Quienes nos movemos con bastón, con muletas por cualquier accidente o en silla de ruedas no tenemos por qué renunciar a una visita a Roma. La ciudad en algunas partes es una carrera de obstáculos pero también te encuentras con lugares en donde puedes disfrutar accediendo fácilmente y moviéndote con comodidad y de forma autónoma.

En cualquier época de nuestra vida, sean cuales sean nuestras capacidades, un viaje a Roma es un enorme regalo. Para disfrutarlo la ciudad se nos ofrece con diversas facilidades. En muchos casos tendremos que adaptarnos pero poco a poco, algunas facilidades nos hacen descubrir que Roma accesible es una realidad. Todos somos discapacitados en unos aspectos u otros, en base ciertas metas, en relación a cómo se estructura la realidad. Pues bien, Roma se nos acerca cuando podemos tocarla e intentar pintar sus colores con las palabras. Roma nos da una mano cuando podemos bajar fácilmente en silla de ruedas una acera porque no tiene bordillo pero también porque no se permite que haya un coche aparcado ante las rampas. Roma se hace accesible también cuando un guía nos la va representando con el lenguaje de los signos, porque hay gestos que valen mil palabras.

En efecto, toda Roma es una écfrasis, una descripción continua de la belleza, una multitud de palabras que nos representan, nos cuentan el arte. Su poder es el de comunicar, transmitirnos no sólo datos sino sensaciones. Para todos, pasar por Roma puede ser un ver sin mirar, un oír sin escuchar. Sería una pena. Y por ello, quitar lo que nos aleje, lo que nos impida comunicar con ella, es siempre un buen objetivo.

Roma no es la ciudad de las luces. Si algo la ha caracterizado durante la historia es que es la ciudad de las sombras. Primero porque la luz es muy fuerte durante el día y de noche las pocas fuentes de luz crear sombras, más que iluminar. Es un ámbito que puede dar miedo pero también en el que descubrir que hay muchas cosas que se conocen a ciegas. Mostrar el tacto de los latericios, el calor blanquecino de los pequeños crateres del travertino, o punzante en los relieves en braille sobre el bronce, es una de las formas en las que Roma se nos acerca.

Roma accesible

Barreras arquitectónicas y recorridos facilitados

Esta página del Ayuntamiento de Roma nos indica los servicios de accesibilidad para varios monumentos y museos municipales. Como podemos ver hay muchas cosas realizadas… pero aún mucho por hacer en tantos lugares para que Roma se haga accesible.

Tanto en los Museos Vaticanos como en el Coliseo hay recorridos sin barreras e instrumentos para que podamos contemplar el arte en tantos sentidos. Sin embargo, esto supone realizar recorridos especiales, sin formar parte de los numerosos tours en grupo. Un servicio de guía personalizado y especializado se aprecia más que nunca en estos grandes museos y monumentos. Ciertamente, es un servicio más caro pero con la ventaja, en muchos casos, de que las entradas son prioritarias y gratuitas, para uno mismo y un acompañador, presentando un certificado que demuestre el grado de discapacidad.

Uno de los lugares turísticos más bellos de Roma y que podrás disfrutar en forma accesible se encuentra la Academia de España en el Gianicolo con el Templete de Bramante. La realización de un recorrido facilitado es una invitación para ir, visitarlo y sentirte agasajado por Roma. Aquí abajo tienes una foto de una visita guiada siguiendo este recorrido.

visita accesible academia gianicolo

 

Precios especiales

En todos los museos nacionales y municipales las personas con discapacidades podrán entrar gratuitamente utilizando las taquillas prioritarias, sin tener que hacer colas. Si no somos autosuficientes, también entrará gratuitamente con nosotros un acompañante. En los Museos Vaticanos nos pedirán un certificado que indique poseer un 74% de handicap.

Materiales y lenguajes de soporte

Por el momento hay pocos lugares que ofrezcan a cualquier visitante explicaciones en braille. Por tanto, puede ser muy útil llevar una buena audioguía o un libro que muestre los cambios en las construcciones. En la mayor parte de los museos, en las taquillas, te entregarán materiales. Es más, en algunos como el MAXXI, hay un recorrido en el que con adecuados acompañadores, podrás hacer diversas experiencias sensoriales para experimentar el arte contemporánea.

Transportes

La llegada al aeropuerto puede ser un placer si tienes ya reservado un transfer en un vehículo especialmente adaptado. En cualquier caso, un traslado personalizado es una bienvenida y con nuestro servicio de Transfers en Roma, a precios muy convenientes. Si estás más cansado o quieres moverte con mayor facilidad por la ciudad, un tour en vehículo, gracias también a la amabilidad de nuestros conductores, se convierte en una preciosa experiencia.

Las estaciones del metro tienen ascensores… aunque se trata de esperar que funcionen. Los autobuses, en cambio, por las paradas ocupadas por vehículos, por la gran cantidad de gente, os los desaconsejamos, aunque tengan plataformas y espacios reservados. El tranvía, en cambio, cuando se trata de los modelos nuevos, es más pactico aunque, a veces, la dificultad está en llegar hasta la acera que nos permita subirnos a él.

Entre tanta gente

Lo más complicado de la vida cotidiana en una ciudad como Roma es encontrarse entre tanta gente… pero sin que al parecer nadie haya pensado en ti. La gente es muy amable, pero se crean numerosas dificultades especialmente en la jungla de tráfico en donde la mayoría piensa a salvar la propia piel. De esta forma, los aparcamientos, la falta de aceras, los adoquines mal puestos, el mal funcionamiento de sistemas acústicos, hacen que un paseo por el centro histórico sea un ejercicio de paciencia. Pero, sobre todo, haga recomendable, ir acompañados, aunque nos sintamos capaces y decididos. En estos años he visto numerosos padres y madres ‘encerrados’ sin poder atravesar una calle empujando un cochecito, personas mayores que dejan el bastón y se apoyan en un acompañante porque los ‘sampietrini’ estaban mal puestos. Encontrar las mejores calles para pasear (como via del Tritone con sus nuevas aceras), con tiendas y bares sin dificultades para entrar, es nuestro consejo para que, entre tanta gente, puedas estar con autonomía o, al menos, sin riesgo.

Un niño, con su imaginación, puede retratar la ciudad como un gigantesco animal que nos atrapa con sus tentáculos.

atrapados mar roma

Para evitar sentirnos atrapados es importante navegar siguiendo mares calmos, buenas corrientes y en buena compañía, que aligere lo necesario y disipe las preocupaciones. Incluso lo más difícil, encontrar el equilibrio entre las propias capacidades y lo que nos ofrece el entorno, se puede obtener En Roma.

belleza segura y distinta

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