Santa Maria in Vallicella – La Chiesa Nuova
santa maria in vallicella fachada

Santa Maria in Vallicella – Lugares de música y palabras

Música como la de Pier Luigi di Palestrina o Domingo de Soto Langa y la peregrinación de las 7 iglesias. Esto era para mí la imagen que tenía de San Felipe Neri y el Oratorio antes de llegar a Roma.

Entrar en la ‘isla de los filipinos’ en Roma (llamados así por Felipe Neri y no por el rey Felipe II) supone descubrir otro de los mundos que se encuentran en la Ciudad Eterna. Nunca deja de sorprenderme poniendo cuerpo y voz a músicas y palabras que me habían llegado hasta el Finis-Terrae.

santa maria in vallicella nave central

La pequeña y arruinada iglesia que el papa Gregorio XIII concede a la congregación del Oratorio en 1575 empieza a reconstruirse a finales de s. XVI. En este valle en uno de los extremos del antiguo Campo Marzio se encontraba el santuario subterráneo del ‘Tarentum’, lugar de comunicación con los infiernos, con Dite – Proserpina. Allí se construyó una pequeña iglesias dedicada a María. En tan mal estado se encontraba que se decidió la construcción de la ‘Chiesa Nuova’ y luego el edificio del Oratorio con las formas pensadas por Borromini.

biblioteca vallicelliana borromini roma

Edificio del Oratorio de los Filipinos de Francesco Borromini. Actualmente aloja la maravillosa biblioteca Vallicelliana.

¡Y qué cierto es que sin estar, sin tocar, no se puede conocer Roma! Al entrar en Santa Maria in Vallicella me sorprendió encontrarme con una lápida que recordaba al pintor estadounidense Edwin Parker (Cy Twombly). La paz de sus cenizas se mezcla con la súplica ante ‘el esplendor de la belleza divina’. Toco la piedra y la imaginación me lleva de la mano hasta uno de sus cuadros. Garabatos, formas, manchas de colores, letras perdidas llenan las paredes de sueños aparentemente infantiles.

edwin parker cy twombly en santa maria vallicella

El pasado que no ha muerto

Entre las experiencias más hermosas que me ha regalado Santa María in Vallicella está la de encontrarme con Cesare Baronio.

Fue el primer sucesor de Felipe Neri al frente del Oratorio. Poco le faltó para que a inicios del s. XVII lo eligieran papa. Él mismo fue su mejor antagonista rehuyendo este cargo – carga. Sus Annales Ecclesiastici son una inmensa construcción, más imponente incluso de esta iglesia. El solo, día a día, consultando documento tras documento, escribió esta historia de la Iglesia desde sus inicios hasta inicios del s. XII. Tantos materiales que fue recogiendo y utilizando para recomponer una imagen de lo que el tiempo ha ido derribando y escondiendo.

Con él, trabajando entre libros y pucheros, el pasado no ha muerto. Con él doy gracias por la grandiosa herencia que he recibido al llegar a este tiempo. Tanta historia, tanto pasado, que ha llegado hasta mí en forma de palabras, artes, técnicas… Lo recojo con Cesare e intento que ese pasado siga vivo, sin derramarlo, convertido en futuro.

cesar baronio santa maria vallicella

 

Lo mismo para todos

Un sol de justicia: ‘Omnibus idem’ Para todos lo mismo. Es la otra parte de la medalla. La justicia sería por una parte dar ‘a cada uno lo suyo’ pero también es ciega y ‘es igual para todos’. Aquí no se habla de una justicia que responda adecuadamente según la diversidad de las causas. La justicia, en esta losa, es un sol que brilla igual sobre buenos o malos, ricos o pobres repartiendo a todos su gobierno, sin favoritismos.

Al descubrirla, disfruté pensando que era un buen lema para la familia Paparozzis en la que abundaron abogados y notarios. Además, encontrarme con el simpático pato que utilizan como emblema de la familia me pareció una bonita forma de entender la dedicación a las leyes: un pato bajo el sol.

Pippo Buono

Desde que vi la interpretación de Gigi Progietti en ‘Preferisco il Paradiso’ el rostro de Felipe y los avatares de la parte final de su vida, ya sacerdote, no dejan de estar unidos a la voz y aspecto del gran actor italiano. Y su sonrisa pilla creo que consigue representarme lo que era la alegría contagiosa de este hombre.

El espíritu alegre y su corazón ‘en llamas’ hacían de él una persona atractiva, agradable, admirable. No era cura, no tenía encargos eclesiásticos, pero sus acciones y palabras lo habían hecho muy popular. Siendo florentino se hizo romano. Viviendo en la ciudad supo encontrar y mostrar el bien y la belleza de tantos romanos. Y se dedicó a ello, a recuperar en sus calles, en sus casas, los edificios humanos que amenazaban ruina. De las tristes sombras del abandono a la luz colorada de una vida renovada. Siendo ya cura no se asusta de los trabajos, de la humanidad que comparte. Es más, sin buscar ‘beneficios’ sabe lo que significa dedicar tiempo y recursos a levantar las historias de sus conciudadanos y con ellos de la ciudad.

capilla san felipe neri santa maria vallicella

Lo que atrae hacia lo alto

Peter Paul Rubens realizó tres grandes pinturas para el altar de esta inglesia por encargo del cardenal Federico Borromeo. Son sus trabajos romanos más importantes y que impactaron inmediatamente en la imaginación de los romanos. El cardenal Federico Borromeo llegó a arzobispo de Milán por un consejo que Filippo Neri dio al papa Clemente VIII del que era confesor… Y según Manzoni que lo usa como fuente y personaje de sus Novios (I promesi sposi) parece que lo hizo muy bien.

Pero esta es otra historia, aunque es bonito seguir las corrientes que se cruzan con este río de Santa Maria in Vallicella. Rubens, como pintor católico pudo seguir la gran corriente de iconografía, de re-presentación de la historia y los misterios que podemos ‘tocar’ y revivir en sus colores sobre enormes pizarras. Todo un mundo tangible para poder hacer presente lo invisible venciendo el tiempo o la trascendencia que nos lo impiden.

altar santa maria vallicella

Altar de Santa Maria in Vallicella

En el ábside, en la cúpula y la bóveda de la nave central Pietro da Cortona recrea el cielo. La Trinidad voltea dentro de una espiral que nos eleva hacia la luz que se cuela por la linterna de la cúpula. En cambio, en la bóveda y el ábside María es la protagonista. En la primera, ella interviene durante la construcción de la iglesia evitando desgracias y un gravísimo accidente. Siempre cercana a la historia, se aparece a San Filippo Neri.

Asimismo, es ella la que se nos presenta venciendo cualquier gravedad en la Asunción, como un gracioso salto que va más allá de las nubes de la bóveda. Es una primicia y todos la esperaban con alegría ¡Cuántas veces aparece representada María en ese momento! Y es que ella es la única persona humana que según la fe católica participa ya plenamente de la salvación: en ella se anticipa nuestro destino al estar viva, con su cuerpo, en el cielo. Aquella muerte que venció a Eva y luego a todos con María perdió su poder. El mayor triunfo se celebra, por tanto, en lo alto de la bóveda. Y es un momento de máxima alegría para todos los mortales hijos de Eva.

cupula santa maria vallicella

Una melodía concorde que vence la muerte

Los cantores pontificios que en vida estuvieron unidos por una melodía concorde, la disolución discordante en la muerte del cuerpo, no los disperderá. Aquí volverán a ser una.

lapida cantores santa maria vallicella

En aras de la música se hacen los corazones uno (con-cors). La esperanza de volver a esa unidad, de vencer la separación de los corazones (dis-cors) efecto de la muerte, se hace maravillosamente concreta en este HIC, aquí. Un lugar que es ‘dormitorio’. Sólo ocupamos un lugar si somos, con nuestro corazón latiendo. Y éste volverá a ser nuestro lugar, de nuevo unísonos, como una melodía que no deja de resonar. Esa melodía que los tuvo unidos es una garantía, una prenda de ese poder ‘volvere’ venciendo tiempo y disolución.

Una visita

‘Zacarías, tenemos visita’ Parece que Isabel ha dado una voz mientras iba a recibir a María. Federico Barocci coge el momento en que Isabel ya está recibiendo a su prima dándose la mano. Se abrazan también los hombros mientras se acercan sus rostros para un beso. Dos amigas que se encuentran en una calle. Zacarías aparece en el mismo momento, asomándose a la entrada para ver de quién se trata.

capilla visitacion santa maria vallicella

Visitación de María a Isabel. Obra de 1586 de Federico Barocci en la cuarta capilla de la izquierda en la Chiesa Nuova, Santa Maria in Vallicella

Los sentimientos de vida cotidiana, de alegre saludo y hasta el cacareo de la gallina dentro de la cesta parecen hablarme de cómo María e Isabel, dos mujeres embarazadas, no pertenecen al Olimpo sino a mi barrio. En la historia, con burros o menos, con portales oscuros y manos que huelen al ajo con el que se preparan sabores familiares, es donde sin ruido suceden los grandes encuentros. Contemplando este cuadro me parece maravilloso sentir lo que no se ve: la presencia oculta de ambos niños. Actúan incluso sin notarse, dando alegría. Esa alegría de ambas que comparten secretos, esperanzas cumplidas y la llegada de nuevas se me ha contagiado al contemplarlas en esta obra.

Me consuela pensar que sigue hoy, en la historia, esta corriente escondida de alegrías que crecen al ser compartidas y al confiar. Isabel sale de casa sonriente para sorprender la crueldad del tiempo con una vida. María llega con su sonrisa pilla porque sabe que el eterno por ella puede tener tiempo y, aunque nadie lo sepa, vive ya como uno cualquiera.

 

Comentarios

Rafael Lillo
29 noviembre 2018
¡Enorme! Gran artículo que además de enseñar nos deleita.
29 noviembre 2018
Me das una gran alegría Rafael al compartir estos 'deliciosos' lugares. Una nueva invitación para vernos cuando vengas a Roma. Un abrazo.