Iglesias de Roma

cupula iglesia de sant Ivo alla Sapienza Borromini en Roma Hay cientos de iglesias en Roma, tal vez haya menos pero parecen casi miles. Las hay por todas partes, hermosas casi todas, abiertas la mayoría, otras cerradas tal vez para siempre. Todas la iglesias de Roma son huellas de esta Urbe que aspira a ser la ciudad santa. Es consciente de su historia, de sus miserias y de sus bellezas, siempre ambivalentes. Piedra y espíritu que la van construyendo en donde lo efímero quiere durar.

Iglesias de Roma, la belleza como acontecimiento y belleza cotidiana.

La centralidad de Roma en la historia del cristianismo hace de esta ciudad un evento único. Aquí, más que en cualquier otro lugar, la Iglesia Católica ha querido mostrar su cuerpo hecho de historia.

La pompa de una enorme y poderosa institución que ha querido engalanar los templos en modo majestuoso, suntuoso, con la exageración de una rica historia. Y los templos más pequeños, a veces unidos a historias personales de santos, de gente común que ha vivido en esta Roma su propia fe. Una larga historia que sigue viva y dando vida a tantas obras de arte. La belleza es siempre una expresión no superficial de lo inefable. «Nosotros te damos templos, Tú cuelga los astros». Esta frase en San Eligio degli Orefici nos indica esta relación entre la creación divina, el inmenso y hermosísimo universo y las creaciones de los hombres.

Hermosura de las iglesias de Roma algunas hechas para una visita que sea un acontecimiento. Una explosión de grandeza casi cósmica, y otras hechas a medida de la vida cotidiana, donde entrar cualquier día y saber que tienen una relación con la propia historia.

capilla Chigi santa Maria del Popolo

Santa Maria del Popolo

Santa María del Popolo: la mejor forma de entrar en Roma. Las sombras y el aire de Puerta Flaminia son un regalo. Está empezando el

El Moisés de Miguel Ángel en San Pietro in Vincoli

Iglesia San Pietro in Vincoli

Muchas veces tenemos a nuestro lado lugares llenos de historias pero las historias no se ven, o, mejor dicho, no se cuentan. Son muy discretas

iglesia san agustin campo marzio roma

Iglesia de San Agustin

Una tarde ante la iglesia de San Agustín (Sant’Agostino) Con una melena gris recogida en una coleta bien peinada y la camisa de grandes cuadros azules

Iglesia del Gesù

Color. La gloria en la Iglesia del Gesù El fuego no se puede contar y tampoco sus sombras. El fuego que estudiamos no nos calienta