Gimnasios en Roma

Para muchos, como para mí, el gimnasio es algo muy importante. Una parte fundamental de la vida diaria. Algunos de esos muchos no quieren renunciar a él ni siquiera durante un viaje. Ya sea de ocio o de negocio. Cuando me mudé a Roma, comprobé que los gimnasios en Roma no funcionaban exactamente como en España. Sobre todo, el método de inscripción es bastante diferente. Ya sea porque viajes a la Ciudad Eterna o porque vayas a pasar un tiempo en Roma, esta página puede serte de información para saber cómo funcionan los gimnasios en Roma.

Los gimnasios en Roma están abiertos desde el 1/6/2021

Gimnasios en Roma: documentación necesaria

Este punto es muy importante. ¿Qué documentos necesitamos para inscribirnos a un gimnasio en Roma? Aunque sea por un día. El más importante, sin el que no te dejarán acceder, es un justificante médico. En España, al menos en mi experiencia, esto es algo bastante extraordinario. Sin embargo, en Italia lo piden en la mayor parte de los gimnasios. Roma no es una excepción.

Si viajas a Roma y quieres ejercitarte en algún gimnasio, recuerda ir junto a tu médico para que te realice un documento en el que confirme que estás apto para realizar ejercicio físico.

Otro requisito bastante común suele ser la entrega de una o dos fotos tamaño carné. Si te inscribes por días y explicas que estás de viaje, quizás no sean estrictos y te ‘’perdonen’’ este punto. Pero encontrarás gimnasios en Roma que lo exijan para llevar un mayor control de sus clientes. Aunque sean tan temporales.

Aparte de esto, el resto es muy similar al sistema de inscripciones que funciona generalmente en España. Cubrir un documento con tus datos, escoger el método de pago y la cuota y podrás entrenar.

Precios, inscripciones y tarifas especiales

El precio de los gimnasios en Roma suele rondar de media los 50€ al mes. Hay grandes franquicias presentes en la ciudad, como McFit, con precios estándares mucho más bajos. Aunque exigen una inscripción con una duración mínima bastante grande.

Normalmente, la duración mínima de la inscripción son 3 meses y se pagan un mes más como precio de inscripción.

De todas maneras, el sistema que utilizarás si en tu caso quieres ir sólo durante unos días será otro. Para gente que está en la ciudad de paso, de viaje o es nueva en la zona y quiere probar, hay tarifas especiales.

Estas tarifas son las de días sueltos. Donde pagamos por cada día de gimnasio. Para estas también es necesario hacer una ficha de cliente, con lo cual el justificante médico y el resto de documentos serán obligatorios.

En cuanto a los precios, en los gimnasios en Roma suelen ser caros. Entre los 10-15 euros por día. A pesar de ello, interesa más que hacer la inscripción mínima.

Otra opción son las pruebas gratuitas. Muchos gimnasios en Roma ofrecen una semana de prueba gratuita o un día gratis de prueba. En cuanto a la primera opción, si ven que estáis de viaje algunos no os darán la semana gratis sabiendo que no os convertiréis en clientes. Pero otros sí os aceptarán utilizándolo como publicidad, dando una buena imagen y esperando que puedas hablar bien de ellos.

El ambiente de los gimnasios en Roma

Como en todo el mundo, el ambiente de cada gimnasio es diferente. Depende de la gente que vaya a cada uno, su zona, su especialización. Aunque sí nos encontramos los estereotipos de usuarios de gimnasio.

Obviamente, la gente de los gimnasios en Roma… son romanos. Gente divertida, simpática y acogedora que te echará una mano en lo que necesites con una sonrisa. Puede ser una oportunidad magnífica de interactuar con la gente local mientras haces algo que te gusta. En los gimnasios de Roma, al menos en mi experiencia, es siempre bienvenida una pequeña charla con quien compartes horario en el gimnasio. Además, los romanos son gente curiosa. Seguro que al ver que eres un viajero te harán un montón de preguntas interesándose por tu pueblo y queriendo saber qué te está pareciendo su ciudad.

Vocabulario útil

En cuanto al vocabulario y frases útiles para acudir a los gimnasios en Roma, creo que este puede ser de gran ayuda, tanto a la hora de utilizarlo como de entenderlo:

  • È occupato? – ¿Está ocupado?
  • Possiamo alternarci? – ¿Podemos turnarnos?
  • Gli spogliatoi? – ¿Los vestuarios?
  • Manuvrio – Mancuerna.
  • Asciugamano – Toalla.
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