Te indicamos 8 consejos para tu visita a los Museos Vaticanos. Es un lugar único que todos queremos disfrutar y que cada año recibe la visita de millones de turistas procedentes de todo el mundo. Ellos testifican la importancia y el poder que acumularon los papas durante siglos como líderes de la Cristiandad. De hecho, estos museos contienen muchas de las maravillas que ver dentro del Vaticano. Por ejemplo, conservan colecciones que van desde el arte egipcio al contemporáneo, pasando por la escultura antigua (con obras maestras como el Laocoonte y sus hijos o el Apolo del Belvedere). Sin olvidarnos, además, de la pintura italiana de los últimos setecientos años (destacan La Transfiguración de Rafael o La Deposición de Cristo de Caravaggio). Todo ello pasando por colecciones «menores» como la de las monedas, la de los sellos o las carrozas papales. Un Museo del Vaticano que son tantos museos.
Sus propios salones merecen una visita. Cuentan, por ejemplo, con salas tan asombrosas como la Capilla Sixtina, sin lugar a dudas una de las maravillas del arte mundial gracias a su majestuosidad y a su riqueza de detalles y colores brillantes. También, la Galería de los Mapas Cartográficos o las Estancias de Rafael.

1. Elige bien el momento de tu visita
En primer lugar, planifica con cuidado el día de tu visita. Los Museos Vaticanos están cerrados los domingos, salvo el último domingo de cada mes si no coincide con una festividad excluida. Normalmente abren de lunes a sábado, de 8:00 a 20:00, con último acceso a las 18:00.
Sin embargo, no todos los días son iguales. Si puedes, en tu visita a los Museos Vaticanos trata de evitar los sábados y vísperas de festivo, ya que habrá mucha gente. Recuerda que es mejor ir entre semana y, preferiblemente, en las horas menos concurridas. Estas suelen ser a primera hora de la mañana, al mediodía o a última hora de la tarde. De este modo, evitarás las grandes aglomeraciones y tu visita al Vaticano será mucho más agradable.
Por otra parte, atento a las fechas señaladas en el calendario cristiano y a los eventos que tienen lugar, dos o tres veces al año, en la Capilla Sixtina. Sería una desgracia que te la encuentres cerrada.
Además, ten presente que el último domingo del mes los Museos son gratis. Durante estas jornadas gratuitas, el último acceso es a las 12:30 y suele haber grandes colas, así que intenta llegar de los primeros (7:00-8:00). Por su parte, los miércoles, generalmente, hay una audiencia papal al mediodía, por si te interesa incluirla en tu visita.
De todas formas, tienes más información actualizada sobre los días de cierre y horarios de apertura en nuestra página de los Museos Vaticanos.

2. Reserva tu entrada con antelación
Debido a la gran afluencia de turistas, en los Museos Vaticanos siempre hay largas colas. La mejor opción para no perder tiempo en ellas es reservar tu entrada con antelación, de forma online. Especialmente si viajas en temporada alta, puentes, festivos o Semana Santa.
Hay páginas que ofrecen la entrada anticipada, pero, como primera opción, te recomendamos que visites el sitio oficial del Vaticano. Tiene todo lo que necesitas: información de precios y descuentos, horarios y calendario de cierre. Eso sí, este servicio tiene un cargo adicional de 5 euros sobre el precio de la entrada normal y, además, las entradas son nominativas: tu identidad tiene que coincidir con el nombre que aparezca en el billete.
Si dispones de carné de estudiante válido o viajas con menores que entren en la categoría reducida, la entrada reducida cuesta 10 euros. Recuerda que la reserva por internet tiene un coste adicional de 5 euros y que los menores de 7 años entran gratis.
Hay muchos más tipos de entradas y descuentos que puedes consultar en nuestra página dedicada a los Museos Vaticanos.
Otra buena opción, además, es adquirir una de las tarjetas turísticas (la Omnia, que incluye el Vaticano, o la Roma Pass). Son ideales para ahorrar tiempo y dinero, no solo en los Museos Vaticanos, sino en toda Roma. Sobre todo si tienes pensado pasar varios días en la ciudad.

3. Reserva una visita guiada
Los Museos Vaticanos, como su nombre indica, son un conjunto de museos y colecciones papales que constituyen una de las mayores pinacotecas del mundo. En concreto, más de 7 km de galerías repletas de innumerables expresiones artísticas de diversas épocas y procedencias. Algunas de ellas con la firma de autores de la talla de Rafael, Miguel Ángel, Botticelli, Fra Angelico o Perugino. Y todo ello exhibido en un marco arquitectónico inmejorable.
Es tal la cantidad de arte y de historia que se alberga entre estos pasillos, que la mejor forma de recorrerlos es reservando una visita guiada. Es cierto que los Museos Vaticanos son uno de esos lugares que «hablan por sí solos». Sin embargo, hablan en un lenguaje de otros tiempos, con multitud de signos y una abundancia y riqueza tales que necesitamos un intérprete. Por eso, desde EnRoma queremos ofrecerte este servicio para que al visitar el Vaticano podáis «entenderos» y disfrutar de una experiencia placentera, tanto si eres un estudioso del arte como alguien que se acerca por primera vez a estas maravillas.
No te quedes en una mirada superficial y déjanos ayudarte a descubrir lo que se esconde detrás de cada obra para que puedas apreciarla mejor. Reserva ahora nuestra visita guiada al Vaticano y la Capilla Sixtina y déjalo en nuestras manos: te aseguramos que no te arrepentirás.
Además, es tal la barahúnda de gente que puedes encontrar que una visita guiada con nuestros guías expertos te puede ayudar a disfrutar contemplando las magistrales obras de arte.
EnRoma Originales
Tours ideados, organizados y realizados totalmente por nosotros desde Roma, sin intermediarios. Garantía de calidad y originalidad.

4. Cuidado con la vestimenta
Sabemos que en Roma puede hacer mucho calor. No será como en el Coliseo o los foros, pues estarás bajo techo, pero si decides visitar el Vaticano llévate bastante agua y algo que picar. Además, aunque haga calor, te aconsejamos vestir como si fueras a ver la Basílica de San Pedro o cualquier otra iglesia. Es necesario vestir con unos mínimos: nada de pantalones por encima de las rodillas, camisetas sin mangas o enseñar el ombligo. Por tanto, lo peor que os puede pasar es quedaros en la puerta por no ir adecuadamente vestidos después de todos los preparativos.
Al tratarse de lugares sagrados, tanto en los Museos Vaticanos como en los Jardines y en la Basílica de San Pedro son muy estrictos con la indumentaria. Recuerda, por tanto, llevar tus hombros y piernas cubiertos al menos hasta las rodillas. En efecto, está terminantemente prohibido vestir prendas sin mangas, muy escotadas, pantalones cortos, minifaldas o gorras en el interior.
Además, ten en cuenta que no podrás entrar con paraguas ni mochilas. Sí podréis llevar un cochecito para niños pequeños, aunque os lo desaconsejamos por la cantidad de gente que hay normalmente.
5. Planifica tu visita
Como hemos mencionado anteriormente, los Museos Vaticanos ocupan una superficie inmensa (el equivalente a 70 campos de fútbol) y albergan miles de obras de arte de distintos estilos y tipologías. Así que lo más probable es que te acabes cansando, más tarde o más temprano. Sobre todo, si has hecho una larga cola para entrar (¡no lo olvides, reserva tu visita por internet!).
Si no quieres terminar saturado de arte, te recomendamos que planifiques previamente lo que quieres ver. No pretendas abarcarlo todo, porque, para hacerlo, necesitarías semanas enteras allí dentro. Quizás hay una obra, o un museo en concreto, que te interesa especialmente. Por ejemplo, la Creación de Adán o el Juicio Final en la Capilla Sixtina. Y seguramente haya muchas salas de las que tengas que prescindir. En ese caso, sería conveniente que hicieras un listado y comprobaras en internet dónde puedes encontrar lo que buscas. Construirás así una visita a los Museos Vaticanos a tu medida.
En nuestra página de los Museos Vaticanos tienes un mapa y no te resultará difícil situarlas. Una vez conozcas su ubicación, nuestra recomendación es que no vayas directamente hacia ella, sino que disfrutes también del resto de la exposición. ¡Podrías llevarte muy gratas sorpresas!

6. Tómate tu tiempo
Este, quizás, sea el más importante entre los consejos para tu visita a los Museos Vaticanos y está estrechamente relacionado con el anterior. En general, es uno de los consejos más importantes para viajar a Roma.
Una vez hayas establecido tus prioridades, es importante que dosifiques la visita. No vayas con prisas. Tómate tu tiempo para saborear y disfrutar de las piezas con detenimiento, haz fotos para inmortalizar el momento y, además, no olvides sentarte a descansar cuando lo necesites en los espacios abiertos disponibles entre sala y sala. Incluso puedes merendar o picar algo en el bar o en el restaurante, si te entra el gusanillo. Las pizzas las hacen al momento y los precios no son muy exagerados.
Existen, por otra parte, varias rutas señaladas con distintos colores que puedes realizar según te interese un recorrido más breve (de unas 2 horas aproximadamente) o más extenso (5 horas aproximadamente). Todo depende del aguante que tengas y de tu afición por el arte. Pero insistimos, uno de los mejores consejos para visitar los Museos Vaticanos es que vayas a tu ritmo. Es preferible ver menos que pasar una sala tras otra de prisa y corriendo.
Si dispones de varios días en la ciudad, una buena opción es repartir la visita al Vaticano en dos jornadas. Una puedes dedicarla a los Museos Vaticanos y la Capilla Sixtina, y otra a la Basílica (subiendo a la cúpula) y la Plaza de San Pedro. Si quieres organizar los desplazamientos entre estas zonas, consulta también nuestra guía sobre cómo llegar al Vaticano desde Roma. De esta forma, no te resultará tan agotador y podrás disfrutar mucho más de ambos lugares.
7. Subir a la cúpula del Vaticano, ¿merece la pena?
Aquí voy a dar una respuesta a la gallega: depende. ¿Y de qué depende? Principalmente, del tiempo del que dispongas. La visita a la cúpula dura de media en torno a una hora u hora y media, sin contar las colas. Por tanto, hay que tenerlo en cuenta a la hora de planear el viaje. Otro aspecto importante es, evidentemente, la subida. A pesar de no ser muy exigente, es larga y continua. Por tanto, si no se tiene una mínima condición física, es recomendable no subir.
La entrada de la cúpula no está incluida en la visita de los Museos Vaticanos y tiene precio propio. Puedes subir a pie o combinar ascensor y tramo final a pie. Pero ojo: el ascensor no te lleva hasta arriba del todo. Te ahorra los primeros peldaños, pero después tendrás que subir el tramo final hasta la cúpula. Aviso para navegantes: la subida final es una escalera de caracol algo estrecha e incómoda para los más altos, que puede resultar agobiante. Y con una procesión de gente delante y detrás, puede resultar no apta para claustrofóbicos.
Mi consejo para realizar esta visita es que, si tienes tiempo, vale la pena. La vista panorámica sobre Roma desde la cúpula es espectacular. Además, caminar entre la cúpula real y la falsa cúpula exterior es una experiencia muy curiosa, porque puedes apreciar los detalles de su arquitectura.
Otra opción es llegar a última hora, para disfrutar de un maravilloso atardecer desde las alturas. Pero recuerda que la cúpula cierra antes que la basílica y que sus horarios pueden variar por temporada, celebraciones y eventos extraordinarios.

8. Aprovecha las últimas franjas de la tarde
Para concluir esta lista de consejos útiles para visitar los Museos Vaticanos, una recomendación más personal. Si encuentras disponibilidad, las últimas franjas de la tarde suelen ser más cómodas que las horas centrales del día. Las ciudades tienen otro aspecto cuando cae el sol y, te lo garantizamos, el ambiente de los Museos Vaticanos tiene algo hechizante y especial.

En general, durante el verano, esta visita nocturna a los Museos Vaticanos es un poco más fresca y con menos gente. De todas formas, el verano romano tiene noches muy cálidas. Por tanto, como guías de Roma, os aconsejamos realizar el mayor número de actividades fuera de las horas más cálidas del día.
Si quieres aplicar todos estos consejos con un experto al lado, reserva nuestra visita guiada al Vaticano y la Capilla Sixtina con guía en español. Te incluimos las entradas, te ayudamos a planificar la ruta y te contamos las historias detrás de cada sala.