivo en Roma.

La colina del Quirinal es, además, un lugar especial para experimentar aquellas palabras de Ramón Gaya en su obra La frente del atardecer:
«La buena ocasión que ofrece esa hora para que la realidad pueda esconder en lo obscuro todo aquello que no es decisivo en ella y en cambio empujar hacia la luz todo aquello que sí lo es».

El atardecer desde la colina del Pincio – Villa Borghese

El monte Pincio se encuentra al norte de la colina Quirinale, de espaldas a Villa Borghese y justo encima de la Plaza del Popolo. Solo sabiendo donde está, ya te puedes imaginar las vistas. Las grandes familias de la Antigua Roma, durante la República, construían sus grandes jardínes y villas aquí. Era conocido como la Colina de los Jardines. Hoy en día, le debe su nombre a la familia de los Pincii, asentada en el monte durante el siglo IV d.C. Aunque el nombre es diferente, conserva su esencia, ya que sigue siendo un lugar de grandes y bellos jardínes.

fuente caballos marinos villa borghese atardecer

Fuente de los Caballitos de mar en Villa Borghese

Villa Borghese, con una longitud de 80 ha, es el parque más importante de toda Roma por su historia, sus monumentos y su impresionante belleza decorativa. Sus jardínes siguen el estilo inglés del siglo XIX, aunque  la villa se comenzó a construir  en 1605 por la familia Borguese.  Scipione Borghese, cardenal de la misma época, fue el mecenas de Bernini. Por este hecho,  podemos visitar en la Galleria Borghese las obras maestras de Caravaggio, Rafael y Bernini.

Visita guiada Galleria Borghese

Visita guiada Galleria Borghese y Villa Borghese

Visita guiada Galleria Borghese y Villa Borghese

Roma que se te ofrece como un regalo en sus obras maestras. En el contexto de un jardín del Edén (Villa Borghese) os encontraréis con la belleza hecha mármol y colores del Caravaggio, Rubens, Rafael, Bernini. Un lugar maravilloso para
5.00 / 8 comentarios
por persona

Este lugar es una joya para relajarte y pasear, alejados del ambiente de la ciudad pero en el centro de la misma. Te encontrás rodeado del sonido de la naturaleza viva y del borboteo del agua en sus majestuosas fuentes. No te arrepentirás de ver el atardecer desde aquí.

atardecer stendhal paseos por roma

El atardecer contemplando el Río Tíber y el Palatino desde el Aventino
(jardín de los naranjos)

Este lugar es sin duda una de las joyas de la corona. Actualmente, el jardín de los naranjos se hizo aún más famoso tras haber salido en la película La Gran Belleza del conocidísimo director Paolo Sorrentino. Y no sin motivo aparece en dicha película: los jardínes son asombrosamente bellos incluso para una ciudad como Roma. Es el lugar perfecto para completar el día.

atardecer roma tiber ponte sisto

Atardecer sobre el Tíber

Podrías comenzar la jornada en Plaza Venezia con el Altar a la Patria y luego dirigirte a Santa María in Cosmedin, donde se encuentra la Bocca de la Verità. De camino verás el teatro romano de Marcelo. y podrás visitar el Barrio Judío y su sinagoga. Cerca del Aventino también se encuentran las Termas de Caracalla y el Circo Máximo.

Roma Circo Maximo pintado por Ramon Gaya en 1958

El Circo Máximo y Palatino en un cuadro de Ramón Gaya de 1958

Estos son solo algunos de los mejores lugares donde ver  el atardecer en Roma. Cada uno tiene un encanto particular. Pero también tienen algo en común entre todos ellos, oteando el horizonte siempre te encontrarás con la Cúpula de San Pedro. Magnífica y desafiante, es el corazón del catolicismo y una de las obras culmen de la historia del arte.

Te deseamos que disfrutes de Roma y que te enamores de sus calles como nosotros ya lo estamos. Roma es una ciudad siempre viva, en constante movimiento,  pero en el atardecer parece que se llena de calma y se convierte (casi) en un remanso de paz. Espero que os haya gustado y que os sea útil toda esta información ¡qué disfrutéis!

 

La Boca de la Verdad (Bocca della Verità)

boca verdad roma Bocca della verità

«Y sé
que hay un portal dormido en cada labio…»

(Luis García Montero, Diario cómplice)

Sus ojos profundos y la abertura de su silencio de piedra incuten temor pero sólo por las palabras que la han hecho famosa. La imaginación, esa loca, hace que la dura piedra cobre vida. Ni la verdad ni la traición se comprenden en el fondo con la razón. Parece que necesitamos meter nuestras manos, acallando esa boca, mientras tememos que lo imposible se pueda realizar. Todos entendemos ese miedo pues todos nos sabemos mentirosos, conocedores del bien y del mal. Mintió, además, la guía que en el siglo XV llamó a esta tapa de alcantarilla ‘lápida de la verdad’, recogiendo mentiras legendarias sobre demonios que habitaban tras la oscura boca y te atraían hacia el lado sin luz. Mentiras que son verdaderos miedos contados de forma eficaz, redivivos, que te engullen como en otros tiempos las aguas que iban al cercano Tíber.

El rostro de una divinidad fluvial, de barbas y melena ondulante como la corriente, traga las aguas que llegan al Foro Boario corriendo por el valle del Velabro. Las palabras que han contado, de generación en generación, el poder de desenmascarar que tiene este ‘mascherone’ lo han salvado. De hecho, a lo largo de la historia, ha pasado de ser un sumidero postrado al rostro alzado de un juez que determina la cornamenta de los maridos. Parece ser que la verdad siempre ha tenido mucha más importancia y consecuencias tratándose de cuernos varoniles. Es como si la verdad o la mentira por antonomasia fuese la fidelidad conyugal de una mujer. Y, por supuesto, que esta necesitase de pruebas para ser demostrada.

Una boca ¿siempre abierta?

Una superficie, un límite, un rostro que mira al cielo y tiene un cuerpo que se hunde hasta sus venas – cloacas. El límite, la boca, necesaria, que recoge y traga, quedando limpia su piel de travertino.

¡Qué maravillosa fuerza de las palabras! Los labios dormidos bajo mil kilos de piedra son capaces de suscitar gritos como los de Audrey Hepburn ante Gregory Peck. Un juego en el que seguimos entrando temblorosamente. Aunque nos hagamos los valientes reímos nerviosamente cuando descubrimos nuestra mano intacta. Nadie cree en la posibilidad de este juicio divino, moderna ordalía. No obstante, todos lo hacemos como un rito propiciatorio. Curiosamente un rostro de un dios fluvial se hace sólido, estable, con una boca besada por tantas manos. Se hace así piedra de toque, lugar de adoración: literamente ‘hacia la boca’, ad ora. Oramos, dirigimos palabras hacia ella, venciendo su apariencia de sorda lápida en la entrada de Santa Maria in Cosmedin. De esta forma, la convertimos en un juez de edad incierta que ha visto tantas y merecerá, por nosotros, sobrevivir al tiempo de nuestros amores:

«Más constantes que el odio y la avaricia,
más fuertes que el rencor y las prisiones,
más heroicas que el sueño de un ejército,
más flexibles que el mar,
han sido las palabras.»

(Luis García Montero, Vista cansada)

Otros rincones e historias En Roma:

Foro Boario

¿Qué hace un rinoceronte en Roma? El Foro Boario es un remanso de paz ante la mirada atónita de Jano desde su Arco. A sus pies, tranquilo, este rinoceronte nos invita a curiosear en este rincón de Roma.

arco jano velabro roma

Sus cuernos apuntan hacia el palacio Rhinoceros, nueva sede de la fundación Alda Fendi. Sus fuertes patas, el color de su piel, inmóvil ante los 4 pilares de Jano, me sugieren que él es arquetipo del arco. Un paso guarnecido por su mole: protección para amigos, temor para los enemigos. Más allá se sube hacia el Palatino, justo en la vertiente en donde se encuentra el Lupercal. Este valle del Velabro (ad Velum Aureum) era el paso natural desde el río hacia el valle Murcia (Circo Máximo) y el Palatino. Aquí, en el siglo XIII la familia de los Frangipane había construido una torre elevándose sobre el Arco, uno de los límites naturales de su isla dentro de Roma.

vista palatino terraza velabro

El Palatino (Cermalus) en la zona de la ‘escala de Caco’ y Casa de Romulo visto desde una terraza del Foro Boario.

Hércules en el Foro Boario

Las sorpresas no terminan nunca en Roma. Precisamente en el Foro Boario, el de los bueyes, recordamos el mercado de animales pero también el episodio de Hércules y las reses robadas por Caco. Hércules es uno de los protagonistas de este valle cuando la ciudad no existía y las colinas del septimontium eran un ‘lugar ameno’ de fresca hierba.

Hércules, tras la feroz pelea con Caco… «ofreció a Júpiter una décima parte del ganado y a aquellos pastores que se aproximaron a él para agradecerle el haberlos librado de un ladrón tan peligroso, les encomendó que desde ese día en adelante hicieran sacrificios semejantes en memoria suya. Ese altar lo conocemos con el nombre de Ara Máxima de Hércules y sus sacerdotes visten pieles y ofician con la cabeza descubierta, rodeada sólo de una corona de hojas de álamo. Todos sabéis dónde está». Así nos habla de este lugar, reviviéndolo, Isabel Barceló en una entrada de su blog Mujeres de Roma.

ara hercules roma santa maria cosmedin

Muro del Ara de Hércules en Santa María in Cosmedin

En efecto, todos sabemos donde está:  bajo el altar de Santa María in Cosmedin. Un lugar tan especial que, más allá de la más famosa tapa de alcantarilla del mundo: la Bocca della Verità (la boca de la verdad), conserva una de las memorias más antiguas y permanentes de la historia de Roma.

A este héroe vencedor se le dedicó un templo circular, concluido como el pasado y como la memoria. Un templo en aoristo, en un punto perfecto, en donde queda encerrada su historia y no la imagen o el culto. Su victoria se cumplió aquí luchando contra el más fuerte de los malos (Caco), ladrón por antonomasia. Ni vacas, ni fuerza, ni casi nada de él ha quedado sino su memoria y este edificio. Palabras y piedras son el auténtico triunfo ante el tiempo, ladrón con el que intentamos luchar desde el alzar al calar del sol.

Sorpresas en cuclillas

joven en cuclillas miguel angel

Tengo que reconocer que mi primera intención al verle fue la de echarle mi chaqueta por los hombros. Quizás porque lo vi un frío y ventoso día de invierno. O quizás porque su desnudez sentada no se imponía como una hermosa muestra de un cuerpo perfecto. Tal vez porque al estar sentado en la fría piedra, en cuclillas, algo me hizo verle indefenso o desvalido.

En este valle, bajo el signo del rinoceronte que lo protege fuera y las miradas de Jano y Hércules, un muchacho parece atrapado por su pie que no acaba de distinguirse de piedra de la que ha brotado. Le falta poco, todo en él es una tensión que se concentra.

joven en cuclillas roma fendi

Joven, terso, en silencio, recogido. La ligera cadena de sus vértebras es una invitación a tocar la firmeza de sus huesos elásticos bajo su delicada piel. Herido en su pie, o masajeándolo por el cansancio te quedas pasmado contemplándolo, cogiéndolo permanentemente de sorpresa. Invado su recogimiento, su momento de íntimo reposo, fugaz y, al mismo tiempo, permanente. Un instante en el que espero que alzará la cabeza para mirarme al notar mi mirada. Pero sigue allí, absorto, contemplando su pie, sitiendo un cierto dolor en sus músculos, un sus rodillas que nunca conseguirán extenderse. En este rincón del Foro Boario de Roma un Hércules muchacho, fuerte y primordial, sin bruñir, nos espera.

joven en cuclillas miguel angel escultura

Joven en cuclillas de Miguel Ángel en exposición temporánea a Roma

Nil sine magno vita labore dedit mortalibus. Imposible no acordarnos del otro muchacho que en la colina del Campidoglio intenta quitarse una espina del pie. Los pies. Tendría que hacer un recorrido por la ciudad mirando los pies del arte: sucios de peregrinos, delicados, de largos dedos que parecen levitar, rotos, escondidos bajo togas, consumidos por mil caricias de devoción. Los pies, que nos unen a la tierra, imagen de nuestra fragilidad y de nuestros trabajos más aún que las nobles manos. Como dice Horacio «Nada se nos concede a los mortales sin gran trabajo».

El reposo de este pistón cagado de energía, prisionero de la roca – tierra, contemplando su pie, sintiéndolo con sus manos, me habla de los trabajos titánicos de Miguel Ángel. En 1534 tuvo que dejar a su muchacho en el monasterio florentino de San Lorenzo. Lo abandonó para que fuese eternamente recién nacido. Saliendo de una roca madre con la que sigue fundido, como si tuviera pies de lava. O muriendo, como si se hundiera en la informe nada de piedra que lo empieza a engullir desde los pies. Arenas movedizas de los mortales, el tiempo.

Despeñados

Desde el Foro Boario, al lado del río, sube en ligera pendiente via de San Giovanni Decollato. Nuestro san Juan Decapitado nos conduce hasta la Roca Tarpeya que se distingue a lo lejos. La iglesia de San Juan, la Roca y la iglesia de la Consolación forman un triángulo que recuerda otras luchas de esta Roma: las del cuerpo que oficialmente elimina a los que considera enemigos. Debilidad, enfermedad autoinmune, cura antibiótica o locura lo cierto es que son lugares que, al lado del Foro Boario, nos traen el recuerdo de los abandonados de la vida, por voluntad de otros, en nombre del bien común.

roca tarpeia campidoglio roma

Roca Tarpeya, al final de via San Giovanni Decollato, dejando el Foro Boario

Reflejos de Plata

Detrás del rinoceronte, detrás del Arco de Jano, nos espera una tercera puerta. Otro espacio hermoso, decorado, esta vez construido en el siglo III en honor a la familia imperial de los Severos. Los comerciantes del foro Boario y en especial los ‘argentarios’, los que cambiaban las monedas, lo construyen como una memoria. Sin embargo, por política y poder, al poco de ser construido sufrió los efectos de una memoria dañada, herida por una venganza que pretende ser más fuerte que el tiempo.

Ahora, escondido, se apoya en la preciosa iglesia de san Jorge en el Velabro (San Giorgio al Velabro) y parece no conducir a ninguna parte. No marca ningún límite y nadie traspasa el espacio de su arco. Me acerco de todas formas, como el loco buscador de un tesoro. Esta vez, al contrario de lo que pasó en el siglo XVI, no empiezo a piconearlo. Hoy me quedo sólo con una imagen: Un prisionero con la cabeza gacha -siempre mirando hacia sus pies-, las manos en la espalda, argollas y cadenas. Él es el mejor botín de guerra, mercancía para los vencedores, orgullo en piedra. Me imagino su silencio en el corteo del triunfo y vuelvo con la imaginación al muchacho en cuclillas. Al fin y al cabo, en ese tiempo el poder no escondía su origen.

arco argentarios roma

Arco de los Argentarios en el Foro Boario

Ante mis ojos contemplo un rinoceronte enfurecido que derriba los bancos de los argentarios, deshaciendo los recintos de los animales en el Foro Boario. Convierte todo mueble en astillas, los cuerpos en sombras que se desvanecen. Nadie sabe de dónde ha salido. Todos huyen dejando desierto el valle del Velabro como nunca se había visto. Sólo cuando se queda solo lanza su rabia en fuertes bramidos y se calma, dialogando con otras piedras gris blanquecinas. Es un rinoceronte blanco que nadie se atreve a afrontar.

Un poco más allá, detrás de San Giorgo, se levanta pesadamente un elefante. Una sabana africana en el Foro Boario. Una memoria que nos llega desde la Edad Media nos habla de este lugar como ‘Ad Elephantum’ por una fuente con un elefante que dominaba el antiguo mercado de las hierbas: Elephas herbarius. Se acerca con pasos tranquilos y deja el aire cargado con olor a timo, tomillo, romero y hierbabuena.

La Isla Tiberina y las Metamorfosis

La Isla Tiberina es un espacio intermedio. Un puente natural y al mismo tiempo el lugar aislado, encallado en el límite líquido de Roma.

Para ir más allá, tras Tíber, nuestros pasos pueden hacer un alto en ella mientras las corrientes se rompen a sus lados.

rio tiber isla tiberina

Hipnotizados por el paso del agua, podríamos imaginarla como la isla desde la que Ícaro y Dédalo quieren escapar. La transformamos en un lugar apartado del que escapar gracias al ingenio de Dédalo, siguiéndole, sin volar ni alto ni bajo. La virtud está en seguir al padre y la via media, la templanza que no es la abominable tibieza. Descubrimos, sin embargo, la embriagadora sensación de poder y libertad que nos eleva, sin seguir la ruta paterna, mientras el sol derrite la cera que mantenía unidas nuestras alas. La isla Tiberina se transforma, metamórfosis de la naturaleza y alegoría de la humana condición, en el escenario del que somos hijo y padre al mismo tiempo. Con ellos se nos muestra la necesidad y los peligros que hemos de afrontar al construir, aventurarnos y explorar.

icaro dedalo muestra metamorfosis en roma

«Pater, o pater, auferor! inquit;
clauserunt virides ora loquentis aquae» (Ars 2, 91-92)

«Padre, oh padre, me caigo! gritó;
Cerraron las verdes aguas la boca del que hablaba.»

Contemplando los remolinos del río resuenan las palabras de Ovidio: «Ossa tegit tellus: aequora nomen habent». Huesos que quedan en la tierra y aguas que llevan mi nombre. La isla me recuerda también las transformaciones de los que han sido.

Guiando el carro del sol

El último capítulo de otra aventura de otro joven desventurado tiene lugar junto a un río. En este caso el agua de su corriente apaga el terrible incendio provocado por la inexperta imprudencia de Faetón, hijo del sol. Sus hermanas, unidas a su desdicha, lo velan convertidas en álamos en las orillas del Po.

«De las ramas recién brotadas fluyen lágrimas que con el sol se endurecen como gotas de ambar destilado.» (Metamorfosis, 2, 364-365).

caida faeton

En Roma son las ramas de los plátanos las que se inclinan hacia el Tíber. La isla tiberina, como Faetón, se convierte en un trozo de universo distinto, precipitado, rasgado como impacto de  meteorito, el sedimento de un cataclisma.

Los caballos desbocados del carro de Apolo, la fuerza incontrolada de un clima enloquecido, precipitan al pobre Faetón. O por soberbia -engreído pensaba saber gobernar su poder- o por ignorancia -sin saber del poder necesario para gobernar- el río, reclinado, lo recibe entre sus aguas. Junto a él lloran ámbar sus hermanas, las helíades, mientras Ceres, tierra madre que lleva en su mano la abundancia, mira hacia otro lado, sin querer contemplar la caída del hombre.

Una isla nave

La isla tiberina es una nave contracorriente. El hospital Fatebenefratelli (haced-el-bien-hermanos) y la iglesia de San Bartolomé son sus puentes. Anclada con cimas de piedra, está perennemente lista para zarpar.

puente fabricio isla tiberina

Sin moverse, esta isla contiene recuerdos de otras tierras que hasta aquí han llegado y traído el primer saludo. Serpenteando, Esculapio se instauró en ella desde el 292 a. C. inaugurando su destino como lugar en donde recobrar la salud.

isla tiberina serpierte esculapio

Luego llegaría el cuerpo de San Bartolomé desde la lejana Armenia y el de San Adalberto desde el frío norte de Europa en el siglo X. Roma y su isla como corazón del nuevo imperio de Otón III en Europa. De nuevo tierras lejanas que miran hacia Roma unidas ahora por el cristianismo.

san bartolome isla tiberina roma

Su carne viva de sufrimientos sigue palpitando en los hospitales, latente en el recuerdo de los mártires, gimiendo en la música de Marsias que se atrevió a competir con el divino Apolo. Su aulós, flauta doble construida por la diosa Atenas, también aquí guardó silencio. Sátiro y apóstol unidos por el mismo suplicio quedando, precisamente, en carne viva: uno castigado por un dios inmortal que no admitía rivales, el otro por creer que un hombre condenado a muerte era dios.

castigo Marsias ante Apolo

«Terra caduca concepit lacrimas ac venis perbibit imis» (Metamorfosis, IV, 396-397)

Ante el dolor, «la tierra concibió caducas lágrimas y en sus venas más profundas se empapó». Y así dio lugar a un río. En el centro de la isla tiberina, un antiguo pozo recibe aquí estas lágrimas de la tierra por todos los Marsias, completamente convertidos ‘en nada sino una herida’. El Tíber, luego, con una voz líquida se desahoga y las deja correr.

A través de una grieta en la isla Tiberina

El pozo, la isla, los puedo imaginar como un lugar de encuentro, saliendo del caos de la ciudad, de los muros de casa. Desde la lejana Babilonia hasta Roma, esta nave nos trae otra historia, sembrando con imaginación el campo de la memoria.

Una tarde, gracias a una grieta en un muro que separa dos familias rivales -quizás los Frangipane y los Pierleoni- dos jóvenes amantes se ponen de acuerdo para alejarse de sus casas y encontrar un lugar tranquilo. Tisbe, astuta, consigue salir y llegar rápidamente al lugar de la cita: junto a la fuente y bajo la morera blanca. Sin embargo, la emoción que la trae en volandas se queda helada al ver también una leona que se acerca a beber. Llena de terror escapa precipitadamente.

Cuando llega Píramo encuentra en el suelo el velo de Tisbe, sucio, junto a las huellas de la leona. La malvada inspiración de la desesperanza se apodera de él con tal fuerza cuanto fuerte era su anterior ahelo por verla. Nada veía sino la imagen de su querida Tisbe atacada y muerta. No soportando esta idea, sin cuerpo presente, llamaba a la muerte. Y así robó para ella su vida. Su sangre, impetuosa y desbordante tiñe de rojo los blancos frutos de la morera. En ese momento regresa Tisbe. Con él en sus manos tiene apenas tiempo para saludarlo en vida para seguirlo inmediatamente en la muerte.

piramo y tisbe ilustrazione medieval

«nox perdet amantes» (Metamorfosis, IV, 108)
«et gelidis in vultibus oscula figens» (ib., IV, 141)

Muy cerca de la isla tiberina, ante el teatro Marcello se encuentra la torre de los Pierleoni. A pocos metros, los Frangipane habían fortificado el antiguo Arco de Jano. Historias de viejos conflictos junto al Tíber que podrían tener como colofón, en vez de las luchas entre un papa y un antipapa, dos amantes con un trágico destino. Al igual que la Verona shakespiriana para muchos, esta isla, por los versos de Ovidio, es para mí el lugar en donde buscar los besos que una mujer ‘fijó’ en el rostro gélido de su amado.

 

Encontrando la locura en Villa Giustiniani Massimo

Hasta la luna somos capaces de ir para buscar lo que se ha perdido. Seguimos a Orlando Furioso en su locura hasta que recupera el seno. Una mañana, en Roma, viajamos con él hasta conseguir dejar el mundo.

pro bono ariosto orlando furioso edicion 1516

Primera edición del Orlando Furioso de Ludovico Ariosto en 1516

«Pro bono malum.» Recibir males ante los intentos del bien. Ariosto, y también nosotros tantas veces, experimentamos que nuestros esfuerzos e intenciones, por muy buenos que sean, no reciben respuestas o provocan reacciones contrarias. A veces el tiempo, aún llegando tarde, cambia las cosas.

He iniciado esta página con este Phrenoschema o ‘epigramma figuratum’ utilizado por Ariosto. Él lo pone en su libro como emblema, como un jeroglífico inicial, ofreciendo a nuestros ojos un dibujo con un significado escondido. Un inicio ingenioso, alegórico que denuncia y que provoca curiosidad.

Villa Giustiniano nos acoge como un nuevo epigrama complejo y lleno de símbolos. El águila que se encuentra en la entrada de la villa no indica claramente que pertenecía a la familia de los Giustiniani. De hecho, fue esta familia la que compró el terreno en 1605 aunque no se sabe cuando construyeron la villa. Más adelante, en 1803 el príncipe Vincenzo Giustiniani la vendió al marqués Carlo Massimo. Éste era un gran apasionado de las ciencias y las artes. Tras admirar el trabajo de los pintores Nazarenos en casa Bartholdy (frescos que ahora se conservan en la Alte Nationalgalerie de Berlín), decidió encargarles la decoración de tres salas en la planta baja del ‘Casino’ que da al jardín.

Los frescos para su villa, además, tenían que inspirarse en las obras de Dante, Tasso y Ariosto. Italia, su arte en el siglo XV, la búsqueda religiosa redescubriendo el cristianismo, inspiró una renovación vital y artística que atrajo e inspiró este grupo de pintores alemanes.

Carlo Massimo encargó a Overbeck la decoración de la sala de la derecha con pinturas inspiradas en la Gerusalemme liberata de Tasso mientras que Cornelius tenía que pintar la sala de la izquierda inspirándose en la Divina Commedia de Dante. Al final, la sala de la Divina Commedia la pintaron Veit (techo) y Koch (paredes). Tras la muerte de Carlo Massimo en 1827 Overbeck dejó el encargo siendo sustituido por Josef von Führich.

overbeck villa giustiniani preparativos asalto jerusalen

Preparativos para el asalto a Jerusalén. Overbeck 1825. Villa Giustiniani Massimo. A la derecha Ariosto dicta la Gerusalemme Liberata, autorretrato del pintor y del marqués Carlo Massimo.

Angelica y Medoro en villa Giustiniani

La locura de Alonso Quijano le llevó a convertirse en Don Quijote. Aquí, Orlando se vuelve loco al ir recogiendo indicios de que su amada Angélica disfruta y vive sus amores con Medoro.

«Caduto gli era sotto il petto il mento,
la fronte priva di baldanza e bassa;
né poté aver (che ‘l duol l’occupò tanto)
alle querele voce, o umore al pianto.»

Se le había caído bajo el pecho el mentón,
la frente sin orgullo y baja;
no pudo tener (que el dolor le ocupó tanto)
voz para sus quejas o lágrimas para su llanto.

schnorr von carolsfeld orlando furioso villa giustiniani

Orlando y los amores de Angelica y Medoro en Villa Giustiniani Massimo. Fresco realizado por Schnorr, uno de los pintores Nazarenos en 1827

Revivimos en imágenes su furiosa locura y los ecos que en la naturaleza los dos amantes fueron dejando. Ellos escribían sus nombres en la corteza de los árboles. El poeta en versos, el pintor en estos frescos. Ahora, en el espacio sin tiempo de una pared, una vida de sueño, épica, se nos muestra en colores vivos. Viajando así en ellos, naves de palabra y pigmentos, se nos imprimen en la memoria.

Se trata, de hecho, del poder del arte pictórica que traduce las palabras y las evoca trayéndolas a nuestra vida hoy. Las leo y el sentimiento que las creó se recrea en mí. Abatido y loco, íntimamente recostado, acariciadora o contemplador de la vida desde el balcón de una casa de campo, nos convertimos en cada uno de los personajes.

Schnorr von Carolsfeld con su débil salud fue capaz de esta obra maravillosa en la sala central del Casino de villa Giustiniani concluyéndola en 1827.

Esta villa cerca de San Juan de Letrán se convierte, de esta forma, en el jardín primaveril del arte alemana más moderna en aquella época. Florecen estas obras en sus colores antes de que sus autores vuelvan todos hacia el norte. Overbeck, quizás por haberse casado con Nina, fue el único que se quedó en Roma. Poco después, también la villa quedó encajonada entre otros edificios, reducida a un claustro. La antigua imagen que según la familia Giustiniani representaba a su antepasado el emperador Justiniano se yergue contemplando lo que ha quedado de esta villa.

Termina también aquí la Confraternidad de San Lucas que los pintores nazarenos habían fundado. Se concluye esta obra coral pero su homenaje a los paisajes, colores y literatura italiana perduran.

Termas de Caracalla. Reviviéndolas en una visita.

Es increíble como Roma esconda detrás de sus ruinas una historia tan larga e interesante como la de las termas de Caracalla. Esta historia empieza entre el 212 d.C. y el 216 d.C. -como demuestran las sellos en los ladrillos de costrucción llamados “laterizi”-  y continúa hasta los días hodiernos.

Las termas para los romanos eran un lugar dedicado a cuidar el cuerpo y la mente. Este hecho, las convertía en una especie de lugar de culto adornado de estatuas y mosaicos. Las termas de Caracalla además de ser las termas más grandes e imponentes después de las de Diocleciano son según Polemio Silvio “una de las siete maravillas de Roma”. Sus decoraciones, su estructura y sus obras de arte la convierten en una joya arquitectónica.

termas de caracalla

Reserva entradas Caracalla + audioguía

La estructura de las Termas de Caracalla

Las termas fueron construidas en el pequeño Aventino, en una área adyacente a la parte inicial de la via Appia. Tienen una planta inspirada a las termas de Trajano que pasaron a ser el prototipo de las termas imperiales romanas.

La planta de las termas de Caracalla comprende el recinto cuadrangular de un jardín y un cuerpo central. De hecho, esta parte central tiene forma rectangular y consta de ambientes con planta diferente, como los vestuarios, los cuartos de baño y los gimnasios.

termas caracalla plano

Para acceder a este maravilloso lugar hay cuatro entradas. Las primeras dos llevan a los pórticos al lado de la gran piscina (Natatio). La Natatio estaba decorada con cuatro columnas colosales en granito. Cada una de ellas tiene una historia fascinante y complicada. Por ejemplo, tras múltiples peripecias, una se encuentra hoy en Plaza de la Santa Trinidad en Florencia. Se trata de la Columna de la Justicia.

termas caracalla natatio
Termas de Caracalla. Natatio

Las otras dos entradas introducían a las personas en dos grandes vestíbulos. Desde ellos se podía acceder a los vestuarios, decorados con mosaicos.

Al llegar a estos lugares, podemos imaginar como después de cambiarse -un poco como hoy en nuestros modernos gimnasios- la gente empezaba un entrenamiento. El itinerario empezaba en estos gimnasios, puestos simétricamente, hasta llegar al tepidarium y el calidarium.

termas de caracalla gimnasio

Termas de Caracalla. Gimnasio

 Los dos gimnasios, la natatio, el tepidarium y el calidarium comunicaban con el el frigidarium. Todo un escenario grandioso que funcionaba con cientos de tubos, conductos y esclavos que permitían y hacían posible la gran representación de las Termas.

 termas de caracalla frigidarium

                       

La historia de las Termas de Caracalla.

En el lejano 206 d.C. Settimio Severo empezó la costrucción de estas termas. Sin embargo, la inauguración la realizó su hijo Caracalla incluso antes de que fueran terminadas. Otros emperadores sucesores de Caracalla, como por ejemplo Eliogabalo y Alejandro Severo, se interesaron a las decoraciones y por embellecer estos ambientes. Contribuyeron así a transformar un ambiente de bienestar en un auténtico tesoro artístico. Un complemento perfecto al Circo Máximo como magnífica entrada a Roma.

Sólo en el 212 inició el abastecimiento hídrico de las termas. Por tanto, para garantizar que llegase agua y en abundancia se contruyó un ramal del acueducto del Acqua Marcia. Este ramal pasó a ser el tercer acueducto de la Antigua Roma con el nombre de Acqua antoniniana.

Por otra parte, la estructura inicial de las termas sufrió varios cambios según las reformas posteriores como las de Aureliano, Diocleciano, Teodosio y Teodorico rey godo.

Desafortunadamente, tras la caída del Imperio Romano de Occidente y la guerra gótica contra Belisario, el rey Vitiges cortó el funcionamento de los acueductos. Por tanto, a partir del 537 d.C. las Termas de Caracalla dejaron de funcionar.

termas de caracalla roma interior

Interior de las Termas de Caracalla con esculturas de Mauro Staccioli

Después del cierre de las termas estas quedaron abandonadas durante mucho tiempo. De esta forma, como pasa a todo lo que se abandona, quedaron olvidadas y poco a poco se convirtieron en unas gigantescas ruinas. Más tarde, a partir del s. XIV empezaron a ser reutilizadas con fines habitativos: hoteles para peregrinos, casas de acogida e incluso un cementerio.

Con el paso del tiempo la utilidad de las termas también se transformó poco a poco, convirtiéndose en un lugar que rememoraba la gloria de la ciudad. Pasó de ser una cantera de materiales destinados a construir otros edificios como la basílica de Santa María en Trastevere a ser un lugar arqueológico a preservar en tiempos ya del papa Paolo III. En aquel período en las Termas de Caracalla se encontraron estatuas famosas, obras maestras del arte antigua. Entre ellas destaca, por ejemplo, el famoso toro Farnese que pasó a formar parte de la colección Farnese.

Sólo después de las modernas excavaciones del s. XIX fueron liberados los subterráneos y se descubrió el Mitreo* más grande de Roma.

Un moderno espectáculo: las Termas de Caracalla reviven.

Desde los primeros años del 1900 las Termas de Caracalla volvieron a ser un lugar público. De hecho, fueron un magnífico escenario para las competiciones olímpicas de gimnasia (1936, estadio de las termas de Caracalla). Se convierten así, hasta la actualidad, en un ámbito cultural magnífico en donde se realizan también conciertos y representaciones teatrales.

Actualmente, tenéis la posibilidad de visitar las termas de Caracalla através de una realidad virtual que valoriza la comparación entre la realidad y una visión reconstruida de su explendor en el s. III. Tu guía En Roma tambien organiza visitas con guías especializadas para disfrutar de uno de los lugares que mejor muestran la grandeza de la Antigua Roma.

Una última recomendación. Si viajáis a Roma en verano no dejéis de revivir las termas de Caracalla y sus espacios con los espectáculos de Opera y ballet durante las noches del verano en Roma.

Termas de caracalla Opera Roma

Horarios Termas de Caracalla:

Lunes: 09.00-14

Desde el Martes hasta el sábado: 09.00-18.15

Domingo cerrado.

Desde el 21/8/2018 hasta el 2/10/2018 los martes y viernes desde las 19,30 hasta las 22,30 visitas nocturnas en las Termas de Caracalla. Visita que dura 75 minutos y que incluye el Mitreo y los subterráneos de las Termas. Si quieres realizar esta visita escríbenos a info@enroma.com

*El Mitreo era el lugar donde se encontraban los que participaban en los ritos del mitraísmo. Hoy este lugar está abierto al público sólo en ocasiones particulares.

Lugares románticos en Roma. Cómplice la Ciudad Eterna.

En Roma puedes encontrarte con lugares turísticos famosos y llenos de belleza. De hecho, ella es siempre tu aliada para convertir tu viaje a Roma en una auténtica experiencia romántica. Sin embargo, ahora queremos compartir contigo otros lugares románticos en Roma. Son sitios un poco más desconocidos o con un encanto especial que no deja de sorprendernos. Creo que se adaptan mejor a la intimidad y serena hermosura, a veces un poco agreste, que os traslada a un tiempo fuera del tiempo. Lugares para que nuestra fantasía viaje entre la dulzura y la melancolía.

Clivo Scauro – Un sendero fascinante en el Celio

Los restos del templo de Claudio subiendo por una de las callejuelas que te hacen volver a la Antigua Roma. Su nombre parece anclado en una época primordial y la naturaleza, las ruinas, las escasas construcciones nos la hacen revivir.

villa celimontana vistas celio

 

Terraza Caffarelli – un aperitivo en una terraza panorámica al atardecer

“La luna es el sol de los que fueron, el alma de la soledad, la única compañera del olvido. Roma Antigua, vista de aquella manera, desde lo alto del Capitolio, tenía más vida, existía más en mi imaginación que la Roma moderna que se me apareció un momento después al otro lado de la sagrada cumbre.” (Pedro Antonio de Alarcón, en su libro De Madrid a Nápoles)

lugares románticos en Roma terraza caffarelli

Lago de Villa Borghese y paseo hasta el Pincio

El agua, los espejos de agua, lugar de encuentros, como Eco y Narciso, y al mismo tiempo con la serena calma que permite hablar. Una belleza fresca y amena que invita a quedarse.
Y cuando la luz vaya dejando lugar a las sombras, un paseo hasta el Pincio para contemplar la ciudad antes de una buena cena.

lago villa borghese

La madrugada ante la Fuente de Trevi

La aurora, anaranjada, tiñe el candor de la gran fuente. Puedes escuchar su voz, sin el murmullo de centenares de voces. Aún tienes el sabor de un café en los labios y no sabes distinguir bien si estás soñando o despierto. Poder contemplar la fuente de Trevi en una madrugada fresca de verano (hacia las 05,15) es un brindis a la vida, bebiendo este sorbo de tiempo sin dejar que corra sin ti.

fuente trevi amanecer lugares romanticos roma

El claustro de San Juan de Letrán

Los colores, las formas, las sombras e incluso los olores nos hablan de paz. Olivos y palmas, bosques de columnas que te rodean escondiendo entre sus sombras frescas recuerdos de otros tiempos, vestigios de quienes allí estuvieron. Un lugar donde esperar ecos que te invitan a contemplar, a reanudar el camino con ritmo peripatético. Es, así, un lugar escondido en el que hacerse enamorado en su jardín.

claustro san juan letran lugares románticos en Roma

Plaza Mattei y la fuente de las Tortugas

Hay locuras que somos capaces de hacer en una noche. Según una leyenda esta fuente es una de ellas. Una locura que es mezcla de orgullo y amor. Sus formas, el lugar, la mezcla de materiales… todo nos habla de estas pasiones confusas que pueden llevar a la locura o a razones que sólo el corazón puede entender.

fuente de las tortugas Roma barrio judío

Porta Settimiana y Villa Farnesina

Este rincón del Trastevere se convierte en lugar de citas con Amor, uno de mis lugares románticos en Roma que prefiero. Los jardines de la Villa junto al río, las salas decordas por algunos de los pintores más importantes del Renacimiento, la historia de Raffaello y la Fornarina. Todo ayuda para que esta puerta en las murallas de Roma nos introduzca en historias que siguen atrayéndonos y encantándonos. Lugares encantados que emocionan.

Sala bodas de Alejandro en Villa Farnesina Roma

Plaza Madonna dei Monti, en el corazón de un barrio romántico

El barrio de Monti constituye una continua sorpresa. No se trata de lugares impresionantes sino de callejuelas, ambiente de locales en donde tomar un aperitivo, con una sensación de menos caos que en el Trastevere. Esta casa, junto a la Iglesia de la Madonna dei Monti, en el antiguo Argiletum es un ejemplo de como Roma puede ofrecerte retazos de dulce melancolía. Contrastes para cultivar un ánimo romántico.

Madonna dei Monti lugares romanticos en roma

Puente de la Música

El Tíber en una zona menos céntrica, Monte Mario al fondo, sus luces y arquitectura moderna, contrastan con lo que nos esperamos de Roma. Y ese contraste que sorprende la imaginación se convierte en un motivo para acercarse y disfrutar de sus formas. El atardecer que se refleja en su metal son notas que lo hacen vibrar, reverberando, como un instrumento con el roce del río.

puente musica lugares romanticos en roma

Cementerio Acatólico y la Pirámide

Concluimos nuestra lista de lugares románticos en Roma con el que encarna mejor esta visión de la historia y del arte. En él se encuentran huellas del paso por Roma de personajes como Keats o Byron. La mezcla de elementos egipcios, de la antigua Roma, de la Roma medieval son un precioso marco a este cementerio – jardín. Memorias laicas que se han quedado en Roma, eternas, tras el rápido y apasionado paso por el tiempo.

Cementerio Acatólico 1

Nada en la tierra puede compararse con todo esto

«Por la tarde, cuando se pone el sol, lo veo a través de las ventanas de San Pedro, y una media hora más tarde esta basílica admirable se recorta sobre el puro color del crepúsculo anaranjado coronado con alguna estrella que empieza a aparecer. Nada en la tierra puede compararse con todo esto. El alma se conmueve y eleva, una felicidad tranquila la penetra completamente.» (Stendhal, Paseos por Roma)

atardecer stendhal paseos por roma

Consejos útiles para visitar los Museos Vaticanos

En este artículo te daremos 8 consejos útiles para visitar los Museos Vaticanos sin imprevistos y aprovechando el tiempo al máximo.

Los Museos Vaticanos, que cada año reciben la visita de millones de turistas procedentes de todo el mundo, testifican la importancia y el poder que acumularon los Papas durante siglos como líderes de la Cristiandad. En su interior, conservan colecciones desde el arte egipcio al contemporáneo, pasando por la escultura antigua (con obras maestras como “Lacoonte y sus hijos” o el ”Apolo del Belvedere”) o la pintura italiana de los últimos setecientos años (destacan “La Transfiguración” de Rafael o “La Deposición de Cristo” de Caravaggio) hasta llegar a colecciones “menores” como la de las monedas, la de los sellos o las carrozas papales.

Sus propios salones merecen una visita, contando entre ellos con salas tan asombrosas como la Capilla Sixtina, sin lugar a dudas una de las maravillas del arte mundial, gracias a su majestuosidad y su riqueza de detalles y colores brillantes… la Galería de los Mapas Cartográficos o las Estancias de Rafael.

liberacion san pedro estancias rafael museos vaticanos

1. Elige bien el momento de tu visita

Planifica cuidadosamente el día de tu visita. Los Museos Vaticanos abren de lunes a sábado de 9:00 a 18:00 (aunque el último acceso es a las 16:00) y cierran contadas ocasiones al año.

No obstante, no todos los días son iguales. Si puedes, trata de evitar los sábados y vísperas  de festivo, ya que estarán abarrotados. Recuerda que es mejor ir entre semana y preferiblemente en las horas menos concurridas. Estas suelen ser, a primera hora de la mañana, al mediodía o a última hora de la tarde. De este modo, evitarás las grandes aglomeraciones de gente y tu visita será mucho más agradable.

Museos Vaticanos y Capilla Sixtina

Estate atento a las fechas señaladas en el calendario cristiano así como a los eventos que tienen lugar, dos o tres veces al año, en la Capilla Sixtina. Sería una desgracia que te la encuentres cerrada.

Y ten presente que el último domingo del mes los Museos son GRATIS. Aunque el último acceso es a las 12:30 y suele haber grandes colas, así que intenta llegar de los primeros (7:00-8:00 am). Los miércoles, generalmente, hay una audiencia papal al medio día, por si te interesa incluirla en tu visita. Desde abril hasta octubre, se puede visitar los Museos hasta las 23:00 por el mismo precio, y apenas hay gente.

Tienes más información sobre los días de cierre y horarios de apertura en nuestra página de los Museos Vaticanos.

2. Evita las colas de entrada

Debido a la gran afluencia de turistas, en los Museos Vaticanos siempre hay largas colas. La mejor opción para no perder tiempo en ellas es reservar tu entrada con antelación, de forma online.  Especialmente si viajas en temporada alta, puentes, festivos, Semana Santa…

entrada museos vaticanos consejos útiles para visitar los museos vaticanos

Ante la entrada de los Museos Vaticanos

Hay multitud de páginas que ofrecen la entrada anticipada (sin filas), pero nosotros te recomendamos el sitio oficial del Vaticano. Está un poco obsoleto, pero es el más económico y tiene todo lo que necesitas: información de precios y descuentos, horarios, calendario de cierre, etc. Eso sí, este servicio tiene un cargo adicional de 4 euros sobre el precio de la entrada normal (16 euros), pero tus piernas te lo agradecerán.

Si dispones de carné de estudiante (hasta 26 años) o tienes hijos entre los 6 y los 18 años, la entrada se te reduce en un 50%, tanto si la reservas por internet como si no. Esta entrada reducida es por tanto la mitad, es decir, 8 euros. Recuerda que de reservarla por internet, tendrá un coste adicional de 4 euros.

Hay muchos más tipos de entrada y descuentos que puedes consultar en nuestra página dedicada a los Museos Vaticanos.

Otra buena opción es que adquieras una de las tarjetas turísticas (la OMNIA que incluye el Vaticano o la Roma Pass). Estas son ideales para ahorrar en tiempo y en dinero, no sólo en los Museos Vaticanos, sino en toda Roma en general. Sobre todo si tienes pensado pasar varios días en la ciudad.

3. Reserva una visita guiada

Los Museos Vaticanos, como su nombre indica, son un conjunto de museos y colecciones papales que constituyen una de las mayores pinacotecas del mundo. Más de 7 km. de galerías repletos de innumerables expresiones artísticas de diversas épocas y procedencias. Algunas de ellas con la firma de autores de la talla de Rafael, Miguel Ángel, Boticelli, Fra Angelico, Perugino… y todo ello exhibido en un marco arquitectónico inmejorable.

visita museos vaticanos patio
Uno de nuestros consejos útiles para visitar los Museos Vaticanos:  dejarte llevar y disfrutar con guías como Alessandra de EnRoma.com. Aquí la tienes durante una Visita en el Vaticano.

Es tal la cantidad de arte y de historia la que se alberga entre estos pasillos, que la mejor forma de recorrerlos es reservando una visita guiada. Es cierto que los Museos Vaticanos son uno de esos lugares que “habla por sí solo”. Pero desgraciadamente, habla en un lenguaje que la mayoría de los visitantes no pueden comprender, por eso desde EnRoma queremos hacerte de intérprete entre ambos.

No te quedes en una mirada superficial y déjanos ayudarte a descubrir lo que se esconde detrás de cada obra para que puedas apreciarla mejor. Reserva ahora el tour del Vaticano + Basílica de San Pedro y déjalo en nuestras manos, te aseguramos que no te arrepentirás.

Además, es tal la barahúnda de gente que puedes encontrar que una visita guiada con nuestros guías expertos, te puede ayudar a disfrutar contemplando las magistrales obras de arte.

Tour en los Museos Vaticanos

Visita guiada Vaticano: Tour Museos Vaticanos, Capilla Sixtina y San Pedro
CANCELACIÓN GRATIS

Visita guiada Vaticano: Tour Museos Vaticanos, Capilla Sixtina y San Pedro

Reserva el mejor Tour Vaticano para sentirte en el país de las maravillas. Visita Museos Vaticanos, Capilla Sixtina y San Pedro al mejor precio con guía oficial en español y sin hacer colas.
4.74 / 1445 comentarios
por persona

4. Cuidado con la vestimenta

Sabemos que en Roma puede hacer mucho calor. No será como en el Coliseo o los foros, pues estarás bajo techo pero si decides visitar El Vaticano llévate bastante agua y algo que picar. Además, aunque haga calor, te aconsejamos que vistas como si fueras a ver la Basílica de San Pedro o cualquier otra iglesia. Es necesario vestir con unos mínimos. Así que nada de pantalones por encima de las rodillas, camisetas sin mangas o enseñar el ombligo. Lo peor que os puede pasar es quedaros en la puerta por no ir adecuadamente vestidos después de todos los preparativos.

Al tratarse de lugares sagrados, tanto en los Museos Vaticanos como en los Jardines y en la Basílica de San Pedro son muy estrictos con la indumentaria. Así que recuerda llevar tus hombros y piernas cubiertos, al menos, hasta las rodillas.  Está terminantemente prohibido vestir prendas sin mangas, muy escotadas, pantalones cortos, minifaldas o gorras en el interior.

Además, ten en cuenta que no podrás entrar con paraguas ni mochilas. Sí podréis llevar un cochecito para niños pequeños aunque os lo desaconsejamos por la cantidad de gente que hay normalmente.

5. Planifica tu visita

Como he mencionado anteriormente, los Museos Vaticanos ocupan una superficie inmensa (el equivalente a 70 campos de fútbol) y albergan, entre todos, miles de obras de arte de distintos estilos y tipologías. Así que lo más probable es que te acabes cansando de visitarlos más tarde o más temprano. Sobre todo si has estado haciendo una larga cola para entrar (¡No lo olvides, reserva tu visita por internet!).

Tour museos vaticanos escalera del Bernini

Si no quieres terminar saturado de arte, te recomiendo que planifiques previamente lo que quieres ver. No pretendas abarcarlo todo porque, para hacerlo, necesitarías semanas enteras allí dentro.  Quizás hay una obra, o un museo en concreto, que te interesa especialmente. Y seguramente haya muchas salas de las que puedas prescindir. En ese caso, sería conveniente que hicieses un listado y compruebes dónde puedes encontrar lo que buscas por internet.

En nuestra página de los Museos Vaticanos tienes un mapa, y no te resultará difícil situarlos. Una vez conozcas su ubicación, nuestra recomendación es que no vayas directamente hacia ella, sino que disfrutes también del resto de la exposición. ¡Podrías llevarte muy gratas sorpresas!

6. Tómate tu tiempo

Este consejo está estrechamente relacionado con el anterior. Una vez hayas establecido tus prioridades, es importante que dosifiques tu visita. No vayas con prisas. Tómate tu tiempo para saborear y disfrutar de las piezas con detenimiento, haz fotos para inmortalizar el momento y no olvides sentarte a descansar cuando lo necesites en los espacios abiertos disponibles entre sala y sala. Incluso puedes merendar o picar algo en el bar o en el restaurante, si te entra el gusanillo. Las pizzas las hacen al momento y los precios no son muy exagerados.

Existen varias rutas señaladas con distintos colores, que puedes realizar, según te interese un recorrido más breve (de unas 2 horas aprox.) o más extenso (5 horas aprox.). Todo depende del aguante que tengas y tu afición por el arte. Pero insistimos, el mejor consejo que podemos darte es que vayas a tu ritmo. Es preferible ver menos que pasar una sala tras otra de prisa y corriendo…

Visita Vaticano sin colas

Si dispones de varios días en la ciudad, una buena opción es repartir la visita al Vaticano en dos días. Uno puedes dedicárselo a los Museos Vaticanos y la Capilla Sixtina, y otro a la Basílica de San Pedro. De esta forma, no te resultará tan agotador y podrás disfrutar mucho más de ambos lugares.

7. Subir a la cúpula del vaticano, ¿Merece la pena?

Aquí voy a dar una respuesta a la gallega, depende… ¿Y de qué depende? Principalmente, del tiempo del que dispongas. La visita a la cúpula dura de media en torno a una hora-hora y media, sin contar las colas, por lo tanto hay que tenerlo en cuenta a la hora de planear nuestro viaje. Otro aspecto importante es evidentemente la subida que, a pesar de no ser muy exigente, es larga y continua. Por tanto, si no se tiene una mínima condición física es recomendable no subir.

basilica san pedro atardecer roma

Vista de la basílica de San Pedro desde Prati al atardecer

El precio es de 6 euros si haces todo el ascenso a pie y 8 euros con el ascensor, pero ojo, que no te lleva hasta arriba del todo. El ascensor te ahorra los primeros 231 peldaños, pero después tendrás que subir 320 más hasta la cúpula. Aviso para navegantes, la subida final es una escalera de caracol algo estrecha e incómoda para los más altos, que puede resultar agobiante. Y con una procesión de gente delante y detrás, puede resultar agobiante, por lo que no es apto para claustrofóbicos.

Mi recomendación es que si tienes tiempo, vale la pena, ya que la vista panorámica sobre Roma desde la cúpula es espectacular. Además, caminar entre la cúpula real y la falsa cúpula exterior, es muy curioso porque puedes apreciar los detalles de su arquitectura.

Otra opción es llegar a última hora, para disfrutar de un maravilloso atardecer desde las alturas. Pero recuerda que la Basílica está abierta hasta las 16:45 de octubre a marzo y hasta las 17:45 de abril a septiembre.

8. Visitar los Museos Vaticanos de noche.

Para concluir esta lista de consejos útiles para visitar los Museos Vaticanos, una recomendación un poco más personal. Os propongo visitar estos Museos un viernes por la noche, de mayo a octubre, con entrada desde las 19,00 hasta las 23,00. Las ciudades tienen otro aspecto cuando cae el sol, y te garantizo que el ambiente de los Museos Vaticanos tiene algo hechizante y especial. Sin duda, un museo que merece la pena visitar de noche.

Visita Guiada basilica de San Pedro
Casi vecinos, amigos de amigos que al venir a Roma traen recuerdos, un acento familiar, una forma de mirar y reír que te recuerda sonidos de tu tierra. Una alegría compartir este mundo romano que nos espera y acoge con mil tesoros. En sus miradas alegres e ilusionadas toda la satisfacción de un amigo – anfitrión. Hasta pronto, En Roma.

 

Planes especiales en Roma… las entrañas del Coliseo

Me imagino los momentos previos al combate, los nervios, el miedo… Nada menos que 55.000 personas gritando enfervorecidas, deseando presenciar el sangriento espectáculo que tendría lugar en el Coliseo Romano.

¿Quieres saber lo que sentían los gladiadores antes de saltar a la arena? Si la respuesta es sí, no te puedes perder esta exclusiva visita a los subterráneos del Anfiteatro Flavio. Uno de los planes especiales En Roma que te proponemos en exclusiva con visita en español.

En las entrañas de la Antigua Roma

El Coliseo con subterráneos, Foro y Palatino

Visita Coliseo subterráneo, Arena, Foro y Palatino
SEMI-PRIVADO

Visita Coliseo subterráneo, Arena, Foro y Palatino

Una visita que EnRoma te ofrece en exclusiva en español. Desciende a los antiguos espacios subterráneos del Coliseo, bajo la arena para realizar una experiencia única. Disfruta sin colas y en grupos muy reducidos en las entrañas de la Antigua Roma.
4.86 / 72 comentarios
por persona

Esta experiencia, inédita para la mayoría de los visitantes, es una forma muy especial de realizar una visita al Coliseo. De hecho, te permitirá hacerte una idea de cómo sería un día como protagonista en los ‘munera’ en el monumento más famoso de Roma.

Además, podrás ver zonas que en una visita convencional no son visitables. Por ejemplo, la reconstrucción de una parte de la arena y los sótanos donde estaban ubicadas las fieras, los gladiadores y los prisioneros.

Tour Coliseo Subterráneo planes especiales en Roma

Emociones de una Visita en los Subterráneos del Coliseo

Bajando a los subterráneos del gran anfiteatro de Roma, pasearás entre las estancias en las que los gladiadores se preparaban. Visitarás las mazmorras donde pasaban sus últimos momentos tanto bestias como los condenados a muerte. Recorrerás los pasadizos que transitaban los esclavos para llevar a cabo su trabajo, sin que los espectadores se dieran cuenta de nada. Mientras que, desde la arena reconstruida, podrás disfrutar de una vista única y te asombrarás ante la inmesidad de las gradas. Adéntrate en las entrañas del Coliseo y te sentirás como Máximo Décimo Meridio en Gladiator.

planes especiales en Roma

Durante este tour los guías de EnRoma te desvelarán los secretos, las ubicaciones de los protagonistas y las claves para entender cómo se desarrollaban estos combates entre gladiadores. Además, podrás ver de cerca los túneles, los montacargas de acceso y la arena donde todo tenía lugar… Dos mil años después, todavía podrás oír los gritos y oler el miedo que debieron sentir estas personas.

Te recomiendo encarecidamente que hagas esta visita guiada a los subterráneos del Coliseo. En ella, descubrirás muchas cosas que probablemente desconocías. Entre ellas, la sofisticada escenografía que permitía inundar estos espacios y celebrar las batallas navales.

coliseo fieras

Imágenes del espectáculo Sangre y Arena que se realiza en italiano e inglés los jueves y viernes del verano por la noche

Espacios y estructuras que se basan en un producto de alta tecnología: el ladrillo romano. De hecho, hacían falta semanas para obtenerlo pero sus características hacían posible estas maravillas. Toda la estructura interna del Coliseo y de sus subterráneos está íntegramente hecha a base de ladrillos. El mármol, por el contrario, se reservaba para la parte exterior y los asientos. Y pensar en la calidad de esos materiales soportando tantos avatares… ¡Una pasada! Pero no te hago más spoilers, para que te sorprendas si decides realizarla.

Mucho más que una visita al Coliseo…

Si tienes interés en saber más no dudes en contratar esta extraordinaria experiencia. Incluso si vas con niños, porque nuestros guías hacen la visita muy amena para ellos. No te defraudará.

No sólo disfrutarás de una vista inmejorable del Coliseo sino también en la zona del Foro Romano y Palatino. Sentirás como los lugares y las palabras te transportan a otra época: tantos años de historia y tantas historias resumidos en esta zona. Y es que, ¿qué mejor forma hay para conocer bien un monumento que adentrándote en su mismo corazón?