Basílica de Santa Cecilia

Basílica de Santa Cecilia

La Basílica de Santa Cecilia en el Trastevere, representa uno de los casos más interesantes y bellos de evolución de una iglesia paleocristiana. Y junto a la arquitectura vemos cómo va cambiando el modo de ver y contar el recuerdo y la vida de esta mujer.

El relato del siglo V que cuenta la ‘Pasión’ de Cecilia nos indica que ella fue uno de los modelos más importantes para los cristianos en Roma. Como tal es citada en el Canon Romano durante las celebraciones eucarísticas en Occidente. En la edad Media la “Leyenda Aurea” del fraile dominico y obispo de Génova Jacopo da Varazze alimenta la imaginación y la devoción de casi toda Europa. Cecilia se convierte en un modelo e intercesora, mujer fuerte que introduce nuevos valores en la sociedad romana del s. III, oponiéndose al poder de la constricción.

Leyenda Aurea

Royal 19.B.XVII, f. 5. Edición de 1392 procedente de Francia central.

Sine cera

Pequeña, gracil, entregada. Tras la belleza medieval llena de vida, que como una primavera nos recubre de color y hojas la imaginación, es el momento de situarnos ante la escultura de Santa Cecilia de Stefano Maderno. Este joven escultor a inicios del s.XVII nos habla de su fuerza delicadamente, voz bajo un velo, nieve de cristales finísimos cayendo en diminutas obleas .

Santa Cecilia Trastevere stefano maderno
Imagen de Santa Cecila de Stefano Maderno. “Entran ganas de tocarle en el hombro y decirle que es hora de levantarse, se va a enfriar con esa túnica tan ligera que le ciñe el cuerpo.” Del libro Mujeres de Roma de Isabel Barceló

Contemplándola podemos sentir la conmoción que en 1599 embargó a la sociedad romana y europea con el hallazgo del cuerpo de Cecilia en los trabajos de excavación que encargó el cardenal Paolo Emilio Sfondrati. Con sus 23 años el artista Stefano Maderno consigue traspasar la dureza de la piedra transmitiéndole, contándonos, esa emoción. Más que un recuerdo, más que cientos de palabras, su cuerpo transformado en escultura no deja de sorprendernos, de encadenar nuestra mirada a su elocuente silencio. De hecho, no es un simulacro. Sine cera, sincera, un cuerpo de piedra ligero, sin maquillajes.

Stefano Maderno con ese bloque de cándido mármol pario envuelto en la oscuridad del nicho en mármol negro quiso crear un pequeño cuerpo que brilla en la noche. Atrae y guía. El escultor consiguió hacer honor a esta mujer y su nombre: Cecilia – Coeli lilium, lirio del cielo.

Sin embargo, Cecilia es mucho más, también hoy, haciendose presente tierno o de cera, más humana y entregada. Así nos la muestra en su visión José Noguero en una obra que me conmueve:

santa cecilia

Santa Cecilia, obra de José Noguero 2013

La fuerza de Cecilia

Su fuerza no es desprecio de su vida ni de las cosas que la componen. No es desprecio hacia su marido sino que se hace testigo de otro amor, de otro placer al que se siente atraída y al que no quiere renunciar. Es capaz de obtener el placer de vivir utilizando las cosas (uti) gracias a que disfruta intensamente (frui).

Ni la muerte parecía ser capaz de vencer esa alegría y disfrute que la hacían cantar mientras se dirigía a su matrimonio. Un matrimonio que su padre había acordado y en el que su voluntad no contaba. A pesar de todo esto, consiguió transformarlo en un motivo de encuentro con ese hombre con el que no compartía nada. Canto y música que surgen de quien no se resigna, súplica y confianza. De esta forma, se ha convertido en patrona de los que con su arte disfrutan y hacen disfrutar. Atraída ella atrae y lleva consigo a su marido (Valeriano) y su cuñado (Tiburcio). Los conduce hacia una aventura que ahora ni imaginamos.

santa cecilia manuscrito

La página del manuscrito anónimo con el dibujo del cuerpo de santa Cecilia relatando su hallazgo. BAV, Fondo Chigi, N.III.60, Discorsi e relationi diverse, c. 427v.

Lo que queda de un juicio

En la pared sobre la entrada existe una magnífica obra de Pietro Cavallini de finales del s. XIII. El Juicio Universal no es fruto del miedo a la condena sino de la esperanza en que la justicia triunfará. Saliendo hacia las calles y las relaciones en la Urbe, la belleza de este momento en el que Cristo está al centro y es el final de la historia, acompaña a los que salían.

Basílica de Santa Cecilia Trastevere Roma

La construcción del coro, la nueva fachada del s. XVIII y el paso del tiempo habían cubierto casi por completo esta obra. Sólo la imagen de María había quedado como testigo de este arte entregado a la fragilidad de su soporte y de los gustos cambiantes. Un arte débil y al mismo tiempo con una fuerza imperecedera, símbolo también de Cecilia.

Un titulus antiquísimo. Bajando hasta una casa de época imperial.

La Passio que relata la muerte de Cecilia nos dice que primero intentaron ahogarla de calor en unas termas privadas. Quizás en la misma zona termal que encontramos en las excavaciones bajo la basílica. Milagrosamente, una lluvia fina la refrescaba frustrando los planes de los verdugos. En vista de ello la furia se dirigió hacia su delicado cuello para cercenarlo. Y no pudo, aunque la herida tras unos días fue mortal. Lo más débil atrae la furia de la violencia. Esa ‘vis’ que parece recordar la raíz de ‘vir’ hombre, quedanda confundida por una fuerza bajo forma de hermosa entrega. Y es entonces cuando el héroe puede ser ambién mujer, no una mujer diosa o guerrera sino héroe doncella.

Santa cecilia trastevere excavaciones

Vigorosa dulzura

Como una gran overtura musical el patio de entrada nos acoge con su antiguo vaso para las abluciones.

Santa Cecilia Trastevere abside

En su interior su sombra como un ‘pasticcio’ musical del s. XVII nos trae sonidos de otras épocas convertidos en colores y formas. Escuchamos la sencilla complejidad de la composición del ábside de época carolingia, luces del s. IX, como un himno de Hosanna con palmas y ríos en el vergel de la Vida. El ciborio de Arnolfo di Cambio como un violín de puntillas ilumina y eleva, se esconde y muestra como un rayo de luz.

Las voces de hoy de las monjas benedictinas con el canto de las vísperas siguen hablando de ese Lirio. Y me gusta imaginarla entre ellas pero también con la voz gritada de quien hace sentir la fuerza de una Donna “que como un ramo de flores, cuando estás sola te arrojan”.

Donna, canción de Mia Martini

Donne piccole come stelle
c’è qualcuno le vuole belle
donna solo per qualche giorno
poi ti trattano come un porno.
Donne piccole e violentate
molte quelle delle borgate
ma quegli uomini sono duri
quelli godono come muli.
Donna come l’acqua di mare
chi si bagna vuole anche il sole
chi la vuole per una notte
c’è chi invece la prende a botte.
Donna come un mazzo di fiori
quando è sola ti fanno fuori
donna cosa succederà
quando a casa non tornerà.
Donna fatti saltare addosso
in quella strada nessuno passa
donna fatti legare al palo
e le tue mani ti fanno male.
Donna che non sente dolore
quando il freddo gli arriva al cuore
quello ormai non ha più tempo
e se n’è andato soffiando il vento.
Donna come l’acqua di mare
chi si bagna vuole anche il sole
chi la vuole per una notte
c’è chi invece la prende a botte.
Donna come un mazzo di fiori
quando è sola ti fanno fuori
donna cosa succederà
quando a casa non tornerà