Ennio Morricone música de Roma

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on telegram

‘Yo, Ennio Morricone, estoy muerto’ y su voz, su música, quedará en Roma, en todos, para siempre.

Música que surge de las historias contadas en una película. Pero música que da voz a lo que no se dice y no se ve en la película. Y sus últimas palabras, llenas de amor hacia su esposa María, son música de algo que ya no se ve. Gracias por haber sabido poner en música el lenguaje del gran duelo de la vida en el que participamos.

ennio morricone maria travia

Paso por Plaza dell’Ara Coeli en donde Ennio Morricone vivió y miro hacia su ventana sabiendo que durante tantos años compartimos el mismo aire romano. Parece que personas como él viven fuera de nuestros ruidos e incluso del aire que respiramos. Mi amiga Silvia iba a venir a Roma en junio para su concierto porque merecía la pena escuchar la voz armoniosa de Roma, en Roma, saliendo de sus manos. Un sonido que dura poco pero que permanece siempre.

Las Termas de Caracalla en el silencio de la pandemia, esperan sus notas para hacer verdad la espera y que sus ruinas se llenen de nuevas ausencias. No sólo vale la pena venir a Roma para escucharlo, para saber donde vivió, sino para recoger el regalo de su música y transmitirlo a los que nos sobrevivirán. Y así nos lo recuerda Tornatore en un docufilm emocionante.

accademia santa cecilia roma donde estudió Ennio Morricone

Un trompetista que saliendo de la Academia de Santa Cecilia como un nuevo Miseno, creó músicas en las que sentimos el Paraíso perdido. La envidia de los dioses lo puede matar pero ya nunca más su recuerdo, una memoria que hace vibrar el aire armoniosamente. Nos narraba en silbidos las emociones de un desierto entre coyotes, con el tintineo de un puñado de dólares. Nos encantaba con un oboe placando desconfianzas y abriendo rendijas en la oscuridad de nuestros miedos, aun sabiendo que la realidad terrible nos puede aplastar. Hay una música que se queda dentro venciendo incluso ese silencio que nos deja o precisamente porque ese silencio existe.

ennio morricone en el coliseo

Ennio Morricone dentro del Coliseo de Roma
Compartir
Share on facebook
Share on twitter
Share on telegram
Share on whatsapp
Share on email

Explore nuestro blog

Encuentranos en Facebook