Iglesia del Coliseo: Santa Maria de la Piedad

El Coliseo romano nació como el Anfiteatro Flavio en el 80 d.C. Con una inauguración por todo lo alto, luchas de gladiadores, venationes naumaquias durante 100 días seguidos. No era para menos, pues se inauguraba el anfiteatro más importante de todo el Imperio y uno de los mayores monumentos de Roma. Sin embargo, la caída del Imperio y la prohibición de este tipo de espectáculos dejó en desuso al coloso… pero sólo como anfiteatro. En el siglo VI se edificó una pequeña iglesia en el Coliseo e incluso muchos siglos más tarde se estuvo a punto de convertir el monumento en una enorme plaza con una iglesia cristiana como centro.

Santa María de la Piedad

La historia del Coliseo está llena de cambios y etapas verdaderamente sorprendentes. Hoy lo vemos como uno de los mayores atractivos turísticos del mundo, pero durante siglos fue un lugar prácticamente abandonado de Roma.

En el siglo V tiene lugar la caída de Roma y el fin del Imperio. Las luchas de gladiadores en el Coliseo verían su fin también en esa época, aunque se siguieron celebrando otros espectáculos en el anfiteatro hasta inicios del siglo VI.

A finales de este siglo terminó por completo la vida del Anfiteatro Flavio como estadio. El cristianismo ya se había establecido como la religión oficial de Roma y crecía rápidamente por occidente.

En la Arena del Coliseo se construyó una pequeña iglesia dedicada a Santa María de la Piedad. Y, el hipogeo, enterrado y no a la vista como hoy, servía de cementerio.

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La iglesia de Carlo Fontana en el Coliseo

La iglesia de Santa María de la Piedad en el Coliseo sirvió como lugar de culto cristiano durante muchos siglos. Hasta que a inicios del 1300 la familia Frangipani compró el monumento a la iglesia aprovechando el mal momento del papado. Entonces, los Frangipani hicieron del Coliseo su hogar y lo convirtieron en una fortaleza.

Aunque no tardaría mucho la iglesia en recuperarlo. En el siglo XVII, en pleno Barroco en Roma, el Vaticano encarga al brillante arquitecto Carlo Fontana un proyecto para modificar por completo el Coliseo.

Fontana diseño un ambicioso plan que consistía en la construcción de una gran iglesia en la Arena del Coliseo, la cual se convertiría en una bonita plaza para acompañar al edificio cristiano.

Además, todo el primer nivel de las gradas se transformaría en una especie de enorme arcada que rodearía todo el óvalo cerrando la plaza con una rica decoración.

El proyecto nunca fue llevado a cabo pero, de haber sucedido, la historia del Coliseo habría sido muy diferente.

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Proyecto de Carlo Fontana para su iglesia en el Coliseo.

El modo de supervivencia de antiguos monumentos

Durante la historia de Roma, sobre todo durante el Renacimiento y el Barroco, estos proyectos de reconversión de antiguos monumentos eran muy comunes. Sin irnos más lejos, el Panteón o la Curia Julia fueron convertidos en iglesias. El motivo era sencillo. Se trataban de lugares paganos, asociados a la Antigua Roma que perseguía y obviaba al cristianismo. Ahora, en una Roma cristiana, estos monumentos debían ‘’crisitanizarse’’ o eliminarse. Hemos tenido la suerte de que muchos de ellos, gracias a esta nueva vida, pudieron conservarse hasta la actualidad.

Y esto no sólo se aplica a edificios. Por ejemplo, en la Columna de Trajano se cambió la estatua del emperador que la coronaba por una nueva de San Pedro. La cual permanece todavía hoy en su cima.

Curiosamente, el Coliseo, sin cambiarse definitiva y completamente a una iglesia, se conservó igualmente. Y qué fortuna la nuestra de poder disfrutarlo y seguir explorando su historia casi 2.000 años más tarde.

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