Imágenes de Roma

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¿Desde dónde capturamos las mejores imágenes de Roma? Una pregunta sin respuesta. En una ciudad como Roma, las vistas son increíbles en cualquier lugar. Supongo que, en este caso, es cuestión de gustos, cuál gusta más, subjetivamente, a cada uno. Algunos te dirían que desde el Gianicolo, otros desde el Aventino u otra de las terrazas panorámicas. Los más románticos, las vistas al Foro Romano o al Coliseo desde el barrio de Monti. Aquellos más romanos, las de las calles de Roma y sus maravillas que recorren en su rutina diaria.

Si tuviera que responder yo sería, como todo en Roma, propio, personal, entre Roma y yo. Quizás me quedaría no con un paisaje, sino en las vistas de Roma que me dejó mi última experiencia en la Ciudad Eterna. Aquellas imágenes que visualizaba en mi última noche en Roma mientras, sin poder dormir, escuchaba High, de Miley Cyrus. High, desde las alturas, en la terraza panorámica de mis pensamientos, contemplaba mis vistas de Roma.

Goodbye

Tenía que levantarme a las 04:15 de la madrugada para coger el transfer al aeropuerto que me esperaría en mi portal, en el barrio de Ostiense. Me había acostado pronto, pero sabía que no podría dormir. La música y un libro sobre las murallas de Roma serían mis acompañantes. Nuestros acompañantes, pues desde mi ventana tenía a mi lado mi siempre fiel Gazometro. Querido amigo y vecino, el primero en darme la bienvenida a aquel barrio.

Mirándolo iluminado por última vez, pensé que aquella era una de mis imágenes de Roma favoritas.

Últimamente había estado escuchando mucho el álbum ‘Plastic Hearts’ de Miley Cyrus. Me vino a la cabeza la canción ‘High’, perfecta para aquel momento de despedida. La puse en mis cascos y me asomé a la ventana. Unas frases me llegaron especialmente: ‘’In my head I did my very best saying goodbye. I don’t miss you but I think of you and, I don’t know why, I still feel high’’. (En mi cabeza, te dije adiós lo mejor que pude. No te extraño pero pienso en ti y, no sé por qué, aún me siento en las alturas).

Qué difícil decir adiós a Roma, aun sabiendo que es lo mejor. Aun queriendo marchar, sólo pensar en ella me hacía sentir en las alturas. Desde allí, eché la vista atrás recordando las otras grandes vistas de Roma que había contemplado… o, mejor dicho, vivido.

gazometro atardecer
Vistas al Gazometro en un atardecer desde mi ventana.

Las mejores imágenes de Roma

En aquel momento estuve convencido. Las mejores imágenes de Roma eran esas, las preciosas vivencias a las que siempre podría volver en mis recuerdos. Desde aquellas alturas de mi quinto piso en Ostiense, recordé mi segundo primer día en Roma, visitando el Jardín de los Naranjos con una de las 7 colinas de Roma dándome la bienvenida. ¡Qué preciosas vistas tiene el mirador del jardín!

Mirando ahora al suelo del Gazometro, bajé también en mis recuerdos, no todas las grandes vistas de Roma son desde lo alto. Me acordé de aquel paseo por Via del Corso, desviándome y volviéndome a desviar hasta pasear junto a las imponentes columnas del Templo de Adriano… ¡qué vistas!

Y aún se puede bajar más… pensé. De hecho, todavía puedo sentir como si fuera hoy la primera vez que descendí del nivel del suelo de la Roma actual para llegar al del Foro Romano. En una calurosísima jornada de verano en la que Valentina Cassiani, nuestra magnífica guía, me descubría por primera vez las vistas de la Antigua Roma, su historia y bellezas.

El reloj pasaba rápidamente. No quedaba mucho para las 04:15. Definitivamente, no dormiría. La canción ‘High’, en modo repetición, sonaba una y otra vez. Cada una de las veces paraba mi atención en una frase distinta. Ahora, mi oído se centraba en esta: ‘’Sometimes I stay up all night because you never talk to me in my dreams’’. (A veces me quedo despierto toda la noche porque nunca me hablas en sueños).

Vistas Roma al atardecer y paseo por Roma Literaria
Vistas de Roma desde el Jardín de los Naranjos, en el Aventino.

La Roma que cada uno ve

Ahora, con el libro en la mano, la música en los oídos y estas reflexiones, miraba el techo de mi habitación tirado en la cama. Meditando que, aquella preciosa vista al Gazometro la pintaban mis experiencias. Pues, cuando había llegado casi un año atrás, aquel bicho metálico me parecía un gigante abandonado en un lugar no demasiado atractivo.

La realidad es que, no sólo con el Gazometro o el barrio de Ostiense, sino con cualquier lugar de Roma podría aplicarse este pensamiento. Con cualquier lugar del mundo, en realidad. Aunque en Roma… es diferente. ¿Cómo en una ciudad tan bella, con la Fontana di Trevi, Plaza NavonaPlaza España… uno podría tenerle más cariño o podría emocionarse más viendo a la pequeña Loba Capitolina de la Plaza del Campidoglio o la explanada del Circo Massimo?

La respuesta volvía a ser subjetiva, pero clara. Cada uno tenemos y vamos formando nuestra propia Roma. No hay una Roma sino la Roma de cada uno. Y esa Roma es la que nos ofrece las mejores imágenes.

De nuevo la música ganó espacio a mis pensamientos por la continuación de aquella frase. ‘’… in my dreams. I think about eventually you holding me and dancing to the record like a movie scene’’. (Pienso en, eventualmente, tú sosteniéndome y bailando la canción como en una escena de película).

El despertador sonó sin despertar a nadie. Eran las 04:15 y el coche me esperaba abajo. Roma no me sostendría para bailar juntos en la noche. No aquella noche. Pero estaba seguro de que tendríamos una nueva escena de película para hacerlo. Goodbye.

vistas del tiber y san pedro tour de noche en roma
Vistas de Roma de noche con el Vaticano al fondo.
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