Puentes de Roma

Conectores de orillas e historias

Los puentes de Roma son un elemento fundamental en lo estético y en lo funcional de la ciudad. Las vistas al río Tíber con sus puentes y las maravillas de Roma a sus orillas son unas de las preferidas de los visitantes. Y, cómo no, de los romanos. Una cita caminando por el borde del río, atravesando sus puentes con el Vaticano iluminado de fondo es un lujo que quienes vivimos en Roma disfrutamos a diario.

Los pontífices y los puentes de Roma

Pero la historia de los puentes de Roma viene desde muy atrás. Hoy son un elemento de belleza y, sobre todo, los que permiten conectar las dos partes de la ciudad. Antaño, la importancia de conectar las dos orillas era aún mayor. Tanto que los puentes ascendían a un símbolo religioso. Los pontífices (pontifex en latín) eran los constructores de puentes. Pontifex significa pontem facere, constructor de puentes. La persona encargada de unir dos partes físicas, con una obra tan compleja, debía poseer unos conocimientos muy grandes.

Conocimientos que los romanos tomaron de los etruscos. En esta civilización, los encargados de la construcción de puentes eran una casta dedicada también a la organización de lo sagrado. Esta herencia la acogieron los romanos y los pontífices fueron creciendo en funciones religiosas. Hasta se creó la figura del pontifex maximus. Lo que hoy en día sería el Papa.

Estos pontífices dejaron en Roma (y a lo largo del territorio del Imperio) numerosos puentes. Algunos de ellos, o su evolución, son los que todavía recorremos hoy.

Puente Sant’Angelo: el estandarte de los puentes de Roma

Uno de los más especiales, por su historia y significado para el presente y pasado de la ciudad, es el Puente de Sant’Angelo.

Nacido como Puente Elio, fue construido por el mismísimo emperador Adriano en el año 134. ¡Hace casi 2000 años! Adriano lo ideó para conectar la ciudad al que sería su mausoleo, el Castillo Sant’Angelo, al otro lado del río. La evolución del puente desde aquel entonces ha pasado por muchas fases y cambios. Fue desde el lugar de ejecución de los condenados a muerte hasta un elemento clave en la llegada de peregrinos a la Basílica de San Pedro. En el Barroco y en el Renacimiento fue decorado por estatuas de ángeles que ocupan sus dos lados en toda su longitud. Por ello es conocido también como Puente de los Ángeles.

Castillo Sant'Angelo visita

El Puente Sant’Angelo, custodiado por sus ángeles, marca el camino al Castillo.

Puente Sisto

Otro puente de gran relevancia es el Ponte Sisto. Éste es el primer puente de época moderna de la Ciudad Eterna (data del siglo XV). Aunque fue construido sobre las ruinas de un antiguo puente romano construido por el emperador Caracalla en el 215.

El motivo del renacimiento del Puente Sisto es el Jubileo del año 1475. En aquel entonces, en Roma sólo eran utilizables los puentes de la Isla Tiberina y el Puente Sant’Angelo. Por lo tanto, se decidió devolver a la vida al Puente Sisto de sus cenizas romanas para dar un impulso al Jubileo y a toda la ciudad. Hoy en día sigue siendo un puente de Roma de gran importancia para la movilidad y el transporte de la Capitale.

Puente Milvio

Si los dos anteriores son importantes en la historia de Roma, puede que el Puente Milvio sea importante en la historia de la humanidad. Pues aquí tuvo lugar, valga la redundancia, la batalla del Puente Milvio. Aquella que, en el 312, enfrentó a Constantino y a Majencio por el control del Imperio. Con la victoria de Constantino portando el estandarte cristiano, la historia de Roma, de la cultura occidental y del cristianismo dieron un giro decisivo para que el mundo sea tal y como hoy lo conocemos.

Puentes modernos de Roma

No todos los puentes, sin embargo, son legados de pontífices y emperadores. Roma, en su larguísima historia, ha ido expandiéndose con el nacimiento de nuevos barrios y zonas. Las ya existentes, inevitablemente, también han sufrido variaciones con los años. De esto surgen nuevas necesidades de transporte, de la unión de varias zonas e incluso de conexión con infraestructuras como autovías u otras carreteras principales. 

Esto en algunas ocasiones ha derivado en la creación de nuevos puentes. Puentes modernos. Algunos con una estética muy apreciada en Roma que incluso logran rivalizar con los puentes más antiguos.

puentes de roma ostiense

Puente Settimia Spizzichino. Coge su nombre de la única mujer superviviente a la redada del 1943 en el Guetto de Roma con deportación a Auschwitz.

Uno de ellos es el Puente de la Música. Nacido para cumplir un servicio necesario en el barrio Flaminio. El barrio, reciente en la historia romana, fue creciendo en atractivos, población e infraestructura. El Puente de la Música se edificó para conectarlo con el Foro Italico, otra zona »nueva» e importante de Roma. 

Con 190 metros de largo, 2000 toneladas de peso y un blanco impoluto, el Puente de la Música conecta lugares como el MAXXI y el Auditorium con el Foro Itálico y Monte Mario.

De similar apariencia y utilidad es el Puente Settimia Spizzichino, que une los barrios de Ostiense y Garbatella.

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