Cómo ir a Florencia desde Roma

Si estás pensando en ir a Florencia desde Roma, aquí te dejamos cuatro alternativas además de la de viajar en tren, ya que tenemos un post en el que te contamos todo lo que necesitas saber para hacer tu viaje a Florencia en tren de alta velocidad.

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Si vas a quedarte unos cuantos días por Roma, no te puedes ir sin conocer Florencia, una de las ciudades más bellas del mundo.

Cómo ir a Florencia en Autobús 

Una de las formas más comunes de viajar a Florencia es en autobús. Desde 7€ puedes ir desde Roma Tiburtina o Termini hasta la parada de Piazzale Montelungo en Florencia. El viaje en autobús dura de 3 horas y media a 4 y media, dependiendo del tráfico. También hay autobuses nocturnos que salen desde las 21:00 a las 23:45 de Roma y llegan entre las 00:25 y 3:10.

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 Cómo ir en autobús desde Roma a Florencia

Cómo ir en autobús a Florencia.

Avión

Otra manera no tan común de viajar a la ciudad del Arno es en avión. Con tan solo 50 minutos de vuelo llegas a tu destino, la capital de la Toscana. Los vuelos oscilan entre los 50 y 100 euros en clase economy light. Pero hay que contar con que el aeropuerto no se encuentra en la ciudad, sino a unos 10 km de Florencia y hay que utilizar otro medio de transporte para llegar a la ciudad, como autobuses, taxis…

Sin duda no es la opción más económica pero si la más rápida.

Cómo viajar a Florencia en Avión.

Viaje en avión. Alitalia.

Ir a Florencia en coche alquilado

Siempre queda la opción de alquilar tu propio coche y recorrer las autopistas italianas. De todas formas si vas por libre en tu coche te recomendamos que utilices las carreteras secundarias y disfrutes de los maravillosos pueblos que hay en la toscana. Así puedes conocer la región tranquilamente.

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Bernini ha sido, es y será uno de los mejores artistas de Europa. Era arquitecto, pintor y escultor, aunque en este post venimos a hablar de su trabajo como escultor.  Bernini no sólo destacaba por sus obras en sí, sino también por el esmero y la satisfacción que le daba trabajar y realizar sus creaciones.  Además de lo anterior, conseguía sacarle mucho beneficio económico sin importarle para quién estaba trabajando que en este caso era para los más poderosos, los papas.

Todo esto le hacía destacar entre otros artistas importantes de la historia, como Leonardo da Vinci, que no parecía satisfecho con sus magníficas obra, ya que estaba profundamente obsesionado por la perfección. En cambio, Bernini siempre estaba orgulloso de las suyas.

cabra amaltea bernini

Escultura  Cabra Almaltea en la Galleria Borghese, escultura de Bernini.

Roma te enseña a Bernini

Tenemos que tener en cuenta que para contemplar el talento de Bernini hay que venir a Roma, es imposible entenderlo solo con leerlo o explicarlo. En Roma habita la verdadera esencia de Bernini, en sus esculturas, en sus edificios y en la influencia que dejó.

 Bernini y Borromini

Borromini (1599-1667), fue un arquitecto suizo-italiano considerado uno de los máximos exponentes del barroco italiano, lo que le convertía en la competencía de Bernini. Los dos coincidieron en Roma en su juventud. Estos dos artistas tenían personalidades completamente diferentes. Bernini era extrovertido, con don de gentes, alegre, respaldado y querido por las personas más poderosas de Roma. En cambio, Borromini era una persona triste, introvertida y solitaria. Actitud que hacía hartar a sus clientes.

plaza navona en Roma

Iglesia de Sant’ Agnese in Agone de Borromini enfrente de la Fuente de los Cuatro Ríos de Bernini. Piazza Navona.

La rivalidad entre Bernini y Borromini

La rivalidad entre Bernini y Borromini comienza cuando este último llega a Roma con 19 años y se convierte en la mano derecha de Carlo Maderno, arquitecto que por entonces trabajaba en la basílica de San Pedro.

Fue en 1624 cuando apareció Bernini por orden del papa Urbano VIII con el objetivo de conseguir el proyecto de la realización del balda­quino, que debía levantarse sobre el lugar donde, según la tradición, des­cansaban los restos de San Pedro. El Vaticano organizó un concurso para elegir quién sería su diseñador. Pero se piensa que ya estaba decidido, ya que se han encontrado documentos que demuestran que Bernini estaba pidiendo los materiales que necesitaría antes de la finalización del concurso. Todo esto entristeció profundamente a Carlo Maderno y Borromini, ya que Bernini era un joven arquitecto sin todavía mucha experiencia y en cambio ellos llevaban trabajando en la basílica mucho tiempo.

Todo esto era solo el principio, cuando murió Maderno. Borromini pensaba que sería su sucesor en el puesto de arquitecto de la fábrica de San Pedro. Pero no fue así, fue para Bernini, cosa que volvió a entristecer a Borromini. Pero a pesar de todo esto Borromini aceptó trabajar para Bernini. Esto duró cinco años. Ambos emprendieron los dos grandes proyectos de ese momento, San Pedro y el palacio Barberini, de la familia del Papa.

Pero esta relación laboral se estropeó cuando Bernini pactó un precio especial para él con una empresa que trabajaba para ellos. Esto hizo que Borromini tomase la decisión de trabajar por su cuenta.

Mientras tanto, Bernini tuvo problemas, ya que se había saltado los planos originales de Maderno, y utilizó materiales mucho más pesados que pusieron en peligro toda la arquitectura de la basílica. Esto lo utilizó Borromini para hacer una campaña muy crítica contra él.

Finalmente, el papa Inocencio X mandó derruir el campanario y cedió el encargo a Borromini. Por una vez en la vida de Borromini la suerte estaba a su favor.

Bernini y sus inicios

Bernini (1598-1680), nacido en Florencia  y de padre florentino, se fue afianzando poco a poco en Roma. Comenzó su carrera entre cardenales y fue precisamente el cardenal Scipione Borghese quien, atónito por su talento, le encargó sus primeras esculturas: Eneas y Aquiles, Apolo y Dafne, el rapto de Proserpina y el David, todas ellas destinadas a la casa de Borghese. Aún hoy en día  estas obras se encuentran allí y os aconsejamos que las visitéis para disfrutar de la penetración del escultor en la esencia de sus personajes y la excelsa manera de trasladarla al mármol.

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El rapto de Proserpina en la Galleria Borghese, una de las obras maestras de Bernini en Roma

En cuanto a sus esculturas, si hablamos de Proserpina, podemos ver como nos trasmite la desesperación y la máxima expresión del desaliento. Aún estando Proserpina atrapada por las manos de Plutón que se le hunden en su cuerpo mientras intenta desesperadamente escapar sin éxito nos transmite una sensación de movimiento.

A Bernini le gustaba plasmar en sus esculturas el cuerpo desnudo. Cuando el artista recibía críticas por ofender el pudor ajeno hacía, de todas formas, sus esculturas con posturas procaces. Así lo podemos observar en los ángeles sin sexo del puente de Sant´ Angelo. Todos ellos con gestos alborozados pese a llevar en sus manos signos de la Pasión de Cristo. Otro ejemplo de la obra de Bernini que demuestra desnudez, pero no por fuera, es la escultura de la Santa Teresa en Santa Maria della Vittoria. La desnudez de esta se encuentra en su actitud. Se refleja en su rostro de éxtasis, la caída de sus parpados, la boca entreabierta, la cabeza ladeada… Y sin hablar del efecto de flotar en el aire, como manifestan sus manos y sus pies al estar caídos, demostrando así la entrega de amor absoluto a Dios.

Bernini y sus fuentes

Pero no podemos olvidar que Bernini donde mejor se expresaba artisticamente era en las fuentes.  Por ejemplo, en Piazza Navona, una de las plazas más bonitas de Roma y del mundo, podemos encontrar la fuente de los Cuatro Ríos. Realizada por encargo del Papa Inociencio X. Esta maravilla se situa enfrente de la iglesia de Santa Agnese donde podremos difrutar de una aténtica obra maestra en pleno casco histórico de Roma. En esta fontana, los cuatro gigantes de mármol representan  cada uno los  ríos más importantes del mundo, el  Nilo, el Danubio, el Ganges y el Río de la Plata. Simbolizando así en esta fuente los cuatro continentes  y cada uno de ellos acompañados de detalles que los hacen únicos.

Sin lugar a duda, una auténtica maravilla que hay que ver obligatoriamente para apreciar una vez más el arte de este auténtico genio del barroco italiano.

Plaza Navona de noche

Fuente de los Cuatro Ríos situada en Piazza Navona

La tumba de Bernini en Roma

Si queremos visitar la tumba de Bernini, tenemos que ir a la Basilica di Santa Maria Maggiore. Una de las cuatro basílicas más grandes de Roma. La tumba de Bernini se encuentra a la derecha del altar de esta basílica. Él, que se dedicó a diseñar esculturas grandiosas para las tumbas de los más poderosos de la época, tiene en cambio, sólo un humilde epitafio que reza a toda su familia.

tumba bernini en roma santa maria la mayor

Tumba de Bernini en Roma, Santa María la Mayor 

Si quieres disfrutar de las maravillosas obras de Bernini en Roma, no dudes en contactar con nosotros para hacer un tour y así disfrutarlas y conocerlas mejor. Escríbenos a info@enroma.com

«Deberíamos cambiar la concepción de lo que es el poder, no la concepción de lo que es una mujer, y que deje de ser algo que se posee a expensas de otro. Ahora es un juego de suma cero: si yo tengo poder, tú no. Pero el poder puede ser algo que compartamos para conseguir cosas.» Son palabras de Mary Beard en una entrevista tras recibir el doctorado Honoris Causa por la Universitat Oberta de Catalunya. Y por ellas me dejo guiar a la hora de escribirte, amigo. Lo veo en Roma: el auténtico poder es el que construye, el que mantiene unidas las partes, el que hace que se regenere la realidad y no que se disgrege o corrompa. El poder de arruinar, de quitar, arrebatar y destruir, llegando incluso a la «damnatio memoriae» es la violencia, la suma 0, la soledad de quien no puede ‘animar’.

Roma, color y poder

Sigo, como cuando compartíamos un café en la plaza de Santa María in Trastevere. Ya ves que tenemos nuestra vida delante. Al menos la pasada. La vemos en nuestras manos y la vemos con un color. Afortunado quien tiene al lado alguien que se la propone con un color distinto. Luego nos toca a nosotros decidir cuál nos gusta más. El poder de Roma, en mi opinión, es el arco iris: la capacidad de reflejar los colores de la realidad en un arco completo y presentárnoslos, precisamente mientras se ciernen contemporáneamente nubarrones y sol. Ella comparte con nosotros tantos colores para que consigamos la vida que más nos guste.

Roma no sólo tiene una piel ocre, casi tostada, que tiene el poder de atraernos y con su roce nos pinta y sonroja. Todo su cuerpo, además, contiene infinitos matices de color. Ella tiene el poder de corresponder a nuestros gustos, de saciar nuestros sentidos por muy diversos que sean. Roma puede, por ejemplo con sus grises ‘sampietrini’, soportar nuestros pasos con su firme irregularidad y hacernos inclinar la cabeza para saber donde ponemos los pies.

piazza dell oro y via giulia

Colores de Roma en Via Giulia vista desde San Giovanni dei Fiorentini

El color es mucho más de lo que hay. La óptica siempre me ha parecido interesantísima. Me explico. El color necesita de las ondas de la luz y de la relación con un sujeto que lo recibe para que exista. Es la auténtica ánima, lo que anima. No porque esté como escondida sino porque actúa, mueve y conmueve. Es el poder que emana de las cosas, como un calor, una vibración, siempre presente cuando estamos o en forma de ausencia cuando nos movemos en sombras o en sueños. El color, como un espejo de todo lo que nos compone, refleja lo que somos. El cuerpo colorado de Roma, riquísimo, es su poder ante mí y también sobre mí, haciéndome capaz de verla: capaz de tanto, capaz de recibirla y verme en ella.

Sin embargo, el poder, entendido como vis-viril, sólo fuerza, ejercicio de alterofilia de la realidad, puede verse también como un aspecto de lo que se alza monumental en Roma:

«No sé si me gusta Roma, Cristina. Hay aquí demasiados actos de poder, demasiado sufrimiento de muchos velado por la apariencia de gloria de unos pocos; demasiada gente que viene aquí para admirar esos actos de poder, fascinada por la grandeza del Arte. Tal vez la Arquitectura no sería nada sin el poder, pero tal vez la Arquitectura nunca debiera haber sido sino el recinto donde habita el mérito del hombre.»

(Paseos por Roma en el final del siglo XX. José Laborda Yneva)

obelisco marconi eur roma

Esta fuerza, que también deja sus rastros en Roma, inhiestos, no me parece que sea la fuente de su característico poder sobre mí. Por el contrario, como ella ilumina la historia, como se convierte en lugar en el que soñar o inventarnos historias o simplemente nos enseña cómo nuestra vida cotidiana es una gran historia, me deja anonadado. El poder de Roma es la sorpresa de encontrárnosla viva junto a nosotros. La descubrimos nueva y emocionante, capaz de reflejar nuestra vida, la de siempre, en un color distinto, y nos subyuga.

«No pude menos de preguntarme, azuzado por una violenta emoción, quién era en verdad aquella mujer de sobra conocida y, sin embargo, recién descubierta, que compartía en silencio la mesa conmigo. ¿Qué había hecho yo para merecer su compañía, para nombrarme su esposo, para dormir las noches junto a su olorosa y cálida belleza? Escrutándola sin que lo advirtiera me vino una acometida tan fuerte de cariño que estuve a punto de darle un abrazo ante la muchedumbre.»

(Viaje con Clara por Alemania. Fernando Aramburu)

El poder de Roma es el irresistible deseo de abrazarla.

Un ejemplo del poder de Roma

Yo creo que el poder en Roma se deja en muchos casos conquistar por el poder de Roma… y así se salva. Su color lo emborracha y lo arroja a placenteras realidades que con ella son juegos permitidos.

Un ejemplo de ello, querido amigo, lo encuentro en lo que le pasó a Annio de Viterbo (Giovanni Nanni) a finales del siglo XV. En su libro Antiquitatum variarum volumina XVII publicado en 1498 y dedicado a los Reyes Católicos es un maravilloso caleidoscopio de la historia. Se trata de una amplísima recopilación falsa de crónicas antiquísimas que pretendían unir la historia hebraica y oriental con Europa dejando de lado la tradición griega.

Annio es un fantástico creador de mitos, capaz de comunicar con medios simbólicos las dificultades y crisis culturales de su época. Ilumina todo con una luz y color nuevos dejando de lado, a posta, un amplio espectro. De esta forma es capaz de decir que 100 años después del diluvio universal Noé se había establecido en Viterbo (curiosa elección, ¿no crees?) fundando luego otras ciudades a lo largo de toda Europa. Noé en Roma habría adoptado como nombre nada más y nada menos que el de Jano (dios sin correspondiente griego) siendo los etruscos sus descendientes. Tantos ‘patriotas’ de toda Europa utilizaron esta obra para sus propios intereses, dejando de lado su valor simbólico y el juego que la había creado.

Aunque desde el principio se levantaron críticas sobre su autenticidad -la más dura que conozco es la de Melchor Cano en 1563 en su De Locis Theologicis– esta obra  tuvo un gran éxito hasta el siglo XVII. De hecho para la cronología del mundo postdiluviano tanto Lutero como Melanchthon se inspiran en los textos, casi visiones, de Annio. Vestido con la autoridad de antiguos sabios orientales y caracteres góticos que hacían que el texto tuviera una belleza estética parecida a la Biblia de Gutenberg -nada que ver con la cursiva de Aldo Manuzio- Annio había contado un sueño en el que se hablaba del poder real de Roma. Una ciudad que había recibido y sumado el mundo hebraico y egipcio en sí era realmente la más poderosa. Y él cometió la audaz locura de querer contar cómo fue esto.

osiris apis apartamento borgia sala santos

Sala de los Santos en los Apartamentos Borgia dentro de los Museos Vaticanos. Decoración del techo con frescos del Pinturicchio con la leyenda de Isis y Osiris-Apis.

De esta forma, Annio, sin problema, se inventa – encuentra que los Borgia son descendientes directos de Isis y Osiris. Por el poder de Roma el toro heráldico de los Borgia es el mismo del toro Apis – Osiris: vida que vence contra la ruina, no se descompone, se suma incluso en forma de toro. Quien tenía el poder en Roma se lo agradece, sin desdeñar esos colores. Así, al año siguiente en 1499 el papa Borgia nombrará a Annio Maestro del Sacro Palacio Apostólico: locura no tan necia.

Yo creo que este óptico de la historia, Annio, le dejó utilizar su caleidoscopio al bueno de Pinturicchio mientras trabajaba en los apartamentos Borgia.

Los “Angels unaware”, ángeles sin saberlo, es una escultura de seis metros de altura y tres toneladas de peso que representa a 140 migrantes y refugiados de diferentes culturas y períodos de la historia. Esta extraña barca en el Vaticano lleva el mismo número de personas que las que desde el siglo XVII contemplan la plaza desde lo alto de la columnata de Bernini ante la basílica de San Pedro. Éstas sin nombre, sin saberlo.

El autor de la obra es el artista canadés Timothy Schmalz. Entre los migrantes representados se encuentran sirios y africanos actuales, pero también un judío que escapa de los nazis o un polaco que huye del comunismo. Sin nombre, pero con rostro, porque cada uno son tantos sin saberlo.

escultura plaza san pedro vaticano

Escultura Angels unaware de Timothy Schmalz, una barca – pedestal en el Vaticano

Releo las palabras de Rosa Montero en su libro La loca de la casa y las aplico a toda obra de arte: “Hablar de literatura, pues, es hablar de la vida, de la vida propia y de la de los otros, de la felicidad y del dolor. Y es también hablar del amor, porque la pasión es el mayor invento de nuestras existencias inventadas, la sombra de una sombra, el durmiente que sueña que está soñando. Y al fondo de todo, más allá de nuestras fantasmagorías y nuestros delirios, momentáneamente contenida por este puñado de palabras como el dique de arena de un niño contiene las olas en la playa, asoma la muerte, tan real, enseñando sus orejas amarillas.”

El escritor es como el espectador que ve el cortejo del rey desnudo. A veces incluso como el niño que habla de las cosas tal y como las ve… Pero a veces es él el que va en el cortejo. Yo también me meto en esta barca, en este cortejo que desafía la muerte, incluso escribiendo.

Desde que, hace unos 2000 años, unos locos se atrevieron a reconocer en un condenado a muerte, crucificado, no sólo un dios sino el Dios, artistas y arte empezaron a descubrir una forma nueva de afrontar nuestros dolores. El dolor siempre incomprensible, fruto muchas veces del capricho o envidia de los dioses, pasa de estar sólo entre los pobres mortales a encarnarse en una expresión divina. Atado al árbol de la barca no está Ulises o el mejor de los hombres, sino un Dios. Desde que el siglo IV, en la puerta de Santa Sabina, se atrevieron a representarlo así, no han dejado de hacerlo.

marsias apolo

Marsias, por atreverse a competir con Apolo, sufrirá la condena de ser desollado

Una revolución paradójica: el dolor, no sólo el involuntario de la enfermedad o las calamidades, sino el provocado en la tortura no tiene como verdugo un dios sino como víctima. No es el rival, como el celoso Apolo, sino que está de nuestra parte, compañero en el peregrinaje. Algo que durante la historia, en cada generación, es necesario redescubrir. El arte, como la mirada de nuestra nuca, nos indica el camino y nos permite ir más allá: mientras avanzamos con la vista y el rostro hacia atrás, contemplando lo pasado, el arte nos hace sentir el sendero que tenemos delante.

Quien tiene poder se considera en muchos casos con el derecho o privilegios de los antiguos dioses para condenar o decidir, para recordar, con el miedo o la experiencia en carne viva, que el dolor y la muerte son nuestro merecido. El tiempo y la libertad serían nuestra mayor condena por ser el mayor riesgo.

muerte hijos de Niobe

Escena con la ‘caza’ a los hijos de Níobe

Con la locura de este condenado a muerte en cruz el tiempo y la libertad son lugar de ocasiones, hasta el último suspiro, como uno de sus compañeros de suplicio experimentó. Incluso el carpe diem cambia. Pasa de ser un deseo de apurar cada gota dulce del cáliz a encontrar el saber – sabor de los malos tragos. No es que haya más valor, más aguante o mejor talante ante las adversidades. Es más, ahora es todo mucho más complicado porque se introduce una paradoja: lo que experimentamos no es lo que merecemos. Es más, frente a la estoica sabiduría, al equilibrado bienestar de los sabios, se eleva un grito de protesta que resquebraja las arquitecturas de cielo y tierra.

Entre los condenados, deportados de la sociedad y de la vida, acabados o incompletos, te puedes encontrar a Dios como en aquel Gólgota, no en el Olimpo. Esta locura, experimentada y transmitida tan vivamente por Caravaggio, hace que las carnes sufrientes que todos tenemos como familiares sean lugares en los que poder identificarnos gracias al arte: no las imágenes del enemigo vencido y moribundo -‘adorno’ en las casas de los vencedores- que son signos de supremacía; no las representaciones del hombre que inevitablemente sufre y viene castigado cuando quiere ser dios que son advertencia; no el recuerdo de las víctimas de un orden cósmico que es mera necesidad.

escultura refugiados vaticano

Arte contemporánea en el Vaticano

Siento en esta arte que no nos vencen del todo, que no nos alcanza la amenaza ni por la necesidad de contribuir al bien de todos se nos unce el yugo a cada uno. El arte es capaz de hacernos presente que uno de los condenados ha vencido y con él todos. Uno de los condenados está de nuestra parte, poderoso amigo y más real de Prometeo, que quiere no sólo estar o camuflarse para alguna diversión a cuenta nuestra sino ser hombre hasta el poso. Con el arte vemos a uno de los condenados, pudiendo no hacerlo, ponerse a nuestro lado bajo el yugo de la necesidad.

Nadie se queda fuera de esta barca… y el arte, metáfora, quiere llevarnos lejos de la muerte aunque nuestras palabras sean como un dique de arena.

Roma abandonada

Anicia Faltonia Proba vivió en Roma hasta que Alarico saqueó la ciudad en el año 410. Había enviudado en el año 389 convirtiendo su estupenda villa del Pincio en un lugar de reunión en donde tantos pudiesen encontrar reparo para el cuerpo y el alma. Todo ello sin renunciar nunca a participar en la vida social de Roma habiendo sido esposa de un cónsul y madre de otros 3. Era, además, nieta de otra mujer extraordinaria, Faltonia Betitia Proba, autora de un poema épico famoso en la época: el ‘Cento Vergilianus de laudibus Christi‘. Esta escritora la encontramos citada en un lugar de honor en el De mulieribus claris de Boccaccio que en 1361 es el primer libro de la literatura occidental que recoge biografías de mujeres. El de Faltonia Betitia, además, en 1474 será el primer libro escrito por una mujer que recibirá los caracteres de la imprenta.

faltonia proba manuscrito de mulieribus claris
Manuscrito del s. XV del De mulieribus claris de Boccaccio en el que aparece Proba ilustrando la historia desde la creación.
Su obra es un ‘centón’: un poema en el que teje versos virgilianos en los que Jesús pasa a ser el nuevo héroe de la historia.

Pero volvamos a Anicia Faltonia Proba. A inicios del siglo V era ‘la persona más ilustre entre todos los grados de nobleza existentes en el mundo romano’ en palabras de san Jerónimo. Cuando se acercan los godos de Alarico, Proba tiene que huir de Roma junto a su nuera Juliana y su sobrina Demetríades. «Ya en alto mar habían visto las ruinas humeantes de la patria mientras confiaban su salvación a una frágil barca» (San Jerónimo, Epistola 130,7). A la vista de las tropas visigodas puedo imaginar una interesante conversación con Galla Placidia que decidió quedarse. Otro camino, otra historia.

Nuestras tres mujeres, sin embargo, huyen de Roma y se refugian en África. O así creían pues al llegar a Cartago fueron apresadas por el comes Heracliano que gobernaba la provincia de África proconsular en nombre del emperador Honorio. Sólo a cambio de una gran suma de dinero, fruto de vender lo que les quedaba, les concedió la libertad. Es en ese momento en el que Agustín de Hipona le escribe a Proba una carta muy parecida a un diálogo, una respuesta con el corazón en la mano, en la que habla de su experiencia relativa a la búsqueda de la felicidad y el papel del deseo.

Roma deseada

Para quien se encuentra en tanta dificultad el recuerdo de Roma era un dolor. Roma deseada como patria en la que se abrieron tus ojos y los de tus hijos. Lugar que te inspira palabras misteriosas con la voz del primer llanto. De hecho, era un vaticinio el primer sonido de tu voz en este mundo. Para interpretarla, a tu lado, nos seguimos imaginando a ese dios familiar ‘Vaticanus’ que anuncia el destino, ‘fatus’: fatalidad, lo dicho se cumple.

En ese lloro tuyo, querida Proba, había por igual penuria e industria. Industriarse es poner todos los medios para cubrir la penuria. Ya Platón en El Banquete indica que Eros nace de Penía (penuria) y Poros (oportunidad, utilidad, buscarse la vida). Has tenido tantas oportunidades, encumbrada entre los patricios romanos, pero es ahora cuando se unen a la penuria en una época en la que Roma estaba condenada. Alarico será la voz de tu llanto y el motivo de ese deseo por lo perdido: marido, hijos, amigos, tus lugares, tus bienes… Todo lo has dejado -lo echarás tanto de menos- emigrando hacia África en tu búsqueda. Peregrina, lo que te falta y lo que buscas por los campos del mundo (per agrum) te dejan en estado de buena esperanza sin saber aún lo que nacerá.

cole thomas el curso del Imperio - la destrucción

Cole Thomas. El curso del Imperio – la destrucción (obra realizada en 1836 imaginando la destrucción de esa Roma deseada)

Y allí Agustín, experto de búsquedas inquietas, se manifiesta como un amigo: Tras años de vivencias no es el deseo de lo perdido, nostálgico (el volver que duele) o de los bienes conocidos lo que me mueve. Surge ‘amor’, lo sabes, como hijo de mi penuria y de la búsqueda. Paradojas sin solución pero no por ello irreales: «Non hoc esse quod quaerimus novimus, quamvis illud nondum quale sit noverimus.» ¡Oh, docta ignorancia! Nada nos basta de lo conocido. Sabemos que hay mucho más: aunque no sabemos lo que es, nos damos cuenta cuando algo no lo es. Al menos, podemos ser capaces de reconocer lo que no satisface, lo que no nos hace gozar o no lo hace bastante.

Llegamos, así, a esa tierra nueva que deseamos, por la que rogamos, en la que trabajar y penar, sabiendo que tampoco en ella se saciará nuestro deseo. Ahora con Proba sé que no sólo la deseable Roma sino incluso la luna o las estrellas no lo aplacarán. Aún sin conocer su culmen ni su fin, no lo puedo negar, ahí está y ¡qué bueno desear!

Agustín tiene una certeza y la comparte con ella: «quando satiabitur in bonis desiderium nostrum, et nihil erit ultra quod gemendo quaeramus, sed quod gaudendo teneamus.» Existe. Ni sabe cuándo ni qué es pero pregusta «cuando nuestro deseo se saciará de bienes, y llegue el momento de no buscar gimiendo nada más allá de esto, sino tenerlo gozando». El humo que surge de la deseada Roma puede hundir en la desesperación de lo perdido. Seguimos, de hecho, buscando y gimiendo. Y si embargo, en la recóndita oscuridad de la penuria, sin patria, sólo con lo puesto, puede nacer amor concebido en esperanza.

La mente va donde el corazón la lleva

Cuando los papas vuelven a Roma a finales del s.XIV, tras el destierro de Avignon y el gran cisma de Occidente, se encuentran con una ciudad para nada deseable. Una Roma despoblada, insegura, sucia, depredada y abandonada. Me imagino a Martín V mientras medita el Salmo 83 y no sabe bien lo que busca pero sabe que lo que tiene delante no es lo que desea. Y por amor, quien sabe en qué medida propio o desinteresado, gasta y se gasta. Quiere reconstruir como ‘ciudad santa’ la que allá en el siglo V d. C. sufrió su primer gran saqueo. Aquel fue un terremoto incluso mayor que el desatado por los galos en el siglo IV a. C. Un grito con el que Roma, aparentemente sin oportunidades, se abandonaba a sus penurias: prisionera – esposa con Galla Placidia; emigrante con Anicia.

vista de roma il dittamondo fazio degli uberti

Ilustración del libro Il Dittamondo de Fazio degli Uberti (escrito a mediados del s. XIV) en edición de 1447. Roma aparece representada como una viejecita decrépita: época de pestes, terremotos, con el papa lejos… tan lejos de la Roma deseada. Se ven claramente Castillo Sant’Angelo, el Panteón y el Coliseo.

Leo las palabras del salmo con la mirada de Proba y la de Martín, intentando revivir sus sentimientos. Busco en esta Roma, deseada y nunca alcanzada, un nido. Sigo el vuelo de un gorrión por si encuentro su casa, un lugar de Roma que nos permita descansar, en donde encontrar fuerzas para preparar la peregrinación de los días. Son tiempos de lluvia temprana, otoñal, y ojalá mis pasos convirtieran lo árido en un Edén. Proba buscaba, anhelaba su oásis en los desiertos de África, Martín en la desolación de Roma abandonada. Personalmente la plenitud de ese anhelo de la ‘deseable morada’ se acerca al cumplimiento en la íntima arquitectura del Templete del Bramante.

¡Qué deseables son tus moradas,
Señor de los ejércitos!

Mi alma se consume y anhela
los atrios del Señor,
mi corazón y mi carne
retozan por el Dios vivo.

Hasta el gorrión ha encontrado una casa;
la golondrina, un nido
donde colocar sus polluelos:
tus altares, Señor de los ejércitos,
Rey mío y Dios mío.

Dichosos los que viven en tu casa,
alabándote siempre.
Dichosos los que encuentran en ti su fuerza
al preparar su peregrinación:

cuando atraviesan áridos valles,
los convierten en oasis,
como si la lluvia temprana
los cubriera de bendiciones;

Epicuro en su Carta a Meneceo también nos habla de deseos y felicidad. Y lo hace en una forma mucho más equilibrada del emocionado Agustín. Epicuro es un equilibrista, encumbrado en una cima de sabiduría desde la que contempla y disfruta. Pero los peregrinos como Proba en su barca, en mitad del camino, pocas veces llegan a esos montes del gozo… y en cualquier caso no se quedan en ellos. Roma, con Proba, no es meta sino camino, valles que se inundan con olas y crecidas. Ha dejado su colina en el Pincio y afronta el mar. Conduce y aumenta su deseo, pequeño amor, sin abandonarlo en la ciudad. 

Roma, deseada pero nunca bastante, la que despierta emociones y alimenta sensibilidades, es siempre una prenda, pañuelo en el viaje, útil en nuestra penuria:

«Ven cómo el mundo en torno está regido por propaganda emocional, han aprendido de la tradición que la juventud es sentimental, y concluyen que lo mejor sería fortalecer la mente de los jóvenes contra las emociones. Mi propia experiencia de profesor indica lo contrario. Por cada alumno que proteger de un leve exceso de sensibilidad, hay tres que despertar del estupor de la fría vulgaridad. El deber del educador moderno no es talar selvas, sino irrigar desiertos. La defensa adecuada contra los sentimientos falsos es inculcar sentimientos justos. Si no alimentamos la sensibilidad de nuestros alumnos, sólo los convertimos en presa más fácil del propagandista. Pues la hambrienta naturaleza se vengará, y un corazón duro no es protección infalible contra una mente débil

La abolición del hombre, C.S. Lewis

Rómulo y Remo. Leyenda e historia de Roma

En Roma podemos encontrar lugares que despiertan el recuerdo de la leyenda. Los lugares son nuestro libro y, tras un proemio divino que nos habla de Jano -el Gianícolo como prólogo de la ciudad-, Rómulo y Remo son la letra capital de Roma.

La altura del Palatino que hace sombra al valle del Velabro y el Foro Boario, bajando hacia el Tíber, recibe el nombre de Germalus. La naturaleza se hace fabulosa: cuenta fábulas con su nombre propio. Los ‘hermanos – germanus’ que se salvan bajo su altura se recuerdan así en el eco de las rocas, en la perpetua sombra que, como en otros días sin tiempo, Marte derrama desde lo alto protegiendo sus cachorros. Un lugar de hechos fantásticos que entrelazan historias de incontenibles fuerzas divinas y compasivas miserias humanas en héroes como Hércules.

Hoy, como entonces, una loba y un ‘pico’ (pájaro carpintero) siguen siendo símbolos de la protección divina de los gemelos. Un nacimiento maravilloso, exuberante de vitalidad, que el padre Tíber desbordado no sumerge sino que acompaña. Una higuera cobija como fértil orilla el lugar en donde se amamantan los niños en una naturaleza que los ayuda y salva. Parece que Ops, mujer de Saturno, hace surgir del suelo leche y miel. El Ruminal, pecho abundante de la naturaleza nodriza, nos sigue recordando cómo los designios divinos son capaces de vencer incluso las maquinaciones de los reyes.

Ven a contemplar con nosotros los lugares de los Orígenes de Roma.

Estos niños nos indican que la historia puede tener tantos orígenes. Me explico. Roma no surge con los ab-orígenes, antiguos pobladores de estos bosques sino de los descendientes de Eneas, un extranjero que escapaba de la guerra en Troya. Con ellos inicia una nueva ciudad -urbe que llegará a ser un ‘orbe’- un mundo regido por leyes que, como las de la física, parecen ordenar las partes de un todo. Un organismo que, con ánima, se renovará en varias ocasiones, siempre a través de pruebas y sacrificios. Las mujeres sabinas traerán el futuro no sólo con el coraje de ser madres sino también ‘lisístratas’ capaces de parar la destrucción de la guerra. Más tarde será otra mujer, Lucrecia, quien marque el paso de la monarquía a la república.

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El foro romano con el templo de Saturno en primer plano durante uno de nuestros tours por la Antigua Roma.

Las ubres del Ruminal se hallan en el Foro Romano y también el ombligo (umbelicus) que nutre este cuerpo desde las profundidades. En Roma nos asomamos incluso al umbral de la puerta hacia el ‘mundus’ inferior en el que reina Manía y sus ‘manes’.

En la superficie, es Rea Silvia la protagonista de esta historia por contener en su seno la esperanza, incluso sin saberlo. Fue condenada por su tío Amulio a una virginidad necesaria. Sin embargo, su embarazo desvelará una amenaza a los proyectos del usurpador hasta llegar a un parto liberador. La supervivencia de ambos niños, cubiertos como pastores bajo pieles de oveja, con los cuidados de Fáustulo -alegre por su hallazgo- y Aca Larencia, frustrará definitivamente el reino de Amulio en ‘Alba Longa’. Una cerda ‘Blanca y larga’ había guiado a Eneas hacia ese lugar en el que encontrar un nuevo inicio, una nueva ciudad. Un buey y una vaca blancos serán los que marquen los confines de esta nueva urbe guiados por la mano de Rómulo.

Con nuestra gratitud y aprecio hacia Isabel Barceló (Mujeres de Roma), conocedora y gran apasionada de Roma, autora entre otros del libro Los orígenes de Roma.

Cuentos en el Castillo Sant’Angelo

Había una vez un río, unos prados y un castillo. Al otro lado del río, siguiendo la corriente hacia el mar, había nacido la ciudad de Roma casi como una niña que se divierte saltando de una orilla a otra gracias a la gran piedra de la isla tiberina. Así nace también este pequeño cuento del Castillo Sant’Angelo como un tronco varado en una de las crecidas del Tíber.

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Castillo Sant’Angelo en 1690 en un cuadro de Van Wittel (Vanvitelli).

Francesco Giuseppe Borri, desde la única ventana que comunicaba su celda con el exterior, contemplaba las huertas que ocupaban la hermosa llanura de los ‘Prados del Castillo’. Era el año 1695 y el nuevo papa, Inocencio XII, había endurecido su régimen carcelario. El bullicio que llenaba las orillas del río con los primeros calores estivos le recordó aquellos ardores de sus años jóvenes en que pretendía renovar toda la ciudad y el orbe cristiano. Para ello habría sido capaz de poner en práctica sus mismas palabras «omnes delendos vocationi refractarios». El sol, sin embargo, siguió saliendo en Roma sobre buenos y malos aunque en su celda ahora entrase de refilón formando sombras que bailaban con sus recuerdos.

puerta castillo sant angelo

Puerta de entrada al Castillo Sant’ Angelo

Una tarde, casi noche, 40 años antes había atravesado aquel puente Milvio que imaginaba tras el espeso muro de su prisión. Escapó de la ciudad cuando supo que había sido elegido Alejandro VII. «¡Cuánto te quise Roma y cuánto deseaba que fueses hermosa y pura!» El año anterior, en Santa María la Mayor había recibido una visión celestial que le encomendaba reunir a todos los cristianos extirpando, incluso mediante las armas, pecadores y disolutos. Campos romanos limpios, orillas del Tíber sin vertidos, sin sórdidos rincones ni fangos. Ilusión ahora enterrada en los curvos muros del mausoleo de Adriano.

castillo sant angelo base torre

Mientras tanto sus estudios médicos y de alquimía le dirigían hacia la solución de otros problemas siempre con la intención de instaurar aquí, en ti, en Roma, el reino celeste. Sin embargo, aún temiéndolo o admirándolo, ni sus métodos ni sus fines fueron convincentes. Y mientras quemaban en Campo dei Fiori un retrato suyo, él ya se había esfumado.

Una fama que recorre Europa

Tras pasar por Milán, su tierra natal, con sus secretos y fama a cuestas, llegó a Innsbruck. Pese a la insistencia del nuncio, el archiduque no concedió en un primer momento su extradición. De hecho, la curiosidad y esperanzas de disponer de un poder que daba salud y riqueza era una promesa paradisíaca a la que es difícil renunciar. Creo que el nuncio debió de enseñarle una reliquia de la espada de San Miguel al archiduque porque al final Borrio tuvo que irse a Strasburgo. Allí su fama crecerá muchísimo tras realizar con gran éxito una operación de cataratas.

Empieza así un intenso viaje por varias ciudades alemanas hasta que en diciembre de 1660 llega a Holanda. Allí parece encontrar su lugar y compra una preciosa casa en el centro de Amsterdam. Inician a correr voces sobre su riqueza ¿será fruto del arte alquímica o del engaño? Todo ello hace que aumente aún más su fama y su residencia pasa a ser meta de visitadores sobre todo provenientes de Inglaterra. Muchos se acercaban a él con la secreta intención de hacerle confesar el secreto de la piedra filosofal. Se establece una curiosa e interesante relación entre Borrio y la pragmática sociedad inglesa. De hecho, cuando en 1665 se desata la peste en Londres Francesco Giuseppe envía hasta la isla un remedio secreto antipestilencial.

El mismísimo Newton en 1669 escribirá a su amigo Aston pidiéndole que busque y hable con Borrio durante su viaje a Holanda.

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Depósito de antiguas armas y utensilios en uno de los bastiones del Castillo Sant’Angelo

La ciencia de los fenómenos y de las leyes de la naturaleza era una forma para ‘acontentarse’. En el siglo XVII la esperanza de capturar la esencia de la realidad, de desentrañar el secreto de todas las transformaciones, era la aspiración de fondo de los sabios. Nos olvidamos con demasiada facilidad el rostro místico de la revolución científica. La curiosidad con la que se acoge el arte oculto de Borrio entre algunos de estos sabios nos lo recuerda. Aunque también existe la otra parte de la medalla: los que lo consideran un simple embaucador.

«No ignoro que el Cavallero Borri le dixo a Mr. Monconis, que avia visto en una mina de plata convertirse este metal todo en oro de un día para otro por un vapor copioso que avia subido de la tierra. Cuentalo Mr. Monconis en su Viage del París Baxo. Pero el Borri no merecia mucha fé, y mucho menos en esta materia, pues andaba á persuadir á todo el Mundo la posibilidad de la Piedra Filosofal, y que él estaba sobre el punto de lograrla.»

(Cartas eruditas y curiosas. Fray Benito Jerónimo Feijoo)

Poco después su fama y sus inquietudes lo llevarán hasta Dinamarca, estableciéndose en la corte de Federico III. En el mismísimo jardín de palacio montó su laboratorio. El rey danés no quería perder de vista a su «Hermes saeculi», «phenicem Naturae et gloriam non tantum Hesperiae suae, sed Europae.» Y sin embargo, sigue consechando también duras críticas de opositores como las de J. D. Major: «auri et gemmarum avidissimus vir».

De esta época conservamos una interesante reliquia que aún podemos contemplar en la residencia real de Rosenborg. Se trata del único ejemplar de oro alquímico que supuestamente produjo Borri.

oro alquímico borrio

En 1670 muere el rey, su protector. Tiene en contra a numerosos médicos y sabios de la corte por lo que decide realizar un antiguo sueño. Quiere viajar por Turquía. Cuando ya está de camino y atraviesa Hungría se encuentra con una común patrulla de control de los caminos. Pensando que se tratase de soldados enviados por alguno de sus enemigos le dispara a uno pero falla. De todas formas, antes de caer apresado prefiere beber un veneno que lleva siempre consigo. Todo inútil. Se ve que la ciencia médica o los remedios caseros estaban muy desarrollados en territorio húgaro pues consiguen darle un antídoto que lo salva. Y es así que el 4 de mayo de 1670 llega prisionero a Viena.

Por aquel entonces era nuncio en Viena Antonio Pignatelli que no pierde la oportunidad de solicitar nuevamente su extradición. La historia se repite con reiteradas motivaciones. Por una parte, en la Corte lo quieren retener pensando en hacerse ricos y conseguir alargar la vida con sus artes. Por otra parte, el nuncio no desiste indicándolo como reo fugitivo y peligroso. Titubeante, al  final, el emperador Leopoldo lo entrega.

Años en el Castillo Sant’Angelo

En vez de aplicar inmediatamente la sentencia de 1655 al llegar a Roma se reabre el proceso con una nueva defensa. La pena capital acabará siendo una condena a cadena perpetua. Es más, el papa Clemente X le concederá salir de esa prisión del Castillo Sant’Angelo para curar al embajador francés el duque D’Estrées. Ante el éxito de su arte y saber, varios prelados y príncipes recurrieron a él. En esa misma época trabó amistad con el príncipe Massimiliano Savelli Palombara el famoso constructor de la Puerta Mágica en su villa del Esquilino.

Puerta Magica Roma

En su prisión podía recibir visitas y seguir sus estudios. El joven estudiante del Collegio Romano, brillante alumno del famoso Athanasius Kircher, admirado y temido por su espíritu contradictorio, parece haber encontrado una solución de compromiso para sus últimos años de vida. Sin embargo, cuando en 1694 llega a papa el famoso nuncio Pignatelli (Inocencio XII), recordando bien su historia, se encarga de quitarle los privilegios de una prisión con tantas relaciones.

patio castillo sant angelo

Ese inexpugnable Castillo que encerraba a Borrio no le sirvió de defensa contra la muerte que subía desde el río con el calor de sus orillas formando un espejismo oscilante. Ella lo encontró desanimado, derrotado, con los primeros calores del verano de 1695. Fue ella la que consiguió abrir su puerta entrando hasta sus venas en forma de malaria para llevárselo. Aún tuvo fuerzas y acierto para pedir que le trajeran unos trozos de corteza de quina. No llegaron a tiempo y murió el 13 de agosto de 1695.

La Cagliostra

Un siglo más tarde, estos muros alojaron al famoso conde Alejandro Cagliostro nombre con el que se conocía a Giuseppe Balsamo. Tras estar encerrado en la Bastilla por su presunta implicación en el caso del collar de la reina María Antonieta, deja Francia e incluso Londres para establecerse en Roma y desarrollar aquí su secta masónica de rito egipcíaco de la que él era el Gran Cofto. En 1791 termina el proceso del Santo Uffizio que lo declara culpable encerrándolo en el Castillo de Sant’Angelo antes de transferirlo a San Leo en donde concluirá sus días.

roma castillo sant angelo la cagliostra

La Cagliostra, prisión de Giuseppe Balsamo en el Castillo Sant’Angelo

Los mismos muros cuentan tanto las historias de Borrio, Cagliostro como las de Amor y Psique, la de Alejandro Magno o del otro Alejandro, el Farnese, el papa Pablo III. En varios lugares vemos el lema de este papa: Festina Lente, “Adelante… con juicio.” Resuenan en las paredes como un eco esas mismas palabras que en los ‘Promessi Sposi’ dirige el funcionario español Antonio Ferrer a su cochero en mitad de los disturbios milaneses por el pan. Y restalla el látigo de la contradicción.

festina lente castillo sant angelo

«Festina lente» podría ser una buena moraleja o conclusión para este cuento de verdad en el Castillo Sant’Angelo. Nos ponemos ante el afresco que recuerda a Alejandro Magno mientras pone paz entre dos militares. Si vamos ‘adelante con juicio’, si nos ‘apuramos despacio’ podríamos convertir en oro esos colores y formas. Para los iniciados, amantes de lo oculto evidente, tienen el precioso valor de un tratado de paz firmado en Niza en 1538 entre Carlos V y Francisco I siendo el mismo Alejandro Farnese alquimista de esta historia. Nada más y nada menos que Alejandro Magno y Augusto convocados por el arte.

Mirando mejor sin ver

Estaba escribiendo este artículo sobre los Borgia en Roma cuando me llegó la noticia de la muerte de Andrea Camilleri. Su voz calma y ronca de tanto fumar, no ha dejado de representárseme, como la de un familiar querido al que de vez en cuando tenías el placer de encontrar. Y siempre era iluminante desde su aspecto de anciano sabio, persona y personaje unidos en él.

Sus gestos, su rostro de mirada robada, sus palabras desde que subió al escenario del teatro griego de Siracusa son para mí la personificación de Tiresias. «Da quando non ci vedo più, vedo le cose assai più chiaramente.» La claridad con la que veía las cosas tras haberlas perdido de vista o haber perdido la vista, es una luz aguda que se cuela por los entresijos de la historia y del alma.

Esta luz, un candil encendido que nos ayuda a buscar, es la que utilizamos para ver Roma, para contemplar la historia: ya no vemos las personas o los lugares de otro tiempo, pero al mismo tiempo las contemplamos con la claridad de quien no está ofuscado por el sentir directo. Con sus ojos me gustaría ver también esta historia de los Borgia en Roma.

camilleri tiresias teatro griego siracusa

Los Borgia, una familia al vértice del poder en Roma

En 1449 Nicolás V autoriza al canónigo Rodrigo Borja (nacido en 1431) a residir ‘fuera de los lugares en los que radicaban los beneficios recibidos’ y junto con su hermano Pedro Luis dejan a su madre, la viudad Isabel Borja, para ir a Roma con su tío el cardenal Alfonso Borja (Xátiva 1378).

En Roma estudia con el gramático Gaspar de Verona. Vive con su tío cardenal en Santi Quattro Coronati. En 1453 va estudiar derecho canónico a Bologna. 20 abril 1455 eligen a su tío como papa eligiendo el nombre de Calixto III. El 10 de mayo el papa lo nombra protonotario apostólico. Al mismo tiempo, su hermano Pedro Luis será prefecto de Roma. Como se puede ver, estamos en plena política nepotística. Al año siguiente, en 1456 Rodrigo pasa a ser cardenal de San Nicola in Carcere. Poco después, en 1457 vicecanciller de la Curia con palacio en Via dei Banchi Vecchi.

De todas formas, incluso tras su muerte de su tío y papa Calixto en 1458 seguirá siendo vicecanciller con Pio II, Pablo II, Sixto IV e Inocencio VIII. Su permanencia en este cargo tan complicado y de poder nos habla de sus grandes capacidades, velas desplegadas que lo hacen navegar aprovechando los vientos de muchos otros intereses.

alejandro VI pinturicchio apartamento borgia vaticano

Alejandro VI retratado en los frescos del Pinturicchio en los Apartamentos Borgia dentro de los Museos Vaticanos

«Si vede per esperienza ne’ nostri tempi quelli principi aver fatto gran cose, che dalla fede hanno tenuto poco conto, e che hanno saputo con l’astuzia aggirare i cervelli degli uomini…” Así escribía Nicolò Machiavelli en Il Principe, en 1513. Los Borgia han sido durante siglos un símbolo de esta astucia y falta de escrúpulos, encarnación de quien utiliza a los demás para sus propios fines. Sin embargo, la complejidad de sus vidas en Roma nos hace ver a las personas más allá de los esquemas, contemplándolos con ojos nuevos -ojalá como los de Tiresias- en su humanidad. Un padre amoroso, los miedos, las ambiciones, las renuncias y esfuerzos, las alianzas en el contexto de una Europa en el corazón del Renacimiento.

Los Borgia y el arte

Palacio Farnese se iniciará a construir tras el papado de Alejandro VI pero todo se gesta durante su pontificado. La relación de Alejandro VI con Julia Farnese y los avatares de Alessandro Farnese, futuro papa Pablo III, nos muestran cómo se escalan las cumbres del poder, en todo tiempo. Los Farnese son otra familia que con el arte y la arquitectura, con sus relaciones y vida, nos hablan también de cómo eran los Borgia. Roma que los cambia y que cambia con ellos.

Uno de los lugares más hermosos para recordar los Borgia en Roma es la basílica de Santa María la Mayor. Los Borgia tenían su residencia en la altura del ‘colle Oppio’ cerca de esta basílica que quedaba bajo su área de influencia. No a caso, una preciosas escaleras que llevan hacia San Pietro in Vincoli se llaman ‘salita dei Borgia‘. Su mecenazgo, la devoción, la Roma que mira hacia América, la ‘nación española’ que es envidiada y aumenta en Roma. Todo un mundo que se da cita a inicios del siglo XVI en el arte de esta basílica.

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Escaleras de la Salita dei Borgia y Vicolo Scellerato

Tanto en Santa María como en el Castillo Sant’Angelo y en los Apartamentos Borgia en el Vaticano, un toro que pace, centro del escudo familiar y papal, pasa a ser el emblema de una época. Y los animales son siempre una forma para hablar de nosotros mismos. Ellos, hay que notarlo, siempre están más en alto que los hombres encarnando virtudes de los que son metáfora. Un buey, luego toro, que sereno, sin problemas, se convierte incluso en el dios Apis. En él residen fuerza y violencia, constancia y nobleza. Y al mismo tiempo, para otros, con malicia, ese toro se aproxima al Minotauro.

moneda Alejandro VI papa Borgia

Con Alejandro VI y los Borgia se llega a uno de los momentos cumbre de un proceso que inició el papa Nicolás V para convertir Roma en la ciudad de las artes, llena de obras ‘divinas’. Y los 200.000 peregrinos que llegaron a la ciudad para el jubileo del 1500 fueron otros tantos caminos para llevar Roma por Europa. En 1499, por ejemplo, Miguel Ángel creó su Piedad y Nicolás Copérnico dio clases en la universidad de La Sapienza. Un equilibrio de artes y sabiduría que se queda convertido en arquitectura en el ápice del Templete del Bramante. Todo ello mientras el papa Borgia sigue caminando en la cuerda floja del poder, con arte.

Los Borgia tras los Borgia

En una esquina de Campo dei Fiori, en el número 13 de Vicolo del Gallo vivía Vanozza Cattanei y allí nacieron los hijos que tuvo con Rodrigo Borgia. Era la famosa pensión de la Vacca que aún hoy en día conserva en el dintel el escudo en el que el toro Borgia se une con los leones de los Cattanei. En cambio, la lápida sepulcral de Vanozza hoy se encuentra en el atrio de entrada de la basílica de San Marco, muy cerca de Plaza Venezia. Un lugar muy especial para recorrer su historia al lado de la estatua de Madama Lucrezia. Con ella y otra Lucrecia,  su hija, podemos adentrarnos en la vida cotidiana de Roma y en la política internacional de la que Roma era quicio…o desquicio.

Roma Barroca y Renacentista 5

Flora de Bartolomeo Veneto. Cuadro en el que muchos ven un retrato de Lucrecia Borgia. Una flor que a lo largo del campo de la historia se ha visto sofocada por tantas espinas:
Lucrezia Borgia, di cui d’ora in ora la beltà, la virtù, la fama onesta e la fortuna crescerà, non meno che giovin pianta in morbido terreno” (L. Ariosto, Orlando furioso)

Con ellas camino por estos lares intentando imaginarlas en carne y hueso. Así lo que tanto espero no cae en el miedo. Como hicieron para que el deseo de vivir no cayera en el temor a la muerte cuando parece que tantos tienen las riendas del propio tiempo. Veo y me veo tantas veces lamentoso cuando las cosas no van según mis planes, cuando no tengo salud o no estoy en plena forma, cuando me parece no recibir la consideración justa. Con ellas, estas mujeres Borgia en Roma, entro en el campo de juego.

Ellas, mejor que nadie, juegan la gran partida en la que se acepta la realidad (campo y reglas), y conociéndola, se inventan su manera, su habilidad, su posición, y la hacen viva, cambiante: una historia. Fortuna y libertad; aceptar y transformar. ¡Qué difícil! Sin encapricharse, sin arrojar la toalla, sin enfados de energúmeno que todo destruye ni la acidia apática de quien renuncia sin hacer nada más que indicar con el dedo: ¡culpables todos!

Damos un rodeo de unos 50 años y nos encontramos en la iglesia del Gesù. Allí podremos saludar a Francisco de Borja, viudo, que ha renunciado al ducado de Gandía a favor de su hijo, y que entra en los jesuitas. Renuncia al cardenalato y pasa a ser el tercer general de los jesuitas que hará de esta orden una institución dedicada a la educación, formación y cultura. Una nueva forma de estar los Borgia en la historia. Y así, incluso un Borgia santo es patrón de la Gandía que da origen a la estirpe.

moneda alejandro vi borgia llaves

Moneda acuñada en tiempos de Alejandro VI

Sin embargo, los dos papas Borgia, que tuvieron el poder de las llaves de los cielos, no encontraron paz para su huesos hasta que, al fin, en el siglo XVIII llegan a la Iglesia de Montserrat. Podemos también seguir en Roma el recorrido que hicieron tras su muerte. Porque la memoria que se concentra en una tumba no es sólo una imagen de cómo nos representamos la muerte o la esperanza en un más allá, es sobre todo un epitafio sobre la vida. ‘Eran de un pueblo al lado del mío’ me decía emocionada una de las amigas de Isabel Baceló, mientras se sacaban una foto junto a la tumba de ambos. Valencianos de ayer y de hoy que se encuentran siguiendo el precioso libro Mujeres de Roma. Y es que los Borgia en Roma se cruzan con nosotros en tantos caminos.

Nadie los conoce

Luciano de Crescenzo, el autor de Così parlò Bellavista, también nos ha dejado en estos dos días en los que escribo este artículo. Otra de las personas que con tanto gusto he leído y me han hecho disfrutar entrando en la historia como lugar de las personas e iluminando mi historia al darme idea de mí, de los lugares y personas, que me encuentro. «Siempre habrá otro en relación al cual somos meridionales.» Verme, conocer en la relación con otros, es una de las cosas más hermosas que experimenté en sus palabras.

De lejos los Borgia son los Borgia. Pero de cerca, viéndolos en sus relaciones, cada uno tiene su nombre propio. Un padre premuroso, hijos que criar, celos y generosidad entre hermanos, envidias de vecinos, parientes que piden recomendaciones, una ciudad que crece y se transforma, los que organizan las juergas que describe Johannes Burckardt… Y también funambulistas en la cuerda floja entre España y Francia, noches sin dormir por fiestas o preocupaciones, ilusiones de un niño en la noche de Reyes cuando se descubre una nueva estatua romana: juego y avaricia, imaginación y estrategia.

nadie se conoce Goya
Museo del Prado. Capricho ‘Nadie se conoce’. Francisco de Goya

Como en este ‘Capricho’ de Goya titulado ‘Nadie se conoce’ Roma es una plaza que podemos recorrer encontrándonos con tantos enmascarados. En estas líneas el genio del pintor fue capaz de atrapar el miedo, los intereses más rastreros, bajo fingida tranquilidad. O así me parece. Noto en sus miradas a veces una violencia depredadora que estaba latente bajo sus vestidos, capas y rostros cubiertos con sonrisas siniestras. Pensando en la familia Borgia en Roma me ha venido a la imaginación este dibujo en donde el propio yo se descubre -y no precisamente luminoso, lleno de sombras, ambiguo-  cuando los rostros se cubren.

Todos hemos oído hablar del esplendor de la Antigua Roma. En esta entrada nos centraremos en un relato muy particular de la historia antigua pero de gran importancia: hablaremos de la historia de Roma y el mármol antiguo. Hablaremos de este material porque es el reflejo vivo del poder que llegaron a tener los romanos en el pasado, desde Augusto hasta la crisis del siglo III, época en la que se considera que la gloria del Antiguo Imperio Romano comenzó a desaparecer. Explicaremos la reutilización de los materiales en las iglesias romanas del medievo y sus misteriosas formas de estilo cosmatesco hasta llegar al Renacimiento y al retorno de los papas a Roma, quienes reconstruyeron la ciudad y la convirtieron, de nuevo, en una de las ciudades más bellas del mundo.

A continuación, os presentamos de forma muy breve la historia de Roma y el mármol antiguo.

El esplendor de la antiguedad: Roma y el mármol

Durante siglos gran parte del mundo conocido se encontraba a disposición del Imperio Romano. De hecho, a la ciudad de Roma llegaban materiales preciosos de todos estos lugares. Todos conocemos el mármol de Carrrara, de color blaco y capaz de formar exquisitas obras escultóricas y arquitectónicas dignas de ver. Pero este no es el único mármol que utilizaron. Usaron también materiales de pigmentos vigorosos y llamativos.

El fulgor resplandeciente de los mármoles de colores se convirtió en todo un símbolo de estatus social. Utilizado en los templos romanos, se usó también en la decoración de residencias privadas y villas de lujo de la aristocracia para hacer entender al pueblo su grandísimo poder. Cualquiera con aspiraciones sociales y políticas hacía colocar en su casa columnas de mármol de colores como en el interior de los edificios más prestigiosos de la vida pública romana.

mármol en Roma sala con bañera de porfido rojo

Entre todos los materiales que se usaron para la edificación de Roma, como amante de la luminosidad y de la viveza que desprenden los colores, quisiera destacar el mármol pórfido, que incluso llegó a ser tan valioso como el oro. El pórfido provenía de Egipto y fue construida una ruta- Via Porphyrites (de porphyrya, que significa púrpura)- tan sólo para su transporte. Su color púrpura estaba directamente relacionado con el dios Júpiter, padre de todos los dioses y protector de Roma. Era el color de la uva y por tanto también del vino, bebida muy apreciada en la Antigüedad. Su uso estaba reservado exclusivamente a los emperadores.

Las obras públicas de la era de Augusto

Bajo la hegemonía del primer emperador Augusto, la ciudad de Roma se llenó de edificios públicos capaces de mostrar al pueblo el poder sin precedentes que solo se podía conseguir a través de un Imperio. Por ello, gran parte del mármol que todavía se encuentra en la ciudad se lo debemos a las obras comenzadas por el sucesor de Julio César. Augusto fue fundamental en nuestra historia de Roma y el mármol antiguo. Entre las construcciones más conocidas de su tiempo, se encuentran las primeras termas públicas, dos teatros, un anfiteatro, una biblioteca pública, y el famosísimo Panteón de Agrippa (general y yerno del emperador).

Construyó un foro con su mismo nombre en el empeño por legitimar su poder personal. Además, presentó el nuevo régimen imperial como una continuación natural de la historia de Roma. Tal fue la magnitud de sus edificaciones que él mismo concluyó:

«Encontré Roma como una ciudad de ladrillo y la dejé de mármol»

museos vaticanos mosaico

Caída del imperio Romano y  la reutilización del mármol en las iglesias romanas

Con el Edicto de Tesalónica de 380 d.C el cristianismo se convertía en la única religión oficial del Imperio romano. Este acontecimiento fue fundamental para que los templos y todas aquellas estatuas dedicadas a divinidades romanas  y emperadores divinizados cayeran en desuso y se convirtieran en material totalmente inutilizado. Anque ya no llegasen materiales de todo el mundo, esto no supuso el fin de la historia de Roma y el mármol antiguo.

Por ello, y por la necesidad de materiales para la construcción, se transformaron algunas de las esculturas marmóreas en cal viva para su uso en nuevos edificios. Por fortuna, algunas columnas de mármol en vez de ser eliminadas fueron simplemente reutilizadas en las basílicas. Gracias a ello, las iglesias medievales de Roma se convierten en un auténtico espectáculo. En sus columnatas antiguas podemos encontrar una columna de forma jónica, otra corintia, otra compuesta, otra más baja y por tanto colocada con una nueva basa…y un larguísimo etcétera.

basilica san clemente roma

Además de las reutilización de las columnas, en este período también se crearon nuevas formas fascinantes con el antiguo mármol. Me refiero al estilo cosmatesco que podemos ver en el pavimento de basílicas como la de San Lorenzo o San Clemente.

El arte cosmatesco y sus misterios ocultos

El estilo cosmatesco se desarrolla con la familia Cosmati entre los siglos XII y XIII con especial intensidad en la ciudad de Roma. El estilo artístico se compone de una extraordinaria gama de formas geométricas y espirales realizadas con mármol y cristales de colores antiguos. Existe una clara influencia oriental. Sin embargo,  sus formas sugerentes no tienen ningún precedente.

Durante la Edad Media el arte se uso como medio de trasnmisión de las enseñanzas biblicas y de la ideología que justificaba el poder establecido. El pueblo en su mayoría era un pueblo analfabeto pero que escuchaba hablar de la biblia todos los días.  Por ello, en el arte de las iglesias todo tenía un significado que la población podía entender. Las formas cosmatescas no estaban hechas al azar sino que pretendían expresar y significar ideas para los feligreses.

Las diferentes piezas del suelo formaban laberintos geométricos muy populares durante la Edad Media. Estos laberintos querían simbolizar el calvario y el sufrimiento que los fieles sentían en su largo camino hacia Dios. El suelo servía, por tanto, para la meditación. También podía servir para señalar donde se debían realizar ciertos rituales religiosos (como en el caso de la Capilla Sixtina que se indica donde se debe arrodillar el Papa).

suelo cosmatesco santa maria cosmedin

Con todos estos significados, la razón de ser del estilo cosmatesco que más nos deja perplejos y asombrados es su relación con la Cábala judía. La Cábala es un conjunto de círculos y formas que se unen entre sí y muestran las revelaciones divinas ocultas en la Torá. De esta forma, las iglesias medievales se vinculaban con el conocimiento arcaico que los judíos tenían de Dios.

Vuelta del papado a Roma

Tras la caída del Imperio romano de Occidente los papas fueron la autoridad necesaria en la gestión de la ciudad. Más tarde, debido a pugnas con el poder terrenal, la hegemonía papal se fue debilitando llegando hasta casi su agotamiento en suelo francés. Por ello, el papa Gregorio XI en 1337 decide volver a Roma en un intento de restablecer la paz y de dar fuerza ideológica a su figura. Volvía a la ciudad donde estaba enterrado San Pedro y a la que fue la capital del Imperio.

La vuelta del papado a Roma supuso para la ciudad un lento retorno a su esplendor. Comenzó una campaña de restauración sin pausas para dar la imagen política de una iglesia triunfante. El papa Sixto V nombró a Roma como “el hogar de la religión cristiana” y sus palabras se tomaron como un imperativo categórico para embellecer y hacer brillar la ciudad. Así mismo, como dijo el Papa Gregorio XIII “construir es también una forma de caridad”.

logia caballeros malta

Las nuevas construcciones y su relación con el pasado

Entre las obras más conocidas y relevantes del s. XV se encuentra el Ponte Sixto, que unía el barrio del Trastevere con el resto de Roma; la reestructuración del Campidoglio o el Palacio Venecia, el primer palacio renacentista de Roma. Se construyeron, además, grandes vías para reorganizar la ciudad, como la vía Giulia. No debemos olvidar la nueva Basílica de San Pedro, una construcción que habla por sí misma.

Sin embargo, de forma contraria a lo que uno podría llegar a pensar, esta época fue la peor para las obras antiguas.  En medio de esta apoteosis, se utilizó y se expolió materiales procedentes de las creaciones antiguas colocándolas en las nuevas edificaciones.  Los papas querían vincularse ideológicamente con el poder del pasado. De hecho, se dice que el papa Nicolás V, permitió que en un solo año se llevaran 2300 cargamentos de bloques de travertino y mármol del Coliseo.

san pedro semana santa roma

Sin duda, el expolio más famoso es el que realizó Urbano VIII, de la familia de los Barberini, cuando ordenó arrancar las placas de bronce del Panteón. Con este bronce se construyó el baldaquino de San Pedro. De ahí, la famosa frase de “lo que no hicieron los bárbaros lo hicieron los Barberini”.

Espero que os haya gustado este breve relato de Roma y el mármol antiguo como una forma peculiar de mostraros la colosal historia de la Ciudad Eterna.

Las Sibilas en Roma

El viernes 31 de mayo por la tarde, una voz como una espada sutil y afilada, rasgó el aire en San Pietro in Montorio.

«Jesucrist Rei, Universal,
Homo i ver Déu eternal,
del cel vindrà per a jutjar
i a cada un lo just darà.»

(Cant de la Sibil.la)

Mª Ángeles Ferrer con una voz que desvelaba el sentido de la historia, nos hacía presente profecías que se siguen vistiendo de melodías medievales. Antiguo hecho contemporáneo en la voz y gestos de Mª Ángeles. Arranca un pequeño jirón del telón del tiempo abriendo un resquicio para desear el futuro cielo.

canto sibila angeles ferrer san pietro in montorio

Con ella una Sibila bajó a nuestro lado.

A ellas, siempre las encontramos en lo alto, en los arcos, lugar de las voces lejanas, antesalas de historias contadas en tiempos remotos y con lenguajes extraños. Ángeles, sin embargo, pasó a nuestro lado con sus palabras que nos anuncian un juicio y una gran abogada nuestra: «a vostro Fill vullau pregar». Con su espada paulina estoqueó nuestra imaginación y sentidos.

Su paso me dejó alegría, como debió de suceder a tantos, en tantas noches de Navidad. No es un canto tenebroso, aunque hable de juicio y de premios o castigos. Es la seguridad gozosa de que al final en la historia se alcanzará el espejismo de la justicia. No sé cuánto camino nos falte o podremos hacer como humanidad, pero esta música, como el Juicio Universal del Cavallini en Santa Cecilia, nos invita a seguir caminando. Hay una meta, hay un final en el que tantas injusticias típicas de todas las historias, tantas glorias y triunfos, serán pasados por el crisol que todos los pobres cristos de esta tierra algún día podrán contemplar. Y si eso no basta a quienes más o menos conscientes jugamos a ser dioses, no sé qué otras armas utilizará el profeta.

Además, su canto es sobre todo un canto hecho carne, que emociona hasta sentir un escalofrío (qué bonita la palabra italiana ‘brivido’). De hecho, las Sibilas eran las que se habían hablado de una palabra hecha carne, de una virgen que daría a luz como signo de alegría, de luz que entraría en el mundo. «Palparemos la palabra invisible.» Escuchamos que hay una respuesta: podremos tocar lo que hasta entonces no formaba parte de la historia. Este viernes pasó a formar parte de la mía.

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Sibila Delfica en Santa María del Popolo, obra del Pinturicchio

Jóvenes y ancianas, con las facciones y el color de la piel que nos hablan de lugares lejanos. Reinas magas que aparecen en la noche de Navidad no gigantescas y pesadas con la resignación del futuro ineludible, ni encapuchadas con una arcana fuerza adivinatoria sino en carne y hueso, tan cercanas, desvelando del sentido de la realidad presente, desenmascarando con la luz de lo que sucederá más tarde lo que no podemos o queremos ver.

sibilas capilla chigi santa maria della pace
Sibilas en la iglesia de Santa María della Pace realizadas por Rafael Sanzio poco después de que Miguel Angel hubiera pintado la bóveda de la Capilla Sixtina

Estas mujeres, y muchas más como Casandra, regalan palabras proféticas, anuncios, adevertencias y esperanzas. La mayor parte de ellas fueron desoídas, con necesidad de intérpretes o utilizadas para el propio interés. Pero cuando ellas en persona, en sus palabras dichas con vehemencia, te llevan de la mano, puedes fiarte y bajar hasta los infiernos de la ciudad de Dite o los Campos Elíseos. Así hizo Eneas arriesgándose a tener la Sibila Cumana como guía en esa parte tan maravillosamente compleja de su viaje. Profetisa que hace revivir el pasado.

sibila cumana eneida libro VI

La Sibila y Eneas durante el viaje al infierno del libro VI de la Eneida. Decoraciones de palazzo Chiocci en Gubbio

Dies irae

Dos días después, el domingo, pasé por el precioso pueblo de Celano en la región de los Abruzos, bajo el imponente castillo Piccolomini y el monte Tino. Allí volvieron como un eco las palabras del franciscano Tomás unidas en mi imaginación a la música:

Dies iræ, dies illa,
Solvet sæclum in favilla,
Teste David cum Sibylla!

David y la Sibila, sacro y profano, todo el universo de la revelación. La profecía era cosa de hombres en Israel y las mujeres, las Sibilas, son la voz de la verdad irradiada más allá de las forteras de la sangre o la alianza. La lluvia, desde lo alto, se ve que no sabe de fronteras y hace germinar brotes en donde buen terreno hallare.

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El profeta Oseas y la Silbila Délfica en los apartamentos Borgia dentro de los Museos Vaticanos pintados por el Pinturicchio

Los libros sibilinos

La gran fortuna de las Sibilas fue que consiguieron escribir sus palabras, palpables y de incalculable valor.

La Sibila Cumana, la más famosa en tierras itálicas, paragonable al santuario de Delfos, habría escrito 9 libros. La anciana Amaltea se los ofreción al rey Tarquinio (el Soberbio según Plinio o Prisco según Varrón) por un precio enorme. El rey despreció la propuesta como irrisoria. En respuesta a este rechazo la anciana quemó tres de los libros y volvió a proponer al rey los 6 restantes por el mismo precio. El rey, molesto, volvió a rechazar la propuesta, aunque esta aparente locura lo llenaba de curiosidad. Cuando la anciana se presentó de nuevo ante el rey sólo con 3 libros y solicitando de nuevo la misma cantidad de dinero, el rey, muy impresionado, aceptó.

Desde entonces los tres libros se consultaban a través de un gupo de hombres que los interpretaban. Se recurría a ellos sólo en caso de necesidad ante graves momentos de crisis o decisiones ante las que se jugaba el destino de la ciudad. El resto del tiempo estaban escondidos en una urna de piedra en el templo de Júpiter Máximo en el Campidoglio. Libros salvíficos pero también terribles que sólo unos pocos podían leer. Libros que había que custodiar con sumo cuidado sin permitir que se consultasen libremente. Poder sacro y sapiencial unidos y controlados bajo llave. Leerlos o difundir su contenido estaba castigado con la muerte, con el mismo suplicio que los parricidas.

Antoine Caron cuadro sibila tiburtina con Augusto

Augusto con la Sibila como origen de la iglesia de Santa María del AraCoeli

Esos libros ardieron durante el incendio del 83 a. C. pero Augusto se decidió a recopilar noticias y textos de los mismos en Eritras y en otras partes del Imperio conservándolos en el templo de Apolo en el Palatino. El riesgo para las autoridades, entonces, fueron la cantidad de textos, más o menos originales e interesados, que provocaron la decisión de quemar muchísimos libros como apócrifos sibilinos.

Palabras sibilinas, que muestras y esconden, pues contienen insondables profundidades de significado que sólo se desvelan a los iniciados. Confiar en poseer el conocimiento del futuro puede ser un poder pero también se corre el riesgo de una falsa esperanza. Qué se lo digan a Majencio que durante la batalla de Puente Milvio seguramente se acordaría  de la intrepretación que le ofrecieron: ‘en ese día perecerá el enemigo enemigo de los romanos’. Estilicón en el s. V los destruyó para evitar el uso que se hacía de ellos en contra de sus decisiones políticas. Fin bastante prevedible de los profetas.

sibila libica capilla sixtina

Sibila Líbica en la Capilla Sixtina. Miguel Ángel con su trabajo de fama mundial nos dejó las Sibilas fijadas en nuestra memoria.

El Palacio Altemps  es uno de los lugares imprescidibles que debes visitar durante tu viaje en Roma. Cerquísima de Plaza Navona, contiene una importantísima colección de arte clásico: hay esculturas romanas, griegas e incluso egipcias. Entre toda la variedad de temas artísticos, nos centraremos en las divinidades romanas en el Palacio Altemps.

La colección perteneció a diversas  familias de la nobleza romana, aunque cabe destacar  la colección de Loduvico Ludovisi, sobrino del papa Gregorio XV. Todas las esculturas son presentadas siguiendo el gusto del siglo XVII. Hoy en día, el Palacio Altemps pertenece al conjunto de Museos Nacionales Romanos, con la entrada también puedes entrar a la Crypta Balbi, a las Termas de Diocleciano y al Palacio Massimo en un plazo de tres días.

En esta entrada os vamos a explicar algunas de las divinidades romanas expuestas en el Palacio Altemps. En el tiempo de tu visita, te encontrarás con esculturas de belleza pausada y solemne, y con otras llenas de dramatismo y viveza. He aquí nuestras explicaciones, aunque como podréis comprobar, las creaciones hablan por sí solas:

Juno Ludovosi

Esta escultura, de una incomparable belleza, fue esculpida en el siglo I d.C. Juno fue una de las deidades mayores de la religión romana, formando parte, junto a Júpiter y Minerva, de la Tríada Capitolina. Se asemeja a la diosa Hera de la Antigua Grecia y su culto es fruto de la asimilación romana de los dioses griegos, debido a la gran admiración que sentían éstos por la cultura griega. Era la diosa del matrimonio y la reina de los dioses. Representaba, además, la maternidad.

Esta creación escultórica se caracteriza por el uso de líneas firmes y suaves. Los griegos no buscaban representar la realidad tal y como era, sino que aprehendían de ella y construían una realidad ideal.  Lo que tenemos presente no es el resultado de la contemplación de una única mujer, es, por el contrario, fruto de la observación de la naturaleza femenina.

El artista contemplaba  todas las características y particularidades de cada persona hasta conseguir determinar lo que la naturaleza humana debe ser aunque no sea. En las obras clásicas había, por tanto, cierta lejanía y solemnidad digna de la representación de dioses y  héroes, cuya precisión conseguía una belleza armónica sin igual.

Juno es una de las divinidades romanas más importantes expuestas en el museo Altemps.

Nacimiento de Afrodita, Trono Ludovisi

Esta obra tiene múltiples interpretaciones iconográficas, aunque la más aceptada es la del Nacimiento de Afrodita.  Afrodita, Venus para los romanos, fue la diosa del amor sensual, la belleza y la fertilidad. Esta diosa fue ampliamente adorada y venerada por el pueblo griego y romano. Su origen, en la mitología clásica, se remonta a la acción del dios Cronos que, después de castrar a Urano, lanzó sus atributos sexuales masculinos al mar. Luego de haber lanzado los genitales del dios, el agua se llenó de espuma y entre las olas nació Afrodita.

El Trono de Ludovisi, datado en  el 460 a. C., nos muestra un período de transición entre el arte arcaico, caracterizado por el hieratismo, y el arte clásico, caracterizado por la armonía y la búsqueda de la belleza ideal. Esta escultura tiene una gran importancia en la historia del arte ya que intruduce el desnudo femenino, y aparece por primera vez la técnica de paños mojados.

Composición del Trono Ludovisi

En esta escultura podemos ver a Afrodita, que sale del agua. Rodeándola se encuentran dos mujeres vestidas que intentan ayudarle y ocultar su cuerpo.  Estas mujeres son Horas, y son la personificación en la mitologia griega y luego romana de la naturaleza y de las estaciones. En los paneles laterales encontramos, por un lado, a una mujer totalmente vestida y tapada, preparando alguna libación u ofrenda para los dioses, y en otro lado, encontramos a una mujer desnuda tocando la flauta.

Estas mujeres seguramente representen una al amor sensual, por su actitud ociosa y de esparcimiento, y otra al amor divino, más puro, casto y gratificante. Es curioso que esta temática se haya  repetido también durante toda la cristiandad. Por un lado, se encuentra el amor profano, carnal y caduco. Y por otro lado, el amor sacro, sempiterno y espiritual, que se acerca a lo divino y se aleja de la naturaleza humana, errada y banal.

El trono de Ludovisi es la obra más compleja y difícil de analizar para los expertos, es por ello una de las creaciones escultóricas de las divinidades romanas en el Palacio Altemps más conocidas e importantes.

Dionisio o Baco

Dionisio para los griegos y Baco para los romanos, era el dios de la fertilidad y del vino. Baco está profundamente relacionado con la agricultura y con el teatro. Era inspirador de la locura pasajera y del éxtasis. Libertador de las emociones humanas y de las sensaciones carnales, consigue acercarse más que nadie a la naturaleza del hombre, a sus deseos y a sus pulsiones. El vino actúa como inhibidor de la vergüenza y del control, y al beberlo, las personas se sumergen en profundo frenesí.

Como en la escultura que podemos ver en el museo Altemps, Baco es representado como un  joven andrógino, imberbe y desnudo. Identificamos a Baco porque siempre porta consigo un racimo de uvas en la mano y está coronado con un ramo de hiedra.  La uva es símbolo de la pasión amorosa, de la lascivia y de la lujuría, por el caracter afrodisíaco del vino.  Por otro lado, la hiedra, que crece abrazada a los árboles y a las paredes,  recuerda al cuerpo de los amantes que se unen ardientemente.

Toro Apis

Se trata de un tema muy recurrido en el arte egipcio puesto que el toro era venerado con gran devoción al estar profundamente relacionado con los dioses. En concreto, este ejemplar pertenece a la era Ptolemaica, fundada por Ptolomeo I tras la expansión del helenismo y de Alejandro Magno por el Antiguo Egipto. La escultura fue incorporada a Roma durante la época imperial. Pero, exactamente, ¿qué representa?

El Toro Apis, simbolizado comunmente con el disco solar Uraeus entre los cuernos, era la encarnación de la fecundidad del suelo. Era venerado por su poder para la germinación y la procreación de la naturaleza y de los cultivos. Era, por tanto, la imagen de la fertilidad y de la fuerza, fuente de vida para todo el pueblo.

Para entender la importancia de este culto hay que sumergirse en el pasado. El ganado vacuno era imprescindible para el desarrollo de la agricultura (por ejemplo, para el arado del trigo, de la cebada o de la avena). La agricultura era el sustento del pueblo y gracias a la satisfacción de las necesidades básicas y a los excedentes, se pudieron desarrollar actividades más livianas y gratificantes (entre ellas, el comercio). Éstas estaban más relacionadas con la naturaleza espiritual del hombre que con su mera subsistencia. Por ello, estos animales han sido imprescindibles e importantísimos en el desarrollo de la historia y de la evolución humana.

Curiosamente, en la época tardía egipcia, se convierte también en el dios de los muertos. Se encargaba de llevar el difunto a la tumba, ayudándole en su camino hacia el Más Allá. Su culto fue trasplantado a Alejandría, ciudad fundada por Alejandro Magno, y se difundió entre griegos y romanos, llegando inluso a ser uno de los cultos más populares. Es por ello que hoy nos lo podemos encontrar aquí, en Roma.

Datos prácticos para visitar Palacio Altemps

Se encuentra cerca de Plaza Navona y está abierto todos los días salvo los lunes ( desde las 09:00 hasta las 19:45).

Tiene un precio de 13 euros público general.
Gratuito para los menores de edad y los mayores de 65 años pertenecientes a la Unión Europea.
2 euros para los jóvenes de entre 25 y 18 años pertenecientes también a la Unión Europea.
Su ubicación se encuentra en concreto en la Piazza di Sant’Apollinare, 46.

Y si deseas realizar una visita guiada con los guías especializados de Turismo En Roma, no dudes en escribirnos a visitasguiadas@enroma.com

Espero que os haya gustado toda esta información sobre las divinidades romanas en el Palacio Altemps en Roma. El Palacio es uno de los lugares más bellos e interesantes de toda Roma para conocer el arte clásico, por ello, no puedes irte sin visitarlo ¡Qué disfrutes!

Hércules, el héroe por excelencia

En A Coruña, ciudad herculina,  en el IES Elviña, en el grupo de Teatro Sardiña, me encontré con Anfitrión, Sosias, Alcmena, Júpiter y Mercurio de la mano de Plauto. Aquel encuentro, divertido y emocionante, mi primera aventura teatral al acercarme al mundo latino de mi profesor Ricardo, ahora me hace reconocer la presencia de Hércules en cada esquina de Roma. Me explicaré.

juno amamantando hercules museos vaticanos

Diosa amamantando un niño en el Museo Chiaramonti, dentro de los Museos Vaticanos

En los Museos Vaticanos saludo con frecuencia esta estatua de divinidad femenina que está amamantando un niño. Me gusta pensar que es una representación de Juno que amamanta a Hércules, aunque en ella no aparezcan huellas del engaño de Júpiter, ni del sueño, ni del rechazo de Juno. Hércules, hijo de Alcmena y Júpiter, posee una fuerza descomunal, divina, precisamente por haber podido tomar la leche de la diosa. Fue engendrado con un famoso engaño. Durante una noche que duró 3 días Júpiter no tuvo mejor idea que tomar las apariencias de Anfitrión para yacer con Alcmena, la mujer de éste. Ahora bien, ser un héroe, la fuerza y resistencia en los empeños, no le vienen por su violento padre, sino por quien le dio de mamar. Y esto lo sabía Júpiter truhán.

A finales de los años 80 del siglo pasado puedo decir que me inicié así al juego de las apariencias por obra y gracia del Anfitrión de Plauto. Poder del teatro. Junto a la risa, como dulce antídoto, mi memoria se impregnó de la triste historia de los poderosos que usan y abusan incluso siendo un ‘tú mismo’ más fuerte y mejor de ti mismo. Quitarte la personalidad, la máscara, es el robo más terrible, la más desangelada desnudez. Como Sosias, llego a creer no ser quien soy.

Este Júpiter libertino y prepotente que juega con el destino de los humanos, con otro engaño, hace que su divina esposa amamante al niño Hércules mientras duerme. Recuerdo ahora un maravilloso cuadro de Tintoretto que imagina el momento en que Juno se despierta y rechaza al niño que chupa con fuerza de su pecho. De la leche derramada nacerá en el cielo la Via Láctea y perfumados lirios blancos en la tierra.

Tintoretto juno amamanta hercules

¿Un héroe padre?

En la misma sala, larga y estrecha de los Museos Vaticanos, en medio a una gran cantidad de estatuas se encuentra una de Hércules con Télefo. De tal palo, tal astilla. Hércules aquí aparece sosteniendo un niño. Sin embargo, siempre me pareció una imagen extraña. No dejo de mirarla con una cierta sospecha intentando imaginarme la escena entre padre e hijo. Pero no lo consigo. De hecho, Hércules borracho violó a Auge y ella se vio obligada luego a abandonar a su hijo. Una cierva lo crió hablándonos de una naturaleza que suple los cuidados de los humanos, por muy héroes que sean.

hercules y telefo museos vaticanos

Una cadena de violencia que empezó con el mismo Júpiter, amamantado por la tierna cabra Amaltea mientras se escondía de la ira de su padre Saturno. Vemos padres violentos que engendran con una ‘vis’, una energía brutal y descontrolada, que se transmite en una sucesión trágica. Héroes de fatigas y anti-héroes paternos.

cabra amaltea bernini

Escultura de la cabra Amaltea, un fauno y Júpiter niños de G.L. Bernini en la Galleria Borghese

Hércules ¿un héroe esposo?

El centauro Neso es un enemigo formidable. Incluso después de muerto.
Poco antes de morir consigue engañar a Deyanira, esposa de Hércules, haciéndole creer que su sangre tiene una fuerza mágica y afrodisíaca. A cargo de la esposa estaba satisfacer, acontentar, atraer al marido Hércules, siempre dispuesto a ‘dejarse ir’. Ante la llegada de una hermosa esclava, Deyanira decide empapar una túnica del héroe con la sangre de Neso, confiando a la magia lo que pensaba no conseguir de otro modo. El resultado fue el inicio del final de Hércules. Al contacto del tejido con su piel se volvió loco de dolor. Cogió al pobre mensajero Licas que le había llevado la prenda y lo arrojó con descomunal fuerza haciéndolo precipitar en el mar.

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Hércules y Licas, escultura de Antonio Canovas en la Galleria Nacional de Arte Moderna de Roma
«Dos patrias produjeron dos héroes: a Hércules Thebas y a Catón Roma. Fue Hércules aplauso del Orbe, fue Catón enfado de Roma.» (Baltasar Gracián, El Héroe)

Deyanira parece destinada a no ser recordada. Es casi una excusa para la venganza de Hércules matando a Neso, una circunstancia para explicar el fatal desenlace de Hércules – Heracles. Ella es la necesidad del destino, una burla que acabará primero con ella y llevará a la muerte del héroe.

El héroe posee una energía incontenible y fatal. Capaz de luchas titánicas pero también de caóticos desenlaces al no ser capaz de controlar esa fuerza. Un héroe que recibe su poder y en cierta manera sufre y es esclavo del mismo. Un destino en el que la voluntad o libertad cuentan sólo en algunas ocasiones y en el que casi siempre el fin justifica los medios. Quizás también por ello sus violencias no se le imputan. Es más, parecen siempre disculpadas como se aceptan las tormentas: salvíficas o destructoras en su arrolladora fuerza.

Los trabajos de Hércules en Roma

Hablando del Foro Boario y de Santa Maria in Cosmedin no podemos dejar de aludir a la historia de Hércules y el rebaño de vacas de Gerión, una de las aventuras que tuvo que afrontar nuestro héroe y que tiene como escenario el valle donde actualmente está el Circo Máximo.

Sin embargo, sus trabajos llegan hasta los extremos del mundo como también su fama, incluso a mi Finisterre. Son recordados como ejemplos de una vitalidad y una fuerza que parece capaz de vecer cualquier enemigo incluso el más poderoso, el que está tras todas las fatigas: la muerte. No es un caso que su figura adorne tantos sarcófagos. Uno de los más hermosos en Roma proviene de Asia Menor y tiene a Hércules como protagonista.

sarcofago hercules galleria borghese

Uno de los dos lados de sarcófago del s. II con los trabajos de Hércules en la Sala del Sol de la Galleria Borghese

Tantos hércules en Roma

Cómodo y Marcoantonio Borghese, entre muchos otros, lo utilizaron como emblema victorioso o como si ellos fueran una reencarnación del gran héroe. Además, la unión entre proezas maravillosas de fuerza y valor con su condición mortal lo hicieron modelo de la virtud en Grecia y en Roma no sólo para los más ricos y poderosos, sino también para viajeros, comerciantes y soldados. Un mito y un personaje que, como decía ya Cicerón (De natura deorum III, 42) han dado lugar a varios Hércules – Heracles a lo largo de la historia.

Para gran parte del pueblo romano Hércules era -como también los Dióscuros, otros hijos de Júpiter en este caso convertido en cisne para engañar a Leda- un hombre fuerte que podía entender las necesidades de quien afronta las fatigas cotidianas, a veces mortales, y tiene poder para defenderles.

apolo y hercules luchan por el trípode délfico

Apolo y Hércules se disputan el trípode délfico. Relieve en que se encuentra en el Anticuario Palatino.

Hércules, y en general el héroe, es alguien cercano a los humanos y más leal de los caprichosos dioses, tantas veces enemigos. Y, al mismo tiempo, un solo solitario, extra-ordinario, engendro híbrido, del que conviene estar lejos por si acaso. Es, por naturaleza, único y tan peculiar que no creo que le gustase tener imitadores…tan sólo subalternos o rivales. Como con Anteo si nos interponemos en su camino es posible que nos levante, pero para alejarnos de nuestra madre tierra y sofocarnos.

hercules y anteo palazzo venezia roma

Hérules y Anteo, frescos de finales del s. XV en Palazzo Venezia, Roma

Sin embargo, o quizás por todo ello, este gran cazador, vencedor de monstruos, viajero cubierto con la impenetrable piel del león de Nemea, se convirtió en modelo para muchos hombres que hacían de la fortaleza y cercanía al pueblo un motivo para justificar su gobierno. Poco importa que de los 12 trabajos consigan medio o que su fuerza sea un conjunto de foto montajes para Instagram: personajes dignos de ‘Il libro dei mostri‘ de J. Rodolfo Wilcock. Vestidos con corbata, sudadera o pieles encontramos también otros tantos Hércules en Roma y no sólo en las películas o dibujos animados.

Si estás en Roma y quieres realizar una visita especial en la ciudad, esta es tu entrada. Aquí te explicamos una de las actividades alternativas en Roma: el arte urbano en Tor Marancia. La Gran Ciudad Eterna es tan versátil como bella. Lo mismo puedes contemplar el arte de romanos y de etruscos siglos y siglos atrás, que el arte hecho hoy en día. En esta entrada te proponemos ir al barrio Tor Marancia.  En este barrio romano podrás ver un auténtico museo de arte contemporáneo al aire libre.

La iniciativa surgió para revalorizar este barrio y para diversificar la oferta turística añadiendo actividades alternativas en Roma. Han participado una veintena de artistas de todo el mundo, y la verdad es que el resultado no tiene desperdicio. Los artistas trabajaron de manera ardua; doce horas diarias durante dos meses para conseguir 22 murales monumentales. Además, contaron con el apoyo de los vecinos que veían en esta propuesta una oportunidad para la mejora urbana. Cuando por fin terminaron los trabajos, se encontraron con un lugar lleno de vida y de colores. El arte urbano y contemporáneo que invadía sus calles jugaba con temas geométricos, con lemas históricos de la Roma antigua, con pinturas y retratos realistas, y con imágenes surrealiastas. Como podéis imaginar, la heterogeneidad artística deja embobado a cualquiera que pasa por ahi.

Aquí os explicamos algunos de los cuadros más curiosiosos del arte urbano de Tor Marancia, una de las actividades alternativas en Roma que os proponemos:

arte urbano en el barrio romano de tor marancia

El peso de la historia:

En esta obra se puede observar a un luchador argentino sosteniendo a un luchador italiano. Representa metafóricamente el vínculo histórico que une a Argentina con Italia tras los flujos migratorios que se produjeron en la posguerra italiana.

arte urbano en el barrio de tor marancia

El niño redentor:

En este graffiti se muestra a un niño tras haber subido a una escalera para mirar hacia el horizonte. El niño es Luca, un antiguo vecino del barrio. Esta obra pretende ser un homenaje para él, ya que perdió la vida en un accidente mientras jugaba al fútbol. De esta manera, será siempre recordado a través de este mural, con su imaginación y sus aspiraciones.

Este es un  claro ejemplo de como los murales se entrelazan con la historia del barrio.

 

arte urbano murales tor marancia

Nostra Signora di Shanghai:

«Shanghai» es el nombre con el que los habitantes del lugar llamaban a las casas de la zona con un poco de humor y de ironía, ya que el barrio se inundaba continuamente debido a una antigua zanja. En este mural podemos contemplar la vírgen eleúsa, típica del arte bizantino. Aquí, se consigue  fusionar las representaciones religiosas tradicionales con los métodos artísticos contemporáneos con bastante éxito. La verdad es que es muy curioso. arte urbano mural religioso tor marancia

Veni, vidi, vici:

Se trata de una de las frases más famosas de la historia. Fue nombrada por Julio César tras su victoria en la batalla de Zela y significa literalmente “vine, ví, vencí”. Con ello quería dar a conocer su victoria. Demostraba, de esta forma, que con su gran pericia militar podía conseguir un éxito rotundo, sin apenas esfuerzo. Estas declaraciones tienen una clara intención política ya que Julio César se encontraba en plena guerra cívil con su antiguo aliado Pompeyo.

murales arte urbano tor marancia roma

Mural street art en el barrio romano de Tor Marancia

Con esta obra al aire libre podemos rememorar el antiguo esplendor de Roma y su fascinante historia.

Además, cerca del barrio Tor Marancia podrás encontrar el EUR. Se trata de un lugar curioso cuanto menos. Este barrio fue comenzado a construir por orden de Mussolini para albergar la Exposición Universal (las siglas del barrio significan Exposición Universal de Roma). Este es el lugar ideal para aquellos a quienes les guste la arquitectura fascista. Este estilo se encuentra caracterizado e influenciado por el racionalismo y el futurismo. Utilizan, además, dimensiones desorbitadas con el fin de causar al espectador gran asombro y demostrar la fuerza del poder político que mandaba a construir aquello. Por si fuera poco, Mussolini mandó a construir el “Coliseo Cuadrado”, realizado con hormigón y travertino en una clara muestra de intentar conectarse ideológicamente con el Antiguo Imperio Romano y exaltar las pasiones de los ciudadanos.

Espero que os haya gustado nuestra propuesta para realizar actividades alternativas en Roma y disfrutar del arte urbano de Tor Marancia. Como podéis ver, Roma está llena de posibilidades curiosas y divertidas.

Si quieres realizar este paseo con un guía especializado escríbenos a info@enroma.com.

Para llegar hasta el Barrio de Tor Marancia y disfrutar de estos murales os aconsejamos utilizar el autobús 714 desde la Estación de autobuses de Termini.

Otros lugares de Roma en los que puedes admirar murales y arte urbano es el barrio de Garbatella, Testaccio y en torno al Tíber.

¿Qué es la Audiencia papal?

Todos los miércoles del año tendrás ocasión para ver y escuchar al Papa, excepto cuando esté de viaje o el período de vacaciones estivas. La Audiencia papal es un encuentro semanal con los peregrinos presentes en Roma y personas que quieren escuchar las palabras del Papa en relación a diversos temas de actualidad, reflexiones sobre la vida cotidiana y contenidos de la fe cristiana. Es un encuentro que dura varias horas, no como el breve saludo desde la ventana del apartamento papal y rezo del Angelus a las 12,00 cada domingo.

Durante la Audiencia, el Papa pasa saludando por Plaza San Pedro a muchos de los asistentes, tanto al inicio como al final de la misma. En algunos días de mal tiempo la Audiencia podría realizarse en la sala Nervi a la que se accede desde la parte izquierda del columnado. Avisan antes del inicio.

¿Cómo se puede participar en la Audiencia papal?

La entrada en la Audiencia Papal es completamente gratuita. Puedes conseguirla todos los martes, el día previo, desde las 15,00 hasta las 19,00 en el Portone di Bronzo o el mismo día de la Audiencia a las 08,00. Pasando los controles de seguridad que se encuentran en la parte derecha de la plaza San Pedro, recorres unos pocos metros bajo el columnado de Bernini y encuentras a la derecha unas escaleras con el famoso Portone di Bronzo. En lo alto de las escaleras un guardia suizo vigila este ‘Portón’ y te indicará donde retirar las entradas, en las oficinas de la Prefettura de la Casa Pontificia.

Guardias suizos en plaza San Pedro Porton de Bronce

Para solicitar previamente las entradas tienes que escribir por correo postal o enviar un fax a esta dirección:

PREFETTURA DELLA CASA PONTIFICIA
00120 CITTÀ DEL VATICANO
FAX: +39 06 6988 5863

Tienes que indicar los siguientes datos:

Fecha de la audiencia.
Número de entradas.
Nombre y apellido.
Email
Dirección postal
Teléfono o fax

Por el momento no hay una dirección email a la que escribir para obtener las entradas.

formulario para solicitar billetes audiencia papa

Sin embargo, EnRoma te ofrece como servicio que incluye las entradas en la Audiencia la asistencia de un guía oficial que te acompaña e ilustra el Vaticano.

Audiencia con Papa Francisco

Audiencia con Papa Francisco

Audiencia con Papa Francisco

Reserva online nuestros servicios para poder participar en la Audiencia con el papa Francisco sin tener que preocuparte de nada. Un encuentro que forma parte de uno de los aspectos de esta Roma sede principal de la Iglesia Católica y diócesis
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¿A qué hora es y cuánto dura la Audiencia papal?

La Audiencia papal de los miércoles empieza a las 10.00 y termina hacia las 12.00. A veces, el Papa inicia los saludos en la plaza hacia las 09,30. De todas formas, para conseguir un buen puesto, cerca de los pasillos por donde pasa saludando el Papa y del lugar ante la fachada desde la que habla, os aconsejamos que vayáis temprano, hacia las 8,00. En todo caso, en la plaza hay instaladas unas grandes pantallas para que podáis seguir la Audiencia sin problema aunque estéis situados a bastante distancia del palco en donde está el Papa.

audiencia papal plaza san pedro

¿Dónde puedo consultar el calendario de las Audiencias papales?

Podéis verificar el calendario de celebración de las Audiencias en la página web de la Santa Sede: www.vatican.va. En esta página encontraréis los eventos pontificios disponibles con participación de peregrinos.

Estos son las fechas para el 2019:

Mayo: 1, 8, 15, 22 y 29.
Junio: 5, 12, 19 y 26.
Durante el mes de junio no se realizarán Audiencias.
Agosto: 7, 21 y 28.
Septiembre: 11, 18 y 25.
Octubre: 2, 9, 16, 23 y 30.
Noviembre: 6, 13 y 27
Diciembre: 4, 11 y 18.

Recomendaciones sobre qué llevar y cómo ir vestidos

Ya que tendréis que acceder a la plaza pasando por le detector de metales os recomendamos no llevar mochilas grandes ni objetos punzantes. Si lleváis un paraguas que sea pequeño y sin punta metálica. Podéis llevar agua, caramelos, galletas pero no bocadillos o comida. En verano llevad gorra o sombrilla pues el sol aprieta, y no vayáis en pantalones cortos o con camisetas con los hombros descubiertos.

audiencia con el papa plaza san pedro

Los recién casados en la Audiencia

Los recién casados cuando solicitan los billetes de la Audiencia pueden avisar de su condición enviando un documento de la parroquia en la que se han casado que certifique la celebración del matrimonio. En ese caso podrán participar vestidos con el traje de boda y situarse a pocos pasos del pontífice.

Y tras la Audiencia…

Podréis entrar a visitar la basílica de San Pedro o los Museos Vaticanos. También podréis comprar recuerdos en alguna de las tiendas entorno a Plaza San Pedro o dirigiros hacia el maravilloso Castillo Sant’Angelo. Para almorzar tenéis numerosos restaurantes en la zona del Vaticano.

En esta entrada te indicamos las mejores heladerías en Roma donde podrás tomar helado, o gelato, como de verdad se llama en italiano. Además de decirte los mejores lugares donde tomar helado, te explicamos donde están situadas las heladerías para que puedas organizar tu itinerario y disfrutar de esta maravilla culinaria. Así que atento, que no te vas a arrepentir.

Pero, primero de todo, ¿por qué es tan importante e imprescindible tomar un helado en Roma? El helado es uno de los productos estrella italianos, y como no se podía quedar atrás, de Roma. En Roma lo que realmente probarás es un auténtico gelato, que no helado, porque tiene menos grasa y menos azúcar que otras preparaciones tradicionales de helado. Esto hace que el sabor sea más sabroso y su textura más suave.  Si quieres conocer otros productos imprescindibles made in Italy, en esta otra entrada también te los explicamos.

Podrás encontrar gelaterías practicamente en todas las calles y rincones de Roma, pero hay algunas que son realmente especiales y dignas de ser probadas por todo turista. Aquí van las mejores heladerías de Roma donde tomar un buen helado:

Giolitti, situada cerquísima del Panteón

Esta es, sin duda, una de las heladerías más conocidas de Roma. Como romanos y como amantes de los helados, podemos constatar que esta fama es totalmente merecida. Fue fundada en 1900 y ha sido testigo de tres generaciones distintas. La decoración sigue fiel a sus raíces ya que al entrar parece que te sumerges en el mundo retro. Aunque hay siempre mucha cola, lo cierto es que avanza bastante rápido. Al ser tan antigua se nota que tienen gran experiencia en la organización. Hay muchos trabajadores y todos te atienden de forma muy amable. Por supuesto, no te olvides de pedir la doppia panna (doble de nata), es deliciosa y la joya de la corona de tu gelato. Está riquísimo y es el capricho perfecto durante tus vacaciones en Roma.

En esta heladería también hay un mostrador con dulces caseros que también merecen la pena. Hay, sobretodo, dulces sicilianos; buenísimos y para nada empalagosos. Los dulces sicilianos son conocidos y muy valorados por toda Italia, así que aprovecha la oportunidad y ¡pruébalos! Ya que no se encuentran tan fácilmente.

Dirección exacta: Via Uffici del Vicario, 40

Heladería Frigidarium, cercana a Plaza Navona:

En esta heladería utilizan ingredientes 100% naturales, sin colorantes ni conservantes. Tienen una calidad grandísima y son muy estrictos en los métodos de preparación tradicionales. De esta forma, consiguen un sabor  buenísimo, muy natural y suave. Por si fuera poco, además tienes la posibilidad de coronar el helado con cobertura de chocolate negro o blanco. Sorprendentemente por su localización, calidad y trato, es una de las heladerías más baratas de toda Roma: la tarrina o el cono pequeño cuestan solo 2 euros. Esta heladería tiene un sabor secreto, especialidad de la casa, que se llama Friggidarium.

La dirección exacta es: Via del Governo Vecchio, 112

Heladería San Crispino, en Fontana di Trevi:

Puede que al principio no te llame mucho la atención porque todos sus productos están tapados. Pero esto tiene una razón de ser y cuando la descubres te dan el triple de ganas de probar sus helados. Todas sus cremas se encuentran cubiertas porque cada sabor, para obtener todos sus matices, debe conservarse siempre a una temperatura concreta.  Además, en su firme ambición por conseguir un sabor único, no venden cucuruchos de barquillo porque dicen que estropea el helado. Como es lógico, tampoco utilizan conservantes ni colorantes ni nada artificial que pudiera perturbar las características y el sabor de sus cremas.

Tienen una preración propia, un helado único que solo puedes probar aquí: el San Crispino, hecho con miel de madroño de Cerdeña. Solo con conocer con qué está hecho se hace la boca agua.

La dirección exacta es via della Paneteria, 42

«Está buenísimo el helado
de crema con algo de limón
que compro y me tomo en Piazza
Spagna. Hace la noche más
italiana y más fresca, más
ligera. Esto es un helado. Esto
es Italia. Un paseo de noche
con el sabor de Italia antes
del sueño.»

(Santiago Montobbio, Poesía en Roma)

Fior di Luna en el barrio de Trastevere:

Esta heladería se caracteriza por su elaboración de productos bio. Utilizan solo ingredientes de la zona y la verdad que todos sus helados consiguen estar muy ricos. Es una muy buena opción si estas por el barrio de Trastevere y si eres un férreo defensor de la naturaleza. Este tipo de propuestas contribuyen al desarrollo sostenible. Aquí, se funde la tradición con la innovación con una mirada profundamente ecológica.

Dirección exacta: Via della Lungareta, 96

Nazionale, cerca de Santa María la Mayor y Termini, en via Nazionale

En esta heladería podrás encontrar una gran variedad de sabores. Son sabores muy intensos y sabrosos, tanto que parece que te estás comiendo la propia fruta que se usó para hacer el helado. Eso sí, de una forma mucho más deliciosa y suave. Podrás comprobar en primera mano que sus preparaciones son tradicionales y naturales porque realizan los helados delante de todos. Es una heladería bastante barata, de hecho, la tarrina pequeña cuesta solo 2,5 euros y te permiten echar tres sabores.

helados roma

Otro hecho que hace única esta heladería es que además podrás pedirte yogures helados o yogures griegos tradicionales realmente buenísimos. La tarrina pequeña (que para nada es pequeña) cuesta solo 3 euros y te permiten echar hasta cinco toppings. Sí, sí, habéis entendido bien, cinco maravillosos toppins que pueden ser de una gran variedad de frutas naturales, cereales, frutos secos o distintos chocolates y cremas. El trato además es genial, y al estar un pelín alejada del centro (aunque muy cerquita de otros lugares icónicos) no tendrás que esperar durante largas y desesperantes colas. Te la recomendamos sin duda, ¡qué aproveche!

Dirección exacta: Via Nazionale, 206

Estas son algunas de las mejores heladerías donde tomar un helado en Roma, esperemos que os gusten nuestras propuestas tanto como nos gustan a nosotros. ¡Buen viaje y buon appetito!

En este artículo te desvelamos los mejores consejos para tu visita al Vaticano. Desde el mejor momento para comprar las entradas del vaticano, hasta la mejor manera de entrar en la cúpula de San Pedro. También te recomendamos las mejores obras de arte que se encuentran en los museos vaticanos para que no te vayas sin fijarte en ellas.

1. Cuándo programar tu visita al Vaticano

Lo primero que uno se pregunta es cuándo visitar el Vaticano. Para entrar a los Museos Vaticanos y a la Basílica de San Pedro siempre hay cola. Debemos tener en cuenta que el viejo truquito de madrugar para no tener que esperar lo conoce ya mucha gente, lo cual es totalmente contraproducente. El turismo, además, no ha parado de crecer. Vayas cuando vayas siempre habrá turistas, especialmente, si es festivo o si estas en temporada alta. Antes de ir, debes concienciarte de que vas a visitar una auténtica maravilla pero que, como tal, la tendrás que compartir.

visita al vaticano escalera Momo

2. Cómo ir al Vaticano

Por ello, si no quieres esperar durante largas horas lo ideal es reservar la entrada anticipada o bien contratar un tour o visita guiada al vaticano. De esta forma podrás ahorrarte la eterna espera y tendrás a alguien que te vaya explicando las maravillas de los Museos Vaticanos, la Capilla Sixtina y la Basílica de San Pedro. Es la mejor forma de entender las grandes obras que allí se encuentran y tendréis a  alguien a quien preguntar si os surgen dudas (con todo lo que hay, os surgirán). Creemos que es una experiencia muchísimo más completa y que de esta manera podrás comprender en mayor medida la grandiosidad del sitio que vas a visitar.

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Debes saber que si al final de tu visita al Vaticano deseas subir a la cúpula para ver las vistas de la Plaza de San Pedro y de la ciudad de Roma, esto implica siempre un precio añadido.  El precio se debe pagar in situ a la organización del Vaticano. Son 8 euros andando y 10 euros con un tramo en ascensor. Si te armas de valor y decides subir, aquí te dejamos también nuestra entrada Consejos para subir a la cúpula de San Pedro, para que lo puedas hacer de la mejor forma posible y puedas disfrutar al máximo de lo que la gran Ciudad Eterna ofrece.

Fragmento de la escultura de la Alegoría del Nilo Museos Vaticanos

3. Qué ver durante tu visita al Vaticano

La extensión de los museos vaticanos es absolutamente tremenda y su historia es tan larga como apasionante. Los museos comenzaron siendo una colección privada de arte del papa Julio II, elegido en 1503. Él era un gran amante de la historia y de la antigüedad, por eso, podemos ver las mejores maravillas del mundo antiguo en este lugar. Con tanta belleza, uno se siente tan abrumado y conmovido al mismo tiempo que ni siquiera  sabe a dónde mirar.

Después de este papa las colecciones de obras de arte siguieron creciendo y creciendo, entre otras cosas, gracias a los tesoros encontrados en las catacumbas romanas y en todas las excavaciones arqueológicas realizadas. La Ciudad del Vaticano se encuentra sobre el suelo ocupado por los etruscos, y posteriormente, por el Imperio romano en tiempos de Augusto.

Entre tanta obra de arte uno se puede llegar a perder ciertas joyas imprescidibles en la visita al vaticano. He aquí las más importantes:

Perseo con la cabeza de Medusa Visita Vaticano

4. Laocoonte y sus hijos

Se trata de una copia exacta realizada durante el imperio romano de una de las obras más representativas del período helenístico. Representa el momento exacto en el que Laocoonte, tras luchar por su vida, acepta con dolor la cercanía de su muerte. Él era quien iba a avisar a los troyanos de que aquel caballo que iba a entrar por su ciudad solo podía causar dolor y misería. Sin embargo, los dioses estaban del lado de los griegos y mandaron dos serpientes gigantes para acabar con este hombre y a sus hijos para que su voz de aviso no llegará jamás a los troyanos. Es una auténtica tragedia escenificada en esta gran obra, llena de movimiento, de pasión y de, sobretodo, angustia.

Lacoonte y sus hijos

5. Torso de Beldevere

Te preguntarás porqué esta obra es de las más importantes. El torso de Beldevere, además de mostrar el torso masculino en su máxima belleza, inspiró al mismísimo Miguel Angel para hacer la capilla Sixtina. Miguel Angel se consideraba ante todo un escultor y vio en estas ruinas la absoluta belleza y perfección.

museos vaticanos torso belvedere apollonios

6. Bañera de Nerón

Por supuesto, en tu visita al Vaticano también podrás encontrar objetos curiosos. Este, en concreto, es fruto de la extravagancia y de la magnificencia de las construcciones del emperador Nerón. Roma ardió durante su reinado como emperador, y según dicen auque no está demostrado, mientras las llamas devoraban la capital del mundo antiguo, él tocaba tranquilamente la lira. Aprovechó el gran espacio vacío que dejaron las llamas para hacerse la Domus Aurea (casa de oro), en donde se encontraba esta bañera. Se encuentra realizada con mármol pórfido, el más valioso del mundo.

aula simonetti visita vaticano

7. Jardines Vaticanos

Visitar los Jardines Vaticanos es una experiencia única y diferente.  El origen de los Jardines Vaticanos se remonta a la Edad Medieval, pero lo que se puede contemplar hoy en día es  fruto del trabajo paisajístico realizado durante el papado de Julio II, en el Renacimiento. Podrás encontrar tanto extensiones florales como grandes árboles y bosques. Sin olvidar las esculturas y los monumentos medievales que allí podrás ver. La amplitud total es de 32 Ha.

Conocer los jardínes vaticanos supone una gran oportunidad para todos aquellos que quieran conocer cómo es realmente la vida en el estado del Vaticano. Se encuentran alejados del bullicio y del imparable tránsito de turistas, aunque, todo hay que decirlo, si quieres visitarlos deberá ser en una ruta guiada ya que no se permite caminar libremente por su extensión. Si quieres contratar una ruta guiada puedes hacerlo contactando directamente con el Vaticano en su propia página web.

La visita guiada tiene un coste de 33 euros o de 24 euros con entrada reducida (menores de edad, y estudiantes hasta 25 años) siendo la duración de dos horas. La entrada también incluye la posibilidad de entrar a los Museos Vaticanos y a la Capilla Sixtina, eso sí, sin guía.

Vistas desde la cúpula de San Pedro

8. Scavi, la necrópolis bajo la basílica de San Pedro.

La necrópolis (ciudad de los difuntos) es donde enterraban a los muertos  durante el tiempo de la Antigua Roma. Por razones de seguridad y de higiene, debían enterrar a sus allegados lejos de la ciudad. La necrópolis que se sitúa bajo la basílica de San Pedro es un ejemplo único de los «cementerios» paganos debido a su alto grado de conservación. Podrás, por tanto, observar y entender en mayor medida los ritos y las costumbres romanas.

Para reservar una visita guiada debes contactar directamente en el ‘Ufficio Scavi’ (se accede por el lado izquierdo de la columnata de Bernini, Via Paolo VI) o por fax (+39 069873017). Tendrás que indicar:

1. Número exacto de participantes.
2. Nombre de los participantes.
3. Idioma para la visita.
4. Período de días (indicar el mes escribiéndolo en letras) para que la oficina pueda indicarte si hay disponibilidad en ese lapso. El horario también lo determinará la Oficina.
5. Modalidad de respuesta (es necesario proporcionar una dirección E-mail, o Fax o dirección postal completa).

También existe la posibilidad de solicitarlo online en la página del Ufficio Scavi del Vaticano.

Si quieres realizar la visita debes solicitarla con mucha antelación. La visita será guiada obligatoriamente por un guía oficial del Vaticano y tiene un coste de 13 euros por persona.

9. Audiencia y Angelus en Plaza San Pedro

Dentro del Vaticano, abierta a Roma, Plaza San Pedro es el teatro de las celebraciones multitudinarias del cristianismo católico. Un lugar de encuentro con el Papa para los que peregrinan a Roma o simplemente quieren ver el arte y recordar la historia de Europa en este ‘borgo’ – ciudad santa.

Cada semana la cita es con la Audiencia papal los miércoles y el rezo del Angelus los domingos.

plaza san pedro fuente

Con todo esto desde EnRoma te deseamos que disfrutes al máximo de tu visita al Vaticano y de la gran ciudad de Roma, es una experiencia única ¡Buen viaje!

Dónde tomar el aperitivo en Roma

En esta entrada te desvelamos los mejores lugares donde tomar el aperitivo en Roma. Si de verdad deseas sumergirte en la vida italiana, en sus costumbres del buen vivir y en la cultura mediterránea, no puedes irte sin probarlo. Pero antes de todo, ¿qué es el aperitivo? El tradicional aperitivo es la pequeña comida acompañada con un cóctel, con o sin alcohol, que se usa para abrir el apetito y animar el espíritu.

Tour al atardecer con aperitivo

Tour de Roma al atardecer con degustación de vinos y quesos

Tour de Roma al atardecer con degustación de vinos y quesos

Disfruta de las vistas más hermosas de Roma al atardecer y de un íntimo happy hour en el barrio de Trastevere con nuestro Tour de Roma al atardacer con aperitivo.  No te pierdas la oportunidad de admirar el atardecer romano
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El aperitivo nace en el siglo XVIII de la mano de Antonio Benedetto Carpano cuando crea el conocidísimo vermú. Esta constumbre de acompañar el cóctel con un pequeño tentempié se expande rápidamente, primero entre intelectuales y luego entre todo el mundo. Sin embargo, y como no podría ser de otra forma, el aperitivo en Roma no es cosa pequeña. Es mejor ir ya con el apetito bien abierto porque es un buffet libre.  Sí, sí, un buffet libre. Aquí no se contentan con darte solamente frutos secos o cascarujas, sino que podrás elegir y comer todo lo que quieras entre pasta, ensaladas, bruschettas o embutidos.  El aperitivo comienza a la 19h y suele terminar a las 21h. El coste ronda los 10 euros. Puede ser sustitutivo de la cena, por lo que es una muy buena opción para los turistas y los locales.

Te aconsejamos acompañar el aperitivo con el cóctel Spritz. Es una bebida muy típica italiana que verás en casi todas las terrazas. Se realiza con naranja, hielo, vino, Aperol y Prosecco. También os recomendamos el Negroni, más tradicional que el Spritz, que se realiza con cóctel de vermut, ginebra y campari. Un Bellini también es una muy buena opción, se realiza con champán y zumo de melocotón.

Ahora que ya sabes qué tomarte y en qué consiste esta fantástica tradición, os desvelamos los mejores lugares donde tomar el aperitivo. Recomendados por la gente local de Roma:

Donde tomar el aperitivo en Roma

  1. Trastevere:

Es uno de los barrios más antiguos y con más historia de Roma. Durante el imperio romano fue el lugar donde vivían los judíos, siendo posteriormente el lugar donde iban a vivir los extrangeros de todo el mundo. Fue siempre un barrio con un marcado ambiente alternativo que no ha perdido su color y ni su esencia. Tiene un ambiente jóven y lleno de vida. El centro de este barrio es la plaza de la Basílica de Santa María in Trastevere, después de ir te recomendamos perderte en sus serpenteantes calles para luego descansar y tomarte el aperitivo en:

Freni e Frizioni: Su nombre significa Frenos y embragues ya que se sitúa dentro de un antiguo taller de coches del icónico y bohemio barrio del Trastevere, Roma. La dirección exacta es de Via Della Politeama, 4.

El precio se encuentra entre 5 y 10 euros según el cóctel, precio muy interesante si se tiene en cuenta el bufét libre de aperitivos. Ummm, se nos hace la boca agua sólo de recordarlo.

Bar San Calisto: Se encuentra muy cerca de la Plaza Santa María in Trastevere, en concreto en la Piazza di S. Calisto, 3.

Si te gusta la cerveza, has llegado a tu lugar ideal. Los precios de la birra son asombrosamente baratos comparados con otros bares romanos. Es un lugar genial para tomarte el aperitivo y unas cañitas si apetece. Recomendado para todos los viajeros low-cost.

aperitivo en roma con pizza

  1. Monti:

Es otro de los grandes barrios históricos de Roma. Durante la Roma Antigua era densamente poblado. En esta zona se encuentran muchos de los lugares más importantes de Roma. Podrás tomarte el aperitivo cerca del Coliseo, el Foro de César, la Domus Aurea o el Mercado de Trajano. Te recomendamos los siguientes lugares para el aperitivo que no tienen desperdicio:

Black Market: Se encuentra en  Via Panisperna, 101. Este lugar tiene un ambiente especial. La decoración es encantadora, agradable e íntima. Y no te sablan por ello. La comida que te sirven con el aperitivo es abundante y, como pordrás comprobar, está buenísima.

Donde tomar el aperitivo en Roma

Materia Café. Se ubica en Via Andrea Provana, 7. Se encuentra muy cerca de San Juan de Letrán, la catedral de Roma. Aquí, por el precio de 10 euros podrás tomarte el aperitivo acompañado de un plato a escoger que puede ser de embutidos y quesos, albóndigas del día, fritos o sandwiches (que por cierto, en Roma están muy ricos). El siguiente aperitivo que te apetezca tomar lo podrás hacer por tan sólo euros más, opción bastante económica.

Donde tomar el aperitivo en Roma

  1. Centro

El centro de Roma es inmenso. Allí puedes visitar el Panteón de Agripa, la Fuente de Trevi, la Basílica de Santa Maria Sopra Minerva, puedes ir a Plaza de España, y un larguísimo etcétera. Y claro, después de todo eso, hay que recuperar fuerzas. Para nosotros, este es el mejor lugar donde tomar el aperitivo si estas en el centro:

Pane e salame: Situado en Via di Santa Maria in Via 19, muy cerquita de la Fontana di Trevi. Aquí te sumergirás en el mundo de los panini, de los embutidos y del queso. Solo con pensarlo ya se nos hace la boca agua. Aquí podrás degustar parte de la gastronomía italiana a muy buen precio. Seguro que si estas de viaje por Roma ya has probado pizza y pasta, ahora te invitamos a que pruebes su delicioso pan y sus sabrosos quesos. Los embutidos tampoco se quedan nada atrás en Italia. No te arrepentirás.

Donde tomar el aperitivo en Roma

Consejos para subir a la Cúpula de San Pedro

En esta entrada os vamos a contar los mejores consejos para que puedas subir a la cúpula de San Pedro sin problemas. Roma se caracteriza por sus fantásticas vistas y sus maravillosos monumentos, pero todo ello se puede resumir en sus dos grandes elementos icónicos: el Coliseo y el Vaticano con la gran Cúpula de San Pedro. Es la más alta del mundo y la más importante de toda la cristiandad.  En diámetro sólo es ligeramente superada por las cúpulas que le precedieron en el tiempo: la catedral de Florencia y el Panteón de Agripa.

Participaron en su construcción muchos de los artistas más importantes de toda la historia de la humanidad, cuyos nombres seguro que te suenan, entre ellos están Miguel Angel, Giacomo Della Porta y Domenico Fontana. En lo alto de la cúpula se puede disfrutar de unas estupendas vistas panóramicas de la ciudad de Roma. Se pueden divisar tanto sus grandes parques y jardines como sus monumentos más importantes, como el Altar a la Patria, la iglesia de Santa Inés en Agonía en Plaza Navona o la iglesia de la Trinità dei Monti en plaza España. También puedes observar desde una perspectiva diferente las esculturas realizadas por Bernini en la plaza del Vaticano.

plaza san pedro desde la cúpula

Por su gran belleza te aconsejamos reservar un ratito de tu viaje para ir, no lo lamentarás. Para que lo hagas de la manera más cómoda posible y sin sorpresas te damos los mejores consejos y trucos para subir a la cúpula de San Pedro:

1. No apto para claustrofóbicos.

Lo primero que tienes que saber es que no es apto para claustrofóbicos ya que el camino es muy estrecho y un poco largo. Además no se baja por donde se sube por lo que para poder bajar deberás subir a lo más alto. Así que si no estás seguro de que puedas subir tranquilamente es mejor no hacerlo.

cupula san pedro desde jardines museos vaticanos

2. Horarios cambiantes.

La Cúpula de San Pedro está abierto durante todo el año, en horarios de 8:00 a 17:00 de octubre a marzo, y de 8:00 a 18:00 el resto de meses. Sin embargo, esto puede variar en ocasiones especiales. Por motivos de seguridad todo se cierra con horas de antelación si hay eventos religiosos o si el Papa va a salir para que le vea el pueblo. Por ello te recomendamos que antes de ir consultes los horarios de ese día porque pueden cambiar.

como subir a la cupula basilica san pedro roma

Foto de la fila para subir a la cúpula de San Pedro

3. ¿Tiene un precio de entrada para subir a la cúpula?

Son 8 euros sin ascensor y 10 con ascensor. Sin embargo, debes saber que aunque pagues la tarifa con ascensor también deberás subir escaleras. Hay 551 escalones en total y si eliges la opción con ascensor tendrás que subir 320. Es interesante conocer que la cola del ascensor es mucho más larga que la cola para subir andando. Dicho esto, ya es tu decisión escoger cuál es tu mejor opción.

4. Ten paciencia

La subida a lo alto de la Cúpula de la basílica de San Pedro es constante pero lenta por el número de turistas. Te recomendamos que vayas sin mirar el reloj y disfrutando de las vistas de la subida. Podrás ver la cúpula desde dentro y ahí te darás cuenta de sus colosales magnitudes. Verás como hormiguitas a las personas que están visitando la basílica.

Cúpula de San Pedro

5. ¿Cuándo ir?

Ir a primera hora de la mañana siempre es recomendable. Las colas se harán más rápido y podrás ver las primeras luces de la mañana en este idílico lugar. Si por el contrario eres un poquito más dormilón, también puedes ir a última hora y ver el atardecer. La basílica de San Pedro iluminada de noche también es maravillosa, así que no te arrepentirás.

6. Diviértete

Disfruta y haz fotos. Estás en un lugar único que recordarás durante largos años. Roma es siempre romántica y bella, pero desde las alturas lo es aún más.

vistas del vaticano desde la cúpula de San Pedro
Vistas desde la Cúpula de San Pedro con la Capilla Sixtina en primer plano