En este artículo encontrarás

Información actualizada sobre los Museos Vaticanos, una de las colecciones de arte más importantes en el mundo. Horarios, entradas, visitas guiadas, historia y obras maestras para que empieces a disfrutar de tu visita.

En esta página encontrarás información actualizada sobre los Museos Vaticanos, en cuyo interior se encuentra la maravillosa Capilla Sixtina: historia, descripción, horarios, mapa y precios. Si quieres recorrerlos sin colas y con guía en español, reserva nuestra visita guiada al Vaticano y la Capilla Sixtina. Recorre los Museos Vaticanos, la Pinacoteca, las Estancias de Rafael y la Capilla Sixtina con experto en español.

Más que una página de datos, queremos invitarte a una experiencia.

Un poco de historia sobre los Museos Vaticanos

Museos Vaticanos en plural, y tiene su razón de ser. Dentro del Vaticano conviven distintas colecciones de un valor extraordinario: la Pinacoteca, el Museo Pío-Clementino con sus esculturas, el Gregoriano, el Chiaramonti, el Museo Egipcio

También se incluyen las estancias decoradas por Rafael, el Apartamento de los Borgia y la que muchos consideran la capilla más famosa del mundo: la Capilla Sixtina. Es decir, un solo museo que contiene tantos museos, tantos mundos.

Además de un patrimonio pictórico único, los Museos Vaticanos albergan la mayor colección de obras de la antigüedad clásica. Son fruto del coleccionismo de los papas del Renacimiento. Al principio, se distribuyeron entre varios edificios y apartamentos privados de los jardines vaticanos. De ahí que no hablemos de «un» museo, sino de muchos espacios encadenados llenos de arte.

Jardines vaticanos junto al edificio de los Museos Vaticanos

Las tres esculturas que formaron el núcleo inicial fueron el Laocoonte (encontrado en 1506), el Apolo del Belvedere y la Venus Felix. Sin embargo, las colecciones sufrieron muchas peripecias en los siglos siguientes. Durante la Contrarreforma se perdieron obras y, más tarde, los papas del s. XVIII las reorganizaron y ampliaron.

Con el tratado de Tolentino (1797) muchas obras maestras pasaron a Francia. Por suerte, la mayor parte se recuperó gracias al trabajo diplomático de Antonio Canova a partir de 1815. Así se abrió un nuevo periodo de renacimiento bajo el papa Pío VII.

Los papas que ampliaron los museos

A finales del siglo XVIII, con Clemente XIV, comienza el uso museal de las colecciones. A continuación, Pío VI culmina las grandes salas neoclásicas que dan lugar al Museo Pío-Clementino. Después, Gregorio XVI funda el Museo Etrusco y el Egipcio. León XIII restaura y abre el Apartamento de los Borgia. Por su parte, a Pío XI se debe el edificio de la Pinacoteca y la monumental entrada del arquitecto Momo (hoy salida). Más tarde, Juan XXIII y Pablo VI amplían la sede con salas del palacio pontificio en San Juan de Letrán. En 1973 se crea la sección de Arte Contemporáneo. Por último, para el Jubileo del año 2000 se inauguraron la nueva entrada y la moderna escalera helicoidal.

Información práctica para visitar los Museos Vaticanos

Para evitar colas, conviene reservar con antelación. Cada visita reservada tiene un horario asignado, con ingreso cada media hora. Además, no se admite entrada antes de la hora ni con más de 30 minutos de retraso. En las visitas guiadas y los grupos organizados el máximo es de 20 personas. Asimismo, los aparatos de radioguía externos no están permitidos.

  • Reserva online muy recomendable, especialmente en temporada alta.
  • Acceso cada media hora; tolerancia máxima de 30 minutos de retraso.
  • Visitas guiadas y grupos: máximo 20 personas; radioguías externas no permitidas.
  • El paso interno desde la Capilla Sixtina hacia la Plaza y la Basílica de San Pedro existe, pero no está incluido en todas las modalidades. Si quieres terminar la visita en la Basílica de San Pedro, reserva nuestro tour exclusivo por el Vaticano.
  • Ascensores limitados a personas con dificultades de salud o movilidad.

Basílica de San Pedro al atardecer junto al Vaticano y los Museos Vaticanos

Entradas a los Museos Vaticanos y Capilla Sixtina

Toda la información práctica (horarios, precios y qué incluye cada modalidad) está en nuestra página de entradas del Vaticano. Recuerda que las entradas individuales son nominales: cada billete se emite con nombre y apellidos.

Por otra parte, en todos nuestros tours del Vaticano las entradas están incluidas. Será un placer acompañarte con guía en español y vivir una experiencia inolvidable.

Los Museos Vaticanos te esperan

Viajar a Roma es acercarse al mundo entero, citado en una sola ciudad. De hecho, los Museos Vaticanos son el ejemplo más claro de cómo Roma ha concentrado siglos de tesoros artísticos y culturales. Esculturas, pinturas, arquitectura, jardines: materiales y épocas distintas bajo un mismo recorrido.

Sin nosotros, ese largo caminar de las obras de arte sería vano. Sin ellas, en cambio, nuestro viaje a Roma no se enriquecería con bellezas de tantas épocas y disciplinas reunidas en un mismo edificio.

Puedes ir a tu aire y pasar todo el tiempo que quieras delante de la obra que más te llame. Perderte y dejarte sorprender. Por ejemplo, entrar en la Capilla Sixtina y sentirte sumergido en tanta belleza, sin más, sin menos.

Si vas por tu cuenta y te preguntas cómo evitar las colas, ten en cuenta dos cosas. Primero, hay franjas con menos gente, sobre todo de 13:30 a 15:30. Además, hay temporadas más tranquilas. En temporada alta, en cambio, las colas son largas casi siempre.

Las entradas se reservan online con tarjeta de crédito. A continuación, recibes el voucher por correo electrónico y lo presentas en la entrada para acceder sin colas. Son nominales y no admiten devolución, aunque sí un cambio. Tienes toda la información en nuestra página de entradas en los Museos Vaticanos.

Si prefieres ir acompañado y entender cada sala, reserva nuestra visita guiada con experto en español. Recorre los Museos Vaticanos y la Capilla Sixtina sin colas.

Consejos para tu visita

Para ti que quieres exprimir la visita, hemos preparado una lista con 8 consejos útiles para visitar los Museos Vaticanos.

Información para visitar los Museos Vaticanos

Entradas y precios:

Adultos: euro 20,00 + euro 5,00 de derechos de reservas
Entrada reducida: euro 8,00 + euro 5,00 de derechos de reserva (estudiantes hasta 25 años con carnet universitario y jóvenes de entre 6 y 18)
Entrada gratis: menores de 6

Horarios:

De lunes a viernes: 8:00 – 19:00. Último acceso a las 17:00.
Cerrados los domingos (se abrirán gratuitamente el último domingo del mes entre las 09.00 y las 14.00, último acceso 12.30)
A partir del mes de marzo, los viernes y sábados, los museos estarán abiertos hasta las 20.00 con última entrada a las 18.00.

Dias de cierre:

1 y 6 de enero, 11 de febrero, 19 de marzo, 1 de mayo, 29 de junio, 15 de agosto, 1 de noviembre, 8, 25 y 26 de diciembre

En la misma zona:

Cómo llegar:

Metro: Línea A, paradas Ottaviano o Cipro
Bus: 49, 32, 81, 982 (Piazza del Risorgimento 5 minutos a pie), 492, 990, Via Leone IV / Via degli Scipioni (5 minutos a pie)
Tram: 19, Piazza del Risorgimento

Ubicación:

Viale Vaticano snc, 00165 – Roma

Curiosidades en los Museos Vaticanos

Paseando por un gigantesco mapa

La Galería de los Mapas es la representación cartográfica más grande del mundo: un pasillo de más de 120 metros de largo. Es decir, Italia dibujada 300 años antes de la unidad nacional.

Libros que son obras de arte y tesoros del saber

En cierto punto del recorrido aparece la antesala de la Biblioteca Vaticana: otro mundo de maravillas que no visitamos pero podemos imaginar. Si quieres consultar online algunos de sus tesoros bibliográficos, esta es la página oficial.

Un museo de otro mundo

Entre las curiosidades más sorprendentes encontrarás una pequeña bandera blanca y amarilla y unas piedras oscuras. Son migas de un viaje más largo que cualquier otro: en 1969, hasta la Luna y de vuelta. Sí: en los Museos Vaticanos puedes pedir incluso un trozo del satélite.

Bandera del Vaticano y fragmentos de roca lunar expuestos en los Museos Vaticanos

Qué ver en los Museos Vaticanos

Capilla Sixtina

Para visitar la Capilla Sixtina hay que entrar por los Museos Vaticanos, está dentro. No siempre fue así. Sin embargo, hoy no hace falta una entrada extra para acceder: la entrada general la incluye y los carteles del museo guían hasta ella.

No es solo lo mejor que se puede ver en los Museos Vaticanos: probablemente sea de lo mejor que se puede ver en Roma… o en el mundo. Una obra magistral de la historia del arte. Su autor es el legendario Miguel Ángel. Para hacerlo aún más asombroso, no se dedicaba principalmente a la pintura: el florentino se decantaba por la escultura.

Bóveda de la Capilla Sixtina pintada por Miguel Ángel en los Museos Vaticanos

La decoración de la capilla no fue obra solo del maestro florentino. Miguel Ángel pintó la pared del altar, donde está su impresionante Juicio Final. También pintó la bóveda, con escenas bíblicas como la famosa Creación de Adán. El resto fue obra de un equipo de altísimo nivel: Sandro Botticelli, Luca Signorelli, el Perugino o Ghirlandaio.

Estancias de Rafael

Con las Estancias de Rafael ocurre la misma duda: están dentro de los museos y no requieren entrada extra. Quedan al final del recorrido, antes de llegar a la Capilla Sixtina.

Las Estancias de Rafael son cuatro salas decoradas por Raffaello Sanzio, de ahí el nombre, y consideradas su obra maestra. Lo contrató el papa Julio II para sus estancias privadas, recomendado por Bramante. Visto el resultado, recomendación más que acertada. De hecho, el jovencísimo Rafael recibió el gran encargo de su vida estando todavía en Florencia.

Cada estancia tiene su tema. La de Constantino, dedicada a la vida del emperador, es la última cronológicamente. Rafael apenas pudo trabajarla antes de morir y la terminaron sus discípulos Giulio Romano y Penni.

Estancias de Rafael en los Museos Vaticanos pintadas por Raffaello Sanzio

La Estancia de Heliodoro celebra el poder del papado y la Iglesia, con escenas como la Expulsión de Heliodoro del Templo. A continuación, le sigue la Estancia del Sello (Stanza della Segnatura), donde se encuentra la legendaria Escuela de Atenas. En ella, filósofos de toda la historia se reúnen bajo una arquitectura inspirada en la nueva basílica de San Pedro. Era la biblioteca privada del papa y fue la primera que pintó Rafael.

Por último, cierra la serie la Estancia del Incendio del Borgo. Por entonces Rafael ya era arquitecto de la basílica de San Pedro, así que la pintó sobre todo con sus ayudantes. Solo una pared la firmó él. Es divertido entrar sin saber cuál es y adivinarla. Te damos una pista: Eneas huyendo de Troya.

Galería de los Mapas

La Galería de los Mapas es uno de los espacios que más impresionan. Son 120 metros de pasillo con un techo dorado que es ya, en sí mismo, una obra de arte. A ambos lados, 40 mapas de Italia decoran las paredes en forma de frescos. Pinturas de mediados del siglo XVI, dirigidas por geógrafos italianos, dibujan el territorio nacional 300 años antes de la unificación.

Una sala preciosa e interesante a partes iguales: cartografía geográfica abajo y cartografía biográfica arriba, con los personajes históricos vinculados a los lugares representados.

Galería de los Mapas en los Museos Vaticanos con techo dorado y frescos de Italia

Galería de los Tapices

La Galería de los Tapices sigue un esquema similar al de los mapas: un pasillo largo con tapices a cada lado. Su tamaño impresiona: algunos superan los tres metros de altura. Al entrar, además, la luz baja como si tuviera miedo de dañar las telas.

Pese a la delicadeza, el tamaño hace olvidar lo frágil que son. Datados entre los siglos XVI y XVII, proceden de las mejores fábricas de la época. Algunos vienen de Flandes; otros, de la propia Roma, donde la familia Barberini tenía un excelente taller.

Las escenas son religiosas y, lejos de quedarse frías, emocionan: la Adoración de los Pastores, los Reyes Magos, la Resurrección de Cristo. De hecho, el detalle de los rostros y la composición pone los pelos de punta.

Museo Chiaramonti

El Museo Chiaramonti es el núcleo de la escultura clásica de los Museos Vaticanos. Hay esculturas en otras secciones, pero ninguna concentración como la de la Galería Chiaramonti: una colección vastísima, en su mayor parte estatuas romanas de un valor histórico y artístico tremendo.

Aquí se conservan piezas del siglo I a.C. y copias romanas que reproducen originales griegos aún más antiguos. Por ejemplo, encontrarás representaciones de deidades como Zeus, héroes mitológicos como Hércules y emperadores romanos. Más de un millar de esculturas: hay donde elegir.

Como curiosidad, Antonio Canova tuvo un papel decisivo. Cuando Napoleón se llevó incontables obras a Francia, fue Canova quien recuperó muchas vía diplomática. Además, compró piezas con dinero propio para donarlas al museo. Un genio presente no solo con sus creaciones, sino también con sus actos.

Escalera de Caracol

Los Museos Vaticanos no dan tregua: incluso la escalera de salida es una obra de arte. Giuseppe Momo la diseñó en 1932 como broche perfecto a un lugar que respira arte. Mientras bajas pensando en todo lo visto, es imposible no asomarse y sacar una de las fotografías más codiciadas por los viajeros.

Escalera helicoidal de Giuseppe Momo a la salida de los Museos Vaticanos

Obras maestras en los Museos Vaticanos

Laocoonte, una estatua «original»

La escultura de Laocoonte es una de las joyas de los Museos Vaticanos. Está en un precioso patio del museo Pío-Clementino. De origen griego, su datación es objeto de debate. Lo más aceptado es que se trate de una creación en torno al 40 a.C.

Representa a Laocoonte y a sus dos hijos siendo atacados por serpientes. En la mitología griega, Laocoonte era sacerdote de Apolo en Troya. Se opuso a la entrada del caballo en la ciudad y, por ello, los dioses partidarios de la treta lo castigaron con esa muerte terrible.

«El Laocoonte en el palacio de Tito… no hay una mejor producción en pintura o escultura. Es un solo bloque, los niños, los pliegues, las serpientes, todo admirable. Este grupo fue realizado conjuntamente por tres excelentes artistas, Agesandros, Polidoros y Athanodoros de Rodas.» Plinio el Viejo, Historia Natural, 36, 37.

Esta maravillosa escultura es una síntesis perfecta de los Museos Vaticanos y del Renacimiento en Roma. El papa Julio II vio en ella una encarnación artística del sacrificio de un sacerdote. Su descubrimiento coincidía, además, con la destrucción de Troya y la huida de Eneas, destinado a la fundación de Roma. No es extraño, por tanto, que celebrase fastuosamente el hallazgo. La pieza unía antigüedad pagana, cristianismo y su gobierno de la Iglesia con una nueva Roma, centro de Europa. Esta es la idea fundacional del museo.

Escultura del Laocoonte en el patio del museo Pío-Clementino, Vaticano

Apolo del Belvedere

Por su parte, el Apolo del Belvedere es otra de las estatuas imprescindibles. Para nuestra fortuna, está en el mismo lugar que el Laocoonte: el Patio de las Estatuas del museo Pío-Clementino.

Representa al dios y durante decenios encarnó el ideal físico masculino. Es una copia romana (siglo II d.C.) de un original griego del 230 a.C. Su autor fue el escultor Leocares, el mismo que trabajó en el Mausoleo de Halicarnaso, una de las siete maravillas del mundo antiguo.

Augusto de Prima Porta

El Augusto de Prima Porta es una de las esculturas más poderosas del museo. El mármol da vida al emperador Augusto, dirigiéndose victorioso a sus tropas con la corona de laurel en la mano.

De hecho, está extraordinariamente conservada: incluso se distinguen restos de su pintura original. Fue hallada en la villa de la mujer del emperador, en Prima Porta, de ahí el nombre.

Augusto viste ropas de batalla con el torso de la armadura ricamente decorado. En ella aparecen figuras personificadas de territorios conquistados como Partia, junto a deidades romanas como Marte, dios de la guerra. A sus pies, un pequeño Cupido cabalga un delfín y se agarra a la túnica del emperador, simbolizando su origen divino como descendiente de Venus.

Detalle floral en los jardines de los Museos Vaticanos

Apoxyomenos

En la antigua Grecia, los atletas se untaban con aceite antes de competir. Al acabar, se limpiaban con arena y un utensilio llamado estrígil, una especie de cuchara en forma de L. Apoxyomenos era la palabra para describir ese gesto.

En concreto, la estatua representa a un atleta griego limpiándose tras el ejercicio. De mármol, datada del siglo I d.C., se cree copia de un original del 320 a.C. Está en el museo Pío-Clementino.

Estatua del Apoxyomenos en el museo Pío-Clementino, Vaticano

La Transfiguración, de Rafael

En la Pinacoteca Vaticana tenemos otra obra maestra de la pintura, en este caso del Renacimiento. Raffaello Sanzio dejó La Transfiguración como última obra antes de su prematura muerte. Para Giorgio Vasari, además, «su obra más bella y divina».

Le había sido encargada para una iglesia en Francia. Sin embargo, el cardenal y futuro papa Clemente VII decidió retenerla en Roma cuando Rafael falleció.

El maestro renacentista representó un milagro de Cristo en dos planos. En la parte baja, los apóstoles intentan curar a un niño endemoniado. En la alta, en cambio, Cristo aparece en el cielo para obrar el milagro de la Transfiguración. Pedro, Santiago y Juan, los más cercanos a él, se contraen y retuercen ante la sorpresa. Jesús flota entre nubes con una iluminación divina que solo un genio como Rafael podía traducir en pintura.

La Transfiguración de Rafael en la Pinacoteca Vaticana

San Jerónimo, de Leonardo da Vinci

Los Museos Vaticanos cuentan también con Leonardo da Vinci. En este caso, una obra inacabada que ya, así, es una obra maestra. Es decir, prueba del talento infinito del toscano.

Es un misterio quién encargó la pintura y para qué fin. De hecho, no fue hasta el siglo XIX cuando se le atribuyó por primera vez. Muestra a San Jerónimo en el desierto, junto a un león. Los gestos de fragilidad del rostro y la postura derraman piedad y misericordia en quien la contempla.

San Jerónimo se ubica también en la Pinacoteca Vaticana.

La Piedad, de van Gogh

También podemos apreciar a un genio como Vincent van Gogh. En la Colección de Arte Contemporáneo está su Piedad, pintada para su hermana y, cosa rara en él, sobre un tema religioso.

A lo largo de la historia, muchos artistas han querido mostrar su versión de la piedad. Es la escena en la que la Virgen recoge el cuerpo sin vida de Cristo al bajarlo de la cruz. Esta, la de van Gogh, es fiel a la tradición de las figuras. Sin embargo, la traslada por completo a su estilo único e inigualable.

La Deposición de Cristo, de Caravaggio

Caravaggio es uno de los mayores talentos que la pintura ha tenido. Personaje taciturno, poderoso y sombrío, así son también sus pinturas: genialidades que han vencido al tiempo.

Una de sus obras maestras se conserva en los Museos Vaticanos: La Deposición de Cristo. Representa el momento en que el cuerpo sin vida es bajado de la cruz y recogido por sus seres queridos.

En una línea diagonal ascendente, las emociones del grupo cambian: serenidad en Jesús y Nicodemo; llanto y lamento en la mujer del extremo. En el centro se hallan María Magdalena y una Virgen «humanizada». Esta última está representada como una señora de avanzada edad, de rasgos marcados, que encarna la aceptación y la tristeza.

La Deposición de Cristo de Caravaggio en la Pinacoteca Vaticana

La Visión de Santa Elena, de Veronese

Por su parte, Veronese es uno de los máximos representantes de la pintura veneciana. En concreto, su Visión de Santa Elena nos introduce en las estancias de la madre del emperador Constantino. El detalle y el color son espléndidos: la vestimenta de Elena y su entorno son vívidos y luminosos.

La pintura cuenta el momento en que Santa Elena habría soñado con el hallazgo físico de la cruz de Cristo. Apoyada en una silla y reposando la cabeza sobre la mano, descansa inmersa en su sueño. Mientras tanto, a la derecha de la imagen, un pequeño ángel carga, a duras penas, con la cruz.

La tonalidad y el realismo, sobre todo de la vestimenta, la convierten en una visita imperdible. Está en la Pinacoteca Vaticana.

Hércules

La estatua de bronce de Hércules resulta tan imponente que hace justicia al propio semidiós. Fue encontrada en 1864 cerca del Teatro de Pompeyo. Allí había sido enterrada cuidadosamente después de que un rayo la golpease. Los romanos, siguiendo la tradición, le dieron sepultura indicando el motivo con las siglas FCS (Fulgur Conditum Summanium).

Por último, datada en los primeros años del siglo II d.C., la pieza representa al héroe apoyado en su gran maza. En su otra mano, la izquierda, sostiene la piel del León de Nemea.

…y hasta una piña

En el patio de la Piña, abrazada por las paredes de un gran nicho, se encuentra una gigantesca piña de bronce. No solo da nombre al patio: es una de las obras maestras del museo. Llega desde tiempos imperiales tras varios cambios de ubicación, y nadie pasa por delante sin emocionarse.

Visita guiada en grupo recorriendo los Museos Vaticanos

Comer o cenar cerca de los Museos Vaticanos

Te recomendamos sin duda el Restaurante Pietra, un lugar perfecto para degustar comida típica romana con un toque de sofisticación. Stefano, el joven y simpático gestor del restaurante, ofrece un menú irresistible por solo 38 €. Si ya se te ha abierto el apetito, descubre su menú.

Renovatio La Soffitta: lo aconsejamos vivamente por muchos motivos. Massimo y su familia son siempre cordiales y atentos. Además, tienen un local precioso en Piazza Risorgimento, muy cerca del Vaticano. Hacen platos exquisitos, tradicionales romanos, pizza y propuestas nuevas, a buen precio.

Por otra parte, al terminar la visita a los Museos Vaticanos tenéis el restaurante La Veranda, en via della Conciliazione. Otra opción más sencilla, con buenos platos de cocina romana, es el restaurante Ai Musei, en via Santamaura.

Por último, en via delle Fornaci podréis encontrar el restaurante I Sampietrini: acogedor y con buena cocina típica. En via Aurelia, el restaurante Papa Rex es otra buena opción.

Más de nuestro blog

23 Comentarios

    Hemos realizado el tour museos vaticanos!! La guia Natali muy profesional!! Gracias

      Gracias por tu aprecio… así los Museos son una maravilla.

    Hay algún tipo de mirador o terraza en los museos para ver la plaza del vaticano?

      Hola, Valeria. Hay una terraza con una preciosa vista de la Cúpula y los jardines vaticanos, pero no de la plaza. Un saludo desde Roma.

    Tienen servicio de billeteria para comprar entradas in situ?

      Hola, Pilar. Sí que hay, pero la colas son larguísimas y no siempre tienen entradas.

      Hola, Pilar: Como tour operator especializado organizamos y vendemos tours con entradas sin colas incluidas. Además, las reservas individuales han de hacerse online con la billetería de los Museos Vaticanos. Saludos desde Roma.

    ESTIMADO , EL ACCESO A LA BASILICA DE SAN PEDRO DESDE LOS MUSEOS YA FUE ABIERTO O AUN SIGUE CERRADO. Y CUAL ES EL HORARIO DE VISITA DE DICHA BASILICA. GRACIAS

      Hola, Nahum. El acceso directamente a la basílica no ha vuelto a abrirse. De todas formas, si visitas con uno de nuestros guías los Museos Vaticanos, al finalizar el tour en la Capilla Sixtina en vez de ir hacia la salida de los Museos podrás bajar, sólo y exclusivamente acompañado por nuestra guía, hasta la plaza y luego visitar por tu cuenta la basílica que estará abierta desde las 07.30 hasta las 18.30. Un saludo desde Roma.

    Vuestro tour con guia creo que no estan todos los museos, si queremos quedarnos para volver a ver algún museo o sala, o si queremos ver el resto de museos como el egipcio ¿es posible?. lo mismo si queremos volver a ver la capilla sixtina, ¿podemos volver a pasar solos?

      Hola, Paqui: Nuestro tour concluye en la Capilla Sixtina, dentro de los Museos Vaticanos, por lo que podréis seguir dentro de estos museos todo el tiempo que queráis y visitar otras salas o regresar a la Sixtina. Nuestra guía os podrá dar orientaciones para seguir disfrutando. Un saludo desde Roma.

    Hemos visto que hay entradas hasta bastante tarde, ¿es buena idea visitar los Museos Vaticanos tan tarde?

      Por las personas que nos escriben y personalmente, te puedo indicar que es una estupenda experiencia a esa hora, más fresca y con menos gente, para concluir la jornada.

    Qué parada de metro nos recomiendan para llegar?

      Hola, Adriana: La más cercana es Ottaviano si llegas desde el centro. También ‘Cipro’ está cerca si vienes desde el norte. Ambas en la línea A. Saludos desde Roma.

    ¿La escalera de Momo es de entrada o de salida o está en algún lugar en medio a los museos?

      Hola, Claudio. La escalera de Momo está, curuiosamente, o bien al principio o bien al final del recorrido de los Museos Vaticanos. Ya que puedes verla poco después de acceder (desviándote un poco del recorrido habitual) o la verás al final de los Museos, ya que con su descenso marca el camino hacia la salida de los mismos.

    ¿Es en estos museos donde está el sarcófago de la madre del emperador Constantino? No he podido encontrar la información clara en ningún sitio…

      Hola, Óscar. Sí, se encuentra en los Museos Vaticanos y lo podrás contemplar muy de cerca durante nuestro tour pues pasamos entre el suyo y el de su hija Constanza. Dos preciosos sarcófagos en pórfido que son dos joyas en las que se une la cultura clásica y el naciente cristianismo. Te encantarán.

    ¿Me sabrían decir si ya se ha terminado la restauración de las Estancias de Rafael? La última vez que fui alguna parte estaba cubierta. Gracias.

      Hola, Alexis. Quedan unos pocos andamios en la sala de Constantino, pero en la mayor parte de las Estancias está todo listo, luciente y esperándote. Gracias.

    Buenos dias.
    Me gustaría conocer el modo más sencillo para reservar las entradas y si es posible subir a la cúpula de San Pedro.
    Gracias

      Hola. Si reservas nuestro tour en los Museos Vaticanos tienes no sólo la entrada sin colas sino también un estupendo guía en español para que disfrutes sin preocupaciones con el mejor recorrido. Actualmente se puede subir a la cúpula pero tienes que salir de los Museos y acceder a la basílica desde Plaza San Pedro.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *